Durante el fin de semana, un profesor de matemáticas de secundaria fue atropellado y murió, luego de defenderse de la broma que le hicieron cinco de sus alumnos. El hecho tuvo lugar en el condado de Hall, Estados Unidos, y la noticia se volvió viral por el contexto trágico en que se desencadenó aquel juego entre adolescentes.
Según la oficina del sheriff, cinco jóvenes de 18 años sorprendieron a Jason Hughes, de 40, cuando arribaron a su casa y le lanzaron rollos de papel higiénico por encima de los árboles y el patio delantero. Ante esta situación, el docente quiso detener a sus alumnos, pero estos corrieron y huyeron en dos vehículos, según describió el medio estadounidense NBC News.
De acuerdo a lo que comunicaron las autoridades, el hombre tropezó y cayó al suelo, que estaba resbaladizo a causa de la lluvia. Mientras los alumnos se subieron a los autos y avanzaron, uno de ellos -identificado como Jayden Ryan Wallace– no vio a su profesor y lo atropelló. Fue de manera “inadvertida”, aclararon.
“Cuando Wallace comenzó a conducir su camioneta por North Gate Drive, Hughes tropezó y cayó a la calle y fue atropellado por el vehículo”, dijo el sheriff al medio citado anteriormente. Al producirse el accidente, los alumnos se detuvieron e intentaron ayudar a la víctima. Los agentes llegaron a las 23.40 y también los bomberos; sin embargo, cuando el hombre ingresó al hospital más cercano, ya no tenía signos vitales.
Ahora Wallace enfrenta diferentes cargos por ser el autor del hecho. Está acusado de homicidio vehicular en primer grado, conducción imprudente, allanamiento ilegal y tirar basura. Además, sus cuatro amigos también fueron señalados por allanamiento ilegal y tirar basura en un área privada.
En conversación con The New York Times, Laura Hughes, la esposa de Jason Hughes, quien también es instructora en la misma escuela secundaria, dijo que su esposo era querido por los estudiantes. Incluso remarcó que él sabía sobre la broma y “estaba emocionado y esperando atraparlos en el acto”.
Conforme a lo que se informó, la familia Hughes quiere “que se retiren los cargos contra todos los involucrados”. “Esta es una tragedia terrible y nuestra familia está decidida a evitar que ocurra otra tragedia que arruine la vida de estos estudiantes. Esto iría en contra de la dedicación de toda la vida de Jason de invertir en la vida de estos niños”, dijo Laura Hughes.
A medida que la investigación avanza y las autoridades determinan qué sucederá, Wallace está bajo custodia policial y todavía no tendría un abogado que actúe en su defensa.
La BBC se comunicó con la escuela donde Hughes dictaba clases e indicó que las autoridades lo describieron como un “maestro apasionado, mentor y entrenador que fue amado y respetado por estudiantes y colegas”. Asimismo, los padres y alumnos instalaron un memorial en el ingreso a la institución para rendirle homenaje.
Hughes además de dar clases en North Hall, era director de la organización sin fines de lucro NG3 junto a su esposa. Allí se dedicaban a ayudar a desarrollar el carácter de los estudiantes de secundaria mediante el servicio comunitario y la mentoría.
“Jason estuvo en la organización durante siete años y fue una pieza clave para el crecimiento de este ministerio más allá de los límites de su comunidad. La forma en que invirtió en su familia, su comunidad y la próxima generación cambió la trayectoria de muchos”, dice el comunicado que emitió la entidad.