La arriesgada apuesta de EE.UU. e Israel para debilitar al régimen iraní

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WASHINGTON.– Estados Unidos busca apoyo de los kurdos en su guerra contra Irán, mientras el presidente Donald Trump afirmó que respaldaría una eventual ofensiva de esas milicias contra la República Islámica y, según reveló The Washington Post, mantuvo contactos con líderes kurdos en Irán e Irak para explorar su participación en el conflicto.

Es estupendo que quieran hacer eso, yo estaría totalmente a favor”, dijo Trump en una entrevista con Reuters al ser consultado sobre una posible ofensiva kurda contra Teherán. Sin embargo, evitó confirmar si Washington proporcionaría apoyo militar directo, como cobertura aérea.

Un miembro peshmerga kurdo iraní del Partido Democrático del Kurdistán de Irán (KDPI), en el este del distrito de Erbil, en IrakSAFIN HAMID – AFP

De acuerdo con The Washington Post, el gobierno norteamericano también ha iniciado contactos con grupos de la oposición iraní en busca de aliados que puedan actuar sobre el terreno contra el régimen. Según el diario, Trump habló en los últimos días con dirigentes kurdos tanto en Irán como en el Kurdistán iraquí, a quienes habría ofrecido respaldo estadounidense si grupos armados kurdos intentaran tomar el control de zonas del oeste iraní.

La Casa Blanca rechazó esa versión. La vocera Karoline Leavitt calificó la información de “completamente falsa”, aunque confirmó que el presidente habló con líderes kurdos en relación con la base militar estadounidense situada en el norte de Irak.

Los kurdos —un pueblo sin Estado repartido entre Turquía, Irak, Siria e Irán— mantienen desde hace décadas vínculos con Estados Unidos y constituyen una de las oposiciones armadas más organizadas dentro de Irán. Según el investigador Mohammed Salih, del Foreign Policy Research Institute, representan “el grupo más estructurado del amplio movimiento opositor iraní”.

Personas inspeccionan los daños en un edificio de Erbil, capital de la región autónoma kurda del norte de IrakSAFIN HAMID – AFP

Analistas consideran que podrían desempeñar un papel similar al de la Alianza del Norte en Afganistán en 2001, actuando como fuerza local que facilite operaciones militares sin necesidad de desplegar tropas estadounidenses. “Estados Unidos e Israel van a necesitar presencia sobre el terreno si quieren desestabilizar al régimen sin enviar sus propios soldados”, explicó Salih.

Los kurdos iraníes representan alrededor del 9% de la población del país y se concentran en cinco provincias del oeste. Aunque históricamente sus tensiones con el poder central han sido menores que las de los kurdos en Turquía o Irak, varios grupos armados mantienen bases en la región montañosa del norte de Irak, cerca de la frontera iraní.

Desde el inicio de la guerra el sábado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques que culminaron con la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, Teherán ha bombardeado posiciones de grupos kurdos iraníes en esa zona, a los que acusa de colaborar con intereses occidentales e israelíes.

La imagen del líder opositor Reza Pahlavi se erige entre la multitud reunida en MúnichEbrahim Noroozi – AP

Mientras tanto, Israel ha intensificado sus bombardeos contra instalaciones militares en el Kurdistán iraní. Según Henry Barkey, experto del Council on Foreign Relations, los ataques han golpeado “de manera sistemática” posiciones del régimen y de la Guardia Revolucionaria en esa región, debilitando su capacidad militar.

Sin embargo, el posible papel de los kurdos en el conflicto sigue siendo incierto. Los partidos kurdos iraníes han estado históricamente divididos entre sí y también mantienen diferencias con otros movimientos opositores al régimen.

Además, los kurdos iraquíes —que controlan una región autónoma en el norte de Irak— enfrentan una posición delicada. Sus autoridades temen que apoyar una ofensiva contra Irán provoque represalias directas de Teherán o de milicias aliadas dentro de Irak.

Imagen del 28 de junio de 2024 del líder supremo de Irán, el ayatollah Ali KhameneiSha Dati – XinHua

Estamos en una posición muy delicada”, admitió un funcionario de la Unión Patriótica del Kurdistán citado por The Washington Post. “Si esta ofensiva fracasa, no sabemos cuál sería la reacción de Irán contra la región del Kurdistán de Irak”.

Por ahora, los líderes kurdos mantienen contactos tanto con Washington como con Teherán mientras evalúan si involucrarse en una guerra que podría redefinir el equilibrio de poder en Medio Oriente.

Agencia AFP y diario The Washington Post