DUBAI.– El cuarto día de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán prolongó los ataques aéreos y el fuego cruzado, al tiempo que los medios israelíes reportaron que el Consejo de Expertos ya eligió a Mohtaba Khamenei, segundo hijo del líder muerto el pasado sábado, como nuevo Guía Supremo de la República Islámica. El anuncio oficial se haría luego de los funerales de su padre.
Este clérigo chiita de rango medio, de 56 años, era considerado ampliamente como un posible sucesor. Tiene fuertes vínculos con la Guardia Revolucionaria, la fuerza paramilitar de Irán, pero nunca ocupó un cargo público.
Aunque los clérigos chiitas siempre criticaron la sucesión hereditaria que regía en los tiempos del sha, la fuerte ascendencia de Mojtaba sobre el aparato de seguridad y el estamento político, habría resultado clave para su elección en este momento crítico.
Mientras tanto, Tel Aviv ordenó el avance de sus tropas terrestres en el sur del Líbano y aseguró haber golpeado a la cúpula militar iraní, Washington ordenó la evacuación de su personal de Medio Oriente tras ataques a sus embajadas, Teherán amenaza a Europa y las perspectivas indican que el conflicto podría extenderse de forma indefinida.
Las noticias presionaron a la baja las bolsas internacionales, hicieron disparar los precios de la energía en los mercados, y fortalecieron al dólar.
El barril de crudo Brent superó el martes los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024, aunque terminó la sesión con un incremento del 4,71% en 81,40 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, cerró a 74,56 dólares (+4,67%).Por su parte, el gas europeo llegó a cotizar por encima de los 65 euros el megavatio hora, un nivel no visto desde enero de 2023.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló de un vacío de poder en Irán tras los ataques conjuntos que lanzó con el gobierno del premier israelí, Benjamin Netanyahu.
Trump reveló que los bombardeos habían matado a quienes Washington consideraba posibles sucesores de Ali Khamenei, y que otro ataque “importante” había golpeado una reunión para elegir al nuevo liderazgo.
“La mayoría de las personas en las que pensábamos han muerto”, dijo. “Ahora tenemos otro grupo [de dirigentes]. Puede que también estén muertos, según reportes”.
Una fuente dijo a Reuters que la campaña israelí había sido planificada para extenderse durante dos semanas, pero que avanzaba más rápido de lo esperado.
La fuente, familiarizada con el plan de guerra de Israel, dijo que el objetivo era derrocar a los gobernantes clericales de Irán y que no había un plazo fijo para lograrlo.
Sin embargo, el Ejército israelí estaba avanzando en su lista de objetivos más rápido de lo previsto, con éxitos tempranos como la eliminación de líderes iraníes y la destrucción de sus sistemas de defensa, añadió la fuente. Israel también estaba acelerando su campaña por temor a que Washington pudiera llegar a un acuerdo con los líderes iraníes supervivientes para detener la ofensiva antes de que se cumplieran los objetivos israelíes.
La campaña de Estados Unidos e Israel mató al líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei, el primer día, en lo que podría haber sido el primer asesinato en la historia de un jefe de Estado nacional llevado a cabo desde el aire por fuerzas enemigas. Si lograra el objetivo de derrocar al sistema gobernante de Irán utilizando poder aéreo sin fuerzas armadas sobre el terreno, también sería un hecho sin precedentes.
Irán ha calificado la guerra como un ataque no provocado y respondió lanzando misiles y drones contra estados árabes vecinos y estrangulando el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial y enormes volúmenes de gas bordean su costa.
Desde el lunes, la guerra se ha extendido al Líbano, donde los aliados iraníes de Hezbollah dispararon contra Israel, que respondió con ataques aéreos y el refuerzo de posiciones terrestres en el sur. Una espesa nube de humo negro cubrió Beirut mientras el estruendo de explosiones resonaba en el aire. Las autoridades dijeron que decenas de personas murieron.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la agencia de monitoreo de la ONU al mando del argentino Rafael Grossi, dijo que la instalación iraní de enriquecimiento nuclear de Natanz había sufrido “algunos daños recientes“, aunque “no se espera ninguna consecuencia radiológica”. Natanz ya había sido atacado por Estados Unidos en la guerra de 12 días entre Irán e Israel en junio.
Algunos iraníes han celebrado abiertamente la muerte de Khamenei, de 86 años, quien gobernó Irán durante 37 años y dirigió a las fuerzas de seguridad que mataron a miles de manifestantes antigubernamentales apenas semanas atrás. Pero el bombardeo incesante ha sembrado temor incluso entre quienes esperaban un cambio.
La Media Luna Roja Iraní anunció el martes que 787 personas habían muerto en todo el país desde el sábado. La organización especificó que 153 ciudades y más de 500 emplazamientos fueron alcanzados en todo Irán, con un total de más de 1000 ataques.
Los medios estatales mostraron a cientos de personas colmando las calles de la ciudad sureña de Minab para llorar a decenas de alumnas muertas en el bombardeo de una escuela primaria femenina el primer día de la guerra, el peor de varios ataques denunciados que han alcanzado objetivos civiles.
La agencia noticiosa semioficial iraní Tasnim reportó que ataques aéreos mataron a 13 soldados iraníes en Kerman, a 800 kilómetros al sureste de Teherán.
Uno de los dos aeropuertos de Teherán, el de Mehrabad, que opera principalmente vuelos nacionales, también fue blanco de ataques israelíes y estadounidenses, reportaron varios medios iraníes.
En Israel, donde los misiles iraníes alcanzaron varios puntos, murieron 11 personas.
Sirenas antiaéreas sonaron repetidamente en diferentes puntos del país, advirtiendo de ataques entrantes y enviando a millones de personas a los refugios. En Tel Aviv, los edificios se estremecieron mientras las defensas aéreas interceptaban misiles iraníes.
Una sucesión de explosiones resonó en Jerusalén poco después de que el Ejército israelí informara del lanzamiento de nuevos misiles desde Irán.
“El Ejército israelí detectó hace poco misiles lanzados desde Irán hacia territorio del Estado de Israel. Los sistemas de Defensa están operando para interceptar la amenaza“, señalaron los militares.
Por su parte, Tel Aviv anunció el martes por la mañana estar llevando a cabo “ataques simultáneos en Teherán y Beirut” contra objetivos militares iraníes y el grupo terrorista Hezbollah.
La cadena de televisión Al–Manar, afiliada al grupo paramilitar, informó que sus oficinas en los suburbios del sur de Beirut habían sido bombardeadas. Al igual que el día anterior, el Ejército israelí instó a los residentes de decenas de pueblos y aldeas del Líbano a evacuar en previsión de los bombardeos.
Los ataques de represalia de Israel contra Hezbollah causaron hasta ahora 52 fallecidos y 154 heridos, según las autoridades libanesas.
Tel Aviv anunció además un ataque contra el palacio presidencial iraní y el edificio del Consejo de Seguridad en Teherán. El lunes por la noche, “numerosas municiones fueron lanzadas contra las oficinas presidenciales y el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional“, informaron las autoridades.
“La Fuerza Aérea israelí (…) atacó y desmanteló instalaciones dentro del complejo de la dirección del régimen terrorista iraní en el corazón de Teherán“, agregó el Ejército.
La prensa iraní informó también que Estados Unidos e Israel atacaron el edificio del organismo encargado de elegir al nuevo líder de Irán, en Qom, al sur de Teherán.
El ataque aéreo que destruyó la sede ocurrió “durante una votación del consejo, después de que todos se reunieran para elegir al nuevo líder supremo”, informó la emisora israelí Kan, citando a un funcionario israelí. La noticia también fue reportada por la cadena estadounidense Fox News.
El martes se escucharon varias series de potentes explosiones en barrios de Teherán. Medios iraníes informaron de explosiones en Karaj –al oeste de Teherán– y en Isfahán, una importante ciudad en el centro del país.
Por su parte, el Ejército iraní afirmó haber lanzado ataques contra Israel y una base militar estadounidense en Qatar. “Los destructivos drones de combate de las fuerzas terrestres, aéreas y navales del Ejército (…) atacaron zonas militares del régimen sionista (israelí) en los territorios ocupados, así como bases de las fuerzas estadounidenses en Al-Udeid, Qatar», declararon las fuerzas del régimen.
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció además haber llevado a cabo un “ataque a gran escala” contra una base aérea estadounidense en Bahréin. Afirmaron que “20 drones y tres misiles alcanzaron sus objetivos” y “destruyeron el puesto de mando principal de la base”.
La diplomacia iraní advirtió a los países europeos contra cualquier implicación en la guerra después de que Alemania, Francia y el Reino Unido declararan su disposición a “acciones defensivas” para destruir las capacidades militares iraníes si había ataques a sus bases en la región: “Eso sería un acto de guerra”. Aviones de combate Rafale con base en los Emiratos Árabes Unidos realizaron “operaciones de seguridad aeroespacial” sobre bases francesas en la región, declaró el martes el canciller de París, Jean–Noël Barrot.
Un grupo insurgente vinculado a Irán en Irak también se atribuyó ataques contra instalaciones militares estadounidenses en el país.
El Ejército de Estados Unidos confirmó la muerte de seis de sus efectivos. Los seis eran soldados del Ejército y formaban parte de una unidad logística en Kuwait, según un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato.
Tres personas fallecieron en Emiratos, una en Kuwait y otra en Bahréin.
El ataque de dos aviones no tripulados iraníes contra la embajada estadounidense en Riad, capital de Arabia Saudita, provocó un “incendio limitado” y daños menores, según el Ministerio de Defensa saudí, y la embajada instó a los estadounidenses a evitar el complejo. El incidente se produjo después de que, en la víspera, se registrara un ataque contra la legación diplomática de Washington en Kuwait, que el martes anunció que permanecerá cerrada hasta nuevo aviso.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí criticó el ataque “cobarde e injustificado” y enfatizó que ocurrió a pesar de haber aclarado que no permitirá el uso de su espacio aéreo y territorio para atacar a Irán.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó la evacuación del personal no esencial y familiares en Kuwait, así como en Bahréin, Irak, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos como medida de precaución.
También instó a sus ciudadanos a abandonar más de una docena de países de Medio Oriente por riesgos para su seguridad, aunque con gran parte del espacio aéreo cerrado muchas personas continúan varadas.
Irán “pronto descubrirá cuáles serán las represalias” por el ataque y la muerte de militares estadounidenses durante el conflicto, dijo el presidente norteamericano a Kellie Meyer de NewsNation, que lo entrevistó.
“También me dijo que no cree que sea necesaria ninguna acción sobre el terreno”, añadió Meyer.
Por otra parte, Trump habló por teléfono el domingo con líderes kurdos en Irak sobre la guerra contra Irán y sobre lo que podría suceder a continuación, sostuvo el portal norteamericano Axios, basado en tres fuentes familiarizadas con las conversaciones.
La medida es particularmente significativa porque los kurdos tienen miles de soldados a lo largo de la frontera entre Irán e Irak y controlan zonas estratégicas que podrían cobrar importancia a medida que avanza la guerra contra Teherán.
Además, los kurdos iraquíes también mantienen estrechos vínculos con la minoría kurda de Irán.
Netanyahu afirmó el lunes que la guerra “no va a durar años”. Trump afirmó que es probable que las operaciones duren de cuatro a cinco semanas, pero que estaba preparado “para ir mucho más allá”. Más tarde, añadió que Estados Unidos tenía un “suministro prácticamente ilimitado” de municiones y “armamento de alta calidad” previamente posicionado.
“Las guerras pueden librarse para siempre, y con mucho éxito, usando solo esos suministros”, escribió el republicano en redes sociales, dejando abierta la posibilidad de una guerra amplia y de duración indefinida.
El teniente coronel israelí Nadav Shoshani dijo en una rueda de prensa en línea que la duración de la campaña podría depender de los acontecimientos, y añadió: “Hemos preparado un marco general de semanas”. Consultado sobre si Israel podría desplegar fuerzas terrestres en Irán, Shoshani respondió que era poco probable.
En Líbano, Israel lanzó más ataques contra Hezbollah, y dijo que sus soldados están “operando en el sur” del país. La estatal Agencia Nacional de Noticias de Líbano indicó que el Ejército libanés está evacuando algunas de sus posiciones a lo largo de la frontera.
“El Mando norte ha seguido avanzando (…) y está creando una zona tapón, tal como prometimos, entre nuestros residentes y cualquier tipo de amenaza“, indicó Effie Defrin, portavoz del Ejército israelí.
Las fuerzas armadas cumplieron así la instrucción del ministro de Defensa, Israel Katz, que había anunciado la orden de «avanzar y tomar el control de posiciones estratégicas adicionales en Líbano, con el fin de impedir los ataques contra las localidades israelíes fronterizas».
El estallido de violencia ha obligado a desplazarse al menos a 30.000 personas, según Naciones Unidas. Sin embargo, el Ejército israelí dijo que no había planes para evacuar a residentes israelíes de las zonas fronterizas.
Hezbollah ya libró recientemente una guerra con Israel, que se intensificó entre septiembre y noviembre de 2024, al calor del conflicto de Gaza. El movimiento chiita dijo actuar en solidaridad con los palestinos del enclave costero.
Una frágil tregua puso fin a la contienda en noviembre de 2024, pero desde entonces el Ejército israelí mantuvo no obstante cinco posiciones que considera estratégicas en el sur de Líbano. Igualmente bombardeó cientos de objetivos de Hezbollah en el sur y el este del país en este período.
Ante la escalada en este nuevo capítulo, el gobierno libanés decidió el lunes prohibir la actividad militar del grupo terrorista, una medida “irreversible”, según enfatizó el martes el presidente Joseph Aoun.
Un depósito de combustible del puerto comercial de Duqm, en Omán, fue alcanzado el martes cuando la instalación estaba siendo atacada por varios aviones no tripulados, según informó la agencia estatal de noticias, basándose en la información de una fuente de seguridad.
El ataque ocurre un día después de que Qatar detuviera su producción de gas natural licuado aproximadamente una quinta parte del suministro mundial y de que Arabia Saudita suspendiera la producción en su mayor refinería nacional.
Los daños resultantes en Duqm fueron contenidos y no hubo víctimas, añadió la agencia de noticias de Omán. Duqm también había sido blanco de dos drones el domingo, que hirieron a un trabajador. Omán se había librado de los ataques del sábado, el día de los ataques iniciales.
La oficina de prensa del Gobierno de Abu Dabi informó el lunes de que se produjo un incendio después de que la terminal de tanques de combustible de Musaffah fuera atacada por un dron, sin que ello afectara a sus operaciones.
La guerra ha puesto en riesgo el suministro energético mundial, con petroleros echando anclas en el Golfo en lugar de arriesgarse a cruzar el estrecho.
El precio del petróleo crudo subió alrededor de un 4% durante la noche. El índice de referencia europeo STOXX 600 cayó un 3% en las primeras operaciones, tras haber retrocedido un 1,7% el lunes. Una baja del 2% en los futuros de las acciones estadounidenses sugería que la venta masiva podría llegar más tarde a Wall Street.
El transporte aéreo mundial también ha entrado en caos, con aeropuertos cerrados en Medio Oriente que funcionan como centros de conexión entre Asia, Europa y África.
Agencias AP, AFP y Reuters