Goldmund, firma fabricante de los electrodomésticos de marca Peabody, solicitó la apertura de concurso preventivo. La firma presentó la solicitud esta semana, ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.
En una carta enviada a clientes y proveedores, desde la empresa comunicaron que “se encuentra atravesando una etapa de reestructuración de pasivos” y que la medida forma parte de “una estrategia orientada a ordenar los compromisos y fortalecer la estructura de la compañía, con el objetivo de garantizar la continuidad operativa y proyectar un desarrollo sostenible en el tiempo”.
En una reciente entrevista a LA NACION, el empresario coreano Dante Choi, dueño de Goldmund, describió cómo Peabody – fundada en 2003 y con planta de producción en en la Tablada, en el partido de La Matanza– debió adaptar su estrategia productiva ante la pérdida de competitividad, trasladando parte de su operación a Paraguay para reducir costos laborales y tributarios y desde allí abastecer mercados del Cono Sur, incluyendo la Argentina.
“En Paraguay -reconoce Choi- no pagamos IVA, Ingresos Brutos (en la Argentina, de 1,75%), no pagamos arancel de importaciones (de entre 18 y 20%), no hay impuesto al cheque ni tasa de seguridad e higiene ni tributamos tasa estadística (del 3% en el país). Además, el salario es de 500 dólares versus 2000 dólares en la Argentina si considerás el costo de los despidos y los juicios laborales. Solo la ART encarece entre el 4 y el 12% el costo salarial”, enumeró Choi. Y en ese marco, ya advirtió que la fábrica en la Argentina producía una cantidad muy limitada de productos.
El proceso judicial de Goldmund se inscribe en un escenario complejo para la industria local, marcado por una fuerte presión competitiva de las importaciones y una caída en los niveles de actividad.
En este escenario, la estadounidense Whirlpool anunció el cierre definitivo de su planta de lavarropas en el parque industrial de Fátima, en Pilar, y el fin de su actividad industrial local a finales de noviembre A partir de entonces, la firma indicó que concentraría su operación en ventas y servicio, “garantizando el abastecimiento de electrodomésticos, accesorios y repuestos en todo el territorio de Argentina”. Es decir, pasará a importar todos los productos.
También la empresa mexicana Mabe, que hace tres años compró a la cordobesa José M. Alladio e Hijos, comenzó un “proceso de reorganización de sus operaciones” en la Argentina que incluye retiros voluntarios y la conversión de una de sus fábricas en la provincia de Córdoba en un depósito y hub de distribución. En paralelo, desde la firma aseguraron que mantendrá la producción de lavarropas, secarropas y cocinas en Luque, y la de heladeras en San Luis.