Luego de que Irán alcanzara este martes la embajada de Estados Unidos en la capital de Arabia Saudita con drones, como parte de sus ataques a objetivos en toda la región, Cristiano Ronaldo huyó con su familia a bordo de su jet privado. El destino elegido para alejarse del conflicto bélico fue Madrid, capital de España.
Según se informó en LN+, el delantero luso aterrizó hace pocas horas en la ciudad española. Reportes de medios locales incluyeron imágenes de radar con el trayecto que hizo el avión.
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que la Embajada en Riad fue impactada por dos vehículos aéreos no tripulados que alcanzaron el techo y el perímetro de la cancillería. No se reportaron heridos, indicaron dos personas familiarizadas con el asunto, dado que el edificio estaba vacío.
Tras el episodio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en declaraciones a Newsnation: “Pronto conocerán la respuesta de Washington al ataque a su embajada en Riad y al asesinato de soldados estadounidenses”.
Las autoridades saudíes informaron de un “fuego limitado” en el edificio después de que fuera alcanzado por dos drones. “Según las estimaciones iniciales, la embajada de Estados Unidos en Riad fue atacada por dos aviones no tripulados, lo que provocó un incendio limitado y daños materiales menores”, afirmó un portavoz del Ministerio de Defensa.
Testigos relataron que vieron humo sobre el edificio y dos reportaron la presencia de camiones de bomberos en las cercanías. Posteriormente, se escucharon nuevas explosiones en el centro de la capital saudí.
Decenas de miles de personas en ciudades, aeropuertos y barcos cruceros de todo el mundo están varadas debido a que la guerra con Irán obligó a cancelar viajes.
Las principales aerolíneas cancelaron vuelos hacia y desde la región, y el espacio aéreo en todo el Golfo Pérsico está cerrado. Algunas de las personas atrapadas se vieron obligadas a buscar refugio en medio de ataques aéreos, mientras que otras permanecen en barcos que actualmente no pueden navegar por el estrecho de Ormuz. Los gobiernos de todo el mundo se apresuran a repatriar a sus ciudadanos.