WASHINGTON.- Un día después de la histórica ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán en el que murió el ayatollah Ali Khamenei, y en plena escalada bélica en Medio Oriente, el presidente Donald Trump afirmó en un raid de entrevistas con medios norteamericanos que las operaciones militares están avanzando más rápido de lo planeado y que hablará con autoridades del régimen teocrático, a la vez que precisó que 48 de sus líderes fallecieron en los ataques.
“Nadie puede creer el éxito que estamos teniendo: 48 líderes han desaparecido de golpe. Y avanza rápidamente”, aseguró Trump, que abrió la puerta a dialogar con Teherán. “Quieren hablar, y yo he accedido a hacerlo, así que hablaré con ellos. Deberían haberlo hecho antes”, señaló el presidente a la revista The Atlantic desde su club Mar-a-Lago, en Palm Beach, desde donde siguió el operativo sin precedentes de Estados Unidos.
Aunque el régimen de los ayatollahs aún no designó al sucesor de Khamenei -gobernó la nación desde 1989-, las autoridades designaron a un triunvirato que dirigirá el país hasta la elección del nuevo líder supremo.
El presidente reformista Masoud Pezeshkian; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, el ultraconservador Gholamhossein Mohseni Ejei, responsable de la represión de las protestas contra el régimen de enero pasado; y el clérigo Alireza Arifi, miembro del Consejo de Guardianes y que era muy cercano a Khamenei, asumirán sus funciones.
“Deberían haber dado antes lo que era muy práctico y fácil de hacer. Esperaron demasiado”, remarcó Trump sobre las opciones que a su criterio tuvo el régimen para evitar la ofensiva. El presidente no especificó el momento en que podría entablarse una comunicación para una desescalada del conflicto. “No puedo decirlo”, esquivó.
Un alto funcionario de la Casa Blanca también dejó trascender que el “nuevo liderazgo potencial” en Irán sugirió estar dispuesto a dialogar con Estados Unidos, aunque minimizó las perspectivas de una salida diplomática a corto plazo.
“El presidente afirmó que los nuevos líderes potenciales en Irán han indicado su deseo de dialogar y que eventualmente lo harán. Por ahora, la Operación Furia Épica continúa sin cesar”, señaló al diario The Washington Post.
Las declaraciones del mandatario norteamericano se producen en un momento de máxima tensión en Medio Oriente, con una escalada este domingo de los ataques cruzados entre las fuerzas de Israel e Irán. En diálogo con CNBC, Trump señaló que las operaciones en territorio iraní avanzan “por delante de lo previsto”. El presidente había anunciado en la víspera que la ofensiva estadounidense continuaría “ininterrumpidamente durante toda la semana o mientras fuera necesario”.
De acuerdo a Trump, muchos de los dirigentes iraníes que participaron en las negociaciones sobre el programa nuclear en las últimas semanas murieron en la ofensiva del sábado.
“La mayoría de esas personas ya no están. Algunas de las personas con las que tratábamos ya no están, porque eso fue un golpe muy duro”, dijo. “Deberían haberlo hecho antes. Podrían haber llegado a un acuerdo. Quisieron pasarse de listos», amplió.
Mientras Irán designó como nuevo comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria a Ahmad Vahidi, acusado de participar del atentado a la AMIA, el veterano político Ali Larijani -el encargado el domingo de anunciar el consejo de liderazgo temporal- reforzó su perfil para emerger como hombre fuerte en el régimen tras la muerte de Khamenei.
Larijani, procedente de una de las principales familias clericales del país, había supervisado los esfuerzos de Irán para alcanzar un acuerdo nuclear con Estados Unidos, solo un mes después de que la Casa Blanca lo sancionara por supuestamente dirigir la brutal represión contra las protestas antigubernamentales.
Consultado por CBS News sobre las vías para superar el conflicto, Trump señaló que una solución diplomática a las tensiones entre Irán, Israel y Estados Unidos es “mucho más fácil ahora que hace un día, obviamente, porque [el régimen] está bajo mucha presión”.
Al ser consultado sobre a quién le gustaría ver al frente de Irán tras la muerte de Khamenei, el presidente respondió que “hay algunos buenos candidatos”, pero evitó dar nombres.
El mandatario norteamericano y sus asesores siguen de cerca la respuesta militar de Irán a la ofensiva del sábado, denominada “Operación Furia Épica”. El impacto de un misil sobre un refugio municipal junto a una sinagoga en la localidad de Beit Shemesh, en el centro de Israel, dejó por lo menos nueve muertos y 28 heridos, dos de ellos en estado crítico, según los servicios sanitarios locales. El número de víctimas es elevado para los parámetros en Israel, que cuenta con una sofisticada defensa antiaérea -la Cúpula de Hierro– con la que suele interceptar la mayoría de los misiles.
“Es lo que esperábamos”, señaló Trump sobre la represalia del régimen chiita, aunque consideró que los ataques iraníes fueron menores de lo previsto.“Pensábamos que serían el doble. Hasta ahora, ha habido menos de lo que pensábamos”, concluyó el presidente, cuya decisión de atacar a Irán para provocar un cambio de régimen enfrenta resistencias en Estados Unidos.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó en X que Trump habló este domingo con los líderes de Israel, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos, aunque no proporcionó detalles.
Trump corre el riesgo de que la ofensiva contra Irán, impopular en Estados Unidos según marcan las encuestas, repercuta a los candidatos republicanos de cara al desafío electoral que tiene el partido en los comicios de medio término del 3 de noviembre próximo, en los que pondrán en juego su control del Congreso.
En ese sentido, de acuerdo a una nueva encuesta de Reuters/Ipsos publicada este domingo, solo uno de cada cuatro estadounidenses aprueba los ataques del sábado, mientras que cerca de la mitad, incluido uno de cada cuatro republicanos, cree que Trump está demasiado dispuesto a usar la fuerza militar para promover los intereses de Estados Unidos en el extranjero, como ocurrió por ejemplo en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero pasado.
Respecta a la ofensiva contra Irán, solo el 27% de los encuestados respondió que la aprobaba, mientras que el 43% la desaprobó; un 29% contestó que no estaba seguro.
Más temprano, el Comando Central de Estados Unidos había informado que tres militares norteamericanos murieron y cinco resultaron gravemente heridos durante operaciones contra los objetivos militares iraníes. Son las primeras bajas estadounidenses en el conflicto bélico.
En tanto, las fuerzas norteamericanas “destruyeron y hundieron nueve buques de guerra iraníes, algunos de ellos relativamente grandes e importantes”, informó Trump a través de su red Truth Social. “Vamos por el resto. ¡Pronto también estarán en el fondo del mar! En otro ataque, prácticamente destruimos su cuartel general naval», agregó.
La Guardia Revolucionaria afirmó este domingo haber atacado el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, ubicado en la zona del Golfo, aunque el Pentágono negó la versión. “Mentira. El Lincoln no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron”, indicó el Comando Central norteamericano en Medio Oriente (Centcom).
En una publicación con la imagen de un misil balístico, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que la república islámica había dedicado “dos décadas” a estudiar las operaciones militares estadounidenses en la región y que, desde entonces, había “adoptado las lecciones correspondientes”.
“Los bombardeos en nuestra capital no afectan nuestra capacidad para librar una guerra”, advirtió Araghchi en X, en referencia a la ofensiva sobre Teherán. “La ‘defensa mosaico descentralizada’ nos permite decidir cuándo y cómo terminará la guerra”, añadió.
La comunidad internacional continúa siguiendo de cerca los acontecimientos en Medio Oriente, que podrían redituar el mapa de una de las regiones más calientes del mundo.
Este domingo, al presidir una reunión de defensa de emergencia, el mandatario francés, Emmanuel Macron, declaró que el conflicto llevó a su gobierno a reforzar su postura militar y su apoyo defensivo a sus aliados en Medio Oriente. París, además, tiene bases militares en el Golfo.
Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, expresó este domingo en Berlín su preocupación por las impredecibles consecuencias de los ataques contra Irán, declaraciones que podrían tensar las relaciones con la Casa Blanca antes de una visita clave a Washington el próximo martes.