claves para visitarlas y cuidarlas responsablemente

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San Juan reafirma su posicionamiento como un territorio de alto valor paisajístico y biológico, donde la diversidad de ambientes naturales constituye uno de sus principales atributos estratégicos tanto para el turismo como para la calidad de vida de sus habitantes.

En este contexto, el uso responsable de las áreas protegidas se vuelve un factor clave para asegurar su sostenibilidad en el tiempo. Las conductas individuales —como la correcta gestión de residuos, el respeto por la flora y fauna y el cumplimiento de las normativas vigentes— tienen un impacto directo en la integridad y el equilibrio de los ecosistemas.

Recomendaciones esenciales para preservar las áreas protegidas

Respeto por la vida silvestre
La flora y fauna autóctonas constituyen un patrimonio natural estratégico. Se recomienda observar a los animales a distancia prudente, evitando alimentarlos o intervenir en su comportamiento. El uso de binoculares o dispositivos electrónicos permite apreciar la biodiversidad sin generar alteraciones. Asimismo, reducir ruidos contribuye a minimizar el estrés en las especies y mantener el equilibrio del entorno.

Gestión responsable de residuos
Cada visitante debe portar una bolsa para recolectar sus desechos y retirarlos al finalizar la visita. No dejar residuos es una condición básica para evitar la contaminación y la degradación ambiental.

Prevención de incendios
Está estrictamente prohibido encender fogatas o arrojar colillas de cigarrillos. Estas prácticas representan un riesgo crítico para los ecosistemas y pueden provocar incendios forestales de gran magnitud.

Consumo sostenible
Se aconseja optar por botellas reutilizables, bolsas de tela y recipientes duraderos, reduciendo el uso de plásticos descartables.

Respeto por senderos y normativas
Circular exclusivamente por los senderos habilitados evita la erosión del suelo y el daño a la vegetación. También es fundamental no extraer elementos naturales —como rocas o plantas— y cumplir con la señalización y las indicaciones de guías y personal especializado.

Protección de cuerpos de agua
Ríos, lagunas y embalses cumplen funciones ecológicas esenciales. No se deben arrojar residuos ni sustancias contaminantes en estas fuentes hídricas.

San Juan es una de las provincias con mayor porcentaje de territorio bajo protección ambiental, con más de 2.248.416 hectáreas distribuidas en distintas categorías de conservación. Entre sus principales espacios se destacan el Parque Presidente Sarmiento, el Área Natural Protegida La Ciénaga, el Paisaje Protegido Pedernal, la Reserva de Uso Múltiple Valle Fértil y el Parque de la Biodiversidad.

La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable invita tanto a turistas como a residentes a disfrutar de estos espacios con un compromiso activo hacia la protección ambiental.