SANTIAGO DE CHILE (ANSA).- Un sismo de magnitud 6,1 sacudió en la mañana de este jueves a la zona norte de Coquimbo y se percibió además en la capital, Santiago, generando inquietud entre los santiaguinos y turistas argentinos que permanecen en el balneario de La Serena, en plena temporada de vacaciones.
El temblor también se sintió, aunque en menor medida, en las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja.
El fuerte movimiento telúrico fue también percibido en la costa central del país andino, en la región de Valparaíso. De acuerdo al Centro de Sismología Nacional de la Universidad de Chile, el epicentro del movimiento se registró a 13 kilómetros al oeste de Punitaqui, en la región de Coquimbo.
Tuvo una profundidad de 54 kilómetros y se originó a partir de las 10.34, con una duración de unos 50 segundos.
De acuerdo a lo que publicó el medio Los Andes, muchos mendocinos se vieron sorprendidos por la alerta del sismo que recibieron a través del sistema operativo de Google. Incluso, algunos edificios públicos fueron evacuados en la provincia, aunque ya todo retornó a la normalidad.
Hasta el momento, tanto en Chile como en la Argentina no se reportaron daños materiales ni heridos. Respecto a Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis, se estima que el sismo fue de 2,9.
En mayo del año pasado, otro sismo con epicentro en Chile se sintió en la Argentina, en particular en la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego. Se reportó en la mañana del 2 de mayo un potente sismo de magnitud 7,5 a 218,1 kilómetros al sur de Puerto Williams, en la Región de Magallanes, y tuvo una profundidad de 10 kilómetros.
Tras el evento, el Senapred decretó la alerta roja y ordenó evacuar la zona costera del territorio antártico chileno debido a una posible amenaza de tsunami.
Chile es uno de los países más sísmicamente activos del mundo, debido a la convergencia de tres placas tectónicas en su territorio: Nazca, Sudamericana y Antártica.
En 1960, la ciudad de Valdivia, en el sur del país, fue devastada por un terremoto de magnitud 9,5, el más potente jamás registrado, que causó la muerte de 9.500 personas. En 2010, un sismo de magnitud 8,8, acompañado de un tsunami, dejó un saldo de más de 520 muertos.