WASHINGTON.– El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, reconoció este martes ante el Senado que se reunió en al menos dos ocasiones con Jeffrey Epstein después de que el financista fuera condenado en 2008 por solicitar prostitución de una menor, una admisión que contradice declaraciones previas en las que había asegurado haber roto todo vínculo con él desde 2005. La revelación intensificó la presión política para que renuncie, en medio de un creciente escándalo por la publicación de los llamados “archivos Epstein”.
Lutnick, uno de los principales miembros del gabinete del presidente Donald Trump, realizó el reconocimiento durante una audiencia de un subcomité del Comité de Asignaciones del Senado, bajo interrogatorio de legisladores demócratas. Allí admitió que almorzó con Epstein en su isla privada en diciembre de 2012 junto a su esposa e hijos, y que mantuvo otra reunión de aproximadamente una hora en la residencia del financista en Nueva York en 2011.
“No tenía ninguna relación con él. Apenas tenía algo que ver con él”, insistió Lutnick ante los senadores, al describir su contacto como “un puñado de correos electrónicos” y “un par de reuniones” separadas por varios años.
Sin embargo, sus afirmaciones chocan con lo que había dicho públicamente en un podcast el año pasado, cuando aseguró que había decidido “nunca volver a estar en la misma habitación” con Epstein tras una visita a su casa en 2005 que, según relató entonces, lo había perturbado profundamente a él y a su esposa.
Ante las preguntas sobre su visita a la isla privada de Epstein, Lutnick sostuvo que no presenció nada impropio. Afirmó que, además de su familia y otra pareja que viajaba con ellos, solo vio al personal que trabajaba para el financista. “Estábamos de vacaciones en familia”, insistió.
La presión sobre el funcionario aumentó luego de que el Departamento de Justicia hiciera públicos documentos del caso Epstein que contradicen esa versión. Los archivos revelaron intercambios de correos electrónicos y referencias a encuentros posteriores a 2008, cuando Epstein ya había sido condenado y registrado como delincuente sexual.
Durante la audiencia, el senador demócrata Chris Van Hollen aclaró que no existe evidencia de que Lutnick haya participado en delitos sexuales, pero lo acusó de haber engañado al país y al Congreso. “No hay indicios de que usted mismo haya participado en alguna mala conducta con Jeffrey Epstein. El problema es que usted dio declaraciones falsas sobre su relación con él”, señaló.
Por su parte, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que Trump “apoya plenamente” al secretario de Comercio.
“El Secretario Lutnick sigue siendo un miembro muy importante del equipo del presidente Trump, y el presidente respalda plenamente al secretario”, agregó Leavitt en conferencia de prensa este martes.
Los llamados a la renuncia llegaron tanto desde el Partido Demócrata como desde sectores republicanos. El congresista republicano Thomas Massie, de Kentucky, reclamó públicamente durante el fin de semana que Lutnick deje el cargo, tras la difusión de correos electrónicos que aluden a sus encuentros con Epstein. A ese pedido se sumaron el demócrata Ro Khanna, de California, y el senador Adam Schiff, quien afirmó que el secretario “no debe seguir al frente del Departamento de Comercio”.
“Basado en la evidencia, debería salir del gabinete”, sostuvo Khanna. Y agregó: “No se trata de una persona en particular. Como país tenemos que decidir si vamos a permitir que los ricos y poderosos, que no tuvieron problema en hacer negocios y aparecer junto a un pedófilo que abusaba de menores, simplemente se salgan con la suya”.
Otros legisladores fueron aún más duros. El congresista demócrata Robert Garcia aseguró que Lutnick “estuvo mintiendo sobre su relación con Epstein”, al recordar que había negado cualquier contacto posterior a 2005. “Ahora sabemos que hacían cosas juntos”, escribió en redes sociales.
El caso se convirtió en una prueba clave para el debate político sobre la rendición de cuentas tras la publicación de los archivos Epstein. Mientras que en países como el Reino Unido las revelaciones derivaron en renuncias y en la retirada de privilegios a figuras vinculadas al escándalo, en Estados Unidos hasta ahora ningún alto funcionario había enfrentado consecuencias directas. Lutnick es, por el momento, el funcionario de mayor rango involucrado en la controversia.
Agencias AP y AFP