A lo largo de 2025, el Ministerio de Educación realizó 147 intervenciones en el marco del Protocolo Ángel Guardián, una acción interinstitucional destinada a identificar, contener y acompañar a niños y adolescentes que atraviesan situaciones de abuso sexual o violencia intrafamiliar, con el objetivo central de evitar la deserción escolar y sostener sus trayectorias educativas.
El protocolo articuló el trabajo del Ministerio de Educación, el Ministerio Público Fiscal, el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano y el Ministerio de Salud. A partir de una denuncia judicial, Educación recibió un oficio confidencial y activó un acompañamiento pedagógico y socioemocional a través de la Dirección de Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios, sin indagar ni exponer a las víctimas, y priorizando su bienestar dentro del ámbito escolar.
“Cada intervención buscó que la escuela siga siendo un lugar seguro. Acompañar, contener y sostener la escolaridad es una responsabilidad del Estado cuando hay un niño o adolescente en situación de vulnerabilidad. El trabajo de los gabinetes es silencioso, profesional y profundamente humano”, expresó la ministra de Educación, Silvia Fuentes.
Las intervenciones incluyeron seguimiento de la asistencia a clases, observación del estado emocional, acompañamiento a equipos directivos y docentes, y la implementación de estrategias pedagógicas para favorecer la permanencia y la revinculación con el grupo de pares. El foco estuvo puesto en cuidar sin revictimizar, mientras el proceso judicial siguió su curso por los canales correspondientes.
El director de Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios, Luis Lucero, indicó que durante 2025 realizaron 147 intervenciones mientras que en 2024 habían sido más de 200; pero que la baja no implicó una disminución del problema. “Muchos casos no llegan a denunciarse. Por eso es clave el rol de la escuela: docentes, directivos y gabinetistas detectan señales, activan el protocolo y denuncian cuando corresponde. Estadísticamente, es muy alto el porcentaje de deserción escolar de niños y adolescentes víctimas de abuso. Nuestro trabajo es acompañar para que no abandonen la escuela y se sientan protegidos”, indicó Lucero, quien remarcó además que todos los gabinetes de la provincia intervienen en el programa.
Trabajo interministerial
En el Protocolo Ángel Guardián se establecen los procedimientos a seguir ante situaciones de complejidad. Una vez que se activa, desde Educación se brinda contención y seguimiento educativo; Familia y Desarrollo Humano acompaña a través de las áreas de acción social municipales, y Salud interviene cuando se requiere atención terapéutica, entre algunas de las acciones previstas en el trabajo interministerial.