Un abordaje integral frente al avance de las malezas resistentes

0

En un contexto donde cada hectárea cuenta y la presión sobre los sistemas productivos es cada vez mayor, el desafío del control de malezas resistentes se impone con fuerza en la agenda de los productores argentinos. Ya no se trata solo de aplicar una solución química puntual, sino de pensar el manejo desde un enfoque sistémico e integrado.

“El gran desafío de los sistemas agrícolas hoy es producir más con menos, de forma sustentable”, resume Marcelo Morris, Gerente técnico en Protección de cultivos de Bayer. Y agrega: “Desde la compañía estamos trabajando en la reducción de las brechas de rendimiento, que es la diferencia entre los rendimientos alcanzables y los rendimientos reales, a través de diferentes prácticas de manejo”.

Soluciones integrales

La estrategia se sustenta en un concepto clave: el manejo integrado. Esto implica abordar desde el germoplasma y la genética hasta el control eficiente de plagas, malezas y enfermedades, pasando por la densidad y la fecha de siembra. En particular, el manejo de malezas resistentes representa una de las amenazas más complejas en los principales cultivos extensivos.

“Tenemos soluciones integrales que abarcan desde el barbecho químico, la presiembra y la postemergencia, tanto en soja como en maíz”, señala Morris. Y detalla que el portafolio de Bayer está orientado a atacar las malezas más relevantes en cada etapa: Conyza (rama negra) y Lolium (raigrás) durante el barbecho, y Amaranthus (yuyo colorado) o gramíneas anuales durante el desarrollo de los cultivos estivales.

Uno de los productos emblema en esta etapa temprana es Percutor®, una herramienta versátil que permite dejar el lote limpio y apto para la implantación tanto de soja como de maíz. En el caso de maíz, Bayer propone una solución escalonada: Adengo®, con uso flexible en preemergencia y postemergencia temprana, y Laudis®, pensado para el control en etapas más avanzadas del cultivo.

“Adengo es súper versátil y apunta directamente a malezas problemáticas como el yuyo colorado. Laudis, por su parte, aporta control tanto de hoja ancha como de gramíneas anuales, con excelente selectividad para el cultivo de maíz”, afirma el especialista.

En el caso de la soja, la respuesta llega de la mano de Sencorex®, un herbicida basado en metribuzin con acción residual moderada, ideal para complementar esquemas en lotes con presión de malezas resistentes a glifosato. Su flexibilidad de uso —desde la preemergencia hasta la postemergencia temprana— le permite adaptarse a diferentes esquemas de rotación.

Visión 360°

Además del desarrollo de productos, la estrategia de Bayer se apoya en la rotación de principios activos y en la combinación de modos de acción, claves para evitar o retrasar la aparición de nuevas resistencias. “Estamos pensando soluciones químicas que no solo resuelvan el problema hoy, sino que sean sostenibles en el tiempo”, enfatiza Morris.

Desde Bayer, insisten en que la innovación no puede ser aislada: debe integrarse a una visión de manejo agronómico completo, donde el productor tenga herramientas, información y acompañamiento para tomar mejores decisiones.

“El productor argentino ya ha demostrado su capacidad de adaptación frente a las adversidades. Y con tecnología, innovación y estrategias integradas, vamos a seguir cerrando esa brecha entre el potencial y el rendimiento real”, concluye Morris.

_______________________________________________________

Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.