CIUDAD DE GAZA.- Las fuerzas israelíes mataron el jueves al menos a 50 palestinos en la Franja de Gaza, según fuentes hospitalarias y reporteros de Al Jazeera. Entre las víctimas se cuentan unas 19 personas que recibieron disparos mientras intentaban conseguir ayuda alimentaria.
El ejército se dispone a tomar Ciudad de Gaza, el mayor núcleo urbano del enclave, a pesar de los llamamientos internacionales a Israel para que reconsidere su decisión por temor a que la operación cause numerosas víctimas y desplace al millón de palestinos que se refugian allí.
En Ciudad de Gaza, los residentes dijeron que las familias huían de sus hogares, la mayoría en dirección a la costa, mientras las fuerzas israelíes bombardeaban los suburbios orientales de Shujaiya, Zeitoun y Sabra.
Además, expertos en derechos humanos de la ONU expresaron su alarma ante los informes sobre desapariciones forzosas de palestinos que buscan alimentos en los centros de distribución gestionados por la Fundación Humanitaria de Gaza, instando a Israel a poner fin a este atroz crimen.
Siete expertos independientes declararon en un comunicado haber recibido informes de que varias personas, entre ellas un niño, habían sido víctimas de desaparición forzosa tras visitar los centros de distribución de ayuda en Rafah.
El ejército israelí está directamente implicado en las desapariciones forzosas de personas que buscan ayuda, añadieron.
Las autoridades israelíes describen Ciudad de Gaza como el último bastión de Hamas, que desencadenó la guerra con su mortífero ataque de octubre de 2023 contra Israel. El grupo terrorista ha sido diezmado desde entonces por el asalto israelí a la Franja.
El ejército israelí dijo en un comunicado que seguía operando en toda Gaza contra lo que describió como “organizaciones terroristas” e infraestructuras.
Los militares habían matado a tres milicianos el día anterior, dijo, sin decir cómo habían identificado a los individuos.
En el sur de Gaza, decenas de palestinos fueron ingresados el jueves en el hospital Nasser de Khan Younis con heridas de bala, según un médico que dijo que el ejército había abierto fuego contra una multitud de palestinos que se había reunido cerca de un lugar de distribución de ayuda.
Mohammad Saqer, jefe de enfermería, dijo a Reuters que la mayoría de los pacientes habían ingresado con heridas de bala en la parte superior del cuerpo y que muchos se encontraban en estado crítico.
Los pacientes habían informado que les habían disparado cuando trataban de recoger alimentos en un centro de distribución de la cercana Rafah.
El ejército israelí no hizo comentarios de inmediato.
La guerra estalló cuando milicianos dirigidos por Hamas lanzaron un ataque transfronterizo por sorpresa contra Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1200 personas y otras 251 fueron tomadas como rehenes. Desde entonces, la mayoría de los rehenes han sido liberados mediante negociaciones diplomáticas, aunque aún quedan 50, de los cuales se dice que 20 están vivos, entre ellos tres argentinos.
Israel no ha respondido públicamente a la aceptación por Hamas de una propuesta de alto el fuego que permitiría la devolución de algunos de los rehenes.
La campaña militar de Israel, que dice estar dirigida contra Hamas, ha devastado el territorio y desplazó a la mayoría de los aproximadamente dos millones de palestinos que viven allí.
Más de 62.000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, han muerto a manos del ejército israelí, según las autoridades sanitarias locales, que no han precisado cuántos combatientes han muerto en los combates.
Con el enclave sumido en una crisis humanitaria, el Ministerio de Sanidad de Gaza dijo el jueves que otras cuatro personas, entre ellas dos niños, habían muerto de desnutrición e inanición en el enclave, lo que eleva las muertes por estas causas a 317 personas, entre ellas 121 niños, desde que comenzó la guerra.
Israel cuestiona las cifras de víctimas mortales del Ministerio de Sanidad y el miércoles pidió a un observatorio mundial del hambre que se retractara de una evaluación según la cual la ciudad de Gaza y las zonas circundantes sufren hambruna.
Agencias Reuters y ANSA