{"id":94799,"date":"2024-11-19T11:40:19","date_gmt":"2024-11-19T14:40:19","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=94799"},"modified":"2024-11-19T11:40:46","modified_gmt":"2024-11-19T14:40:46","slug":"pequenos-rastros-de-vida-normal-en-una-gaza-en-ruinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=94799","title":{"rendered":"peque\u00f1os rastros de vida normal en una Gaza en ruinas"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/IZS_otPnI_2000x1500__1-1.jpg\"\/><\/p>\n<p><\/p>\n<p>DEIR AL BALAH, Franja de Gaza \u2014 Por fin, algo para celebrar: <\/p>\n<p>la gente dec\u00eda que el restaurante Chef Warif, cuyos s\u00e1ndwiches de shawarma al estilo sirio eran famosos en la ciudad de Gaza antes de la guerra, hab\u00eda reabierto. <\/p>\n<p>No en la ciudad misma, que la guerra hab\u00eda reducido en gran parte a escombros. <\/p>\n<p>Y no era la misma calidad de carne, que el due\u00f1o del restaurante ahora ten\u00eda que comprar congelada y a precios muy altos a los comerciantes que la importaban a la Franja de Gaza.<\/p>\n<p>Pero era shawarma, shawarma de casa. <\/p>\n<p>En julio se formaron largas colas mientras los trabajadores cortaban las primeras rebanadas de carne de res o pollo asado del asador y las envolv\u00edan en pan plano con la salsa de ajo caracter\u00edstica del restaurante.<\/p>\n<p>Muchos de los que estaban en la cola eran clientes de larga data que hab\u00edan huido de la ciudad de Gaza, en el norte, a Deir al Balah, la ciudad en el centro de Gaza donde Chef Warif hab\u00eda reabierto. <\/p>\n<p>  Una calle inundada de aguas residuales en Deir al Balah, Gaza, en julio. La ciudad era antes conocida por sus tranquilos olivares y palmerales de d\u00e1tiles. Ahora, los bombardeos pueden romper la calma en un segundo. Foto Eyad Baba\/Agence France-Presse  <\/p>\n<p>Viv\u00edan en tiendas de campa\u00f1a o en refugios abarrotados bajo un cielo lleno de humo, con los o\u00eddos dolorosamente acostumbrados al estruendo de los ataques a\u00e9reos israel\u00edes, y anhelaban desesperadamente que llegara ese momento: <\/p>\n<p>\u201cCuando me enter\u00e9 de lo del Chef Warif, salt\u00e9 de alegr\u00eda\u201d, dijo Naela al-Danaf, de 40 a\u00f1os, secretaria de una cl\u00ednica local que escap\u00f3 de la ciudad de Gaza a principios de la guerra. <\/p>\n<p>Fue un alivio ver al due\u00f1o all\u00ed de pie, dijo, sirviendo el almuerzo como si todo estuviera bien.<\/p>\n<p>En algunas partes de Deir al Balah, anta\u00f1o conocida por sus tranquilos olivares y palmeras datileras, los \u00e1rboles han desaparecido o se han vuelto grises por la ceniza y la tierra, y el suelo est\u00e1 resbaladizo por las aguas residuales. <\/p>\n<p>La gente aparta la mirada de los cad\u00e1veres podridos de caballos y perros. <\/p>\n<p>Los edificios que antes eran familiares son ahora montones de escombros. <\/p>\n<p>Los bombardeos pueden romper la calma en un segundo. <\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"normal nytUna tienda de dulces y pasteles en Deir al Balah en octubre. Foto Bilal Shbair para The New York Times\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tx8NhGjUC_720x0__1.jpg\"\/>normal nytUna tienda de dulces y pasteles en Deir al Balah en octubre. Foto Bilal Shbair para The New York Times  <\/p>\n<p>Aunque la recogida de basura municipal ha vuelto a empezar en algunos lugares, a menudo huele a basurero.<\/p>\n<p>Pero en el centro de la ciudad, la gente se relaja bajo la sombra de los \u00e1rboles, charlando con amigos mientras toman caf\u00e9, jugo de mango reci\u00e9n exprimido o batidos de palta. <\/p>\n<p>Las familias se agolpan alrededor del puesto de postres de Zain o esperan a que les traigan jugos de Karameesh, donde la fruta fresca cuelga del techo. <\/p>\n<p>Otros se dirigen a la playa, una oportunidad para mirar las olas y sacar a sus hijos de los refugios abarrotados.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"En las afueras de Deir al Balah, un agricultor planta coles y verduras de invierno en su campo. Bilal Shbair para The New York Times\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/9wZU7ei1W_720x0__1.jpg\"\/>En las afueras de Deir al Balah, un agricultor planta coles y verduras de invierno en su campo. Bilal Shbair para The New York Times  <\/p>\n<p>Una prensa de aceitunas ha estado convirtiendo la cosecha de esta temporada -mucho m\u00e1s peque\u00f1a de lo habitual, y recogida mientras los drones zumbaban por encima- en aceite de color verde dorado. <\/p>\n<p>En las afueras de Deir al Balah, un agricultor ha estado plantando su campo con col y verduras de invierno. <\/p>\n<p>El gru\u00f1ido de su tractor es un eco extra\u00f1o de c\u00f3mo era la vida antes de la guerra; extra\u00f1o, pero bienvenido.<\/p>\n<p>Todo conflicto tiene sus <strong>rincones de normalidad,<\/strong> lugares donde la vida transcurre lejos de las bombas y los titulares. <\/p>\n<p>Los funcionarios israel\u00edes se han apresurado a destacar esas escenas, publicando fotograf\u00edas de mercados bien abastecidos para sugerir que los informes sobre la escasez eran <strong>exagerados<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero no hay muchas guerras que se concentren en una franja de tierra del tama\u00f1o de Las Vegas, que ha sido bombardeada casi por todas partes y, sin embargo, es casi imposible huir. <\/p>\n<p>En una Gaza hambrienta bajo un asedio israel\u00ed casi total, que ha bloqueado todo salvo un hilo de ayuda y suministros comerciales, los residentes y los trabajadores humanitarios dicen que la poca comida que se vende es desesperadamente cara.<\/p>\n<p>Todo el mundo parece conocer a alguien que ha muerto. <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los supervivientes viven en una miseria absoluta. <\/p>\n<h2>Es dif\u00edcil imaginar una escapatoria<\/h2>\n<p>Y no la hay, al menos no en un sentido seguro. <\/p>\n<p>Un ataque a\u00e9reo podr\u00eda destrozar la situaci\u00f3n en cualquier momento, o el ej\u00e9rcito israel\u00ed podr\u00eda ordenar a las familias que evacuen de nuevo antes de iniciar otra operaci\u00f3n contra Ham\u00e1s, como hizo en Deir al Balah en agosto.<\/p>\n<p>Pero en comparaci\u00f3n con el resto de Gaza, Deir al Balah ha salido relativamente indemne, lo que ha permitido a las Naciones Unidas y a los grupos de ayuda establecer all\u00ed oficinas centrales. <\/p>\n<p>Un ritmo cauteloso ha vuelto a las calles. <\/p>\n<p>Almuerzo, caf\u00e9, una parada para el postre: <\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"Shawarma Moaz, un local de la ciudad de Gaza que ha vuelto a abrir en la calle de los M\u00e1rtires, en Deir al Balah. Foto Bilal Shbair para The New York Times\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/J2F7-E1fM_720x0__1.jpg\"\/>Shawarma Moaz, un local de la ciudad de Gaza que ha vuelto a abrir en la calle de los M\u00e1rtires, en Deir al Balah. Foto Bilal Shbair para The New York Times  <\/p>\n<p>cuanto m\u00e1s mundano, dicen los palestinos, m\u00e1s preciado parece.<\/p>\n<p>La calle de los M\u00e1rtires, la v\u00eda m\u00e1s larga de la ciudad, est\u00e1 llena de caf\u00e9s, helader\u00edas y restaurantes. <\/p>\n<p>Muchos son familiares para los residentes desplazados de la ciudad de Gaza, donde los mismos nombres comerciales anta\u00f1o significaban placer, un capricho de fin de semana o simplemente una parada despu\u00e9s del trabajo.<\/p>\n<p>Su reaparici\u00f3n ha sido agridulce. <\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s tiendas de la ciudad de Gaza abren en Deir al Balah, m\u00e1s permanente parece el desplazamiento.<\/p>\n<p>Uno de ellos es Shawarma Moaz, un local de la ciudad de Gaza que reabri\u00f3 en la calle de los M\u00e1rtires en marzo. <\/p>\n<p>Su gerente, Aaed Abu Karsh, de 35 a\u00f1os, dijo que los clientes han estado bromeando con \u00e9l: <\/p>\n<p>\u201cYa que est\u00e1s aqu\u00ed, parece que todos estaremos lejos de casa a\u00fan m\u00e1s tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Pocos pueden darse el lujo de salir. <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los palestinos no tienen ahorros y tienen pocos ingresos, si es que tienen alguno. <\/p>\n<p>En la calle de los M\u00e1rtires, un batido puede costar 4 d\u00f3lares (el doble del precio de antes de la guerra), un s\u00e1ndwich de shawarma unos 11 d\u00f3lares (casi tres veces m\u00e1s de lo que costaba antes). <\/p>\n<p>Una protesta de los clientes por el alto precio de la carne cerr\u00f3 algunos restaurantes durante dos d\u00edas este mes.<\/p>\n<p>Pero algunos que no tienen medios para comprar vienen s\u00f3lo a saludar, felices de ver la calle animada, dicen los due\u00f1os de los negocios.<\/p>\n<p>En un caf\u00e9, Ayah Jweifel, de 19 a\u00f1os, estudiante de segundo a\u00f1o de multimedia en la Universidad Al Aqsa, se re\u00eda y chismorreaba una tarde reciente con su hermana, Shahd, de 17 a\u00f1os. <\/p>\n<p>Hablaban de planes, hablaban de cualquier cosa menos de la lucha.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"Las hermanas Shahd Jweifel, de 17 a\u00f1os, izquierda, y Ayah Jweifel, de 19, en un caf\u00e9 de Deir Al Balah. &quot;S\u00f3lo tengo un objetivo: olvidar que existen cosas como la guerra, los bombardeos y las matanzas&quot;, dijo Ayah Jweifel. Foto Bilal Shbair para The New York Times\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/L1zPM38fb_720x0__1.jpg\"\/>Las hermanas Shahd Jweifel, de 17 a\u00f1os, izquierda, y Ayah Jweifel, de 19, en un caf\u00e9 de Deir Al Balah. \u201cS\u00f3lo tengo un objetivo: olvidar que existen cosas como la guerra, los bombardeos y las matanzas\u201d, dijo Ayah Jweifel. Foto Bilal Shbair para The New York Times  <\/p>\n<p>\u201cS\u00f3lo tengo un objetivo: olvidar que existen cosas como la guerra, los bombardeos y las muertes\u201d, dijo Ayah Jweifel. <\/p>\n<p>\u201cVer a mi alrededor a gente que se r\u00ede, sonr\u00ede y se divierte, me da esperanza de que podemos recuperar nuestras vidas antes del 7 de octubre\u201d.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda del a\u00f1o pasado, Ham\u00e1s, el grupo armado que controla Gaza, dirigi\u00f3 ataques contra Israel, matando a unas 1.200 personas y tomando a unos 250 rehenes, seg\u00fan las autoridades israel\u00edes. <\/p>\n<p>Israel contraatac\u00f3, matando a m\u00e1s de <strong>40.000 persona<\/strong>s, seg\u00fan los funcionarios de salud de Gaza, que no distinguen entre civiles y combatientes.<\/p>\n<p>La guerra parec\u00eda distante en el caf\u00e9.<\/p>\n<p> El interior estaba impecable, con un mostrador y un suelo de m\u00e1rmol falso y una vitrina de cristal para los pasteles; fuera, los mozos serv\u00edan capuchinos, postres y pipas de agua a los clientes sentados alrededor de mesas de madera. <\/p>\n<p>Las luces giraban alrededor de los troncos de olivos y palmeras.<\/p>\n<p>El contraste con el resto de Gaza, incluso con otras partes de la ciudad, podr\u00eda calificarse de surrealista.<\/p>\n<p> Pero lo que la gente realmente encontraba surrealista era la guerra en s\u00ed. Encontrarse con amigos, tomar caf\u00e9\u2026 eso era la vida real, dec\u00edan, o lo que se supon\u00eda que era la vida real.<\/p>\n<h2>Adaptaci\u00f3n<\/h2>\n<p>\u201cTenemos que adaptarnos a la situaci\u00f3n\u201d, dijo Shahd Jweifel. Hab\u00eda sido su idea hacer que su hermana y sus amigas se reunieran all\u00ed una vez a la semana. <\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed nos sentimos como todos los dem\u00e1s en el resto del mundo\u201d.<\/p>\n<p>En un rinc\u00f3n del jard\u00edn del caf\u00e9 colgaba una pizarra que los trabajadores humanitarios hab\u00edan estado usando para entrenar a la gente a evitar las municiones sin explotar que cubr\u00edan Gaza.<\/p>\n<p>Las hermanas Jweifel hab\u00edan prometido a su familia que se ir\u00edan a casa antes del atardecer, dijeron, ya que el orden p\u00fablico se rompi\u00f3 hace meses y era m\u00e1s seguro no moverse en la oscuridad.<\/p>\n<p>Conseguir minutos de normalidad tambi\u00e9n significa olvidar deliberadamente lo que est\u00e1 sucediendo en otras partes de Gaza.<\/p>\n<p>\u201cEs como si nos estuvi\u00e9ramos mintiendo a nosotros mismos\u201d, dijo al-Danaf, la secretaria de la cl\u00ednica de la ciudad de Gaza. <\/p>\n<p>\u201cEstamos en un buen lugar, pero nuestros corazones y mentes est\u00e1n siguiendo las malas noticias del norte\u201d.<\/p>\n<p>Siempre que llamaba a Dareen, su hija en el norte de Gaza, dijo al-Danaf, Dareen le preguntaba:<\/p>\n<p> \u201c\u00bfQu\u00e9 vas a almorzar hoy?\u201d. <\/p>\n<p>Era un recordatorio lacerante, aunque no intencionado: <\/p>\n<p>mientras que al-Danaf pod\u00eda conseguir shawarma, dijo, Dareen no ten\u00eda casi nada. <\/p>\n<p>En medio de un nuevo ataque al norte de Gaza que comenz\u00f3 el mes pasado, Israel hab\u00eda restringido a\u00fan m\u00e1s los suministros all\u00ed.<\/p>\n<p>Sinti\u00e9ndose culpable, al-Danaf dijo que a veces ment\u00eda, dici\u00e9ndole a su hija que estaba comiendo papas o lentejas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que el equipo de Shawarma Moaz huyera de la ciudad de Gaza, tardaron meses en aceptar que no regresar\u00edan pronto, y meses m\u00e1s en juntar lo suficiente para comenzar de nuevo, dijo Abu Karsh.<\/p>\n<p>Encontrar el equipo y una tienda requiri\u00f3 de algo de creatividad; compraron algunos art\u00edculos a personas que pensaron que probablemente hab\u00edan robado cosas de los restaurantes destruidos, dijo. <\/p>\n<p>Un ataque a\u00e9reo cercano da\u00f1\u00f3 los paneles solares que usaban para generar energ\u00eda.<\/p>\n<p>Para todos los negocios de la calle de los M\u00e1rtires, cubrir los costos es una lucha.<\/p>\n<p>Chef Warif anunci\u00f3 recientemente que cerrar\u00eda temporalmente porque los precios de la <strong>carne congelada<\/strong> eran exorbitantes.<\/p>\n<p>Pero al menos, dijo Abu Karsh, hab\u00edan recuperado parte de sus vidas.<\/p>\n<p>\u201cNo estamos sentados en nuestras tiendas de campa\u00f1a\u201d, dijo, \u201clamentando todo lo que perdimos\u201d.<\/p>\n<p><strong>c.2024 The New York Times Company<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DEIR AL BALAH, Franja de Gaza \u2014 Por fin, algo para celebrar: la gente dec\u00eda que el restaurante Chef Warif, cuyos s\u00e1ndwiches de shawarma al estilo sirio eran famosos en la ciudad de Gaza antes de la guerra, hab\u00eda reabierto. 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