{"id":93582,"date":"2024-11-16T19:50:27","date_gmt":"2024-11-16T22:50:27","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=93582"},"modified":"2024-11-16T19:50:42","modified_gmt":"2024-11-16T22:50:42","slug":"el-canje-de-cadaveres-que-no-pudo-pacificar-una-argentina-en-llamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=93582","title":{"rendered":"El canje de cad\u00e1veres que no pudo pacificar una Argentina en llamas"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Zp6TnxWsN_2000x1500__1-1.jpg\"\/>   <\/p>\n<p>Hace 50 a\u00f1os, el paisaje de la Argentina era desolador. Un pa\u00eds violento, intolerante e intolerable. Dos bandas se disputaban a dentelladas salvajes la herencia pol\u00edtica de Per\u00f3n, el l\u00edder que hab\u00eda muerto hac\u00eda unos cinco meses. <\/p>\n<p>La Triple A, mafia paraestatal al mando de Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega, todopoderoso ministro de Bienestar Social, \u201chermano Daniel\u201d en su desempe\u00f1o como mentor esot\u00e9rico de la presidenta Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez, viuda del General, patrullaba la Ciudad y el conurbano \u201ca la caza de zurdos\u201d, con una impunidad tal que nutr\u00eda el desasosiego de una naci\u00f3n extenuada. <\/p>\n<p>Su contracara, la juventud peronista armada, disciplinada detr\u00e1s de Montoneros, la organizaci\u00f3n de Mario Firmenich, adentrada por propia decisi\u00f3n en la ilegalidad, cada vez m\u00e1s tributaria de la ideolog\u00eda pro marxista de sus socios de las FAR y fronteriza con el trotskismo del ERP, de Mario Santucho. <\/p>\n<p>La guerra era total, ante una ciudadan\u00eda absorta y aterrorizaba.<\/p>\n<p>Las muertes en ambas trincheras hab\u00edan transformado al pa\u00eds en un camposanto a cielo abierto, con las calles sembradas de cad\u00e1veres, muchos ajenos a esa batalla tribal que desangraba a la sociedad. <\/p>\n<p>Con ese clima, y bajo nubes espesas que insinuaban tiempos tormentosos para una democracia balbuceante y sin respuestas,<strong> Montoneros dar\u00eda un zarpazo a\u00fan m\u00e1s provocado<\/strong>r que el que hab\u00edan arrojado cuatro a\u00f1os y medio antes, con el asesinato al dictador Pedro Eugenio Aramburu, implacable censor del peronismo, Per\u00f3n y los peronistas, en la estancia La Celma, en la localidad de Timote, a 15 kil\u00f3metros de Carlos Tejedor, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, sin derecho a defensa, luego de haberlo secuestrado en su domicilio de Barrio Norte.<\/p>\n<p>Montoneros lo captur\u00f3 el 29 de mayo de 1970, quiz\u00e1 sin una pizca de azar: es el Dia del Ej\u00e9rcito argentino y a la vez se cumpl\u00eda entonces un a\u00f1o de la insurrecci\u00f3n popular de obreros industriales y estudiantes, conocida como El Cordobazo. Al jefe de la Libertadora se lo llevaron bajo aparente enga\u00f1o de su piso de Montevideo 1053, en el coraz\u00f3n de Barrio Norte, a la luz del d\u00eda, sin disparar una sola bala.<\/p>\n<p>En el pa\u00eds, otro dictador, Juan Carlos Ongan\u00eda, que hab\u00eda usurpado el mando constitucional de Arturo Illia, enfrentado en la interna castrense al retirado Aramburu, hac\u00eda y deshac\u00eda a su antojo, pero no resistir\u00eda el doble impacto consecutivo en apenas un a\u00f1o del Cordobazo y la ejecuci\u00f3n de Aramburu. Lo echar\u00edan quienes lo hab\u00edan ungido. Se ir\u00eda con muchas penas y ninguna gloria.<\/p>\n<p>  El avi\u00f3n que trajo los restos de Eva Per\u00f3n en noviembre de 1974.  <\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la nueva dictadura militar, un grupo de egresados del Nacional Buenos Aires y otros adherentes veintea\u00f1eros elegir\u00edan a Aramburu para su sangriento bautismo pol\u00edtico. Eran chicos cat\u00f3licos, de familias rotundamente antiperonistas, algunas de comuni\u00f3n diaria.<strong> Hijos de una \u00e9lite antiperonista, se hab\u00edan transformado en peronistas dispuestos a matar en nombre de un Per\u00f3n a quien ni siquiera conoc\u00edan<\/strong>. <\/p>\n<p>Se llamaron a s\u00ed mismos Montoneros y actuar\u00edan con los manuales de la guerrilla urbana. El clima de \u00e9poca y la l\u00f3gica militarista de ese grupo, determinar\u00eda que Aramburu deber\u00eda pagar los asesinatos y estragos vengativos contra el peronismo derrocado en 1955, en particular la desaparici\u00f3n del cuerpo de Eva Per\u00f3n, robado de la CGT por una patrulla del Ej\u00e9rcito. <\/p>\n<p>La ejecuci\u00f3n, seg\u00fan sus responsables, fue llevada a cabo tambi\u00e9n como represalia por los fusilamientos de la insurrecci\u00f3n del 9 de junio de 1956, a cargo de los generales peronistas Juan Jos\u00e9 Valle y Ra\u00fal Tanco, que costar\u00eda la vida de casi una treintena de personas, entre civiles y militares, por orden expresa de Aramburu con la idea de \u201cborrar del mapa todo vestigio del r\u00e9gimen tir\u00e1nico\u201d, que suscribir\u00eda con el decreto 4161\/56: se prohib\u00eda en todo el pa\u00eds la sola menci\u00f3n de Per\u00f3n, del peronismo y de todos sus s\u00edmbolos pol\u00edticos. <\/p>\n<p>Por eso, para no nombrar al general derrocado en 1955, en algunos diarios se le\u00eda aquello del \u201ctirano pr\u00f3fugo\u201d.<\/p>\n<p>Los nuevos j\u00f3venes militantes, suced\u00e1neos de la vieja \u201cResistencia Peronista\u201d, pero con vivencias y formaciones muy diferentes, se adue\u00f1aron de sus banderas. Seguramente, en sobremesas de su adolescencia temprana habr\u00e1n escuchado relatos parentales celebratorios de las gestas antiperonistas de Aramburu y Rojas, su socio de la Marina, que causaron en ellos el efecto contrario al sentimiento de sus padres. <\/p>\n<p><strong>Lo cierto es que el cad\u00e1ver de este general golpista, vivado y odiado a la vez, ser\u00eda hallado unas semanas despu\u00e9s, el 16 de julio, por la polic\u00eda de la provincia de Buenos Aires<\/strong>. Montoneros hab\u00eda anunciado tras el secuestro, en su comunicado n\u00famero 5, con fecha 15 de junio, que Aramburu \u201cfue ejecutado el lunes 1\u00b0 de junio a las 7:00 horas\u201d. <\/p>\n<p>En ese mismo comunicado, anticipaban intenciones que en ese momento no pudieron cumplir. Lo har\u00edan m\u00e1s adelante: <em>\u201cEl cuerpo de Pedro Eugenio Aramburu s\u00f3lo ser\u00e1 devuelto luego de que sean restituidos al Pueblo los restos de nuestra querida compa\u00f1era Eva Per\u00f3n\u201d.<\/em> Ah\u00ed se encuentra una de las claves de esta historia de cad\u00e1veres pol\u00edticos insepultos.<\/p>\n<p><strong>Desde 1955, la tragedia pol\u00edtica de peronistas y antiperonistas hab\u00eda descompuesto el mapa social del pa\u00ed<\/strong>s. La muerte de Mar\u00eda Eva Duarte, segunda mujer de Per\u00f3n, el 26 de julio de 1952, devorada por un c\u00e1ncer que no quiso tratarse a tiempo, hab\u00eda dejado al peronismo sin su alma rebelde. Per\u00f3n hab\u00eda perdido con Eva su perfil de empat\u00eda social solidaria.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"El cotejo que traslad\u00f3 el ata\u00fad de la &quot;abanderada de los humildes&quot; en su regreso a la Argentina. \" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6FKaX8CfZ_720x0__1.jpg\"\/>El cotejo que traslad\u00f3 el ata\u00fad de la \u201cabanderada de los humildes\u201d en su regreso a la Argentina.   <\/p>\n<p> Ella tambi\u00e9n recoger\u00eda, como Aramburu, ternuras y rencores. Su peronismo a veces rabioso profundizar\u00eda esos odios cruzados que tardar\u00edan dos o tres generaciones para disiparse.<\/p>\n<p>Justamente, ya con Per\u00f3n derrocado, el 23 de noviembre de 1955, y con Aramburu al frente de la segunda etapa de la Revoluci\u00f3n Libertadora, una vez desplazado el presidente Eduardo Lonardi, se producir\u00eda uno de los misterios rectores de la pol\u00edtica argentina durante 16 a\u00f1os, como ser\u00eda la desaparici\u00f3n del cad\u00e1ver de Eva, que reposaba en un santuario del segundo piso de la CGT, como hab\u00eda sido su voluntad, una vez terminadas las honras f\u00fanebres de 16 d\u00edas, la mayor\u00eda de ellos bajo un diluvio interpretado por la simbolog\u00eda peronista como una inmensa tristeza colectiva. Per\u00f3n ya recorr\u00eda Centroam\u00e9rica en un destierro que ser\u00eda prolongado.<\/p>\n<p>Lo que Montoneros no sab\u00eda en el momento de matar a Aramburu, y si lo supo no le import\u00f3, fue que ese hombre al que hab\u00edan ajusticiado a sangre fr\u00eda, efectivamente hab\u00eda dado la orden de llevarse el cad\u00e1ver de Eva de la CGT, de lo cual lo acusaban, pero con la intenci\u00f3n de protegerlo de los sectores m\u00e1s irascibles y virulentos del Ej\u00e9rcito y la Marina, quienes propiciaban destrozar el cuerpo o tirarlo al mar. <\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"El operativo de seguridad para trasladar los restos repatriados de Eva Per\u00f3n. \" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/KbAgjKWXO_720x0__1.jpg\"\/>El operativo de seguridad para trasladar los restos repatriados de Eva Per\u00f3n.   <\/p>\n<p>Aramburu impuls\u00f3 la idea de sacar el cuerpo de Evita del pa\u00eds \u201cpara darle cristiana sepultura\u201d. As\u00ed se hizo: como secreto de Estado, y con conocimiento del Vaticano, Eva Per\u00f3n estuvo \u201cdesaparecida\u201d durante 16 a\u00f1os en el Cementerio Mayor de Mil\u00e1n, Italia, bajo el nombre de Mar\u00eda Maggi de Magistris.<\/p>\n<p>Su formaci\u00f3n cat\u00f3lica, en este caso, inhibi\u00f3 a Aramburu de consentir el ultraje. El coronel Carlos Moori Koenig, jefe del servicio de inteligencia del Ej\u00e9rcito, junto a su ayudante, el mayor Eduardo Arand\u00eda, llevar\u00edan a cabo el operativo con unos pocos subordinados, que no conoc\u00edan ni supieron el destino final del cuerpo. <\/p>\n<p>Moori Koenig se transformar\u00eda en un depredador ensa\u00f1ado con los restos de Evita. Un enfermo capaz de crueldades que nadie hubiese imaginado y, menos a\u00fan, consentido. Al enterarse Aramburu de la obscena profanaci\u00f3n, lo reemplazar\u00eda de inmediato por el coronel H\u00e9ctor Cabanillas, qui\u00e9n ser\u00eda el responsable del llamado \u201coperativo traslado\u201d a Mil\u00e1n..<\/p>\n<p>Reci\u00e9n en 1971, Lanusse, el verdadero jefe del Ej\u00e9rcito luego del desplazamiento de Ongan\u00eda, ya asumido como dictador a cargo del Ejecutivo,<strong> cerr\u00f3 con Per\u00f3n un acuerdo b\u00e1sico para que el l\u00edder movimientista pudiera regresar al pa\u00eds<\/strong> y as\u00ed restaurarse el sistema democr\u00e1tico. <\/p>\n<p>La fr\u00e1gil acordada de los dos generales inclu\u00eda la devoluci\u00f3n del cad\u00e1ver de Eva Per\u00f3n a su viudo. El 3 de septiembre de ese a\u00f1o, en el chalet de Puerta de Hierro, en las afueras de Madrid, en una furtiva ceremonia bajo un diluvio hom\u00e9rico, Cabanillas, enviado del gobierno de Lanusse, y el embajador argentino en Espa\u00f1a, brigadier Jorge Rojas Silveyra, le entregaban el cuerpo al viudo de Eva Duarte, con una documentaci\u00f3n para que rubricara su conformidad. <\/p>\n<p>Per\u00f3n escrutaba ese cuerpo, encogido por el proceso de momificaci\u00f3n y con claras huellas de maltrato. L\u00f3pez Rega vigilaba todo, como un gendarme impertinente. \u201cEs Eva\u201d, reconocer\u00eda Per\u00f3n a los enviados de Lanusse. En distintos investigaciones, biograf\u00edas y ensayos se le atribuye haberles dicho con l\u00e1grimas en los ojos: \u201cNo saben cu\u00e1nto quise a esta mujer\u201d.<\/p>\n<p><strong>Parec\u00eda haber terminado as\u00ed un dram\u00e1tico y prolongado proceso pol\u00edtico, atravesado de pasiones buenas y malas.<\/strong> El cuerpo de Eva reposar\u00eda en el primer piso del chalet que ocupaban Per\u00f3n, su tercera esposa y L\u00f3pez Rega el mucamo todo terreno que se preparaba para el gran salto: de sirviente del poder a ser su propio due\u00f1o. <\/p>\n<p>Han trascendido ritos esot\u00e9ricos y bujer\u00edas diversas para transferirle a Isabel los dones de Eva, tarea imposible a\u00fan para quien se arrobaba las virtudes de un milagrero. <\/p>\n<p>Per\u00f3n volver\u00eda al pa\u00eds, echar\u00eda a C\u00e1mpora de la presidencia que hab\u00eda ganado leg\u00edtimamente a su nombre, abominar\u00eda de su corte de infantes revolucionarios, a quienes castigar\u00eda como r\u00e9probos con insultos y gritos p\u00fablicos en Plaza de Mayo. Ya sin fuerzas, soportar\u00eda como pudo el deterioro f\u00edsico y los colapsos de un cuerpo ya muy enfermo, para morir bajo una extendida aprobaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de su regreso al pa\u00eds y al poder, Per\u00f3n nunca dispuso \u201crepatriar\u201d el cad\u00e1ver de la compa\u00f1era de su d\u00e9cada pol\u00edtica m\u00e1s gloriosa. El hombre m\u00e1s influyente de la Argentina del siglo XX, se llev\u00f3 a la tumba ese misterio de la pol\u00edtica: \u00bfpor qu\u00e9 no trajo el cuerpo de Eva, con quien hab\u00edan hecho cumbre en los liderazgos argentinos de todos los tiempos? \u00bfNo quiso entregarles a los j\u00f3venes revoltosos el fetiche que tanto celebraban, como esencia del peronismo que ellos interpretaban? \u00bfNo se anim\u00f3 a irritar el humor inquieto de un sector de las Fuerzas Armadas, que a\u00fan ve\u00eda con recelo el devenir del proceso pol\u00edtico? \u00bfTemi\u00f3 que el lugar de reposo del cuerpo de Eva se transformara en continuo peregrinaje de multitudes acongojadas que opacar\u00edan su hora crepuscular de esplendor pol\u00edtico?<\/p>\n<p> Especulaciones, muchas. Certezas, s\u00f3lo una: como fuere, el tiempo final que Per\u00f3n vivi\u00f3 en la Argentina no fue a su lado. No quiso o no pudo traerla.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de Per\u00f3n, el fantasma de la <strong>orfandad pol\u00edtica <\/strong>recorri\u00f3 cada rinc\u00f3n de una Argentina perpleja. Isabel hab\u00eda llegado a la presidencia y comprobar\u00eda que ese ropaje institucional le quedaba demasiado holgado. La violencia era un volc\u00e1n en erupci\u00f3n, que todo arrasaba a su paso. Asesinatos a la luz del d\u00eda, secuestros, extorsiones. Demasiado para ella y un peronismo sumido en la inacci\u00f3n, atacado por la guerrilla y mirado de reojo por los militares.<\/p>\n<p>En pleno duelo por la ausencia definitiva de Per\u00f3n, y en v\u00edsperas del simb\u00f3lico 17 de octubre, Montoneros renovar\u00eda su sa\u00f1a contra Aramburu. A cuatro a\u00f1os de haberlo fusilado, esta vez arremeter\u00edan contra su memoria,<strong> algo as\u00ed como matarlo dos veces<\/strong>. Y eso har\u00edan. <\/p>\n<p>En un operativo digno del cine de Hollywood, dirigido por el poeta montonero Paco Urondo, que se extender\u00eda desde las 17.30 hasta cerca de la medianoche, robar\u00edan el cad\u00e1ver de Aramburu del mausoleo familiar en Recoleta. Un anzuelo sexual, que morder\u00eda el vigilador de la puerta principal del Cementerio, urgido por su apetito carnal, lo dejar\u00eda fuera de control r\u00e1pidamente: amordazado y golpeado no podr\u00eda detener a ning\u00fan sospechoso. <\/p>\n<p>Con paciencia de entrenados cerrajeros, un equipo calificado fue limando gruesas puertas y cerraduras blindadas, hasta que llegaron al lujoso f\u00e9retro de cedro, pulido a mano, de gran porte. Tuvieron dificultades inesperadas con el peso, que extendi\u00f3 el tiempo del golpe.<\/p>\n<p>Puertas afuera, alrededor del Cementerio, circulaban parejas con walkie talkies, otras que simulaban ser personas comunes, con cochecitos de beb\u00e9s sin beb\u00e9s, sino con ametralladoras prontas a la acci\u00f3n, por cualquier eventualidad. Todo hab\u00eda sido planificado, como en los grandes golpes del cine y del mundo del terrorismo no ficcional. Nadie lo advert\u00eda entonces, pero la coqueta necr\u00f3polis se hab\u00eda transformado en una ciudadela sitiada por terroristas en operaciones. <\/p>\n<p>El caj\u00f3n con el cad\u00e1ver del viejo jefe de la Libertadora, cubierto de flores para desechar, se ir\u00eda dentro de un cami\u00f3n de basura, vigilado por tres guerrilleros vestidos de recolectores. Y lo llevaron a un galp\u00f3n con destino desconocido. En el gobierno de Isabel comprendieron el mensaje cifrado del desaf\u00edo. Era hora de hacer lo que Per\u00f3n no hab\u00eda hecho: regresar con urgencia el cuerpo de Eva al pa\u00eds, en busca de una tregua imposible.<\/p>\n<p>Replicando el modus operandi de los comandos de Firmenich, en la Casa Rosada decidieron que el retorno deber\u00eda tener una fecha af\u00edn al calendario peronista: se har\u00eda el 17 de noviembre, a dos a\u00f1os del primer regreso de Per\u00f3n al pa\u00eds y un mes despu\u00e9s del secuestro del cuerpo de Aramburu. La idea del canje de cad\u00e1veres estaba sellada, haya o no habido un acuerdo formal, que ni siquiera se anunci\u00f3. Los restos de Evita, ya restaurados, viajar\u00edan por fin desde Puerta de Hierro a Buenos Aires: el \u00faltimo retorno del peronismo originario.<\/p>\n<p>Todo se hizo a la velocidad del rayo: y al borde del secretismo: la viuda de Per\u00f3n, presidenta de la Naci\u00f3n, lo anunciar\u00eda de apuro la noche anterior, con el avi\u00f3n ya en vuelo de regreso. L\u00f3pez Rega hab\u00eda ido a Madrid para organizar la repatriaci\u00f3n del cuerpo, embutido en un caj\u00f3n cerrado, dentro del bimotor TC-76 de la Fuerza A\u00e9rea. <\/p>\n<p>A las 6:00 de la ma\u00f1ana del aquel 17, que no fue octubre sino noviembre, y adem\u00e1s careci\u00f3 de la \u00e9pica originaria, la m\u00e1quina tocar\u00eda tierra en la base militar de Mor\u00f3n, la misma aeroestaci\u00f3n a la cual Juan Per\u00f3n debi\u00f3 dirigirse de urgencia el 20 de junio del a\u00f1o anterior, el d\u00eda de su regreso final al pa\u00eds, para preservar su vida de la salvaje batalla entre peronistas de la izquierda y la derecha de su Movimiento a las 9:57, el avi\u00f3n ya carreteaba en la pista principal del Aeroparque de la Ciudad, frente al Palco armado donde esperaban la Presidenta, Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez, la viuda m\u00e1s c\u00e9lebre, miembros del gabinete, autoridades militares y religiosas. <\/p>\n<p>El primero en descender del avi\u00f3n fue L\u00f3pez Rega, como para que la imagen suya quedara asociada al esperado retorno de Eva al pa\u00eds luego de 19 a\u00f1os. Con semejante centinela, su cuerpo segu\u00eda sin descansar en paz.<\/p>\n<p>La \u00faltima esposa de Per\u00f3n recibir\u00eda el ata\u00fad, envuelto en una Bandera argentina atravesada por un cresp\u00f3n, para ensayar unos breves rezos. Las hermanas de Eva, Blanca y Erminda Duarte, acercaron algunas flores. <strong>A las 10:10 de esa ma\u00f1ana de domingo, el coche f\u00fanebre, sin capota, emprend\u00eda el trayecto hacia la residencia de Olivos.<\/strong> <\/p>\n<p>Dieciocho minutos m\u00e1s tarde Eva ya reposaba junto al f\u00e9retro de Per\u00f3n en la residencia Presidencial de Olivos. La portada de Clar\u00edn del 18 de noviembre, a toda p\u00e1gina casi, reflejar\u00eda la siembra de flores que cayeron al paso de la comitiva oficial que portaba el ata\u00fad.<\/p>\n<p>Apenas unas horas antes, Montoneros cumplir\u00eda aquella promesa que hab\u00eda formulado en el comunicado del 15 de junio de 1970, en el que hab\u00edan anunciado el fusilamiento de Aramburu: ocultar su cuerpo (algo que no pudieron lograr) hasta la aparici\u00f3n del cad\u00e1ver de Evita. <\/p>\n<p>As\u00ed fue: ya con la certeza de que los restos de su mayor emblema pol\u00edtico estaban en el avi\u00f3n que iniciaba las maniobras del descenso, un par de sicarios de Firmenich<strong> dejaban el caj\u00f3n de Aramburu dentro de una camioneta estacionada frente al n\u00famero 2410 de la calle Salguero, en el barrio de Palermo.<\/strong><\/p>\n<p>Sobre la Costanera la gente ya se agolpaba con carteles de Per\u00f3n y Evita. No hab\u00eda mucha movilizaci\u00f3n, s\u00f3lo peronistas dispersos, sin encuadramiento pol\u00edtico, que saludaban el regreso del cuerpo de Evita. Era domingo, y sin embargo no era un d\u00eda de fiesta:<strong> la CGT hab\u00eda decretado un paro simb\u00f3lico de 24 horas, en una jornada de \u201cRecogimiento Nacional\u201d.<\/strong> <\/p>\n<p>El canje de cad\u00e1veres no calmar\u00eda las aguas. Las matanzas no se detuvieron. En menos de un a\u00f1o y medio los militares del genocidio, con Videla al frente, tomar\u00edan por asalto el poder. L\u00f3pez Rega ya hab\u00eda huido, Firmenich lo har\u00eda poco despu\u00e9s, mediante el estatus de asilado pol\u00edtico en Cuba. Isabel ir\u00eda presa hasta 1981.<strong> El cuerpo de Aramburu seguir\u00eda en Recoleta, donde reposan los h\u00e9roes de la Naci\u00f3n. Videla entreg\u00f3 el cuerpo de Eva a la Familia Duarte<\/strong>, que lo llevar\u00eda a la b\u00f3veda familiar, en la misma necr\u00f3polis, cinco metros bajo tierra, en el segundo s\u00f3tano, donde ahora descansa, bajo tres planchas de acero. Cerca de donde est\u00e1 Aramburu. <\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"Las hermanas de Eva Per\u00f3n ponen flores sobre su ata\u00fad el d\u00eda de la repatriaci\u00f3n del cuerpo. \" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/CkvMnQxRPF_720x0__1.jpg\"\/>Las hermanas de Eva Per\u00f3n ponen flores sobre su ata\u00fad el d\u00eda de la repatriaci\u00f3n del cuerpo.   <\/p>\n<p>A juzgar por su breve historia y sus explosivos testimonios y rayos verbales, es probable que Eva hubiese aborrecido todo eso. El lugar, el vecino y la ingrata altaner\u00eda de Firmenich, que usar\u00eda una y otra vez su nombre para provocar a su amado Per\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 50 a\u00f1os, el paisaje de la Argentina era desolador. Un pa\u00eds violento, intolerante e intolerable. Dos bandas se disputaban a dentelladas salvajes la herencia pol\u00edtica de Per\u00f3n, el l\u00edder que hab\u00eda muerto hac\u00eda unos cinco meses. La Triple A, mafia paraestatal al mando de Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega, todopoderoso ministro de Bienestar Social, \u201chermano Daniel\u201d [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":93583,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-93582","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/93582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=93582"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/93582\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":93588,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/93582\/revisions\/93588"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/93583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=93582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=93582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=93582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}