{"id":237195,"date":"2026-05-23T10:18:55","date_gmt":"2026-05-23T13:18:55","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=237195"},"modified":"2026-05-23T10:18:56","modified_gmt":"2026-05-23T13:18:56","slug":"el-jardin-mas-letal-del-mundo-donde-la-belleza-de-las-plantas-esconde-una-dosis-mortal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=237195","title":{"rendered":"El jard\u00edn m\u00e1s letal del mundo: donde la belleza de las plantas esconde una dosis mortal"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>\u201cEstas plantas pueden matar\u201d<\/strong>, reza el letrero en la verja de hierro negro y, para enfatizar, lleva una calavera con huesos cruzados.<strong> La advertencia no es una broma<\/strong>: el terreno cercado tras estas rejas es el jard\u00edn m\u00e1s letal del mundo. Y est\u00e1 abierto al p\u00fablico. Est\u00e1 en el extremo noreste de Inglaterra, en los terrenos del castillo de Alnwick, la residencia ancestral de los duques de Northumberland.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Si lo ves, quiz\u00e1s te resulte familiar:<strong> el castillo se convirti\u00f3 en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicer\u00eda en las dos primeras pel\u00edculas de Harry Potter<\/strong>, algo casualmente pertinente, pues este jard\u00edn es un eco de las parcelas en las que, siglos atr\u00e1s, crec\u00edan plantas utilizadas por m\u00e9dicos, herbolarios o religiosos que a menudo eran vistos como magos, hechiceros&#8230; o malvadas brujas. Esa ambig\u00fcedad no es solo hist\u00f3rica o cultural, sino que est\u00e1 en la propia naturaleza de estas plantas. Una de las cosas que aprend\u00e9s en el <strong>Jard\u00edn de los Venenos <\/strong>es que, a veces, la l\u00ednea que separa la muerte y la cura es tenue.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Entre las<strong> m\u00e1s de 100 especies de plantas t\u00f3xicas, intoxicantes y narc\u00f3ticas<\/strong> que alberga, por ejemplo, est\u00e1 la que el Libro Guinness de los R\u00e9cords considera <strong>la planta m\u00e1s venenosa del mundo<\/strong>: Ricinus communis. Originaria de \u00c1frica, pero muy naturalizada en la Am\u00e9rica tropical y subtropical, produce la toxina ricina, que es extremadamente peligrosa. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Sin embargo,<strong> sus semillas fueron utilizadas desde la antig\u00fcedad para la obtenci\u00f3n de aceite de ricino<\/strong>, una sustancia que, una vez procesada adecuadamente, no contiene ricina. Este aceite se emple\u00f3 tradicionalmente como laxante y tambi\u00e9n en usos industriales y cosm\u00e9ticos, desde lubricantes hasta componentes de algunos productos de cuidado de la piel y el cabello. Pero, por peligrosa que sea, la planta del ricino, por s\u00ed sola apenas puede provocar una leve irritaci\u00f3n al contacto, a diferencia de otros habitantes de este particular jard\u00edn, capaces de causar da\u00f1o incluso con solo tocarlos\u2026 o, en ciertos casos, inhalarlos.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Del Ricinus communis se extrae una toxina tan potente que basta una cantidad microsc\u00f3pica para matar a una persona<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>\u201cAntes de entrar, los visitantes deben recibir una charla informativa sobre seguridad\u201d<\/strong>, le explic\u00f3 a la BBC Dean Smith, gu\u00eda del jard\u00edn. Les advierten que no deben tocar, probar ni oler nada. Lo que s\u00ed pueden hacer es escuchar y sorprenderse.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Algo que llama la atenci\u00f3n, sobre todo a los jardineros aficionados, es que<strong> muchas de las plantas que crecen en el jard\u00edn son muy comunes<\/strong>. \u201cMuchas de las que hay aqu\u00ed crecen de forma silvestre, y la mayor\u00eda son sorprendentemente f\u00e1ciles de cultivar\u201d, cuenta Smith.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Una de ellas es <strong>Nerium oleander<\/strong>, nativa de la cuenca del mar Mediterr\u00e1neo y el S\u00e1hara, pero ampliamente difundida en Latinoam\u00e9rica, donde tiene muchos nombres, como adelfa, baladre, laurel de flor, rosa laurel, trinitaria y laurel romano.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Una vibrante adelfa en flor adornando el Monasterio de Santa Catalina de Siena, Arequipa, Per\u00fa<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>Es una de esas plantas bellas pero venenosas<\/strong>, pues contiene gluc\u00f3sidos card\u00edacos que interfieren con la funci\u00f3n del coraz\u00f3n, provocando desde n\u00e1useas y v\u00f3mitos hasta arritmias potencialmente mortales. Por suerte, su sabor es tan amargo que los casos de intoxicaci\u00f3n son relativamente infrecuentes. Aun as\u00ed, contiene los ingredientes ideales para inspirar, como lo hizo en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, la ficci\u00f3n criminal: <strong>no solo es una planta ornamental com\u00fan, sino que su toxicidad es bien conocida<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">En ese terreno ambiguo entre lo cotidiano y lo letal, la adelfa encaja con facilidad en los relatos como veneno dom\u00e9stico de muerte silenciosa: una v\u00edctima que parece haber fallecido por causas naturales, hasta que la autopsia y la toxicolog\u00eda revelan lo contrario.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Pero, de vuelta a la realidad, no hay que olvidar que toda la planta es t\u00f3xica, y que su peligrosidad no desaparece al secarse: incluso el humo de su madera puede resultar nocivo. <strong>Otro ejemplo de arbustos populares y t\u00f3xicos son los rododendros, g\u00e9nero que incluye a las azaleas<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Las azaleas pueden ir conquistando terrenos<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Si crecen suficientemente cerca unos de otros,<strong> envenenar\u00e1n el suelo, impidiendo que crezcan otras plantas que no sean rododendros<\/strong>, explic\u00f3 Smith. Sus hojas contienen grayanotoxina, que ataca el sistema nervioso, \u201caunque es poco probable que te las comas, porque tienen un sabor asqueroso\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">No obstante, la potente neurotoxina tambi\u00e9n est\u00e1 en las flores. <strong>Si las abejas recolectan n\u00e9ctar exclusivamente de rododendros, la miel adquiere un color oscuro y rojizo<\/strong>. Conocida como \u201cla miel loca\u201d, puede provocar efectos dram\u00e1ticos al ser ingerida, como registr\u00f3 el guerrero y escritor griego Jenofonte en el a\u00f1o 401 a.C. en su An\u00e1basis:<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">\u201cLos soldados que comieron la miel perdieron la raz\u00f3n, sufrieron v\u00f3mitos y diarrea, y ninguno pod\u00eda mantenerse en pie; los que hab\u00edan comido poco parec\u00edan extremadamente borrachos, y los que hab\u00edan comido mucho parec\u00edan locos o incluso moribundos. Quedaron tendidos en gran n\u00famero como si el ej\u00e9rcito hubiera sido derrotado&#8230; pero al d\u00eda siguiente nadie hab\u00eda muerto\u201d. Tuvieron suerte.<strong> En dosis altas, puede ser fatal<\/strong>. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en ese mismo mundo de la Antigua Grecia, otra sustancia venenosa quedar\u00eda fijada como pocas en la memoria cultural.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La muerte de S\u00f3crates hizo de la cicuta uno de los venenos m\u00e1s c\u00e9lebres de la historia. (obra del artista Jacques Philippe Joseph de Saint-Quentin)<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\">En el a\u00f1o 399 a.C., <strong>S\u00f3crates<\/strong>, aquel a quien el or\u00e1culo de Delfos hab\u00eda descrito como \u201cel m\u00e1s sabio de los griegos\u201d, <strong>fue condenado a muerte por \u201cno reconocer a los dioses en que cree la ciudad\u201d<\/strong> y corromper a la juventud en Atenas. Plat\u00f3n, en el di\u00e1logo <em>Fed\u00f3n<\/em>, detall\u00f3 los \u00faltimos momentos de su maestro tras <strong>beber una copa con cicuta que le dio el verdugo<\/strong>, indic\u00e1ndole que caminara \u201chasta que sientas que se debilitan tus piernas, y entonces te acuestas en tu cama\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Eso hizo, y cuando ya estaba acostado, el verdugo \u201cle apret\u00f3 con fuerza un pie, y le pregunt\u00f3 si lo sent\u00eda, y S\u00f3crates respondi\u00f3 que no. Le estrech\u00f3 en seguida las piernas y, llevando sus manos m\u00e1s arriba, nos hizo ver que el cuerpo se helaba y se endurec\u00eda, y toc\u00e1ndole \u00e9l mismo, nos dijo que en el momento que el fr\u00edo llegase al coraz\u00f3n, <strong>S\u00f3crates dejar\u00eda de existir<\/strong>. Ya el bajo vientre estaba helado, y entonces descubri\u00e9ndose, porque estaba cubierto, dijo, y estas fueron sus \u00faltimas palabras: \u2018Crit\u00f3n, debemos un gallo a Esculapio; no te olvides de pagar esta deuda\u2019\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>El mort\u00edfero veneno era una preparaci\u00f3n hecha a partir de la planta Conium maculatum<\/strong>. Toda ella, sobre todo las ra\u00edces y semillas, suele tener concentraciones especialmente altas de alcaloides t\u00f3xicos, como la coni\u00edna, una neurotoxina que provoca una par\u00e1lisis muscular progresiva en una secuencia que coincide notablemente con la descrita por Plat\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La cicuta es una planta relativamente com\u00fan, que crece f\u00e1cilmente y no llama mucho la atenci\u00f3n<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>La cicuta no solo est\u00e1 en el Jard\u00edn de los Venenos, sino en much\u00edsimas partes del mundo<\/strong>, incluida buena parte de Latinoam\u00e9rica, en abundancia. Lo que la hace a\u00fan m\u00e1s peligrosa es su inofensivo aspecto: <strong>una hierba con peque\u00f1as flores blancas aparentemente inocentes<\/strong> que adem\u00e1s puede confundirse con plantas comestibles de la misma familia, como el perejil, la zanahoria silvestre o el hinojo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">A pesar de no tener nada de ex\u00f3tica, la cicuta es quiz\u00e1s la m\u00e1s c\u00e9lebre entre las plantas \u201ccl\u00e1sicas\u201d que dejaron huella, adem\u00e1s de por su toxicidad, tambi\u00e9n por su papel en la historia, la medicina y la cultura. Pero <strong>hay otras especies legendarias que aparecen en mitos<\/strong>, cr\u00edmenes hist\u00f3ricos, literatura o medicina antigua.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Algunos relatos griegos dicen que H\u00e9cate, diosa de la magia y el inframundo, fue la primera en cultivar Aconitum napellus<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>Aconitum napellus<\/strong> (ac\u00f3nito o matalobos), por ejemplo, est\u00e1 ligado en la mitolog\u00eda griega al inframundo: seg\u00fan algunas versiones del mito de Heracles y Cerbero, la planta brota de la saliva del perro infernal.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>Conocida como \u201cla planta de los asesinos\u201d <\/strong>en la Europa medieval, se usaba para envenenar flechas y puntas de armas.<strong> Contiene aconitina, uno de los alcaloides vegetales m\u00e1s t\u00f3xicos conocidos<\/strong>, capaz de provocar arritmias fatales incluso en dosis muy peque\u00f1as. Si el ac\u00f3nito pertenece al mundo de las armas y los asesinos, la belladona parece salida de otro imaginario: el de las brujas, los ung\u00fcentos y los hechizos susurrados a medianoche.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Belladonna creci\u00f3 desde el Renacimiento en jardines bot\u00e1nicos medicinales, donde se estudiaban plantas de alta toxicidad controlada<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>Atropa belladonna carga siglos de superstici\u00f3n europea<\/strong>. En la Edad Media se la asociaba con la brujer\u00eda y las p\u00f3cimas alucin\u00f3genas, mientras que durante el Renacimiento algunas mujeres utilizaban extractos de la planta para dilatar sus pupilas y hacer la mirada m\u00e1s seductora, origen probable de su nombre: <strong>\u201cbella donna\u201d, mujer bella<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Pero detr\u00e1s de esa est\u00e9tica casi rom\u00e1ntica est\u00e1 una de las plantas m\u00e1s peligrosas de Europa. Contiene atropina y escopolamina, sustancias capaces de provocar delirios, alucinaciones, taquicardia y, en dosis altas, la muerte. Y, como ocurre con varias plantas del Jard\u00edn de los Venenos, aquello que puede matar tambi\u00e9n puede curar: <strong>de la belladona se obtiene la atropina, utilizada todav\u00eda hoy en oftalmolog\u00eda, anestesia y emergencias card\u00edacas<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>La lista de plantas venenosas que curan es larga<\/strong>. De hecho, algunas de las m\u00e1s letales del jard\u00edn son tambi\u00e9n fuente de grandes remedios, como Taxus baccata o tejo, utilizado en el tratamiento del c\u00e1ncer de mama.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Catharanthus roseus o vinca, una planta ornamental muy com\u00fan en jardines y parques, tambi\u00e9n tiene un doble filo. Sus componentes pueden ser potencialmente mortales, pues interfieren con procesos fundamentales de la divisi\u00f3n celular; pero, en manos de la qu\u00edmica y la medicina, esa misma <strong>toxicidad <\/strong>se transforma: aislados y refinados, algunos de sus alcaloides se convirtieron en herramientas esenciales contra el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Y<strong> Digitalis purpurea<\/strong>, popularmente dedalera o digital, es una flor preciosa de jard\u00edn que hace m\u00e1s que alegrar el coraz\u00f3n. <strong>Contiene sustancias que, en la dosis correcta, regulan sus latidos<\/strong>; en la equivocada, los detienen.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Dedaleras y amapolas: ambas hermosas, problem\u00e1ticas, pero tambi\u00e9n fuentes de algunos de los compuestos m\u00e1s importantes de la farmacolog\u00eda moderna<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\">De la dedalera se aisl\u00f3 la digitalina, uno de los primeros<strong> compuestos eficaces utilizados para tratar ciertas afecciones card\u00edacas<\/strong>, y a\u00fan hoy sus derivados siguen presentes en la farmacolog\u00eda cardiovascular moderna. Nada de esto, sin embargo, reduce su peligrosidad.<strong> Tanto las plantas que curan como las que no lo hacen siguen siendo t\u00f3xicas<\/strong>, algo que en el Jard\u00edn de los Venenos tienen muy presente.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Como le dijo a la BBC el jardinero jefe, Robert Ternent, el personal toma diversas medidas de seguridad. \u201cEn algunos parterres no hace falta tomar ninguna precauci\u00f3n, mientras que, por ejemplo, en el parterre de perejil gigante invasor, hay que llevar un traje de protecci\u00f3n completo, mascarilla y guantes\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>Algunas plantas requieren medidas extremas<\/strong>. Dendrocnide moroides, conocido como gympie-gympie, est\u00e1 en una vitrina de cristal y tiene su propio cuidador porque incluso un leve roce con ella puede causar un dolor extremo.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">\u00abEstas plantas pueden matar\u00bb, la advertencia en la puerta del Jard\u00edn de los Venenos<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph --s\">\u201cTiene unos pelitos, as\u00ed que si la rozas y hay alg\u00fan contacto con la piel, los pelos de la planta se te clavan en la piel e inyectan veneno, provocando lo que se describi\u00f3 como una sensaci\u00f3n de que te est\u00e1n electrocutando y quemando con fuego al mismo tiempo\u201d.<strong> Un simple contacto puede dejar a sus v\u00edctimas sufriendo durante semanas o meses<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\">Es uno de los mecanismos de defensa del mundo vegetal, que incluyen hasta despedir gases como el cianuro cuando los animales las mastican o los jardineros las podan (Prunus laurocerasus, conocido como laurel cerezo o laurel ingl\u00e9s).<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><strong>El Jard\u00edn de los Venenos tambi\u00e9n forma parte de un programa de educaci\u00f3n sobre drogas<\/strong>. Cultiva lo que Smith describi\u00f3 como \u201cel ABC de las drogas\u201d: amapolas de opio (una droga de Clase A), cannabis (una droga de Clase B) y catha edulis, com\u00fanmente conocida como \u201ckhat\u201d (una droga de Clase C). As\u00ed, detr\u00e1s de esas macabras rejas, a la sombra de un hist\u00f3rico castillo, florece<strong> un jard\u00edn lleno de historias que, no por ser el m\u00e1s letal del mundo, deja de ser hermoso<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph --s\"><em><strong>*Por Dalia Ventura <\/strong><\/em><\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n<p><script id=\"facebookpixel\" defer=\"\" type=\"text\/javascript\">\n        !function(f,b,e,v,n,t,s)\n        {if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\n        n.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\n        if(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\n        n.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\n        t.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\n        s.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n        'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\n        fbq('init', '492459597522335');\n        fbq('track', 'PageView');\n    <\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstas plantas pueden matar\u201d, reza el letrero en la verja de hierro negro y, para enfatizar, lleva una calavera con huesos cruzados. 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