{"id":232641,"date":"2026-04-14T11:43:51","date_gmt":"2026-04-14T14:43:51","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=232641"},"modified":"2026-04-14T11:43:52","modified_gmt":"2026-04-14T14:43:52","slug":"queria-decirles-que-estaba-ahi-escapo-de-la-esclavitud-y-se-escondio-7-anos-en-un-altillo-para-ver-crecer-a-sus-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=232641","title":{"rendered":"\u201cQuer\u00eda decirles que estaba ah\u00ed\u201d: escap\u00f3 de la esclavitud y se escondi\u00f3 7 a\u00f1os en un altillo para ver crecer a sus hijos"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Harriet Jacobs<\/strong> naci\u00f3 en 1813 en Carolina del Norte, Estados Unidos. <strong>Era esclava<\/strong> y, como era de esperar, uno de sus amos hizo de su vida \u201c<strong>una gran miseria<\/strong>\u201d, seg\u00fan ella misma narr\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde. Para escapar de aquel hombre que la consideraba de su propiedad y poder ver crecer a sus hijos <strong>pas\u00f3 siete a\u00f1os encerrada en un entrepiso donde no hab\u00eda espacio suficiente para moverse<\/strong>, estaba lleno de ratas y filtraciones de agua. Desde all\u00ed pudo ver a sus hijos jugar y escuchar sus voces.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Al conseguir su libertad, <strong>logr\u00f3 escribir un libro<\/strong> <strong>que fue pionero al relatar todos los abusos cometidos por los due\u00f1os de esclavos<\/strong>. Se la consider\u00f3 una de las voces m\u00e1s importantes en el abolicionismo y hasta el d\u00eda de hoy se conserva su memoria.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Harriet Jacobs: la esclava que vivi\u00f3 7 a\u00f1os en un entretecho lleno de ratas y sin lugar para moverse con el fin de escapar hacia la libertad<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Haber nacido con la condici\u00f3n de esclava era, en s\u00ed, una oscuridad. De cualquier forma, <strong>los primeros a\u00f1os de Harriet Jacobs no fueron los peores<\/strong>. Seg\u00fan el <a href=\"https:\/\/archive.nytimes.com\/opinionator.blogs.nytimes.com\/2012\/09\/06\/harriet-jacobss-first-assignment\/\" target=\"_blank\" title=\"https:\/\/archive.nytimes.com\/opinionator.blogs.nytimes.com\/2012\/09\/06\/harriet-jacobss-first-assignment\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow\">archivo del New York Times<\/a>, donde se relata su historia, ella y sus padres eran propiedad de una patrona benevolente. A muy corta edad, Harriet sufri\u00f3 la <strong>muerte de sus padres<\/strong> y, entonces, quedo a la tutela de su abuela (que era blanca y libre) y su \u201cdue\u00f1a\u201d. Esta \u00faltima fue central en su vida, <strong>al ense\u00f1arle a tejer y a escribir, tareas que para los esclavos no eran usuales<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La oscuridad tom\u00f3 protagonismo cuando su patrona falleci\u00f3 y Harriet pas\u00f3 a ser propiedad de la sobrina de la fallecida, pero, como esta \u00faltima era menor de edad, el control lo tom\u00f3 su padre, el <strong>Dr. James Norcom<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Pintura que representa la actividad de personas esclavizadas del siglo XIX, por Keith Rocco<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">A diferencia de la primera patrona, <strong>Norcom se caracterizaba por ser abusivo<\/strong>. Desde un primer momento, cuando Harriet ten\u00eda 15 a\u00f1os, comenz\u00f3 a <strong>acosarla sexualmente<\/strong>, dici\u00e9ndole frases subidas de tono a la oreja y a perseguirla, incluso buscando doblegar su voluntad y denigrarla de forma violenta. Si bien nunca se especifica en la bibliograf\u00eda disponible hoy en d\u00eda, es altamente probable que tambi\u00e9n <strong>abusara sexualmente<\/strong> de Harriet: \u201c<strong>Yo quer\u00eda mantenerme pura y, en las circunstancias m\u00e1s adversas, me esforc\u00e9 por preservar mi dignidad<\/strong>\u201d, dice en sus memorias, donde tambi\u00e9n especificaba detalles de su situaci\u00f3n. \u201cCuando cumpl\u00ed mis 15 a\u00f1os, <strong>mi amo comenz\u00f3 a susurrarme palabras obscenas al o\u00eddo<\/strong>. A pesar de mi corta edad, comprend\u00eda su significado. <strong>Trataba de ignorarlas o despreciarlas<\/strong>\u201d, expres\u00f3 en sus memorias. <\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Personas esclavizadas en la \u00e9poca en la que Harriet Jacobs naci\u00f3<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Gentileza del Museo de Historia de Virginia, EEUU<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Por temor a su \u201cdue\u00f1o\u201d y a la indignidad social, Harriet soport\u00f3 los abusos. \u201cEra un hombre astuto y recurr\u00eda a muchos medios para lograr sus prop\u00f3sitos. <strong>Intent\u00f3 de todas las maneras corromper los principios puros que mi abuela me hab\u00eda inculcado<\/strong>. Llen\u00f3 mi joven mente de im\u00e1genes impuras, propias de un monstruo vil. Me apart\u00e9 de \u00e9l con asco y odio. <strong>Pero era mi amo. Me vi obligada a vivir bajo el mismo techo que \u00e9l, donde ve\u00eda a diario a un hombre 40 a\u00f1os mayor que yo violando los mandamientos m\u00e1s sagrados de la naturaleza<\/strong>. Me dijo que yo era de su propiedad; que deb\u00eda someterme a su voluntad en todo. Mi alma se rebel\u00f3 contra la vil tiran\u00eda. \u00bfPero a qui\u00e9n pod\u00eda acudir en busca de protecci\u00f3n? No hab\u00eda sombra de ley que me protegiera del insulto, de la violencia, ni siquiera de la muerte; todo esto lo inflig\u00edan demonios con apariencia humana\u201d, relat\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde en sus memorias.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Con un sentimiento de abandono divino, <\/strong>Harriet soport\u00f3. El acoso se hizo tan evidente que la esposa de Norcom se dio cuenta, lo que llev\u00f3 a que el due\u00f1o de Harriet <strong>construyera una peque\u00f1a cabina a unos kil\u00f3metros de la casa<\/strong>, donde aisl\u00f3 a la esclava para poder abusarla sin la mirada de su esposa.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Con un inmenso <strong>fuego por una vida libre,<\/strong> Harriet busc\u00f3 distintas formas de que Norcom la liberara o la dejara en paz. As\u00ed fue como se involucr\u00f3 con un hombre negro, quien le propuso matrimonio. Al enterarse, Norcom violentamente se neg\u00f3 a conced\u00e9rselo y el v\u00ednculo de Harriet se desmoron\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Fue entonces, en 1833, que Harriet conoci\u00f3 a <strong>Samuel Tredwell Sawyer<\/strong>, un abogado blanco con el que se involucr\u00f3. Despu\u00e9s de algunos meses de relaci\u00f3n, <strong>Harriet qued\u00f3 embarazada de su primer hijo, <\/strong>Joseph, y luego de su hija Louisa. Ambos ni\u00f1os quedaron insertos en un mundo perverso, ya que, seg\u00fan el <a href=\"https:\/\/www2.census.gov\/library\/publications\/decennial\/1830\/1830b.pdf\" target=\"_blank\" title=\"https:\/\/www2.census.gov\/library\/publications\/decennial\/1830\/1830b.pdf\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow\">censo de 1830 en Estados Unidos<\/a>, el estado de Virginia ten\u00eda m\u00e1s de <strong>700.000 personas esclavizadas<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Pintura que representa la abolici\u00f3n a la esclavitud<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Pintura de Fran\u00e7ois-Auguste Biard<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La situaci\u00f3n se volvi\u00f3 insostenible en 1835, cuando su amo amenaz\u00f3 con enviar a sus hijos a trabajar como esclavos de plantaci\u00f3n como una \u00faltima manera de denigrarla. Ante este peligro, <strong>Harriet decidi\u00f3 escapar y ocultarse.<\/strong> Inicialmente vivi\u00f3 en un pantano y luego, con ayuda de Sands, padre de sus hijos, construy\u00f3 un entrepiso en la casa de su abuela, donde Harriet se escondi\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Norcom, por su lado, public\u00f3 una b\u00fasqueda para que las personas cazaran a Harriet a cambio de una suma de dinero, pero ella permaneci\u00f3 escondida: <strong>ofrec\u00eda 100 d\u00f3lares para quien encontrara a Harriet, una \u201cmulata\u201d de 21 a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">El aviso por la recompensa a cambio de Harriet que Norcom public\u00f3<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>El cuarto donde vivi\u00f3 los siguientes 7 a\u00f1os de su vida no ten\u00eda m\u00e1s de dos metros de largo y un metro de alto<\/strong>. Estaba completamente oscuro. <strong>Las ratas escalaban su cuerpo constantemente<\/strong>. No ten\u00eda lugar para moverse, ni pararse. Un tiempo despu\u00e9s de su \u201cencierro de libertad\u201d, Harriet hizo un peque\u00f1o orificio en la pared, espec\u00edficamente de poco m\u00e1s un cent\u00edmetro, para poder ver a sus ni\u00f1os jugar en la calle. Ser vista pod\u00eda significar la vuelta a la esclavitud, o incluso la muerte, as\u00ed que <strong>solo se reserv\u00f3 pocas salidas, a altas horas de la noche, para asearse y ejercitar su cuerpo entumecido<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cNo creo que el lector me crea cuando afirmo que viv\u00ed en aquel peque\u00f1o y l\u00fagubre agujero, casi privada de luz y aire, y sin espacio para mover mis extremidades, durante casi siete a\u00f1os. Pero es un hecho, y uno triste para m\u00ed, incluso ahora, porque<strong> mi cuerpo a\u00fan sufre los efectos de aquel largo cautiverio,<\/strong> por no hablar de mi alma\u201d, escribi\u00f3 m\u00e1s tarde.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Explicaci\u00f3n del escondite de Harriet<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En sus memorias expandi\u00f3 las miserias de esos siete a\u00f1os escondida. Describi\u00f3, por ejemplo que el techo encima de ella ten\u00eda p\u00e9rdidas, entonces, cuando llov\u00eda, se empapaba y eso empeoraba el dolor en su cuerpo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cInnumerables fueron las noches que pas\u00e9 sentada oyendo las patrullas y a los <strong>cazadores de esclavos<\/strong> conferenciar sobre la captura de los fugitivos, sabiendo muy bien cu\u00e1nto se regocijar\u00edan si me atraparan a m\u00ed\u201d, describi\u00f3 y luego continu\u00f3: \u201cTemporada tras temporada, a\u00f1o tras a\u00f1o, <strong>observaba a escondidas los rostros de mis hijos<\/strong> y o\u00eda sus dulces voces, con el coraz\u00f3n anhelando todo el tiempo decir: \u2018<strong>Su madre est\u00e1 aqu\u00ed<\/strong>\u2018. A veces me parec\u00eda como si hubieran pasado siglos desde que entr\u00e9 en esa existencia sombr\u00eda y mon\u00f3tona. <strong>Por momentos, me sent\u00eda estupefacta e indiferente; otras veces, me impacientaba por saber cu\u00e1ndo terminar\u00edan estos a\u00f1os oscuros y cu\u00e1ndo se me permitir\u00eda de nuevo sentir la luz del sol y respirar el aire puro<\/strong>\u201d. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En 1842, Jacobs sali\u00f3 de su escondite y logr\u00f3 finalmente huir hacia Filadelfia y Nueva York, donde pudo reunirse con su hija, que hab\u00eda sido enviada all\u00ed por su padre. Harriet, poco despu\u00e9s, se mud\u00f3 a Rochester para estar cerca de su hijo, que (seg\u00fan las memorias de Harriet) viv\u00eda con su hermano, tambi\u00e9n un esclavo fugitivo, y comenz\u00f3 a <strong>colaborar estrechamente en<\/strong> <strong>el diario <\/strong><em><strong>North Star<\/strong><\/em><strong> de Frederick Douglass<\/strong>, una figura central en el movimiento contra la esclavitud.<\/p>\n<div class=\"content-media cursor-pointer container-center-100\">\n<section class=\"media-container relative ratio-16-9 mod-media pb-32\">\n<figure class=\"mod-video\">\n<div class=\"video-player bg-black ratio-16-9\" data-has-jwplayer=\"true\" data-video-id-jw=\"6ipljv1m\" data-config=\"{&quot;title&quot;:&quot;Representaci\u00f3n teatral de Incidents in the Life of a Slave Girl, de Harriet Jacobs&quot;,&quot;mediaId&quot;:&quot;6ipljv1m&quot;,&quot;playerId&quot;:&quot;ih0086X3&quot;,&quot;playlist&quot;:[{&quot;mediaid&quot;:&quot;6ipljv1m&quot;,&quot;sources&quot;:[{&quot;file&quot;:&quot;https:\/\/cdn.jwplayer.com\/manifests\/6ipljv1m.m3u8&quot;,&quot;type&quot;:&quot;application\/vnd.apple.mpegurl&quot;},{&quot;bitrate&quot;:248644,&quot;file&quot;:&quot;https:\/\/cdn.jwplayer.com\/videos\/6ipljv1m-kTExGaWf.mp4&quot;,&quot;filesize&quot;:11593028,&quot;framerate&quot;:30,&quot;height&quot;:180,&quot;label&quot;:&quot;180p&quot;,&quot;type&quot;:&quot;video\/mp4&quot;,&quot;width&quot;:320},{&quot;bitrate&quot;:113497,&quot;file&quot;:&quot;https:\/\/cdn.jwplayer.com\/videos\/6ipljv1m-hz5z2Tv4.m4a&quot;,&quot;filesize&quot;:5291801,&quot;label&quot;:&quot;AAC Audio&quot;,&quot;type&quot;:&quot;audio\/mp4&quot;}]}],&quot;hasAutoplay&quot;:false,&quot;autostart&quot;:true,&quot;tagsUrl&quot;:&quot;https:\/\/pubads.g.doubleclick.net\/gampad\/ads?slotname=\/133919216\/la_nacion_video\/nota\/preroll&amp;sz=640x480|400x300&amp;ciu_szs=300x250&amp;unviewed_position_start=1&amp;output=vast&amp;impl=s&amp;env=vp&amp;gdfp_req=1&amp;ad_rule=0&amp;vad_type=linear&amp;vpos=preroll&amp;cust_params=tags_nuevos%3Dte_agenda%2Cte_historias_inspiradoras%2Cca_el_mundo%2Cau_inaki_zubiaur%2CIHSHN4QNOJBSPNO2A34ZLQB3H4&amp;pod=3&amp;ppos=1&amp;lip=true&amp;min_ad_duration=0&amp;max_ad_duration=30000&amp;vrid=6256&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.lanacion.com.ar%2Fel-mundo%2Fqueria-decirles-que-estaba-ahi-escapo-de-la-esclavitud-y-se-escondio-7-anos-en-un-altillo-para-ver-nid14042026%2F%3Fvariant%3DA&amp;description_url=https%3A%2F%2Fwww.lanacion.com.ar%2Fel-mundo%2Fqueria-decirles-que-estaba-ahi-escapo-de-la-esclavitud-y-se-escondio-7-anos-en-un-altillo-para-ver-nid14042026%2F%3Fvariant%3DA&amp;video_doc_id=short_onecue&amp;cmsid=496&amp;kfa=0&amp;tfcd=0&amp;correlator=1776177536094&quot;,&quot;arcSite&quot;:&quot;la-nacion-ar&quot;}\">\n<div id=\"facade-6ipljv1m\" class=\"content-facade-jw relative bg-black ratio-16-9\"><picture><source media=\"(max-width: 767px)\" srcset=\"https:\/\/resizer.glanacion.com\/resizer\/v2\/https%3A%2F%2Fcdn.jwplayer.com%2Fv2%2Fmedia%2F6ipljv1m%2Fposter.jpg%3Fwidth%3D720?auth=b850d6321e44843542ecf04a0519f8496309219c0a2efa3442bc39e29d5dd75d&amp;width=480&amp;quality=70&amp;smart=false\"\/><\/picture><\/div>\n<\/div><figcaption class=\"border border-1 border-bottom border-light-300 relative px-16 py-8 min-h-36 w-100_md px-0_l mb-8 bg-white\"><span class=\"text ln-text text-16 block\">Representaci\u00f3n teatral de Incidents in the Life of a Slave Girl, de Harriet Jacobs<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Harriet vivi\u00f3 durante a\u00f1os bajo el temor constante de ser capturada por Norcom, lo que la oblig\u00f3 a huir en varias ocasiones. Su situaci\u00f3n legal solo se resolvi\u00f3 cuando una amiga de ella organiz\u00f3 la <strong>compra de su libertad<\/strong>, permiti\u00e9ndole vivir sin miedo a ser reclamada como propiedad. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En <strong>1861<\/strong>, public\u00f3 su autobiograf\u00eda, <em><strong>Incidents in the Life of a Slave Girl<\/strong><\/em>, bajo el seud\u00f3nimo de <strong>Linda Brent<\/strong>; esta obra fue pionera al denunciar de manera abierta el <strong>acoso y abuso sexual<\/strong> sistem\u00e1tico que sufr\u00edan las mujeres esclavizadas. El texto cuenta su propia experiencia cambiando los nombres de los actores.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Una placa conmemorativa y la tapa del libro de Harriet Jacobs<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Con el estallido de la <strong>Guerra Civil (1861-1865)<\/strong>, Jacobs asumi\u00f3 un rol activo como <strong>corresponsal<\/strong> para el peri\u00f3dico <em>The Liberator, <\/em>ya que la disputa la tocaba de lleno en su historia. En junio de 1862, viaj\u00f3 a Washington D.C. para informar sobre la situaci\u00f3n de los miles de refugiados negros (conocidos como \u201ccontrabandos\u201d) que llegaban a la capital huyendo del Sur. En sus cr\u00f3nicas, <strong>Jacobs describi\u00f3 con crudeza el hacinamiento y las enfermedades, como la fiebre tifoidea y el sarampi\u00f3n<\/strong>, que azotaban a los exesclavos en lugares como Duff Green\u2019s Row, cuestion\u00e1ndose la realidad. \u201c<strong>\u00bfEs esto libertad?<\/strong>\u201d, escribi\u00f3 viendo los rostros de las personas.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" tabindex=\"0\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La escuela que Harriet y su hija fundaron<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Su compromiso no se limit\u00f3 a la escritura, sino que se extendi\u00f3 a la <strong>acci\u00f3n humanitaria y educativa<\/strong> directa. En Alexandria, Virginia, Jacobs y su hija Louisa fundaron la <strong>Jacobs Free School<\/strong>, donde se dedicaron a alfabetizar a los antiguos esclavos y a proporcionarles herramientas para una nueva vida libre en sociedad. Adem\u00e1s, Harriet se convirti\u00f3 en una defensora incansable de los <strong>hu\u00e9rfanos de guerra<\/strong>, recaudando fondos y suministros entre sus contactos para asegurar que los m\u00e1s vulnerables, en especial ni\u00f1os negros que se hab\u00edan quedado sin padres, tuvieran un hogar y sustento tras el fin del conflicto.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Harriet Jacobs muri\u00f3 en 1897 en libertad. <\/strong>Su memoria se conserva en distintos museos y archivos, pero principalmente en una <a href=\"https:\/\/www.harrietjacobs.org\/walkingtour.html\" target=\"_blank\" title=\"https:\/\/www.harrietjacobs.org\/walkingtour.html\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow\">organizaci\u00f3n a su nombre<\/a> que planifica recorridas en Virginia en sitios de inter\u00e9s en la vida de la abolicionista. <\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\"\/><\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Harriet Jacobs naci\u00f3 en 1813 en Carolina del Norte, Estados Unidos. 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