{"id":220407,"date":"2025-12-20T01:30:38","date_gmt":"2025-12-20T04:30:38","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=220407"},"modified":"2025-12-20T01:30:40","modified_gmt":"2025-12-20T04:30:40","slug":"el-pueblo-ruso-que-se-fundo-en-uruguay-en-busca-del-paraiso-terrenal-y-vivio-un-infierno-absurdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=220407","title":{"rendered":"El pueblo ruso que se fund\u00f3 en Uruguay en busca del para\u00edso terrenal y vivi\u00f3 un infierno absurdo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph  --capital --s\">A<strong> V\u00edctor Macarov <\/strong>lo fueron a<strong> buscar<\/strong> a la salida de su<strong> instituto de ense\u00f1anza. Ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/strong> A <strong>Miguel Schevzov<\/strong>, de la misma edad, se lo <strong>llevaron <\/strong>cuando estudiaba en <strong>casa<\/strong> de un <strong>amigo<\/strong>. <strong>Vladimir Roslik Dubikin<\/strong>, tambi\u00e9n de 18, estaba en el <strong>cine <\/strong>y corri\u00f3 igual suerte.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Una tras otra, una <strong>veintena de personas <\/strong>fueron <strong>detenidas <\/strong>entre <strong>abril <\/strong>y <strong>mayo <\/strong>de <strong>1980 <\/strong>en <strong>San Javier<\/strong>, un peque\u00f1o pueblo de inmigrantes rusos en el oeste de Uruguay. Los tomaron por <strong>sorpresa<\/strong>, mientras hac\u00edan las cosas m\u00e1s cotidianas.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Esteban Gilsov<\/strong> volv\u00eda de <strong>pescar<\/strong>. <strong>Jorge Gurin<\/strong> estaba en su <strong>casa <\/strong>con su <strong>esposa<\/strong>, Susana Zanoniani. Y <strong>N\u00e9stor Dubikin<\/strong>, de apenas 16 a\u00f1os, hab\u00eda ido en <strong>bicicleta <\/strong>hasta el <strong>r\u00edo<\/strong>: ellos tambi\u00e9n fueron <strong>arrestados <\/strong>por la<strong> dictadura militar<\/strong> que hab\u00eda en Uruguay.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Los llevaron a un <strong>cuartel<\/strong>. Les pusieron <strong>capuchas<\/strong>. Los <strong>torturaron <\/strong>de forma salvaje. Y 11 de ellos fueron enviados a una <strong>c\u00e1rcel <\/strong>por <strong>meses <\/strong>o <strong>a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ninguno sab\u00eda <strong>por qu\u00e9 los somet\u00edan a semejante martirio<\/strong>, una pesadilla que volver\u00eda <strong>cuatro a\u00f1os <\/strong>m\u00e1s tarde con m\u00e1s <strong>detenciones arbitrarias <\/strong>y un <strong>asesinato <\/strong>que marc\u00f3 el fin del r\u00e9gimen militar.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Algunos se lo preguntan hasta hoy. <strong>\u201cNo entiendo cu\u00e1l es el motivo que llev\u00f3 a esa gente a hacer todo eso, porque es una maldad\u201d<\/strong>, dijo Dubikin, ahora con 62 a\u00f1os, como testigo de un juicio en desarrollo contra nueve acusados de cometer esos abusos.<strong> \u201cLe destrozaron la vida a un mont\u00f3n de gente\u201d<\/strong>, afirm\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El fiscal uruguayo para cr\u00edmenes de lesa humanidad,<strong> Ricardo Perciballe<\/strong>, asegur\u00f3 que el absurdo se debi\u00f3 a la ascendencia de esas personas.<strong> \u201cA ellos se los priv\u00f3 de la libertad s\u00f3lo por su condici\u00f3n de rusos, pero no por su actividad pol\u00edtica, no porque hayan cometido ning\u00fan delito\u201d<\/strong>, dijo Perciballe al inicio del juicio el mes pasado.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El prop\u00f3sito, sostuvo, fue <strong>\u201cmontar una mentira\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>San Javier<\/strong> descansa sobre el <strong>r\u00edo Uruguay<\/strong>, unos 360 kil\u00f3metros al noroeste de <strong>Montevideo<\/strong>. Desde sus costas se avistan unos islotes cercanos, ya del lado argentino de la frontera fluvial.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El pueblo ten\u00eda cerca de <strong>1.700 habitantes<\/strong>, en su mayor\u00eda de <strong>ascendencia rusa<\/strong>, cuando los <strong>militares irrumpieron en 1980<\/strong> y comenzaron a <strong>arrestar gente<\/strong>, incluidas algunas mujeres.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">El pueblo ruso ubicado en el departamento de R\u00edo Negro, litoral oeste de Uruguay, sufri\u00f3 dos operativos militares en 1980 y 1984 con graves consecuencias<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Casi todos los detenidos fueron trasladados unos <strong>90 kil\u00f3metros al sur <\/strong>hasta el batall\u00f3n de <strong>infanter\u00eda N\u00ba 9 del Ej\u00e9rcito<\/strong>, en la ciudad de <strong>Fray Bentos<\/strong>, donde todo adquiri\u00f3 tintes kafkianos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pasaron largos <strong>plantones encapuchados<\/strong>. Los interrogaron con <strong>golpizas<\/strong>, <strong>choques el\u00e9ctricos<\/strong> y <strong>ahogamientos simulados <\/strong>-siempre bajo supervisi\u00f3n de un<strong> m\u00e9dico militar<\/strong>, que indicaba si la tortura pod\u00eda seguir.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Les preguntaban por una supuesta <strong>pertenencia <\/strong>al <strong>Partido Comunista de Uruguay<\/strong>, ilegalizado y reprimido por la <strong>dictadura <\/strong>que comenz\u00f3 en <strong>1973 <\/strong>y termin\u00f3 en <strong>1985<\/strong>, aunque ninguno de los detenidos ten\u00eda actividad pol\u00edtica seg\u00fan la Fiscal\u00eda y sus testigos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Los interrogadores buscaban establecer v\u00ednculos entre los presos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Ricardo Bozinsky<\/strong>, que a sus 19 a\u00f1os fue una de las v\u00edctimas, testific\u00f3 que los militares les dec\u00edan cosas como<strong> \u201custedes los rusos son culpables de lo que pas\u00f3 en Vietnam\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201cNo s\u00e9 lo que quer\u00edan. Yo no entend\u00eda nada\u201d<\/strong>, dijo Bozinsky ante el juez del caso, Claudio De Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Les preguntaban por supuestas <strong>pr\u00e1cticas de tiro, <\/strong>por <strong>explosivos <\/strong>y <strong>contrabandos de armas<\/strong>. Por presuntos<strong> aviones<\/strong> que aterrizaban en medio del campo y por hipot\u00e9ticos <strong>contactos <\/strong>con <strong>submarinos sovi\u00e9ticos<\/strong>, pese a que el r\u00edo Uruguay tiene pocos metros de profundidad.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La mezcla de torturas y sinsentidos hizo mella en los detenidos: <strong>\u201cLo m\u00e1s d\u00e9bil no es el m\u00fasculo sino el agotamiento cerebral. Despu\u00e9s, uno pierde el control mental sobre el tiempo y el espacio. Es como un delirio. Y la mente ve lo que quiere ver: ve frutas, agua\u201d<\/strong>, testific\u00f3 An\u00edbal Lapunov sobre los abusos que sufri\u00f3 con 22 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201cDespu\u00e9s le pegan unos picanazos\u201d<\/strong>, dijo. Y agreg\u00f3: <strong>\u201cuno se despabila y empiezan: \u2018S\u00ed, porque vos sos agente de la KGB (la agencia sovi\u00e9tica de inteligencia) y ten\u00e9s un submarino y tripul\u00e1s un Boeing\u2019&#8230; Y uno queda mirando\u201d<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">An\u00edbal Lapunov fue uno de los testigos que relat\u00f3 en el juzgado de Fray Bentos el martirio que padeci\u00f3 tras ser detenido por el r\u00e9gimen militar uruguayo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Lapunov <\/strong>record\u00f3 que llegaron a <strong>amenazarlo <\/strong>con empotrar sus pies en una lata con hormig\u00f3n y lanzarlo al R\u00edo de la Plata. <strong>\u201cEsos famosos chinos, no eran nada chinos, eran otros como yo\u201d,<\/strong> explic\u00f3. Y, detall\u00f3 que le advirtieron en referencia a unos <strong>cad\u00e1veres <\/strong>que hab\u00edan <strong>aparecido<\/strong> tiempo antes en las costas uruguayas y que los militares atribu\u00edan a navegantes asi\u00e1ticos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Un par de adolescentes fueron conducidos por soldados armados a un campo cercano al pueblo, donde poco antes hab\u00edan intentado avistar <strong>ovnis <\/strong>por simple hobby. Y, bajo amenazas de muerte, les preguntaban por armas escondidas: <strong>\u201cEs rid\u00edculo, es como la historia de los submarinos y del avi\u00f3n\u201d<\/strong>, testific\u00f3 Omar Karam\u00e1n, que entonces ten\u00eda 17 a\u00f1os, sobre la idea de que hubiera una c\u00e9lula comunista armada en el pueblo. <strong>\u201cSi no hubiese sido tan tr\u00e1gico, ser\u00eda hasta chistoso\u201d<\/strong>, expres\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Los detenidos estaban <strong>incomunicados <\/strong>y sus familiares ignoraban qu\u00e9 les ocurr\u00eda.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Lena Roslik <\/strong>a\u00fan evoca c\u00f3mo <strong>ol\u00edan <\/strong>las <strong>ropas <\/strong>de sus dos <strong>hermanos <\/strong>y su <strong>padre Miguel<\/strong>, presos en el cuartel, cuando las recibi\u00f3 a cambio de prendas limpias que les llevaron.<strong> \u201cTen\u00edan algunas manchas de sangre y un olor muy caracter\u00edstico\u201d<\/strong>, record\u00f3 como testigo del juicio. <strong>\u201cNo era olor a suciedad, era otro olor raro: yo le dec\u00eda a mi madre que es el olor del miedo\u201d<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Lena Roslik a\u00fan recuerda el \u00abolor raro\u00bb de la ropa de su padre y dos hermanos presos en el cuartel de Fray Bentos<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Algunos fueron <strong>liberados <\/strong>luego de varios d\u00edas. Pero a <strong>11 detenidos<\/strong> les hicieron firmar a <strong>fuerza de golpes<\/strong> y <strong>torturas <\/strong>una declaraci\u00f3n que establec\u00eda <strong>que s\u00ed, que eran comunistas, que integraban un grupo armado.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La<strong> justicia militar <\/strong>los envi\u00f3 entonces al <strong>penal <\/strong>de <strong>Libertad<\/strong>, que pese a su nombre es una c\u00e1rcel en el <strong>sur del pa\u00eds<\/strong>. Desconcertados, comunistas presos en su mismo piso les preguntaban qui\u00e9nes eran, por qu\u00e9 <strong>ninguno encajaba en sus nociones sobre los miembros del partido.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Algunos pasar\u00edan un <strong>a\u00f1o <\/strong>y <strong>medio<\/strong> encerrados. Otros, <strong>cuatro<\/strong> <strong>a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El 21 de junio de 1980, un comunicado oficial sobre ellos sostuvo que <strong>\u201cuna importante c\u00e9lula del aparato armado del proscripto Partido Comunista que estaba capacitando a sus elementos para la lucha armada fue desbaratada por las Fuerzas Conjuntas\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>V\u00edctor Macarov<\/strong>, uno de los que estuvo <strong>preso <\/strong>hasta <strong>1984<\/strong>, declar\u00f3 en la causa que s\u00f3lo se trataba de <strong>\u201cj\u00f3venes sin experiencia pol\u00edtica, que eran los \u00fanicos que les pod\u00edan haber firmado (\u2026) que hab\u00eda un submarino, que aterrizaban Boeings en el Puerto Viejo entre las chircas\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201cA ver, si hab\u00eda un piloto que aterrizaba un Boeing en el Puerto Viejo tendr\u00eda que estar ense\u00f1ando a manejar aviones de combate\u201d<\/strong>, ironiz\u00f3. <strong>\u201cY si hay un submarino tendr\u00edamos que buscarlo, reflotarlo y cobrar una entrada para que la gente lo visite\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Puerto Viejo <\/strong>es el punto del r\u00edo Uruguay donde desembarc\u00f3 en <strong>1913 <\/strong>cerca de <strong>medio millar de inmigrantes rusos<\/strong> para fundar su colonia.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Su objetivo era crear el <strong>reino de Dios en la tierra<\/strong>, explic\u00f3 <strong>Virginia Mart\u00ednez,<\/strong> profesora de Historia, en su libro <strong>\u201cLos rusos de San Javier\u201d<\/strong> .<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pertenec\u00edan a una <strong>secta <\/strong>denominada <strong>Nuevo Israel <\/strong>que escapaba de la <strong>persecuci\u00f3n <\/strong>de la <strong>Rusia zarista<\/strong> y fueron atra\u00eddos por un <strong>Uruguay <\/strong>que recib\u00eda de brazos abiertos a inmigrantes de diversos lugares.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Cientos de inmigrantes rusos desembarcaron en las costas del r\u00edo Uruguay a partir de 1913 en procura de establecer el reino de Dios en la tierra<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El <strong>l\u00edder <\/strong>de la comunidad era <strong>Vasili Lubkov<\/strong>, a la vez <strong>profeta <\/strong>y <strong>administrador general<\/strong>. Lo llamaban <strong>\u201cPap\u00e1\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En sus inicios, la colonia reuni\u00f3 a unas <strong>150 familias de campesinos<\/strong> que ten\u00edan un <strong>sistema de propiedad colectiva <\/strong>de la <strong>tierra <\/strong>y <strong>sembaban trigo, ma\u00edz y lino<\/strong>. Tambi\u00e9n produjeron el <strong>primer aceite de girasol uruguayo<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Con el tiempo, el liderazgo de \u201cPap\u00e1\u201d gener\u00f3 <strong>disidencias internas<\/strong>. Y la <strong>colonia de San Javier<\/strong>, con sus peculiares reglas y costumbres,<strong> motiv\u00f3 debates en la prensa y hasta en el Parlamento <\/strong>de un pa\u00eds que ya consagraba la <strong>laicidad<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Al final <strong>Lubkov <\/strong>fue <strong>privado <\/strong>de su <strong>poder de administrador<\/strong> y, junto a un <strong>grupo <\/strong>de <strong>familias<\/strong>, emprendi\u00f3 el <strong>viaje <\/strong>de vuelta a sus <strong>tierras <\/strong>de <strong>origen <\/strong>en <strong>1926<\/strong>. Pero entonces <strong>Rusia <\/strong>ya hab\u00eda conformado la <strong>Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica<\/strong>, y el <strong>profeta fue enviado a un campo de concentraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>A San Javier llegaron nuevos inmigrantes rusos, ucranianos y de otras nacionalidades<\/strong>, muchos <strong>hu\u00edan <\/strong>de la <strong>Revoluci\u00f3n rusa y el socialismo.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En el pueblo surgieron tensiones con los<strong> reclamos de tierras liderados por comunistas<\/strong>. En <strong>1933 una persona muri\u00f3 <\/strong>y otras <strong>resultaron heridas<\/strong> cuando la polic\u00eda reprimi\u00f3 una reuni\u00f3n sindical.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">En los or\u00edgenes de San Javier la tierra era considerada propiedad colectiva por los inmigrantes rusos<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero <strong>San Javier nunca fue un basti\u00f3n comunista ni de izquierda<\/strong>. Muchos all\u00ed simplemente <strong>desatend\u00edan la pol\u00edtica<\/strong> o <strong>simpatizaban <\/strong>con el<strong> tradicional Partido Colorado<\/strong>, que gobernaba el pa\u00eds cuando llegaron los primeros colonos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Poco<\/strong> pareci\u00f3 <strong>importarle <\/strong>eso al <strong>r\u00e9gimen militar<\/strong> que se instal\u00f3 en <strong>Uruguay <\/strong>a partir de <strong>1973<\/strong> y que, al igual que otros gobiernos de facto durante esos a\u00f1os en Sudam\u00e9rica, <strong>consider\u00f3 al comunismo y a la izquierda en general como un enemigo<\/strong> a destruir en el marco de la<strong> Guerra Fr\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El mero hecho de que en <strong>San Javier hablaran ruso<\/strong>, hubiera <strong>bailes <\/strong>o <strong>comidas eslavas<\/strong> y algunos fueran a <strong>estudiar <\/strong>becados en <strong>Mosc\u00fa \u201clos transform\u00f3 para la ideolog\u00eda profundamente anticomunista de la dictadura en sospechosos\u201d<\/strong>, dijo Mart\u00ednez en el juicio.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El mismo a\u00f1o en que dieron el golpe de Estado, los <strong>militares <\/strong>realizaron <strong>allanamientos <\/strong>y <strong>arrestos <\/strong>en <strong>San Javier<\/strong>. Volvieron en <strong>1976 <\/strong>con m\u00e1s represi\u00f3n. Pero nada se compara a lo que ocurrir\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Mar\u00eda Zavalkin <\/strong>repiti\u00f3 en el juzgado de Fray Bentos los <strong>gritos <\/strong>que solt\u00f3 cuando le entregaron el cuerpo sin vida de su esposo, el m\u00e9dico Vladimir Roslik Bichcov, el lunes 16 de abril de 1984: <strong>\u201c\u00a1Lo mataron! \u00a1Lo mataron! \u00a1Asesinos!\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Roslik muri\u00f3 <\/strong>a los <strong>42 a\u00f1os<\/strong>. Su <strong>cad\u00e1ver <\/strong>estaba <strong>dentro <\/strong>de un <strong>caj\u00f3n sin tapa en una morgue de la misma ciudad<\/strong>, describi\u00f3 Zavalkin. Ten\u00eda la<strong> cabeza vendada, parte de la nariz negra y una camisa con sangre en el pecho.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ella <strong>le grit\u00f3 al m\u00e9dico Eduardo Saiz,<\/strong> jefe del servicio sanitario del batall\u00f3n N\u00ba 9 del Ej\u00e9rcito, <strong>que hu\u00eda del lugar<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Zavalkin conoc\u00eda a Saiz desde 1980<\/strong>, cuando su <strong>marido <\/strong>fue <strong>preso y torturado<\/strong> en ese cuartel y ella intentaba llevarle medicamentos.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Mar\u00eda Zavalkin dio su testimonio sobre la muerte bajo tortura de su marido, Vladimir Roslik, en el juicio por los abusos contra habitantes de San Javier<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Roslik <\/strong>era <strong>uno de los 11 detenidos de San Javie<\/strong>r enviados a la <strong>c\u00e1rcel <\/strong>de <strong>Libertad<\/strong>. Pas\u00f3 <strong>18 meses <\/strong>all\u00ed por supuestos <strong>v\u00ednculos <\/strong>con el<strong> Partido Comunista<\/strong>, que Zavalkin descart\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando fue liberado y volvi\u00f3 a su casa en San Javier, le pidi\u00f3 por favor a su esposa que jam\u00e1s le preguntara lo que hab\u00eda pasado. <strong>\u201cNunca quiso hablar, pero cambi\u00f3\u201d<\/strong>, dijo Zavalkin ante el juez. <strong>\u201cEstuvo en el ba\u00f1o no s\u00e9 cu\u00e1nto rato, mir\u00e1ndose en el espejo\u201d<\/strong>, agreg\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Nacido en San Javier de padres rusos, <strong>Roslik estudi\u00f3 Medicina en Mosc\u00fa<\/strong> becado por la universidad Patrice Lumumba.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">De vuelta en su <strong>pueblo natal en 1969<\/strong>, pas\u00f3 a ser un <strong>m\u00e9dico solicitado <\/strong>por muchos vecinos que valoraban sus <strong>conocimientos, disponibilidad y manejo del idioma ruso<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero al salir de la c\u00e1rcel, las autoridades le prohibieron ejercer su profesi\u00f3n y, seg\u00fan Zavalkin <strong>\u201ceso fue lo que m\u00e1s sufri\u00f3\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ambos tuvieron un <strong>hijo, Valery, cuatro meses antes de que los militares volvieran por Rosli<\/strong>k en la madrugada del domingo 15 de abril de 1984.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En la redada, una reedici\u00f3n s\u00fabita de lo vivido cuatro a\u00f1os antes, <strong>detuvieron a otros habitantes de San Javier<\/strong> para <strong>llevarlos al batall\u00f3n de Fray Bentos <\/strong>e <strong>interrogarlos <\/strong>bajo <strong>tortura <\/strong>sobre presuntos <strong>v\u00ednculos <\/strong>con el <strong>comunismo <\/strong>y <strong>traslados de submarinos<\/strong> con armas por el r\u00edo.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Vladimir Roslik y Mar\u00eda Zavalkin con su hijo Valery antes del asesinato del m\u00e9dico<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201c\u00a1Otra vez no!\u201d<\/strong>, grit\u00f3 Roslik cuando los soldados irrumpieron en su casa,<strong> le colocaron esposas y capucha, y se lo llevaron en llantos<\/strong>, recuerd\u00f3 Zavalkin emocionada.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>A las seis de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente, su padre le avis\u00f3 que su marido hab\u00eda fallecido.<\/strong> Entonces ella asumi\u00f3 que lo hab\u00edan matado.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La primera <strong>autopsia <\/strong>de Roslik, realizada por Saiz, apunt\u00f3 sin embargo a signos compatibles con una<strong> muerte por paro cardiorrespiratorio, sin violencia.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Luego de enfrentar a <strong>Saiz a los gritos<\/strong> y de recibir un <strong>certificado de defunci\u00f3n con omisiones notorias<\/strong>, Zavalkin llam\u00f3 a un <strong>m\u00e9dico <\/strong>conocido que le recomend\u00f3 solicitar otra <strong>autopsia<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El nuevo examen fue autorizado en la ciudad de Paysand\u00fa con otros m\u00e9dicos militares y estableci\u00f3 como causa de la muerte <strong>\u201canemia aguda; s\u00edndrome asfictivo\u201d.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El m\u00e9dico de confianza de Zavalkin particip\u00f3 de esa autopsia y r<strong>egistr\u00f3 varios signos de violencia en el cad\u00e1ver.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Un<strong> informe posterior<\/strong> de <strong>peritos forenses<\/strong> en base a ambas autopsias concluy\u00f3 que Roslik tuvo<strong> \u201cuna muerte violenta multicausal\u201d<\/strong>, con <strong>desgarro del h\u00edgado, varios traumatismos y obstrucci\u00f3n de la v\u00eda a\u00e9rea con un material fluido similar al del est\u00f3mago.<\/strong><\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La muerte del doctor Roslik bajo torturas en 1984 fue un moj\u00f3n del fin del r\u00e9gimen militar uruguayo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El r\u00e9gimen<strong> nunca admiti\u00f3 que Roslik hab\u00eda sido asesinado<\/strong>. En cambio, insist\u00eda en que integraba <strong>\u201cuna agrupaci\u00f3n subversiva vinculada al clandestino Partido Comunista\u201d<\/strong> que traficaba armas.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero los <strong>resultados <\/strong>de la <strong>segunda autopsia <\/strong>y del <strong>\u00faltimo informe forense <\/strong>fueron revelados por la prensa, y se supo que Roslik <strong>muri\u00f3 detenido bajo tortura.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ese ser\u00eda el \u00faltimo crimen de una dictadura que se desmoron\u00f3 poco a poco, como sus mentiras. <strong>\u201cLo que pas\u00f3 con el asesinato de Roslik\u201d<\/strong>, dijo la profesora Mart\u00ednez en el juzgado, <strong>\u201ces un gran quiebre en el pa\u00eds\u201d <\/strong>y <strong>\u201cen la conciencia de buena parte de la sociedad\u201d.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>C\u00f3mo surgi\u00f3 la idea <\/strong>de los militares uruguayos de invadir San Javier en 1980 y 1984 <strong>sigue siendo un misterio.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Daniel Rey Piuma<\/strong>, un desertor de la Armada hoy fallecido, sostuvo en un libro ya en democracia que el <strong>operativo de 1980 comenz\u00f3 con una denuncia an\u00f3nima enviada a una unidad naval distante, sobre la correspondencia de dos personas del pueblo.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En esos a\u00f1os <strong>la colonia recib\u00eda correo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, <\/strong>sobre todo porque muchos ten\u00edan familiares all\u00ed, explicaron testigos del juicio. Pero descartaron que se tratara de material pol\u00edtico prohibido.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sin embargo, tras aquella denuncia an\u00f3nima los servicios de inteligencia del r\u00e9gimen <strong>infiltraron el pueblo<\/strong>. Enviaron <strong>agentes <\/strong>que se hac\u00edan pasar por <strong>turistas, cazadores o vendedores de autos<\/strong>, en busca de informaci\u00f3n sobre presuntas actividades subversivas. <strong>\u201cHicieron una inteligencia sostenida y se dieron cuenta de que ah\u00ed no hab\u00eda tal c\u00e9lula armada\u201d<\/strong>, indic\u00f3 Mart\u00ednez ante el juez.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">El peque\u00f1o pueblo de San Javier fue espiado por servicios de inteligencia militar antes del operativo de 1980, seg\u00fan testimonios<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero el <strong>Ej\u00e9rcito invadi\u00f3 San Javier de todos modos<\/strong>. Y, adem\u00e1s de detener a adultos y menores de edad,<strong> clausur\u00f3 el Centro Cultural M\u00e1ximo Gorki<\/strong> donde los locales practicaban idioma, danzas y m\u00fasica de Rusia.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Los soldados destrozaron murales que decoraban el escenario del club y se llevaron piezas de utiler\u00eda como espadas, palos y una vieja estrella con la hoz <\/strong>y el martillo como <strong>pruebas <\/strong>de que hab\u00eda c<strong>omunistas con armas<\/strong>, testific\u00f3 Jos\u00e9 Erramuspe, que integraba la comisi\u00f3n del centro cultural.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Las autoridades informaron que en San Javier incautaron <strong>distintas armas largas y cortas<\/strong>. Pero la mayor\u00eda eran <strong>escopetas y rev\u00f3lveres de bajo calibr<\/strong>e, material m\u00e1s t\u00edpico de un <strong>pueblo rural <\/strong>que de un arsenal sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El fiscal Perciballe sostuvo que servicios militares de inteligencia<strong> \u201cmontaron ficticiamente esta idea de que en San Javier hab\u00eda gente vinculada a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y al Partido Comunista, que es absolutamente falsa\u201d<\/strong>, para reforzar la posici\u00f3n del r\u00e9gimen antes de un plebiscito constitucional convocado en 1980 buscando seguir en el poder.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sin embargo, en noviembre de ese a\u00f1o los <strong>uruguayos votaron contra la propuesta constitucional de las Fuerzas Armadas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Y en <strong>1984 <\/strong>los <strong>sectores m\u00e1s duros de la dictadura intentaron reflotar la noci\u00f3n <\/strong>de una <strong>amenaza comunista <\/strong>en San Javier para obstaculizar el retorno de la democracia al pa\u00eds, porque <strong>\u201cquer\u00edan mantener sus beneficios\u201d<\/strong> y <strong>\u201cla impunidad que ten\u00edan hasta ese momento\u201d<\/strong>, indic\u00f3 Perciballe.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">El Centro Cultural M\u00e1ximo Gorki de San Javier, donde se practicaban danzas rusas, fue clausurado por los militares y reabierto en democracia<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Entre los <strong>nueve imputados <\/strong>en el juicio figuran oficiales que estaban a cargo del batall\u00f3n de Fray Bentos durante las detenciones y torturas, como<strong> \u00d3scar Mario Roca y Sergio Caubarrere<\/strong>, y otros acusados de conducir los apremios f\u00edsicos, como <strong>Dardo Ivo Morales y Abel P\u00e9rez<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En el banquillo de acusados tambi\u00e9n est\u00e1 el <strong>exm\u00e9dico militar Saiz.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El <strong>fiscal <\/strong>reclam\u00f3 <strong>condenas <\/strong>de entre<strong> 11 y 15 a\u00f1os<\/strong> y <strong>medio de prisi\u00f3n.<\/strong> Mientras que los <strong>imputados <\/strong>se declararon <strong>inocentes <\/strong>y sus <strong>abogados negaron <\/strong>que haya <strong>pruebas <\/strong>para condenarlos: <strong>\u201cla Fiscal\u00eda ha construido un relato que, m\u00e1s all\u00e1 de lo jur\u00eddico, es un relato pol\u00edtico e hist\u00f3rico, pretendiendo juzgar una \u00e9poca y no las acciones concretas y personales de los acusados\u201d<\/strong>, sostuvo una de las abogadas defensoras, Graciela Figueredo, al inicio del juicio oral.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Y, agreg\u00f3: <strong>\u201clos acusados cumplieron funciones militares formales en un contexto institucional determinado, sin haber ordenado, participado ni colaborado en actos il\u00edcitos\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Otro abogado defensor, <strong>Fernando Doti,<\/strong> sostuvo que en el batall\u00f3n <strong>\u201cse segu\u00eda una cadena de mando &#8230; no se estaba en poder, dicho de otra manera, de cuestionar o detener las acciones ordenadas porque ven\u00edan desde una jerarqu\u00eda o una cadena de mando\u201d<\/strong>, indic\u00f3.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Nueve exmilitares se encuentran imputados y se declararon inocentes en el juicio por los abusos cometidos contra personas de San Javier en el gobierno de facto<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El argumento de la <strong>\u201cobediencia debida\u201d <\/strong>fue esgrimido por exmilitares uruguayos en otros casos por <strong>violaciones de derechos humanos<\/strong>, aunque es considerado contrario al derecho internacional.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En el gobierno de facto en Uruguay hubo <strong>miles de prisioneros pol\u00edticos y torturados<\/strong>. Seg\u00fan cifras oficiales, <strong>197 personas desaparecieron<\/strong> (la gran mayor\u00eda a\u00fan sin ser encontradas) y<strong> 202 fueron asesinadas por responsabilidad del Estado entre 1968 y 1985.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ya en su etapa final, el <strong>juicio sobre San Javier<\/strong> es una de las <strong>causas <\/strong>por <strong>cr\u00edmenes de lesa humanidad<\/strong> durante el r\u00e9gimen militar que se abri\u00f3 en el pa\u00eds despu\u00e9s que en <strong>2011 <\/strong>se <strong>invalidara una ley que blindaba de persecuci\u00f3n a los responsables de esos delitos<\/strong>, la cual hab\u00eda sido ratificada en dos votaciones populares.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>El asesinato de Roslik qued\u00f3 excluido de la causa <\/strong>debido a una sentencia previa que lo consider\u00f3 cosa juzgada.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero Zavalkin siente que est\u00e1 <strong>m\u00e1s cerca de alcanzar la justicia <\/strong>que busca desde 1984:<strong> \u201creci\u00e9n ahora, menos mal que estoy l\u00facida todav\u00eda, es que se ha podido hacer todo esto\u201d<\/strong>, dijo a sus 72 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El infierno que vivi\u00f3 San Javier a\u00fan <strong>se evoca de distintas formas all\u00ed.<\/strong> El camino principal que conduce al pueblo hoy se llama <strong>Vladimir Roslik<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Una f<strong>undaci\u00f3n sin fines de lucro con el mismo nombre <\/strong>impulsada por la familia de Roslik abri\u00f3 una <strong>policl\u00ednica<\/strong>, un <strong>hogar de ancianos y un centro de atenci\u00f3n a la infancia en el pueblo.<\/strong><\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">En San Javier hoy \u00abcasi nadie entiende\u00bb ruso, dijo Norma Karam\u00e1n junto a su madre Clara Chaparenko en su casa del pueblo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En la comunidad se mantienen tradiciones rusas en <strong>comidas como el <\/strong><em><strong>borsch <\/strong><\/em><strong>o el <\/strong><em><strong>vareniki<\/strong><\/em>, y el <strong>grupo local Kalinka de danza tradicional reuni\u00f3 <\/strong>recientemente a unas <strong>200 personas <\/strong>en un <strong>espect\u00e1culo <\/strong>en el <strong>Centro Cultural M\u00e1ximo Gorki,<\/strong> que reabri\u00f3 en democracia.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero hoy es dif\u00edcil escuchar la lengua que trajeron los inmigrantes: <strong>\u201ccasi nadie entiende nada\u201d <\/strong>de ruso, dijo Norma Karam\u00e1n, quien en el pasado ense\u00f1\u00f3 ese idioma en el pueblo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Durante el juicio, Zavalkin vincul\u00f3 el cambio a los operativos militares de los a\u00f1os 80: <strong>\u201cla gente se asust\u00f3. Y lo del ruso se borr\u00f3: nadie quer\u00eda hablar ruso\u201d<\/strong>, relat\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Otros testigos tambi\u00e9n hablaron de secuelas de miedo y desconfianza entre vecinos: <strong>\u201cvivimos aterrorizados mucho tiempo\u201d<\/strong>, dijo Ana Semikin, quien presenci\u00f3 la detenci\u00f3n de su padre. Y, agreg\u00f3: <strong>\u201csufrir todo eso de buenas a primeras fue muy dif\u00edcil. No s\u00f3lo para las familias; fue muy dif\u00edcil para el pueblo. Convivir con la gente tambi\u00e9n, porque muchos cre\u00edan lo que dec\u00eda el diario, lo que pasaban por la televisi\u00f3n una y otra vez\u201d.<\/strong><\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">En San Javier quedaron largas secuelas por los abusos que cometieron los militares, seg\u00fan testigos del juicio<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Sergio Onetto<\/strong>, quien fue <strong>detenido <\/strong>durante d\u00edas en<strong> 1980 <\/strong>cuando ten\u00eda 17 a\u00f1os, sostuvo que <strong>\u201ctal vez la peor secuela fue la secuela social &#8230; San Javier era un pueblo muy amiguero. Yo entraba y sal\u00eda de un mont\u00f3n de casas sin golpear la puerta. Y un mont\u00f3n de personas me pidieron que no fuera m\u00e1s\u201d<\/strong>, testific\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Al a\u00f1o siguiente, Onetto <strong>se mud\u00f3<\/strong> a <strong>Montevideo<\/strong>, donde m\u00e1s tarde se recibi\u00f3 de psiquiatra. Pero cuando volv\u00eda a San Javier de visita, record\u00f3, ve\u00eda c\u00f3mo <strong>\u201cse les tranc\u00f3 el proyecto de vida\u201d<\/strong> a sus amigos j\u00f3venes que pasaron m\u00e1s tiempo presos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Uno de ellos es <strong>Vladimir Roslik Dubikin<\/strong>, sobrino hom\u00f3nimo del m\u00e9dico asesinado, en quien not\u00f3 un<strong> \u201cdeterioro ps\u00edquico muy importante\u201d<\/strong> tras salir del penal de Libertad. Hoy vive internado en una casa de salud.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201cEn mayor o menor medida, todos salimos con secuelas psicol\u00f3gicas\u201d<\/strong>, testific\u00f3 Macarov. <strong>\u201cLas torturas hechas por un ser humano a otro ser humano no creo que se puedan olvidar\u201d<\/strong>, remarc\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Susana Zanoniani<\/strong>, una <strong>exmaestra <\/strong>del pueblo que fue <strong>detenida y torturada en 1980<\/strong> junto a j\u00f3venes que fueron alumnos suyos, habl\u00f3 como testigo por videoconferencia a sus 80 a\u00f1os y reclam\u00f3 justicia por las v\u00edctimas: <strong>\u201cpor el que est\u00e1 loco, por los que se mataron, por los que se murieron injustamente &#8230; <\/strong>nada hoy crea una novela de terror como la que hicieron los militares en San Javier &#8230; fue una novela de terror\u201d, reflexion\u00f3. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>*Por Gerardo Lissardy &#8211; BBC Mundo. <\/strong><\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A V\u00edctor Macarov lo fueron a buscar a la salida de su instituto de ense\u00f1anza. 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