{"id":218141,"date":"2025-11-29T11:00:28","date_gmt":"2025-11-29T14:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=218141"},"modified":"2025-11-29T11:00:29","modified_gmt":"2025-11-29T14:00:29","slug":"que-son-las-ingeniosas-cajas-de-ward-y-como-transformaron-la-economia-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=218141","title":{"rendered":"Qu\u00e9 son las ingeniosas cajas de Ward y c\u00f3mo transformaron la econom\u00eda mundial"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>La historia de los descubrimientos cient\u00edficos est\u00e1 repleta de creaciones que tomaron un rumbo diferente al previsto<\/strong>. Y tambi\u00e9n, de pasiones inspiradoras.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La del ingl\u00e9s <strong>Nathaniel Bagshaw Ward <\/strong>naci\u00f3 en un viaje a Jamaica cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os, donde qued\u00f3 prendado de la ex\u00f3tica flora.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ward no estaba solo en su fascinaci\u00f3n: en el siglo XIX, <strong>Inglaterra <\/strong>viv\u00eda una aut\u00e9ntica fiebre bot\u00e1nica, donde aficionados y cient\u00edficos compet\u00edan por cultivar especies de los rincones m\u00e1s remotos del mundo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">As\u00ed que, aunque cuando creci\u00f3 se convirti\u00f3 en m\u00e9dico, tambi\u00e9n estudi\u00f3 bot\u00e1nica y entomolog\u00eda.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">A pesar de que logr\u00f3 formar una extensa colecci\u00f3n de ejemplares, le decepcion\u00f3 descubrir que muchas plantas, en particular los helechos y musgos, no prosperaban en su jard\u00edn en Londres.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Reino Unido<\/strong> estaba en plena<strong> Revoluci\u00f3n Industrial,<\/strong> lo que significaba que su casa estaba<strong> \u201crodeada e impregnada del humo de numerosas f\u00e1bricas\u201d,<\/strong> que asfixiaban a sus preciadas matas. La soluci\u00f3n se la dio, accidentalmente, un <strong>insecto<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Alrededor de 1829, intentaba criar una polilla esfinge a partir de una cris\u00e1lida que hab\u00eda colocado sobre moho h\u00famedo en un frasco sellado cuando se sorprendi\u00f3 al ver que hab\u00eda empezado a crecer un helecho.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Observ\u00f3 que el agua se evaporaba y se condensaba, antes de volver al moho, recreando aparentemente el ciclo b\u00e1sico de los sistemas clim\u00e1ticos terrestres.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u00bfSer\u00eda posible que ese microcosmos de vidrio era la manera perfecta de controlar la calidad del aire y la humedad, permitiendo que prosperaran especies que mor\u00edan?<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El invento de Ward fue simple: vidrio, madera, masilla, pintura&#8230; <strong>era b\u00e1sicamente un mini invernadero sellado.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">No fue una proeza tecnol\u00f3gica, pero s\u00ed el resultado de una mente inquisitiva: hasta entonces se cre\u00eda que las plantas necesitaban el aire libre. Ward se pregunt\u00f3 si tal vez no lo requer\u00edan, subraya el periodista econ\u00f3mico <strong>Tim Harford.<\/strong><\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Nathaniel Bagshaw Ward, retratado en1868, nunca imagin\u00f3 que su invento reconfigurar\u00eda la econom\u00eda<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sus primeros intentos de cultivar sus preciados helechos en ese peque\u00f1o ecosistema sellado prosperaron.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Entusiasmado, pens\u00f3 que quiz\u00e1s hab\u00eda resuelto un problema que aquejaba a los cazadores de plantas: <strong>c\u00f3mo mantenerlas vivas durante un largo viaje mar\u00edtimo.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Si las pon\u00edan bajo cubierta, sufr\u00edan de falta de luz. Si las pon\u00edan sobre cubierta, el roc\u00edo salado resultaba letal. Para probarlas, Ward env\u00edo dos de sus cajas de plantas a <strong>Australia<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Varios meses despu\u00e9s lleg\u00f3 una carta del capit\u00e1n del barco ofreci\u00e9ndole \u201cc\u00e1lidas felicitaciones\u201d: la mayor\u00eda de los helechos estaban \u201c<strong>vivos y vigorosos\u201d y los pastos \u201cestaban intentando empujar la parte superior de la caja\u201d.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El barco regres\u00f3 con las cajas de Ward repletas de plantas australianas, tambi\u00e9n en perfecto estado.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ward public\u00f3 un libro sobre su invento, y so\u00f1\u00f3 con que tendr\u00eda efectos de gran alcance. <strong>Ten\u00eda raz\u00f3n, pero no de la forma que esperaba.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Previ\u00f3 que los amantes de las plantas podr\u00edan tener selvas tropicales en miniatura en sus casas, y acert\u00f3: incluso recientemente los terrarios -cuya ra\u00edz est\u00e1 en las cajas de Ward-, se volvieron a poner de moda impulsados por las redes sociales.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero adem\u00e1s, como m\u00e9dico, imagin\u00f3 grandes invernaderos sellados en los que la gente podr\u00eda convalecer del sarampi\u00f3n o la tuberculosis, sin tener que respirar el aire contaminado de las ciudades.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Lo que no anticip\u00f3 fue que sus cajas estaban a punto de transformar la agricultura, la pol\u00edtica y el comercio mundiales.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Gracias a las cajas de Ward, el proceso de transporte de plantas de ultramar ven\u00eda viento en popa.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En 1833,<strong> George Loddiges<\/strong>, un importador comercial, utiliz\u00f3 el m\u00e9todo de Ward y dijo que \u201cmientras que con el m\u00e9todo que utilizaba antes perd\u00eda 19 de cada 20 de las plantas que hac\u00edan el viaje, 19 de cada 20 son ahora el promedio de las que sobreviven\u201d. Naturalmente, el m\u00e9todo se populariz\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero fueron mentes m\u00e1s estrat\u00e9gicas que las de su creador las que reconocieron inmediatamente el potencial de las cajas de Ward para reconfigurar la econom\u00eda a favor de los imperios dominantes en esa \u00e9poca&#8230;Empezando por aquel cuya capital estaba en la ciudad en la que Ward hab\u00eda ingeniado sus cajas: <strong>Londres<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Las cajas de Ward fueron expuestas en la Gran Exposici\u00f3n de los Trabajos de la Industria de todas las Naciones de 1851 en Londres<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ward hab\u00eda publicado su libro en 1847, pocos a\u00f1os despu\u00e9s de que Reino Unido ganara la <strong>Primera Guerra del Opio.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando los chinos decidieron dejar de aceptar opio cultivado en India a cambio de su t\u00e9, los brit\u00e1nicos enviaron ca\u00f1oneras para hacerles cambiar de opini\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">No era s\u00f3lo porque les gustaba la bebida; los impuestos sobre el t\u00e9 representaban casi una d\u00e9cima parte de los ingresos del gobierno brit\u00e1nico en aquel entonces.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero la poderosa Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica de las Indias Orientales, que pr\u00e1cticamente gobernaba el subcontinente indio en nombre de Reino Unido, decidi\u00f3 que necesitaba una estrategia alternativa: <strong>cultivar m\u00e1s t\u00e9 en India.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Eso significaba que era necesario sacar de contrabando plantas de t\u00e9 de China. Y hab\u00eda un hombre ideal para esa tarea: el bot\u00e1nico y buscador de plantas <strong>Robert Fortune<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ya lo hab\u00eda intentado infructuosamente pero en su primera expedici\u00f3n hab\u00eda aprendido que si se afeitaba la cabeza, usaba peluca y ropa china, pod\u00eda pasar pr\u00e1cticamente desapercibido.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Disfrazado, logr\u00f3 enviar en secreto <strong>\u201ccajas vidriadas con plantas vivas a Inglaterra\u201d,<\/strong> entre 1848 y 1851, seg\u00fan cont\u00f3 en sus memorias.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Y con ellas, se establecieron importantes plantaciones de t\u00e9 en las regiones indias de <strong>Assam y Darjeeling<\/strong>, rompiendo as\u00ed el<strong> monopolio chino sobre el mercado del t\u00e9.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Algo quiz\u00e1s igual de impactante ocurri\u00f3 25 a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ante la subida de los precios del caucho, el Ministerio de Asuntos Exteriores brit\u00e1nico envi\u00f3 al bot\u00e1nico aficionado y emprendedor Henry Wickham al Amazonas para conseguir semillas de <em>Hevea brasiliensis<\/em>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En 1876, envi\u00f3 unas 70.000 en cajas de Ward, que germinaron en <strong>Kew Gardens<\/strong> y las pl\u00e1ntulas se enviaron al sudeste de Asia.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Brasil no pudo competir con las plantaciones coloniales y finalmente perdi\u00f3 su dominio en el comercio del caucho, al tiempo que este se convirti\u00f3 en una de las industrias m\u00e1s rentables del Imperio brit\u00e1nico.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Estos son dos grandes ejemplos, pero de ninguna manera no los \u00fanicos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">No fueron s\u00f3lo los brit\u00e1nicos los que se beneficiaron de las cajas de Ward en su af\u00e1n por dominar el mundo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">De hecho, fue otro de los grandes imperios coloniales europeos el que primero en lograr llevarse de <strong>Los Andes <\/strong>una de las plantas m\u00e1s cruciales para tal empresa: la <em>Cinchona officinalis<\/em>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">De su corteza se obten\u00eda quinina, la poci\u00f3n milagrosa descubierta por los ind\u00edgenas andinos, que, adem\u00e1s de otras cosas, proteg\u00eda contra la malaria, una amenaza mortal para los europeos que se aventuraban a explorar regiones tropicales, y que parad\u00f3jicamente ellos hab\u00edan introducido en Am\u00e9rica.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La vainilla y el cacao&#8230; dos exquisiteces latinoamericanas adoradas por los europeos<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Justus Karl Hasskarl<\/strong>, un bot\u00e1nico alem\u00e1n al servicio del Imperio neerland\u00e9s, fue el primero en trasladar con \u00e9xito pl\u00e1ntulas de los Andes a la isla indonesia de Java en cajas de Ward (1854\u20131856).<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Hacia finales del siglo XIX, esa colonia de los Pa\u00edses Bajos produc\u00eda cerca del 90% de la quinina mundial, haciendo posibles las campa\u00f1as coloniales y la expansi\u00f3n europea sin la mortalidad que antes las hab\u00eda acompa\u00f1ado.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Mientras la quinina abr\u00eda el mundo tropical a los europeos, otra planta de valor incalculable estaba dando pasos decisivos hacia la globalizaci\u00f3n: el cacao.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Originario de la cuenca amaz\u00f3nica, durante siglos solo se cultiv\u00f3 de manera significativa en<strong> Venezuela y Ecuador<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Su fruto era deseado por arist\u00f3cratas y comerciantes europeos, y los chocolates de lujo eran considerados casi un manjar divino: como comentan Sophie y Michael Coe en \u201cLa verdadera historia del chocolate\u201d, los nobles europeos del siglo XVIII hablaban de \u00e9l como <strong>\u201cel n\u00e9ctar de los dioses\u201d.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La introducci\u00f3n del cacao en \u00c1frica Occidental a finales del siglo XIX comenz\u00f3 de manera m\u00e1s sencilla, sin necesidad de cajas de Ward: transportando vainas frescas y semillas viables, las primeras plantaciones prosperaron en Costa de Oro y Ghana.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero cuando el cacao debi\u00f3 viajar intercontinentalmente, hacia Asia, las islas del \u00cdndico o los jardines bot\u00e1nicos europeos, las cajas de Ward fueron decisivas: permitieron que las delicadas pl\u00e1ntulas sobrevivieran meses de viaje desde Am\u00e9rica hasta Ceil\u00e1n, Java o Reuni\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El resultado fue un cambio radical en la econom\u00eda global: \u00c1frica Occidental pas\u00f3 de producir nada a dominar casi la totalidad del cacao mundial a comienzos del siglo XX, mientras Ceil\u00e1n y Java se convirtieron en exportadores importantes.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La fruta que hab\u00eda sido exclusiva de Am\u00e9rica pas\u00f3 a formar la columna vertebral de imperios coloniales y redes comerciales transoce\u00e1nicas (\u00ab<em>Science and Colonial Expansion<\/em>\u201c, de Lucile Brockway; \u201d<em>An Empire of Plants<\/em>\u201c, de Toby y Will Musgrave).<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Cinchona, el remedio de Sudam\u00e9rica para la enfermedad que los europeos importaron al continente<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Y si el cacao llev\u00f3 el lujo del chocolate a nuevas latitudes, la vainilla lo hizo a\u00fan m\u00e1s exquisitamente.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Los europeos la codiciaban como un art\u00edculo de lujo: aromatizaba pasteles, confites y bebidas, y se la consideraba un s\u00edmbolo de opulencia y refinamiento.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La orqu\u00eddea <em>Vanilla planifolia<\/em> crec\u00eda silvestre en los bosques h\u00famedos tropicales de M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y norte de Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Estudios hist\u00f3ricos y etnogr\u00e1ficos que se\u00f1alan que los Totonacas de Veracruz (regi\u00f3n conocida como Totonacapan) fueron unos de los primeros en domesticarla.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Lo cierto es que durante siglos, M\u00e9xico tuvo un monopolio global de producci\u00f3n de vainilla, en parte porque era extremadamente delicada, y su flor solo fructificaba en presencia de su polinizador natural, la abeja melipona.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">No obstante, los franceses, vali\u00e9ndose de cajas de Ward trasladaron esquejes <strong>desde M\u00e9xico hasta Reuni\u00f3n, Mauricio y Madagascar.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero persist\u00eda el problema de la polinizaci\u00f3n, y la clave no vino de bot\u00e1nicos ilustrados, sino de un muchacho esclavizado de 12 a\u00f1os de edad llamado <strong>Edmond Albius<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En 1841 descubri\u00f3 en la isla de Reuni\u00f3n -un peque\u00f1o territorio franc\u00e9s en el \u00cdndico- un m\u00e9todo sencillo y r\u00e1pido para hacerlo a mano.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Su habilidad permiti\u00f3 que la flor fructificara lejos de su pa\u00eds natal y, en pocos a\u00f1os, Madagascar -no M\u00e9xico- se convirti\u00f3 en el mayor productor mundial.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La vainilla de Madagascar se convirti\u00f3 en \u201cel oro arom\u00e1tico del oc\u00e9ano \u00cdndico\u201d, apunta<strong> Tim Ecott<\/strong> en su libro \u201cVainilla, en busca de la orqu\u00eddea silvestre\u201d; <strong>la naci\u00f3n insular africana sigue aportando entre el 60% y el 80% de la producci\u00f3n global hasta el d\u00eda de hoy.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Estos, por supuesto, son apenas unos ejemplos: desde hermosas orqu\u00eddeas, fucsias y rosas, hasta deliciosos mangos y ex\u00f3ticas palmas navegaron por los mares cual tesoros protegidos de todo mal en esas sencillas cajas de cristal y madera.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Como resumi\u00f3 el historiador <strong>Luke\u202fKeogh<\/strong>, autor del libro The Wardian Case, \u201cesta invenci\u00f3n impuls\u00f3 una revoluci\u00f3n en el movimiento de plantas \u2026 y las repercusiones de esa revoluci\u00f3n a\u00fan nos acompa\u00f1an hoy\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Lo que empez\u00f3 como un experimento ingenioso de un amante de la flora, termin\u00f3 siendo una palanca que transform\u00f3 mercados, paisajes, y dej\u00f3 una huella indeleble en la geograf\u00eda bot\u00e1nica y agr\u00edcola mundial.<\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de los descubrimientos cient\u00edficos est\u00e1 repleta de creaciones que tomaron un rumbo diferente al previsto. Y tambi\u00e9n, de pasiones inspiradoras. La del ingl\u00e9s Nathaniel Bagshaw Ward naci\u00f3 en un viaje a Jamaica cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os, donde qued\u00f3 prendado de la ex\u00f3tica flora. Ward no estaba solo en su fascinaci\u00f3n: en el siglo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":218142,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-218141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=218141"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":218143,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218141\/revisions\/218143"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/218142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=218141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=218141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=218141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}