{"id":218138,"date":"2025-11-29T08:58:29","date_gmt":"2025-11-29T11:58:29","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=218138"},"modified":"2025-11-29T08:58:30","modified_gmt":"2025-11-29T11:58:30","slug":"el-legendario-diamante-florentino-de-la-dinastia-de-los-habsburgo-que-reaparecio-despues-de-100-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=218138","title":{"rendered":"El legendario diamante Florentino de la dinast\u00eda de los Habsburgo que reapareci\u00f3 despu\u00e9s de 100 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph  --capital --s\">Entre los millones de diamantes que existen en el mundo, solo unos pocos capturaron nuestra imaginaci\u00f3n. Son piedras preciosas que coronaron a emperadores, viajaron a trav\u00e9s de revoluciones o brillaron tan resplandecientemente que se tornaron en destellos de fascinaci\u00f3n.<strong> El diamante Florentino<\/strong> es uno de ellos, y tiene todos los ingredientes de una gema legendaria: tama\u00f1o, belleza, tramas imperiales e incluso el enigma de una desaparici\u00f3n sin resolver.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sin embargo, a diferencia del <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/los-diez-diamantes-mas-grandes-del-mundo-nid2323560\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/los-diez-diamantes-mas-grandes-del-mundo-nid2323560\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\">diamante Hope o del Koh-i-Noor<\/a>, habita en la historia m\u00e1s que en <strong>la cultura popular<\/strong>. Aunque hay un pu\u00f1ado de libros y una que otra pel\u00edcula con el Florentino como protagonista, durante d\u00e9cadas el exquisito diamante fue m\u00e1s que todo fuente de rumores entre conocedores que<strong> intentaban adivinar cu\u00e1l hab\u00eda sido su destino<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Nadie lo hab\u00eda visto ni hab\u00eda sabido de \u00e9l desde 1918. El vac\u00edo de la incertidumbre se llen\u00f3 con especulaciones. Tal vez hab\u00eda sido despojado de todo <strong>su valor hist\u00f3rico <\/strong>tras haberse vendido o robado, y luego cortado y adquirido por compradores desprevenidos. En otras palabras, <strong>pod\u00eda haberse perdido para siempre<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero, una versi\u00f3n m\u00e1s optimista contaba que hab\u00eda sido entregado a una persona de confianza para que se lo llevara a Sudam\u00e9rica y lo mantuviera a salvo. La realidad se la revelaron hace unas semanas al diario <em>The New York Times <\/em>las dos \u00fanicas personas que sab\u00edan lo que hab\u00eda pasado.<strong> El diamante Florentino efectivamente hab\u00eda estado todos esos a\u00f1os en el continente americano<\/strong>, m\u00e1s espec\u00edficamente, en la b\u00f3veda de un banco en Canad\u00e1.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Con<strong> su imponente tama\u00f1o de 137,27 quilates<\/strong> y su singular color amarillo p\u00e1lido con sutiles reflejos verdosos, el Florentino es una gema extraordinaria.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Adem\u00e1s, como se\u00f1al\u00f3 Grant Mobley en la revista<em> Natural Diamonds<\/em>, \u201csu magistral talla doble rosa, con m\u00e1s de cien facetas, crea un efecto sin igual en las tallas modernas, difuminando la luz suavemente en lugar de refractarla con nitidez, como el brillante moderno. \u201c<strong>Los artesanos lo tallaron no para deslumbrar bajo la luz el\u00e9ctrica<\/strong>, sino para que brillara con suavidad a la luz de las velas, tal como la nobleza renacentista admiraba sus joyas\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Solo por esas cualidades f\u00edsicas ya destacar\u00eda pero <strong>su linaje lo realza a\u00fan m\u00e1s<\/strong>, pues lo vincula a emperadores y dinast\u00edas que marcaron la historia.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La foto de la izquierda, tomada entre 1870 y 1900, muestra al Florentino formando parte de un adorno de gorro. En el centro, una reproducci\u00f3n creada por Penko Bottega Orafa, con su montura en forma de serpiente. A la derecha, otra reproducci\u00f3n<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Manuela Rosi y Robert Prummel<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Su propia historia empieza entre brumas, con varios relatos repetidos pero no comprobados. Uno de los m\u00e1s cautivadores cuenta que<strong> el diamante era una de las posesiones m\u00e1s preciadas de Carlos el Audaz<\/strong> (m\u00e1s tarde, el Temerario \/ 1433-1477), el \u00faltimo de los grandes duques de Borgo\u00f1a, un imperio rico y poderoso. Llev\u00f3 su ducado al apogeo, pero tambi\u00e9n a su colapso, al ser derrotado por feroces piqueros suizos m\u00e1s de una vez en el \u00faltimo a\u00f1o de su vida.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El cronista Philippe de Commines, al describir el bot\u00edn que cay\u00f3 en manos de los victoriosos al capturar el campamento borgo\u00f1\u00e9s, mencion\u00f3: \u201cEl diamante m\u00e1s grande del duque, uno de los m\u00e1s grandes de la cristiandad, con un colgante de perla, <strong>fue recogido por un suizo, guardado en su caja y arrojado bajo un carruaje<\/strong>. Luego regres\u00f3 a buscarlo y se lo ofreci\u00f3 a un sacerdote por un flor\u00edn\u201d. Quiz\u00e1s ese era el Florentino, que a\u00fan no ten\u00eda ese nombre, o quiz\u00e1s no; hay otras versiones sobre su pasado.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Lo que s\u00ed est\u00e1 documentado es que lleg\u00f3 a Florencia, al tesoro de Fernando II de M\u00e9dici, gran duque de Toscana, pues Jean Baptiste Tavernier, un viajero y comerciante de gemas de Francia, lo vio en su colecci\u00f3n en 1657, cuenta Tim Brinkhof en la revista Artnet. Es posible que hubiera estado ah\u00ed desde antes, pues se dice que a su madre, Mar\u00eda Magdalena de Austria, esposa del patriarca M\u00e9dici, Cosme II, le fascinaba lucirlo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El caso es que esa obra maestra de la naturaleza, tallada magistralmente por artesanos desconocidos, <strong>permaneci\u00f3 con la familia que domin\u00f3 la vida pol\u00edtica y cultural de Florencia <\/strong>durante tres siglos, convirti\u00e9ndola en el centro del Renacimiento al apoyar con su fortuna a artistas como Miguel \u00c1ngel, Donatello y Botticelli.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando muri\u00f3 el \u00faltimo var\u00f3n de los M\u00e9dici en 1737, el ducado de Florencia -y el diamante- pas\u00f3 a manos de Francisco Esteban de Lorena y Borb\u00f3n-Orle\u00e1ns. Se hab\u00eda casado recientemente con<strong> Mar\u00eda Teresa de Austria<\/strong>, una uni\u00f3n que dar\u00eda 16 hijos, entre ellos <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/en-las-redes\/tras-200-anos-de-misterio-como-fueron-los-ultimos-dias-y-la-muerte-del-hijo-de-maria-antonieta-nid26112025\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/en-las-redes\/tras-200-anos-de-misterio-como-fueron-los-ultimos-dias-y-la-muerte-del-hijo-de-maria-antonieta-nid26112025\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\">Mar\u00eda Antonieta, la famosa reina de Francia<\/a>. Mar\u00eda Teresa ya era poderosa. Hab\u00eda sido la primera y \u00fanica mujer en gobernar los dominios de los Habsburgo y se convirti\u00f3 en la \u00faltima jefa de la casa de Habsburgo, pues a partir de su matrimonio la dinast\u00eda pas\u00f3 a llamarse Casa de Habsburgo-Lorena.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Esa casa produjo a todos los emperadores del Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico desde 1440 hasta 1806, con la excepci\u00f3n del breve interregno de los Wittelsbach de 1742-45. El primero de esa secuencia fue precisamente <strong>Francisco Esteban, quien luci\u00f3 el diamante Florentino en la corona en su proclamaci\u00f3n pues Mar\u00eda Teresa <\/strong>lo hab\u00eda sacado de Florencia para llev\u00e1rselo a su nativa Viena.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Francisco Esteban, emperador del Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico desde 1745, con sus coronas sobre una mesa a la derecha, en un cuadro pintado por el sueco-austriaco Martin van Meytens<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ah\u00ed permaneci\u00f3, incluso despu\u00e9s de que <strong>Napole\u00f3n<\/strong> disolviera el Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico en 1806, pues la misma familia sigui\u00f3 proporcionando todos los emperadores de Austria. Un art\u00edculo del diario brit\u00e1nico <em>The Lady\u2019s Newspaper <\/em>de 1848, habla de la gran galer\u00eda del Palacio Imperial de Hofburg, \u201c\u2026que contiene el tesoro imperial, en el que se depositan todas las joyas, vajilla, jarrones, relojes, reliquias religiosas, gemas, etc. pertenecientes a la Corona Austriaca, algunas de las cuales son extremadamente raras y de inmenso valor, especialmente el diamante Florentino, valorado en 1.043.334 florines (unos US$133.654)\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Seis d\u00e9cadas y media despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de ese art\u00edculo, un asesinato desencadenar\u00eda la Primera Guerra Mundial: el de <strong>Francisco Fernando de Austria, el heredero al trono austroh\u00fangaro<\/strong>. Al final de la llamada Gran Guerra, con el colapso de otra poderosa dinast\u00eda, el destino del diamante Florentino volver\u00eda a cambiar.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero, esta vez, ya no podr\u00eda ser admirado pues sus poseedores confinar\u00edan su brillo a la oscuridad. Pasar\u00eda de ser un s\u00edmbolo de belleza y poder, a una met\u00e1fora de p\u00e9rdida, exilio y misterio. Un fantasma.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando la <strong>Primera Guerra Mundial <\/strong>estall\u00f3, el emperador del Imperio austroh\u00fangaro era el ya anciano Francisco Jos\u00e9 de Austria, quien muri\u00f3 en 1916. Lo sucedi\u00f3 su sobrinonieto Carlos I, cuya esposa era Zita von Borb\u00f3n-Parma. Carlos intent\u00f3 sacar a Austria-Hungr\u00eda de la Primera Guerra Mundial mediante gestiones secretas con las potencias aliadas, que no solo fracasaron sino que lo perjudicaron cuando se hicieron p\u00fablicas. Trat\u00f3 tambi\u00e9n de proponer soluciones a los reclamos de los movimientos nacionalistas de su multinacional imperio, pero tampoco tuvo \u00e9xito.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">As\u00ed las cosas, el 11 de noviembre de 1918, d\u00eda en que se firm\u00f3 el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial entre los Aliados y Alemania, Carlos renunci\u00f3 a toda participaci\u00f3n en los asuntos de Estado, aunque no abdic\u00f3. Sin embargo, el Parlamento austr\u00edaco lo depuso en 1919, cuando estaba exiliado en Suiza. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde intentar\u00eda en vano recuperar el trono h\u00fangaro, y ser\u00eda enviado al exilio a la isla de Madeira, donde muri\u00f3 de neumon\u00eda.<strong> En medio de todos esos ajetreos, nunca olvid\u00f3 al diamante Florentino<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">El diamante Florentino estuvo en el Palacio Imperial de Hofburg hasta que la dinast\u00eda de los Habsburgo perdi\u00f3 el poder<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando vio que su mundo se estaba desmoronando irremediablemente, lo envi\u00f3 a Suiza, junto con otras joyas de la familia imperial que consideraba privadas. La sustracci\u00f3n desat\u00f3 controversia pol\u00edtica en sus antiguos dominios, as\u00ed como fuera de ellos, como registr\u00f3 un art\u00edculo de la revista <em>Time <\/em>de 1923:<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><em>\u201cCuando Carlos y Zita huyeron a Suiza tras la guerra, se llevaron consigo sus joyas, incluido el famoso diamante Florentino, de 139,5 quilates. Esta gema pertenece a Italia en virtud del Tratado de Saint Germain. Los exiliados reales la empe\u00f1aron para financiar algunas de sus empresas y recientemente corri\u00f3 el rumor en Londres de que Zita ten\u00eda intenci\u00f3n de venderla. La Embajada de Italia declar\u00f3: \u2018El Gobierno italiano advierte al p\u00fablico que no adquiera ninguna joya perteneciente a la exemperatriz Zita, ya que el Gobierno italiano tiene prioridad sobre ella\u2019. (\u2026) Seg\u00fan la Comisi\u00f3n de Reparaciones, la emperatriz Zita tiene pleno derecho a disponer de las piedras preciosas como mejor le parezca\u201d,<\/em> inform\u00f3 <em>Time<\/em>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Carlos hab\u00eda fallecido un a\u00f1o antes, y ahora sabemos que <strong>su muerte desencaden\u00f3 un secreto centenario<\/strong>. Zita decidi\u00f3 revelarles solamente a sus dos hijos d\u00f3nde estaban las joyas, y les pidi\u00f3 que mantuvieran la misma discreci\u00f3n hasta que se cumplieran 100 a\u00f1os del deceso de su esposo, ocurrido en 1922.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Antes de morir, los hermanos transmitieron la informaci\u00f3n a sus propios hijos, le revel\u00f3 Karl von Habsburg-Lothringen, nieto de Carlos I, a <em>The New York Times<\/em>. As\u00ed,<strong> hace unas semanas se supo que el legendario diamante y otras joyas de la familia se encontraban en Canad\u00e1<\/strong>. Hab\u00edan viajado en un peque\u00f1o malet\u00edn de cart\u00f3n clandestinamente de Madeira a Espa\u00f1a y luego, en 1929, a B\u00e9lgica.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando los nazis se anexionaron Austria en 1938, y el pr\u00edncipe heredero Otto fue declarado enemigo de Estado, Zita huy\u00f3 con \u00e9l y sus otros 7 hijos hasta que lleg\u00f3 a EE.UU. en 1940. Finalmente se establecieron en la provincia de Quebec, Canad\u00e1, y fue por eso que el Florentino termin\u00f3 escondido en la caja fuerte de un banco, donde se qued\u00f3, a pesar de que Zita regres\u00f3 a Europa en 1953, y muri\u00f3 en Suiza 36 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La familia, aqu\u00ed en el exilio en la d\u00e9cada de 1920, nunca dud\u00f3 de que las joyas le pertenecieran<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Mientras se celebra la reaparici\u00f3n del diamante Florentino y las otras joyas de los Habsburgo, resurgieron las dudas de que <strong>se trate de bienes estrictamente privados<\/strong>, como reflejan varios medios austr\u00edacos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En el diario <em>Die Presse<\/em> (7 de noviembre de 2025), el historiador Oliver Rathkolb advirti\u00f3 que la cuesti\u00f3n de la propiedad es jur\u00eddicamente compleja pues, dada la historia de estas piezas, podr\u00edan existir posibles reclamaciones tanto por parte de Austria como de Italia, debido al origen toscano de algunas joyas como el diamante Florentino.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En el peri\u00f3dico Der Standard, en dos art\u00edculos publicados despu\u00e9s de que se supo d\u00f3nde estaban las joyas, la periodista Olga Kronsteiner cit\u00f3 a la historiadora Katrin Unterreiner resaltando que <strong>varios de esos tesoros no fueron simples pertenencias personales, sino patrimonio de la familia <\/strong>destinado a funciones de representaci\u00f3n oficial de la dinast\u00eda. Esa finalidad p\u00fablica -sumada al hecho de que algunas piezas fueron adquiridas mediante acuerdos de car\u00e1cter pol\u00edtico entre Estados, y no mediante compras privadas- dificulta considerarlas como propiedad exclusivamente particular de los descendientes de Carlos I.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Si el \u00faltimo emperador austroh\u00fangaro lo hubiera considerado propiedad del Estado, <strong>el diamante Florentino quiz\u00e1s habr\u00eda estado todos estos a\u00f1os expuesto en alg\u00fan lugar de Viena o Florencia<\/strong> para que muchos lo pudieran admirar, en vez de estar escondido de la vista de todos. O quiz\u00e1s hubiera corrido con la suerte del diamante Rojo de los Romanov, una gema rojo-p\u00farpura extraordinariamente rara, asociada a la joyer\u00eda imperial de los zares, que desapareci\u00f3 tras la Revoluci\u00f3n Rusa (1917), y nunca volvi\u00f3 a recuperarse.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La emperatriz Zita tal vez lo salv\u00f3, y ahora sus nietos quieren exhibirlo en el pa\u00eds que acogi\u00f3 a la familia. \u201cDeber\u00eda formar parte de un fideicomiso aqu\u00ed en Canad\u00e1\u201d, le dijo Habsburg-Lothringen a <em>The New York Times<\/em>. \u201cDeber\u00eda exhibirse en Canad\u00e1 de vez en cuando, para que la gente pueda ver esas piezas\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><em><strong>*Por Dalia Ventura<\/strong><\/em><\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre los millones de diamantes que existen en el mundo, solo unos pocos capturaron nuestra imaginaci\u00f3n. Son piedras preciosas que coronaron a emperadores, viajaron a trav\u00e9s de revoluciones o brillaron tan resplandecientemente que se tornaron en destellos de fascinaci\u00f3n. El diamante Florentino es uno de ellos, y tiene todos los ingredientes de una gema legendaria: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":218139,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-218138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=218138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":218140,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/218138\/revisions\/218140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/218139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=218138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=218138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=218138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}