{"id":214788,"date":"2025-11-04T10:44:35","date_gmt":"2025-11-04T13:44:35","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=214788"},"modified":"2025-11-04T10:44:36","modified_gmt":"2025-11-04T13:44:36","slug":"las-jovenes-entregadas-a-los-dioses-que-quedan-atrapadas-en-una-vida-de-explotacion-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=214788","title":{"rendered":"Las j\u00f3venes entregadas a los dioses que quedan atrapadas en una vida de explotaci\u00f3n sexual"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cEl trabajo sexual me afect\u00f3 mucho. <strong>Mi cuerpo est\u00e1 muy d\u00e9bil, estoy destrozada mentalmente<\/strong>\u201d. La vida de Chandrika* como trabajadora sexual comenz\u00f3 con una ceremonia religiosa. A los 15 a\u00f1os, la llevaron a un templo y <strong>la casaron simb\u00f3licamente con una diosa<\/strong>. \u201cEn aquel entonces, no comprend\u00eda el significado del ritual\u201d, le cuenta a la <em>BBC<\/em>. Chandrika ahora tiene casi 40 a\u00f1os y <strong>lleva casi 20 ejerciendo la prostituci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El estado de <strong>Karnataka, en el sur de India<\/strong>, est\u00e1 desarrollando un estudio para identificar a personas como Chandrika, que <strong>se convirtieron en trabajadoras sexuales tras ser iniciadas en la tradici\u00f3n devadasi<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La tradici\u00f3n devadasi o de<strong> las \u201cesclavas de Dios\u201d<\/strong>, se origin\u00f3 en el sur de India hace m\u00e1s de 1000 a\u00f1os. Inicialmente, actuaban como artistas en templos, destacando en el canto y la danza. Con el tiempo, el sistema devadasi se asemej\u00f3 m\u00e1s a la <strong>prostituci\u00f3n legalizada<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Si bien las prohibiciones comenzaron durante la \u00e9poca colonial en muchas partes de India, Karnataka no ilegaliz\u00f3 la pr\u00e1ctica hasta 1982. Sin embargo, contin\u00faa hasta el d\u00eda de hoy. Las devadasis que viven en aldeas <strong>pueden tener una pareja \u00edntima y tambi\u00e9n atender a clientes<\/strong>. Muchas migran a ciudades como Bombay para trabajar en burdeles.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de ser iniciada en la tradici\u00f3n devadasi, Chandrika se convirti\u00f3 en trabajadora sexual a tiempo completo; desea permanecer en el anonimato para proteger a sus hijos.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Tras su ceremonia de consagraci\u00f3n en la ciudad de Belgaum, Chandrika regres\u00f3 a casa y vivi\u00f3 con normalidad durante cuatro a\u00f1os. Entonces, una pariente la llev\u00f3 a la ciudad industrial de Sangli con la <strong>promesa de un trabajo como empleada dom\u00e9stica<\/strong>. La dej\u00f3 en un <strong>burdel<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cLos primeros meses fueron muy dif\u00edciles. Me sent\u00eda mal. No pod\u00eda comer ni dormir bien\u201d, recuerda Chandrika y a\u00f1ade: \u201cPensaba en escaparme, pero poco a poco lo acept\u00e9\u201d. Chandrika <strong>ten\u00eda solo 19 a\u00f1os<\/strong>, poca educaci\u00f3n y apenas entend\u00eda el hindi o el marathi que se hablaban en Sangli.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cAlgunos [clientes] me agredieron f\u00edsicamente, otros me insultaron. Me costaba mucho soportarlo\u201d, contin\u00faa. Entre los clientes del burdel hab\u00eda estudiantes universitarios, ch\u00f3feres, abogados y jornaleros.<strong> Chandrika conoci\u00f3 a su pareja, un camionero, a trav\u00e9s de su trabajo sexual en Sangli<\/strong>. Juntos tuvieron una hija y un hijo. Su pareja se encargaba de los ni\u00f1os mientras Chandrika segu\u00eda trabajando en el burdel,<strong> donde atend\u00eda entre 10 y 15 clientes al d\u00eda<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Unos a\u00f1os despu\u00e9s del nacimiento de su segundo hijo, <strong>su pareja falleci\u00f3 en un accidente de tr\u00e1nsito <\/strong>y ella regres\u00f3 a Belgaum, desde donde habl\u00f3 con la <em>BBC <\/em>a trav\u00e9s de un int\u00e9rprete.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Los collares de perlas que usan las devadasis, como Ankita, las hacen f\u00e1cilmente identificables.<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Sakhi Trust<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">No todas las devadasi trabajan en un burdel y algunas ni siquiera se dedican al trabajo sexual. Ankita y Shilpa, ambas de 23 a\u00f1os, son primas y viven en un pueblo del norte de Karnataka. Al igual que Chandrika, <strong>pertenecen a la casta dalit, un grupo que sufre una gran discriminaci\u00f3n en India<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Shilpa abandon\u00f3 los estudios tras solo un a\u00f1o y su consagraci\u00f3n tuvo lugar en 2022. Ankita estudi\u00f3 hasta los 15 a\u00f1os aproximadamente y sus padres organizaron la ceremonia en 2023. Tras la muerte de su hermano, <strong>la presionaron para que se convirtiera en devadasi<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cMis padres me dijeron que quer\u00edan consagrarme a las diosas. Me negu\u00e9. Despu\u00e9s de una semana dejaron de darme de comer\u201d, cuenta Ankita y expresa: \u201c<strong>Me sent\u00ed muy mal, pero lo acept\u00e9 por el bien de mi familia<\/strong>. Me vest\u00ed de novia y me cas\u00e9 con la diosa\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ankita sostiene <strong>un collar de perlas blancas y cuentas rojas, que simboliza esta uni\u00f3n<\/strong>. Ni su madre ni su abuela eran devadasis. La familia posee una peque\u00f1a parcela de tierra, pero no alcanza para alimentarlos. \u201cExiste el temor de que, si nadie es iniciada, la diosa nos maldecir\u00e1\u201d, apunta.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Las devadasis no pueden casarse, pero pueden tener parejas \u00edntimas que est\u00e9n legalmente casadas con otra mujer<\/strong>. Ankita rechaz\u00f3 todas las insinuaciones de los hombres y a\u00fan trabaja como jornalera agr\u00edcola, ganando unos 4 d\u00f3lares al d\u00eda.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Shilpa tuvo una pareja sentimental poco despu\u00e9s de su ceremonia de iniciaci\u00f3n y qued\u00f3 embarazada.<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Sakhi Trust<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La vida de Shilpa dio un <strong>giro inesperado<\/strong>. Tras su iniciaci\u00f3n, comenz\u00f3 una relaci\u00f3n con un trabajador migrante. \u201cSe acerc\u00f3 a m\u00ed porque sab\u00eda que yo era una devadasi\u201d, recuerda. Como muchas mujeres devadasi, Shilpa viv\u00eda con su pareja en su casa.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cEstuvo conmigo solo unos meses y me dej\u00f3 embarazada. Me dio 3000 rupias (<strong>US$35<\/strong>) durante ese tiempo. No reaccion\u00f3 a mi embarazo y un d\u00eda simplemente desapareci\u00f3\u201d, cuenta. Shilpa ten\u00eda tres meses de embarazo y estaba confundida: \u201cIntent\u00e9 llamarlo, pero su tel\u00e9fono estaba fuera de servicio. Ni siquiera s\u00e9 de d\u00f3nde es originalmente\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">No acudi\u00f3 a la polic\u00eda para buscarlo. \u201cEn nuestra cultura,<strong> los hombres no vienen a casarse con nosotras<\/strong>\u201d, explica.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Ankita espera abandonar el sistema devadasi y encontrar un marido.<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Sakhi Trust<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">M. Bhagyalakshmi es directora de la ONG local<em> Sakhi Trust <\/em>y lleva m\u00e1s de dos d\u00e9cadas trabajando con mujeres devadasi. Afirma que <strong>las iniciaciones contin\u00faan a pesar de la prohibici\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cCada a\u00f1o evitamos que tres o cuatro ni\u00f1as sean consagradas como devadasis.<strong> Pero la mayor\u00eda de las ceremonias se realizan en secreto<\/strong>. Solo nos enteramos cuando una joven queda embarazada o tiene un beb\u00e9\u201d, dice.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Bhagyalakshmi explica que muchas mujeres<strong> carecen de servicios b\u00e1sicos<\/strong>, <strong>tienen poca alimentaci\u00f3n adecuada <\/strong>o <strong>acceso a la educaci\u00f3n<\/strong>, y tienen demasiado miedo para pedir ayuda.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cEncuestamos a 10.000 devadasis en el distrito de Vijayanagara. Vi a muchas mujeres discapacitadas, ciegas y a otras mujeres vulnerables obligadas a entrar en este sistema. Casi el 70% no ten\u00eda hogar\u201d, declar\u00f3 a la <em>BBC<\/em>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Grandes multitudes asisten al templo Saundatti Yellamma en Belgaum para un festival en el coraz\u00f3n de la tradici\u00f3n devadasi.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Las parejas \u00edntimas a menudo <strong>se niegan a usar preservativos<\/strong>, lo que resulta en embarazos no deseados o transmisi\u00f3n del VIH. Bhagyalakshmi estima que alrededor del 95% de las devadasis pertenecen a la casta dalit y el resto a comunidades tribales. A diferencia del pasado, las devadasis modernas <strong>no reciben ning\u00fan tipo de apoyo ni ingresos de los templos<\/strong>. \u201cEl sistema devadasi es pura explotaci\u00f3n\u201d, afirma de forma enf\u00e1tica.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Las mujeres devadasi tienen un papel destacado en el festival anual.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Las devadasis, tanto actuales como antiguas, se congregan en el templo Saundatti Yellamma de Belgaum para un festival anual, pero las autoridades aseguran que all\u00ed no se realiza ninguna iniciaci\u00f3n. \u201c<strong>Ahora es un delito punible<\/strong>. Durante los festivales, colocamos carteles y folletos para advertir a la gente que se tomar\u00e1n medidas estrictas\u201d, afirma Vishwas Vasant Vaidya.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Vaidya es miembro de la Asamblea Legislativa de Karnataka y tambi\u00e9n miembro de la junta directiva del templo Yellamma. En declaraciones a la <em>BBC<\/em>, indic\u00f3 que <strong>el n\u00famero de devadasis activas disminuy\u00f3 dr\u00e1sticamente<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cAhora puede haber entre 50 y 60 devadasis aqu\u00ed en mi circunscripci\u00f3n\u201d, comenta y explica: \u201cNadie fomenta la iniciaci\u00f3n devadasi en el templo\u201d. \u201cHemos erradicado la tradici\u00f3n devadasi gracias a nuestras firmes acciones\u201d, asegura.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El censo m\u00e1s reciente realizado por el gobierno de Karnataka en 2008 identific\u00f3 a <strong>m\u00e1s de 46.000 devadasis en el estado<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Shilpa quiere darle a su hija una buena educaci\u00f3n y espera que el sistema devadasi termine con su generaci\u00f3n.<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Sakhi Trust<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El dinero que ganaba con el trabajo sexual <strong>ayud\u00f3 a Chandrika a escapar de la pobreza<\/strong>. Para proteger a sus hijos del estigma, los envi\u00f3 a internados. \u201cSiempre me preocup\u00e9 por mi hija\u201d, dice Chandrika.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cCuando ten\u00eda unos 16 a\u00f1os, la cas\u00e9 con un pariente para que no tuviera que ser una devadasi como yo. Ahora vive con su esposo\u201d. Chandrika trabaja actualmente con una ONG y se realiza pruebas de VIH con regularidad.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cMe estoy haciendo mayor; dentro de unos a\u00f1os ya no podr\u00e9 ejercer el trabajo sexual\u201d, sostiene. Por eso, planea abrir una fruter\u00eda. Shilpa quiere darle una buena educaci\u00f3n a su hija. <strong>Le indigna la tradici\u00f3n devadasi<\/strong>. \u201cQuiero que esto termine. No convertir\u00e9 a mi hija en una devadasi. No quiero perpetuar este sistema\u201d, afirma. Ankita dice que quiere casarse y <strong>finalmente quitarse el collar de perlas<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><em>*El nombre de Chandrika fue cambiado para proteger su identidad.<\/em><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><em>Por Swaminathan Natarajan<\/em><\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl trabajo sexual me afect\u00f3 mucho. Mi cuerpo est\u00e1 muy d\u00e9bil, estoy destrozada mentalmente\u201d. La vida de Chandrika* como trabajadora sexual comenz\u00f3 con una ceremonia religiosa. A los 15 a\u00f1os, la llevaron a un templo y la casaron simb\u00f3licamente con una diosa. \u201cEn aquel entonces, no comprend\u00eda el significado del ritual\u201d, le cuenta a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":214789,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-214788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/214788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=214788"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/214788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":214790,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/214788\/revisions\/214790"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/214789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=214788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=214788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=214788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}