{"id":214348,"date":"2025-11-02T14:10:09","date_gmt":"2025-11-02T17:10:09","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=214348"},"modified":"2025-11-02T14:10:11","modified_gmt":"2025-11-02T17:10:11","slug":"la-historia-del-ornitorrinco-que-le-regalaron-a-winston-churchill-y-la-verdad-sobre-su-misterioso-final-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=214348","title":{"rendered":"La historia del ornitorrinco que le regalaron a Winston Churchill (y la verdad sobre su misterioso final)"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/un-ornitorrinco-con-una-mision-diplomatica-muy-FYMSKDKCNRGOBIQCESCC2K7CDQ-2.jpg\"\/><\/p>\n<p><\/p>\n<p>En 1943, un barco camuflado parti\u00f3 de Australia con destino a Inglaterra transportando un cargamento ultrasecreto: un ornitorrinco.<\/p>\n<p>El raro animal se llamaba<strong> Winston <\/strong>en honor a su futuro propietario, el primer ministro brit\u00e1nico <strong>Winston Churchill<\/strong>, y era un regalo sin precedentes de un pa\u00eds que intentaba desesperadamente ganarse su favor.<\/p>\n<p>El motivo era poderoso: la Segunda Guerra Mundial se estaba extendiendo hacia el Pac\u00edfico y llegaba a las puertas de Australia. Pero d\u00edas antes de la llegada de Winston a su destino, en medio de la guerra que se desataba en los mares que lo rodeaban, fue encontrado muerto en el contenedor construido especialmente para su viaje.<\/p>\n<p>Por temor a un posible incidente diplom\u00e1tico, la muerte de Winston <strong>fue ocultada<\/strong>. El ex\u00f3tico animal fue disecado y archivado discretamente en la oficina de su tocayo.<\/p>\n<p>Eso, sin embargo, no evit\u00f3 que corrieran rumores de que hab\u00eda sido una v\u00edctima m\u00e1s de los nazis. En realidad, su muerte era y sigui\u00f3 siendo un misterio\u2026 hasta ahora.<\/p>\n<h3>Dos Winston y una guerra<\/h3>\n<p>El ornitorrinco siempre ha fascinado al mundo y con raz\u00f3n. Es una de las apenas cinco especies de monotremas, grupo que re\u00fane a los \u00fanicos mam\u00edferos que ponen huevos en lugar de dar a luz cr\u00edas vivas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s es venenoso y su inusual apariencia -con cara y patas de pato, cuerpo con forma de nutria y cola como la de un castor- llev\u00f3 a naturalistas europeos a creer durante a\u00f1os que era un elaborado fraude, <strong>un truco de taxidermia<\/strong>.<\/p>\n<figure><figcaption>El ornitorrinco era tan extra\u00f1o y con una fisiolog\u00eda tan contradictoria con la de otros mam\u00edferos que en el siglo XIX se le conoc\u00eda com\u00fanmente como la \u201cparadoja\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Para Churchill, un \u00e1vido coleccionista de animales raros y ex\u00f3ticos, era una criatura tan intrigante que deseaba tener uno -o m\u00e1s- en su colecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1943 se lo coment\u00f3 al ministro de Asuntos Exteriores australiano, <strong>H. V. Evatt.<\/strong><\/p>\n<p>A los ojos de Evatt, el que su pa\u00eds hubiera prohibido su exportaci\u00f3n o que fueran notoriamente dif\u00edciles de transportar sobre todo en un viaje tan largo eran simplemente desaf\u00edos a superar.<\/p>\n<p>Australia se sent\u00eda cada vez m\u00e1s abandonada por Reino Unido ante la creciente amenaza de los japoneses, y si unos ornitorrincos pod\u00edan ayudar a que Churchill respondiera m\u00e1s favorablemente a los pedidos de apoyo de Canberra, entonces que as\u00ed fuera.<\/p>\n<p>El conservacionista David Fleay, a quien se le pidi\u00f3 que ayudara con la misi\u00f3n, se mostr\u00f3 menos receptivo.<\/p>\n<p>\u201cImaginemos a cualquier hombre que tuviera las mismas responsabilidades que Churchill, con la humanidad en apuros en Europa y Asia, encontrando tiempo para pensar, y mucho menos desear, media docena de ornitorrincos\u201d, escribi\u00f3 en su libro de 1980 <em>Paradoxical Platypus<\/em> (\u201cOrnitorrinco parad\u00f3jico\u201d).<\/p>\n<h3>\u00bfLo mataron los nazis?<\/h3>\n<p>Fleay no pudo convencer a los pol\u00edticos que desistieran, aunque s\u00ed que redujeran la cantidad que planeaban enviar de seis a uno. Poco despu\u00e9s, el joven Winston fue capturado en un r\u00edo cerca de Melbourne.<\/p>\n<p>Se construy\u00f3 para \u00e9l una elaborada jaula, con madrigueras cubiertas de heno y agua fresca de un arroyo australiano; se prepar\u00f3 un men\u00fa de 50.000 gusanos y natillas de huevo de pato para su deleite; y se contrat\u00f3 a un asistente para atender todas sus necesidades durante el viaje de 45 d\u00edas. Al otro lado del planeta, Churchill se preparaba para su llegada.<\/p>\n<p>Ya en la d\u00e9cada de 1940 se sab\u00eda que los ornitorrincos eran voraces. La leyenda sobre el apetito de la especie era tan grande que las autoridades brit\u00e1nicas redactaron un anuncio ofreci\u00e9ndole plata a los ni\u00f1os que atraparan gusanos para tan especial inmigrante.<\/p>\n<p>Winston cruz\u00f3 el Pac\u00edfico, atraves\u00f3 el Canal de Panam\u00e1 y consigui\u00f3 llegar al Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, antes de que ocurriera la tragedia<strong>. En una carta<\/strong> a Evatt, Churchill dijo que estaba \u201cafligido\u201d de informar que el ornitorrinco que le hab\u00edan enviado \u201camablemente\u201d <strong>hab\u00eda muerto en el tramo final del viaje.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cSu p\u00e9rdida es una gran desilusi\u00f3n para m\u00ed\u201d, lament\u00f3.<\/p>\n<p>El fracaso de la misi\u00f3n se mantuvo en secreto durante a\u00f1os para evitar cualquier protesta p\u00fablica. Pero con el tiempo, comenzaron a aparecer reportes sobre el fallecimiento de Winston en los peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>El<strong> barco se hab\u00eda topado con un submarino alem\u00e1n,<\/strong> afirmaban, y el ornitorrinco hab\u00eda muerto sacudido bruscamente por una serie de explosiones.<\/p>\n<p>\u201cUn peque\u00f1o animal, dotado de un pico repleto de nervios y extremadamente sensible, capaz de detectar incluso los delicados movimientos de un mosquito que se arrastra por los arroyos en la oscuridad de la noche, no puede hacerle frente a enormidades provocadas por el hombre, como explosiones violentas\u201d, escribi\u00f3 Fleay d\u00e9cadas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u201cEra tan obvio que, de no ser por las desgracias de la guerra, el peque\u00f1o ornitorrinco hermoso, pr\u00f3spero y saludable habr\u00eda hecho historia al ser el primero de su especie en establecerse en Inglaterra\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, l<strong>a historia era sospechosa <\/strong>y para el estudiante de doctorado Harrison Croft, irresistible. As\u00ed que el a\u00f1o pasado, se embarc\u00f3 en su propio viaje: una b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<h3>Misterio desentra\u00f1ado<\/h3>\n<figure><figcaption>Los registros sobre la vida de Winston han terminado en colecciones de museos en Australia y Reino Unido.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Al acceder a archivos tanto en Canberra como en Londres, el estudiante de la Universidad de Monash encontr\u00f3 una cantidad de registros de la tripulaci\u00f3n del barco, incluida una entrevista con el asistente del ornitorrinco encargado de mantener con vida a Winston.<\/p>\n<p>\u201cLe hicieron<strong> una especie de autopsia<\/strong> y \u00e9l fue muy meticuloso. Estaba completamente seguro de que no hab\u00eda habido ninguna explosi\u00f3n, de que todo estaba en calma y silencio a bordo\u201d, revel\u00f3.<\/p>\n<p>Croft no era el \u00fanico intrigado. En S\u00eddney, otro equipo estaba investigando la vida de Winston.<\/p>\n<p>La colecci\u00f3n personal de David Fleay hab\u00eda sido donada al Museo Australiano y el personal anhelaba saber si conten\u00eda respuestas.<\/p>\n<p>\u201cUno sub\u00eda a los ascensores y alg\u00fan doctor en mastozoolog\u00eda preguntaba: \u2018\u00bfQu\u00e9 evidencia hay de que Winston muri\u00f3 por detonaciones de cargas de profundidad?\u2019\u201d, le cuenta a la BBC el administrador del archivo del museo, Robert Dooley.<\/p>\n<p>\u201cEsto es algo que ha intrigado a la gente durante mucho tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Con la ayuda de un equipo de pasantes de la Universidad de S\u00eddney, se propusieron digitalizar todos los registros de Fleay en un intento de averiguarlo.<\/p>\n<p>En el cuaderno de bit\u00e1cora del encargado del ornitorrinco, los internos encontraron evidencia de que <strong>las raciones de comida se fueron reduciendo<\/strong> en el camino pues algunos gusanos comenzaron a perecer.<\/p>\n<p>Pero fueron las temperaturas del agua y del aire, registradas a diario a las 8 am y a las 6 pm, las que conten\u00edan la clave para resolver el misterio.<\/p>\n<p>Estas lecturas se tomaron en dos de los momentos m\u00e1s fr\u00edos del d\u00eda y, a\u00fan as\u00ed, a medida que el barco cruzaba el ecuador durante aproximadamente una semana, las temperaturas subieron mucho m\u00e1s all\u00e1 de los 27 \u00b0C, lo que ahora sabemos que es el umbral seguro para el viaje del ornitorrinco.<\/p>\n<figure><figcaption>La bit\u00e1cora muestra que, aunque las temperaturas bajaron a medida que Winston se acercaba a Inglaterra, el alivio lleg\u00f3 demasiado tarde para salvarlo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Con el beneficio de la retrospectiva -y 80 a\u00f1os adicionales de investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre la especie- el equipo de la Universidad de S\u00eddney determin\u00f3 que Winston fue esencialmente cocinado vivo.<\/p>\n<p>Si bien no pueden descartar definitivamente la historia del shock submarino, dicen que el impacto de esas altas temperaturas prolongadas por s\u00ed solo habr\u00eda sido suficiente para matar al animal.<\/p>\n<p>\u201cEs mucho m\u00e1s f\u00e1cil echarle la culpa a los alemanes que decir que no lo aliment\u00e1bamos lo suficiente o que no regulamos su temperatura correctamente\u201d, explica Ewan Cowan, uno de los pasantes, a la BBC.<\/p>\n<p>\u201cLa historia depende totalmente de qui\u00e9n la cuenta\u201d, a\u00f1ade Paul Zaki, otro pasante que particip\u00f3 de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Org\u00edas de amor y corazones rotos<\/h3>\n<p>Australia, que no se dej\u00f3 disuadir por su intento inicial de diplomacia del ornitorrinco, lo intentar\u00eda de nuevo en 1947.<\/p>\n<p>Euf\u00f3rico por el logro de haber criado con \u00e9xito un ornitorrinco en cautiverio por primera vez (una haza\u00f1a que no lograr\u00edan repetir por los siguientes 50 a\u00f1os), Fleay convenci\u00f3 al gobierno australiano para que permitiera al Zool\u00f3gico del Bronx tener tres de las criaturas en un intento de profundizar lazos con Estados Unidos.<\/p>\n<p>A diferencia del viaje secreto de Winston por el Pac\u00edfico, el periplo de Betty, Pen\u00e9lope y Cecil despert\u00f3 gran revuelo. Atracaron en Boston con gran pompa, antes de que, seg\u00fan se informa, eltr\u00edo fuera escoltado en limusina hasta Nueva York, donde el embajador de Australia los esperaba para alimentarlos con el primer gusano ceremonial.<\/p>\n<p>Betty morir\u00eda poco despu\u00e9s de llegar, pero Pen\u00e9lope y Cecil se convirtieron r\u00e1pidamente en famosos. La multitud clamaba por ver a los animales. Se plane\u00f3 una boda. La prensa sensacionalista segu\u00eda cada uno de sus movimientos.<\/p>\n<p>Los ornitorrincos son animales solitarios, pero a Nueva York le hab\u00edan prometido amantes. Y mientras Cecil estaba enamorado, Pen\u00e9lope aparentemente no se mostraba convencida.<\/p>\n<figure><figcaption>Desde su llegada, Pen\u00e9lope y Cecil fueron un foco medi\u00e1tico.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En los medios, la retrataron como una \u201cdescarada\u201d, y como \u201cuna de esas hembras atrevidas a las que les gusta tener a un macho a su merced\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente en 1953 la pareja tuvo cuatro d\u00edas de encuentros descritos como \u201corg\u00edas de amor que duraron toda la noche\u201d, alimentadas por \u201ccopiosas cantidades de cangrejos de r\u00edo y gusanos\u201d.<\/p>\n<p>Pen\u00e9lope pronto empez\u00f3 a anidar, y el mundo esperaba con entusiasmo sus cr\u00edas de ornitorrinco, que iban a ser un hito cient\u00edfico enorme: las segundas cr\u00edas en cautiverio y las primeras fuera de Australia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cuatro meses de tratamiento de princesa y raciones dobles para Pen\u00e9lope, los cuidadores del zool\u00f3gico revisaron su nido frente a una multitud de periodistas emocionados.<\/p>\n<p>Pero no encontraron ning\u00fan beb\u00e9, solo una Pen\u00e9lope de aspecto descontento, que fue acusada sumariamente de fingir su embarazo para conseguir m\u00e1s gusanos y menos Cecil.<\/p>\n<p>\u201cFue todo un esc\u00e1ndalo\u201d, dice Cowan. La reputaci\u00f3n de Pen\u00e9lope nunca se recuper\u00f3 de ello.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1957, desaparecer\u00eda de su recinto, lo que desencaden\u00f3 una misi\u00f3n de b\u00fasqueda y rescate que dur\u00f3 semanas y que culmin\u00f3 con el zool\u00f3gico declar\u00e1ndola \u201cpresuntamente perdida y probablemente muerta\u201d.<\/p>\n<p>Un d\u00eda despu\u00e9s de que se cancelara la b\u00fasqueda de Pen\u00e9lope, Cecil muri\u00f3 de lo que los medios diagnosticaron como \u201ccoraz\u00f3n roto\u201d.<\/p>\n<p>Con la pareja qued\u00f3 enterrado cualquier futuro real para la diplomacia del ornitorrinco. Aunque el Zool\u00f3gico del Bronx intent\u00f3 replicar el intercambio con m\u00e1s ornitorrincos en 1958, los quisquillosos animales sobrevivieron menos de un a\u00f1o y Australia pronto endureci\u00f3 las leyes que prohib\u00edan su exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los \u00fanicos dos que han salido del pa\u00eds desde entonces residen en el Zool\u00f3gico de San Diego desde 2019.<\/p>\n<p><em><strong>Por Tiffanie Turnbull<\/strong><\/em><\/p>\n<p>La entrada La historia del ornitorrinco que le regalaron a Winston Churchill (y la verdad sobre su misterioso final) se public\u00f3 primero en DIARIO DIGITAL MORENO MEDIOS.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1943, un barco camuflado parti\u00f3 de Australia con destino a Inglaterra transportando un cargamento ultrasecreto: un ornitorrinco. 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