{"id":202562,"date":"2025-09-14T13:56:13","date_gmt":"2025-09-14T16:56:13","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=202562"},"modified":"2025-09-14T13:56:15","modified_gmt":"2025-09-14T16:56:15","slug":"yap-la-pequena-isla-con-dinero-tan-grande-y-pesado-que-nadie-podia-mover-ni-robar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=202562","title":{"rendered":"Yap, la peque\u00f1a isla con dinero tan grande y pesado que nadie pod\u00eda mover (ni robar)"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cCuando visit\u00e9 las Islas Carolinas en 1903, solo hab\u00eda un peque\u00f1o vapor (&#8230;) que, unas cinco veces al a\u00f1o, conectaba <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/en-las-redes\/sentinel-como-vive-la-tribu-aislada-de-india-que-un-turista-de-eeuu-trato-de-contactar-antes-de-ser-nid05042025\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/en-las-redes\/sentinel-como-vive-la-tribu-aislada-de-india-que-un-turista-de-eeuu-trato-de-contactar-antes-de-ser-nid05042025\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\">estos peque\u00f1os mundos con el nuestro<\/a>\u201d, escribi\u00f3 William Henry Furness III.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ese mundo \u201cnuestro\u201d al que se refer\u00eda al principio de su libro <em>La Isla del Dinero de Piedra <\/em>(1910) era el que llamaba <strong>\u201ccivilizado\u201d<\/strong>, del cual hac\u00eda parte su patria, Estados Unidos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Furness era un m\u00e9dico, etn\u00f3grafo y autor, y ya hab\u00eda realizado a cuatro expediciones al sudeste asi\u00e1tico y a Ocean\u00eda entre 1895 y 1901.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En esta ocasi\u00f3n, su plan era quedarse dos meses en uno de esos peque\u00f1os mundos, la isla de Yap, que \u201cera apenas un punto en los mapas escolares\u201d, compartiendo con los isle\u00f1os \u201ccuyo mundo entero no era m\u00e1s que un paseo de un d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201cYap (&#8230;) significa, seg\u00fan me dijeron los nativos, \u00b4la Tierra\u00b4 en su antigua lengua\u201d<\/strong>, cont\u00f3 Furness. Y relat\u00f3 mucho m\u00e1s en su libro, pero un cap\u00edtulo en especial encant\u00f3, y sigue encantando, a los economistas, incluido el Nobel Milton Friedman, quien lo valor\u00f3 como una ilustraci\u00f3n clave sobre la naturaleza del dinero.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Furness describ\u00eda <strong>un sistema monetario extraordinario<\/strong> que llamaba a reflexionar sobre cuestiones fundamentales.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Explicaba que los yapenses, aunque pod\u00edan subsistir con lo que la naturaleza les ofrec\u00eda -comida, bebida, abrigo- <strong>tambi\u00e9n anhelaban adornos, como toda \u201calma humana, desde el ecuador hasta los polos\u201d.<\/strong> Y esos lujos requer\u00edan trabajo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sin haber le\u00eddo a los economistas Adam Smith ni a Ricardo, dec\u00eda, hab\u00edan resuelto el problema fundamental de la econom\u00eda: <strong>\u201cDescubrieron que el trabajo es el verdadero medio de intercambio y el verdadero est\u00e1ndar de valor\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero ese medio requer\u00eda algo f\u00edsico y, \u201ccomo su isla no tiene metales, recurrieron a la piedra\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Hablaba de las piedras de rai,<\/strong> tambi\u00e9n llamadas fae o fa\u00ed, una singular moneda usada por los yapenses durante varios siglos, aunque nadie sabe con certeza desde cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Lo que s\u00ed se sabe es que, como detalla Furness,<strong> \u201ceran extra\u00eddas y labradas en Babelthuap, una de las islas Palaos, a 400 kil\u00f3metros al sur, y transportadas a Yap por intr\u00e9pidos navegantes locales en canoas y balsas<\/strong>, atravesando un oc\u00e9ano nada pac\u00edfico, a pesar de su nombre\u201d.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">La ubicaci\u00f3n remota de las islas (Foto: BBC)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Las primeras ten\u00edan forma de ballena -rai, en yap\u00e9s- pero luego adoptaron una forma circular con un hueco central para facilitar su transporte<\/strong>. Y es que eso era primordial, pues esas inusuales monedas pod\u00edan pesar desde 1 kilo hasta varias toneladas.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Monumentales y omnipresentes, eran y siguen siendo, llamativas. Pero m\u00e1s que eso, eran la expresi\u00f3n f\u00edsica de algo fascinante.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Tradicionalmente,<strong> los jefes tribales comisionaban las monedas, y marineros y talladores experimentados se embarcaban en canoas <\/strong>en un viaje de d\u00edas en mar abierto y meses de trabajo agotador.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Inicialmente, las rai eran relativamente peque\u00f1as, pero a medida que las t\u00e9cnicas y las herramientas mejoraron, se volvieron a\u00fan m\u00e1s grandes que quienes las tallaban con esmero.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando llegaban a Yap, los jefes se quedaban con las m\u00e1s grandes y una porci\u00f3n de las m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Tambi\u00e9n confirmaban su legitimidad asign\u00e1ndoles un precio que se pagaba vali\u00e9ndose de un sistema monetario a\u00fan m\u00e1s antiguo:<strong> el yar<\/strong> (moneda de concha de perla).<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">As\u00ed, las rai entraban en circulaci\u00f3n. Aunque no literalmente en todos los casos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201c<strong>Cuando se realiza una transacci\u00f3n que involucra una rai demasiado grande para moverse, el nuevo due\u00f1o no tiene problema en que la piedra quede en el lugar que est\u00e1, siempre que se le reconozca la propiedad<\/strong>\u201d, explic\u00f3 el etn\u00f3logo.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Si la piedra era muy grande la dejaban en el lugar y cambiaba de due\u00f1o (Foto: BBC)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>La posesi\u00f3n a menudo era abstracta.<\/strong> Aunque algunas rai estaban frente a los hogares de sus due\u00f1os, muchas se quedaban en espacios p\u00fablicos&#8230; o hasta en otros menos accesibles, como cont\u00f3 Furness.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cMi viejo amigo Fatumak me asegur\u00f3 que en la aldea cercana hay una familia de gran riqueza reconocida por todos. Pero nadie, ni siquiera la misma familia, jam\u00e1s vio ni toc\u00f3 esa riqueza (&#8230;)\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cUn antepasado de la familia, en una expedici\u00f3n de b\u00fasqueda de rai, consigui\u00f3 una piedra extraordinariamente grande y valiosa. La cargaron en una balsa para transportarla a la isla. Pero en medio del viaje los sorprendi\u00f3 una tormenta y la tripulaci\u00f3n, para salvar sus vidas, tuvo que echar la piedra al mar\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cCuando llegaron a casa, todos testificaron las magn\u00edficas proporciones y extraordinaria calidad de la piedra, y aseguraron que no hab\u00eda sido culpa del due\u00f1o que se perdiera\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cAs\u00ed que se acept\u00f3 que el hecho de estar bajo cientos de pies de agua no deb\u00eda afectar su valor de mercado\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cEl poder de compra de esa piedra sigue, por tanto, tan v\u00e1lido como si estuviese en la casa de su propietario\u2026\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ese valor de mercado de las piedras rai, estuvieran donde estuvieran, no obedec\u00eda s\u00f3lo al tama\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Era una compleja f\u00f3rmula que ten\u00eda tambi\u00e9n en cuenta el esfuerzo que hab\u00eda implicado extraer la aragonita -un tipo especial de piedra caliza que brilla con la luz-, la calidad de esa materia prima, la finura de la artesan\u00eda y la dificultad para llevarla a Yap, as\u00ed como si se hab\u00edan perdido vidas al hacerlo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Tambien se valoraba qui\u00e9n la hab\u00eda comisionado, tallado y pose\u00eddo, y la edad de las monedas y la riqueza de las historias asociadas con ellas las hac\u00edan m\u00e1s preciadas.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Por no comprender esa f\u00f3rmula, <strong>el legendario aventurero del siglo XIX David O\u2019Keefe<\/strong>, quien ide\u00f3 la forma de sacarle provecho a la econom\u00eda p\u00e9trea de Yap, provoc\u00f3 algo inesperado.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">El viajero se transform\u00f3 en una leyenda (Foto: BBC)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La leyenda cuenta que lleg\u00f3 a la isla en 1871 por una tormenta que hizo que su barco naufragara y, aunque quiz\u00e1s no fue as\u00ed, lo cierto es que se qued\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Yap estaba repleta de cocoteros, que daban copra -pulpa seca de coco, una importante fuente de aceite para l\u00e1mparas-, y, en sus lagunas, abundaban los pepinos de mar, una exquisitez asi\u00e1tica.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Con esos dos productos<strong> O\u2019Keefe se hizo muy rico<\/strong>, a\u00fan m\u00e1s de lo esperado pues entendi\u00f3 que pod\u00eda pagar la mano de obra de los isle\u00f1os con el bien m\u00e1s preciado: las rai.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Us\u00f3 barcos a vapor, herramientas modernas y dinamita para producir y transportar piedras m\u00e1s grandes y mejor labradas&#8230; pero no m\u00e1s valiosas que muchas rai m\u00e1s peque\u00f1as y toscas.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Como no hab\u00edan sido comisionadas por ning\u00fan jefe tribal, requer\u00edan menos mano de obra y carec\u00edan de historia, no ten\u00edan valor cultural.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Al eliminar el componente simb\u00f3lico de rareza y esfuerzo, y aumentar bruscamente la oferta monetaria, la maniobra de O\u2019Keefe gener\u00f3 inflaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">M\u00e1s que objetos de intercambio, las rai eran parte del tejido social: as\u00ed no todos las tuvieran, su posesi\u00f3n depend\u00eda de la memoria colectiva.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Todo el pueblo sab\u00eda qui\u00e9n era due\u00f1o de cada piedra, descubri\u00f3 Furness, y hab\u00eda quienes guardaban en sus mentes un registro hist\u00f3rico de siglos de propiedad.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Aunque los discos peque\u00f1os serv\u00edan para transacciones cotidianas, los grandes eran m\u00e1s bien s\u00edmbolos de riqueza y poder.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Se usaban como moneda, pero para ocasiones significativas, como dotes matrimoniales, acuerdos de guerra o regalos diplom\u00e1ticos, as\u00ed como para pedir disculpas o premiar lo excepcional<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ubicadas a menudo en lugares de baile tradicionales o ceremonias, eran tambi\u00e9n el orgullo del pueblo, conmemoraciones del esfuerzo y lo ancestral.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Un episodio ocurrido durante la administraci\u00f3n alemana, a fines del siglo XIX, demostr\u00f3 cu\u00e1n profundamente arraigadas estaban en la vida de Yap.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Las rai son parte fundamental del entramado social (Foto: BBC)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando las autoridades coloniales llegaron,<strong> notaron que las aldeas estaban conectadas por senderos de coral que no molestaban los pies descalzos de los habitantes<\/strong>, pero s\u00ed incomodaban a los alemanes, as\u00ed que le ordenaron a los jefes de los distritos repararlos.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La orden fue emitida y desobedecida una y otra vez hasta que se decidi\u00f3 imponer una multa poco convencional.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cPor una feliz idea, la multa se exigi\u00f3 enviando un hombre a cada distrito desobediente para marcar con una cruz negra un cierto n\u00famero de los rai m\u00e1s valiosos con el objetivo de indicar que el gobierno hab\u00eda reclamado las piedras\u201d, relat\u00f3 Furness.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El efecto fue inmediato: <strong>sinti\u00e9ndose \u201ctan tristemente empobrecidas\u201d<\/strong>, las comunidades restauraron los caminos en tiempo r\u00e9cord.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Una vez cumplida la tarea, \u201cel gobierno volvi\u00f3 a enviar a sus agentes a borrar las cruces. \u00a1Listo! La multa hab\u00eda sido pagada, y los miembros de la tribu recuperaron su capital y su riqueza\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">D\u00e9cadas m\u00e1s tarde de que Furness relatara lo ocurrido entre los alemanes y los yapenses, el economista Friedman citar\u00eda el caso, y escribir\u00eda: \u201cA menos que seas una excepci\u00f3n, tu reacci\u00f3n, como la m\u00eda, seguramente debe ser: \u2018\u00a1Qu\u00e9 torpes! \u00bfC\u00f3mo puede esa gente ser tan il\u00f3gica?\u2019\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cSin embargo, <strong>antes de criticar con demasiada severidad a la gente inocente de Yap<\/strong>, vale la pena reflexionar sobre un episodio ocurrido en EE.UU., ante el cual bien podr\u00edan (los yapenses) tener la misma opini\u00f3n\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cont\u00f3 que, en 1932, ante el temor de que EE.UU. abandonara <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/economia\/cuanto-pesa-una-onza-de-oro-nid03092025\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/economia\/cuanto-pesa-una-onza-de-oro-nid03092025\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\">el patr\u00f3n oro<\/a>, el Banco de Francia le pidi\u00f3 al Banco de la Reserva Federal de Nueva York que convirtiera en lingotes de oro los activos que ten\u00eda en d\u00f3lares.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Para evitar el viaje del metal a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico, los oficiales del banco en Nueva York sencillamente apartaron el oro correspondiente en sus propias b\u00f3vedas y lo marcaran como propiedad francesa.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Nada se movi\u00f3, pero la sola etiqueta bast\u00f3 para desatar titulares alarmistas sobre una <strong>\u201cfuga de oro\u201d y el debilitamiento del d\u00f3lar.<\/strong><\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Muchos se preguntan las diferencias con el oro (Foto: BBC)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Aquella transferencia invisible, tan simb\u00f3lica como efectiva, fue uno de los factores que llevaron al p\u00e1nico bancario de 1933, record\u00f3 Friedman en su art\u00edculo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u00bfSomos realmente tan distintos de los habitantes de Yap?, se pregunt\u00f3 el economista.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Ellos se sintieron m\u00e1s pobres cuando sus rai fueron marcadas del mismo modo que la Reserva Federal cuando etiquet\u00f3 unos lingotes en su s\u00f3tano<\/strong>, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cu\u00e1n diferente era la creencia del Banco de Francia de que estaba en una posici\u00f3n monetaria m\u00e1s fuerte s\u00f3lo por ciertas marcas en unas cajas a kil\u00f3metros de distancia, y la de los Yap de que alguien era rico por una piedra en el fondo del mar.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>\u201c\u00bfRealmente una forma es m\u00e1s racional que la otra?\u201d<\/strong>, cuestion\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Para Friedman, estas escenas revelaban c\u00f3mo las finanzas se apoyan sobre s\u00edmbolos compartidos. \u00bfAcaso nuestras riquezas no son, en su mayor\u00eda, entradas digitales, t\u00edtulos en papel, acciones que nunca vemos?<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ambos sistemas -con sus piedras, sus lingotes, sus cuentas y ficciones- demuestran el mismo principio: que el dinero, en \u00faltima instancia, es un mito que decidimos creer, concluy\u00f3 Friedman.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Para cuando Friedman escribi\u00f3 su art\u00edculo, EE.UU. ya hab\u00eda introducido el d\u00f3lar en Yap, pues hab\u00eda gestionado el territorio de 1947 a 1986.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cuando, hace unos a\u00f1os, el corresponsal de la BBC Robert Michael Poole visit\u00f3 Yap, encontr\u00f3 que el dinero estadounidense se usaba para transacciones cotidianas, como la compra de comestibles.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Pero <strong>para intercambios m\u00e1s conceptuales, las piedras segu\u00edan siendo una moneda vital.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La familia de Falmed, el taxista que lo recogi\u00f3, por ejemplo, ten\u00eda 5 rai, herencia de un antepasado ilustre.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sol\u00edan tener dos m\u00e1s, pero las usaron, en una ocasi\u00f3n porque \u201cuno de mis hermanos le caus\u00f3 problemas a otra familia\u201d, revel\u00f3 Falmed con remordimiento.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Su valor se fija seg\u00fan criterios culturales (Foto: BBC)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El matrimonio de ese hermano hab\u00eda fracasado. <strong>\u201cLa hija de uno de los jefes recibi\u00f3 una rai como disculpa, y la aceptaron. Cuando se trata de altos rangos, hay que usar moneda de piedra\u201d.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Cientos de esos extraordinarios discos gigantes siguen ah\u00ed -en los patios de las casas, en hileras cerca de la playa o en lo profundo de los bosques-, pero m\u00e1s importante a\u00fan: en la mente de quienes saben a qui\u00e9n pertenecen.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sobrevivieron como s\u00edmbolo, como relato compartido, como una forma de riqueza que no necesita moverse para tener peso.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Y en 2009, apareci\u00f3 la primera criptomoneda, Bitcoin, cuyo sistema funcionaba como el de las piedras rai en aspectos fundamentales.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ambos se basan en una idea poderosa: <strong>que no hace falta ni siquiera tocar el dinero para poseerlo o para que cambie de due\u00f1o, ni se necesita una autoridad central para validar esa posesi\u00f3n o cambio. Basta con que toda la comunidad lo sepa y lo acepte.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La diferencia es que los yapenses confiaban en la memoria humana colectiva, mientras Bitcoin usa algoritmos y criptograf\u00eda.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En 1903, William Furness se maravill\u00f3 ante<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/espectaculos\/el-actor-de-harry-potter-que-mas-dinero-por-minuto-gano-y-que-supero-a-los-salarios-de-los-nid10092025\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/espectaculos\/el-actor-de-harry-potter-que-mas-dinero-por-minuto-gano-y-que-supero-a-los-salarios-de-los-nid10092025\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\"> un mundo donde la riqueza<\/a> no se contaba en billetes ni se guardaba en bancos, sino que viv\u00eda en la experiencia compartida, en el recuerdo com\u00fan y en las marcas invisibles del prestigio.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">M\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, no estamos tan lejos de volver a lo mismo, solo que ahora, la memoria es digital y el consenso, global.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><em><strong>Por Dalia Ventura<\/strong><\/em><\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando visit\u00e9 las Islas Carolinas en 1903, solo hab\u00eda un peque\u00f1o vapor (&#8230;) que, unas cinco veces al a\u00f1o, conectaba estos peque\u00f1os mundos con el nuestro\u201d, escribi\u00f3 William Henry Furness III. Ese mundo \u201cnuestro\u201d al que se refer\u00eda al principio de su libro La Isla del Dinero de Piedra (1910) era el que llamaba \u201ccivilizado\u201d, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":202563,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-202562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/202562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=202562"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/202562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":202564,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/202562\/revisions\/202564"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/202563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=202562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=202562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=202562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}