{"id":192940,"date":"2025-08-17T20:00:34","date_gmt":"2025-08-17T23:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=192940"},"modified":"2025-08-17T20:00:38","modified_gmt":"2025-08-17T23:00:38","slug":"el-chicano-secuestrado-y-abusado-a-los-4-anos-que-se-convirtio-en-uno-de-los-abogados-mas-exitosos-de-ee-uu-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=192940","title":{"rendered":"El chicano secuestrado y abusado a los 4 a\u00f1os que se convirti\u00f3 en uno de los abogados m\u00e1s exitosos de EE.UU."},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/sufrio-abusos-indescriptibles-pero-logro-67REIRBFJFHZTLI3NVGJJOHREE-2.jpg\"\/><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>\u201cEs la mujer m\u00e1s hermosa que vi en mi vida\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Eso pensaba Antonio Salazar-Hobson al ver a su madre todas las madrugadas sirviendo el desayuno.<\/p>\n<p>Petra, y el padre del muchacho, Jes\u00fas, eran trabajadores agr\u00edcolas estacionales de M\u00e9xico, en Phoenix, Arizona, Estados Unidos. Antonio, el und\u00e9cimo de sus 14 hijos, la adoraba en silencio.<\/p>\n<p>\u201cNo habl\u00e9 hasta que tuve 3 a\u00f1os, y ella sent\u00eda que su papel era ser la mejor madre que pod\u00eda ser\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEra una persona muy alegre en muchos sentidos, lo cual era inesperado, porque sufri\u00f3 una vida dom\u00e9stica horrible, llena de constante misoginia.<\/p>\n<p>\u201cMi padre, un hombre corpulento, generalmente borracho y furibundo, la golpeaba de una manera ritual de 5 a 6 noches a la semana\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de eso, su madre lo hizo sentir amado. Y aunque claramente era una vida muy dura en muchos sentidos, Antonio sonr\u00ede ampliamente al recordar esos tiempos.<\/p>\n<p>\u201cMi familia me inclu\u00eda en todo. Ten\u00eda mi propio escuadr\u00f3n de mis hermanos y hermanas y yo era completamente parte de ellos: no recuerdo un solo momento en el que me molestaran\u201d.<\/p>\n<p>La de Antonio es una historia sobre la importancia de la familia y las ra\u00edces, y su lucha para aferrarse a ellas.<\/p>\n<p>Se convirti\u00f3 en un abogado de gran \u00e9xito con una carrera dedicada a enfrentarse a empresas poderosas, exigiendo mejores salarios y condiciones para sus trabajadores t\u00edpicamente pobres y marginados.<\/p>\n<p>Nunca perdi\u00f3 un caso. Pero antes de que pudiera comenzar a ganar, Antonio tuvo que perderlo todo. La joven vida de Antonio fue traum\u00e1tica. Lo notable y edificante es el camino que tom\u00f3 para llegar a ser lo que es.<\/p>\n<p>Volvamos a las granjas de frutas y los campos de algod\u00f3n en las afueras de Phoenix, donde Petra, Jes\u00fas y sus hijos mayores se ganaban la vida en la d\u00e9cada de 1950.<\/p>\n<p>Era un trabajo duro, bajo el sol abrasador, rociados por pesticidas desde aviones que sobrevolaban, y con un sueldo lamentable.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los trabajadores eran chicanos, es decir, que hab\u00edan nacido en M\u00e9xico y viv\u00edan en EE.UU.<\/p>\n<figure><figcaption>Jes\u00fas y Petra ven\u00edan de M\u00e9xico, pero Antonio naci\u00f3 en Phoenix en 1955Cortes\u00eda de Antonio Salazar-Hobson<\/figcaption><\/figure>\n<p>La familia de Antonio solo hablaba espa\u00f1ol, y ese fue el idioma en el que dijo sus primeras palabras, para deleite de su madre. Pero su felicidad dur\u00f3 poco.<\/p>\n<p>Una pareja blanca se mud\u00f3 al vecindario, algo raro en un lugar mayoritariamente chicano. Sarah y John Hobson eran respetables y biling\u00fces, y se empe\u00f1aron en hacerse amigos de la vecina familia Salazar.<\/p>\n<p>\u201cVinieron a visitar y dijeron: \u2018Nos encantar\u00eda ayudarlos. \u00bfTienen alg\u00fan problema laboral?\u2019.<\/p>\n<p>\u201cPor supuesto que los ten\u00edan pues lo que suced\u00eda todos los d\u00edas es que trabajaban 8 horas, entregaban boletos firmados por el monto total que les deb\u00edan pagar y luego les daban exactamente el 50% en efectivo.<\/p>\n<p>\u201cEso les sucedi\u00f3 a miles de trabajadores en todo Arizona.<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed que ten\u00edan la esperanza de que alguien podr\u00eda ayudar\u201d.<\/p>\n<p>Los Hobson no ten\u00edan hijos, pero invitaban a los ni\u00f1os a su casa, donde pod\u00edan ver televisi\u00f3n y Sarah horneaba galletas.<\/p>\n<p>Se ganaron la confianza con gestos amables, como comprarle zapatos a los ni\u00f1os u ofreci\u00e9ndose a llevarlos a bautizar.<\/p>\n<p>Pocos meses despu\u00e9s, los Hobson se mudaron, aunque estaban lo suficientemente cerca de su familia como para decir: \u201c\u00bfQu\u00e9 tal si Antonio viene y se queda en nuestra casa?\u201d.<\/p>\n<p>Fue entonces que empez\u00f3 el abuso, tanto a manos de ellos como de varios hombres a los que invitaban.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 repetidamente durante muchos fines de semana, sin que su familia se enterara.<\/p>\n<figure><figcaption>Los Hobson pretendieron ser buena gente, pero sus intenciones eran oscurasCortes\u00eda de Antonio Salazar-Hobson<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cMe qued\u00e9 mudo despu\u00e9s del primer abuso; no pod\u00eda hablar con mis padres ni con nadie.<\/p>\n<p>\u201cLos ni\u00f1os no tienen las palabras para decirles a sus seres queridos: \u2018Me pas\u00f3 esto\u2019. Todo lo que sent\u00eda era una inmensa verg\u00fcenza y una inmensa culpa.<\/p>\n<p>\u201cPero mis padres se dieron cuenta de que hab\u00eda perdido mucho peso. Hab\u00eda una opacidad en mis ojos. B\u00e1sicamente no estaba funcionando\u201d.<\/p>\n<p>\u201cFinalmente se suspendi\u00f3, y me dijeron que nunca los volver\u00eda a ver\u201d.<\/p>\n<p>Se emiti\u00f3 un edicto a toda la familia para que no permitiera que los Hobson se acercaran a Antonio.<\/p>\n<p>Unas semanas m\u00e1s tarde, en febrero de 1960, los Hobson llegaron a la casa de los Salazar.<\/p>\n<p>Los padres de Antonio estaban en los campos, y \u00e9l estaba con 6 de sus hermanos. Rudy, de 9 a\u00f1os, estaba a cargo.<\/p>\n<p>Desde fuera, los Hobson les dec\u00edan que quer\u00edan ir a comprar helado para tra\u00e9rselos, pero que Antonio ten\u00eda que ir con ellos.<\/p>\n<p>\u201cMe negu\u00e9 y me escond\u00ed. Pero uno de los ni\u00f1os abri\u00f3 un poco la puerta para ver mejor, y John me agarr\u00f3 y me arroj\u00f3 al auto, y arranc\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEsa noche me llevaron a California.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00eda 4 a\u00f1os y 4 meses\u201d.<\/p>\n<p>A casi 500 kil\u00f3metros de su hogar, los Hobson lo aislaron en un huerto de naranjos remoto, lo sometieron a a\u00f1os de abuso sistem\u00e1tico sexual, f\u00edsico y emocional, y una vez m\u00e1s el trauma lo silenci\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cNo ten\u00eda la capacidad de averiguar c\u00f3mo llegar a mi familia. Sencillamente no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Estaba extraordinariamente triste\u201d.<\/p>\n<p>Pero incluso en la oscuridad, Antonio desarroll\u00f3 un ritual para mantenerse conectado con la familia que hab\u00eda perdido: enterraba 15 ladrillos de adobe -13 por sus hermanos, 2 por sus padres-, y cada ma\u00f1ana \u201clos resucitaba\u201d con mensajes susurrados de amor y determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLes dec\u00eda que los amaba, que los extra\u00f1aba. Les promet\u00eda regresar\u201d, record\u00f3. \u201cEso me dio la estabilidad emocional para sobrevivir\u201d.<\/p>\n<figure><figcaption>Sufri\u00f3 durante a\u00f1os a\u00f1os en silencio, temiendo pedir ayudaCortes\u00eda de Antonio Salazar-Hobson<\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed transcurrieron dos a\u00f1os y medio, con Antonio repitiendo la promesa de hallar el camino de regreso a casa.<\/p>\n<p>Encontr\u00f3 refugio en un naranjo con un dosel enorme: \u201clos Hobson no quer\u00edan verme excepto cuando me estaban usando\u201d.<\/p>\n<p>Y, en alg\u00fan momento, se dio cuenta de que al final del huerto hab\u00eda una granja de pollos atendida principalmente por trabajadores latinos.<\/p>\n<p>Con los Hobson, solo hab\u00eda escuchado ingl\u00e9s y diatribas antimexicanas, pero ah\u00ed hab\u00eda gente que hablaba espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Antonio comenz\u00f3 una vez m\u00e1s a encontrar su lengua y a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u201cPas\u00e9 con ellos todo el verano y descubr\u00ed que pod\u00eda volver a mi espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u201cY lo emocionante e inesperado fue que cuando las mujeres se enteraron de que hab\u00eda un ni\u00f1o mexicano de qui\u00e9n sabe d\u00f3nde, comenzaron a prepararme el desayuno y el almuerzo todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cNadie hab\u00eda sido tan amable desde que me raptaron\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsa cantidad de amor me conmovi\u00f3 muy profundamente y fue la ventana perfecta para entender: \u2018Esto es lo que soy. Soy chicano. Hablo espa\u00f1ol. Esta es mi gente\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Casi tres a\u00f1os despu\u00e9s del secuestro, los Hobson lo enviaron a la escuela, pues \u201cles preocupaba que me reportaran por no ir a clases\u201d.<\/p>\n<p>Lo matricularon como su hijo adoptivo Tony S. Hobson.<\/p>\n<p>Tony, como le obligaron a llamarse, aprendi\u00f3 a leer en ingl\u00e9s y sobresali\u00f3 contra viento y marea.<\/p>\n<p>Los libros se convirtieron en su escape. Sus maestros eran amables y sospechaban de los Hobson, pero Antonio hab\u00eda sido educado para no decir nada malo de ellos.<\/p>\n<p>\u201cMe dijeron miles de veces que si dec\u00eda algo, a ellos los meter\u00edan a la c\u00e1rcel y yo nunca encontrar\u00eda a mi familia pues ser\u00eda institucionalizado y me perder\u00eda en el sistema.<\/p>\n<p>\u201cYo realmente no entend\u00eda qu\u00e9 era eso pero les cre\u00ed por completo\u201d.<\/p>\n<figure><figcaption>Antonio pasar\u00eda de ser recolector de frutas a defender los derechos de quienes lo hacenBilly Douglas<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cuando llegaron las vacaciones de verano, Sarah y John le dijeron a Antonio que se ir\u00eda de viaje solo a un rancho en Nevada.<\/p>\n<p>\u201cMe dijeron que iba a aprender a montar a caballo. Obviamente yo no sab\u00eda que era una fachada para ped\u00f3filos\u201d.<\/p>\n<p>Antonio pas\u00f3 los siguientes dos veranos en el rancho sufriendo abusos indescriptibles.<\/p>\n<p>Para el tercer verano, a la edad de 9 a\u00f1os, no pudo soportar m\u00e1s.<\/p>\n<p>En lo que ser\u00eda el punto de inflexi\u00f3n en las profundidades de su desesperaci\u00f3n, Antonio intent\u00f3 acabar con su vida, pero fracas\u00f3 y fue rescatado por un hombre que trabajaba en el rancho, un vaquero llamado Roy.<\/p>\n<p>Roy amenaz\u00f3 a los due\u00f1os del rancho con acciones legales y logr\u00f3 que Antonio regresara con los Hobson.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo eso: lo que sea que el vaquero dijo, funcion\u00f3.<\/p>\n<p>Los Hobson nunca m\u00e1s abusaron sexualmente de Antonio, d\u00e1ndole el espacio mental para concentrarse en lo que necesitaba y eso, decidi\u00f3, era una educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus atormentadores en ese momento se estaban desintegrando. John perdi\u00f3 su trabajo. Sarah tomaba y era violenta.<\/p>\n<p>Sin dinero, los tres se mudaron de un lugar a otro, y finalmente se instalaron en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n de un destartalado motel en un pueblo de California.<\/p>\n<p>Resuelto a sobresalir acad\u00e9micamente, Antonio encontr\u00f3 un lugar tranquilo para estudiar: el cuarto de lavander\u00eda, donde pasaba horas cada noche.<\/p>\n<p>\u201cDecid\u00ed: Eres chicano. Eres orgulloso. Vas a educarte y vas a ayudar a tu gente\u201d.<\/p>\n<p>A los 13 a\u00f1os, Antonio trabaj\u00f3 en el campo recogiendo frutas, como lo hicieron sus padres.<\/p>\n<p>Su sentido de identidad se reforz\u00f3 al convivir con familias chicanas y activistas estudiantiles.<\/p>\n<p>Y en una manifestaci\u00f3n de los Trabajadores Agr\u00edcolas Unidos, el mayor sindicato de trabajadores agr\u00edcolas del pa\u00eds, conoci\u00f3 al hombre que cambiar\u00eda su vida: el famoso l\u00edder de los derechos civiles C\u00e9sar Ch\u00e1vez.<\/p>\n<figure><figcaption>C\u00e9sar Ch\u00e1vez (1927-1993), fund\u00f3 junto a Dolores Huerta el sindicato Uni\u00f3n de Campesinos en 1962 y, como trabajador del campo estadounidense de origen mexicano, se convirti\u00f3 en el m\u00e1s reconocido activista de los derechos civilesGetty Images<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cLe estrech\u00e9 la mano y casi lloro\u201d, recuerda Antonio.<\/p>\n<p>\u201cMe pregunt\u00f3 c\u00f3mo me llamaba y le di mi verdadero nombre (Antonio Salazar y Bail\u00f3n), y le cont\u00e9 que hab\u00eda estado desaparecido desde los 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLe dije: \u2018Estoy recogiendo los campos y todo lo que veo es que no hay ba\u00f1os para las mujeres. No hay agua fr\u00eda para nosotros y otras dificultades\u2019.<\/p>\n<p>\u201cHabl\u00e9 desde mi coraz\u00f3n: \u2018Quiero hacer algo contra la injusticia, pero no s\u00e9 qu\u00e9\u2019\u201d.<\/p>\n<p>C\u00e9sar Ch\u00e1vez vio su potencial. Lo invit\u00f3 a trabajar con \u00e9l en las tardes y los fines de semana.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, le hizo una propuesta: \u201c\u00bfConsiderar\u00edas convertirte en abogado laboral para la causa?\u201d.<\/p>\n<p>\u201cYo no ten\u00eda m\u00e1s sue\u00f1os que encontrar a mi familia. \u00c9l me dio ese sue\u00f1o. \u00a1Qu\u00e9 honor! \u00a1Qu\u00e9 regalo!\u201d<\/p>\n<p>\u201cY lo hice\u201d.<\/p>\n<p>Antonio consigui\u00f3 una beca completa para la Universidad de California en Santa Cruz.<\/p>\n<p>El d\u00eda despu\u00e9s de graduarse del colegio, los Hobson lo echaron.<\/p>\n<p>Se fue con una maleta, sin dinero, sin trabajo, pero con un profundo sentido de libertad, pensando: \u201cEste es un gran d\u00eda. Nunca m\u00e1s podr\u00e1n hacerme da\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Antonio nunca volver\u00eda a ver a los Hobson.<\/p>\n<p>Antonio trat\u00f3 de dejar atr\u00e1s esa parte de su vida y concentrarse en convertirse en abogado especializado en derechos laborales.<\/p>\n<p>Cuando se gradu\u00f3, se registr\u00f3 con el nombre de Antonio Salazar-Hobson.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 la encomienda de C\u00e9sar Ch\u00e1vez en serio, luchando, sin perder un solo caso, a favor de trabajadores agr\u00edcolas y comunidades marginadas.<\/p>\n<p>Y nunca olvid\u00f3 la promesa que hab\u00eda hecho en el huerto de naranjos: encontrar a su familia.<\/p>\n<p>Animado por su esposa, Katherine, compa\u00f1era de estudios de derecho y la primera persona a la que le confes\u00f3 los abusos, Antonio empez\u00f3 terapia y contrat\u00f3 a un investigador privado.<\/p>\n<figure><figcaption>Su esposa, Katherine, le dio el apoyo que necesitaba para lidiar con su tragedia personalCortes\u00eda de Antonio Salazar-Hobson<\/figcaption><\/figure>\n<p>El detective pronto regres\u00f3 con una lista de sus hermanos.<\/p>\n<p>Pero tem\u00eda ser rechazado, no por su madre, de cuyo amor nunca dud\u00f3, sino por la familia que podr\u00eda verlo como \u201cdemasiado anglicanizado\u201d.<\/p>\n<p>Por eso, hab\u00eda tenido como misi\u00f3n demostrar su identidad chicana mediante su trabajo, idioma y forma de vida.<\/p>\n<p>Abrumado, Antonio le pidi\u00f3 a un amigo que hiciera la primera llamada.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de su hermano Ram\u00f3n fue: \u201cHemos estado esperando saber de \u00e9l. Por supuesto que lo queremos. Dile que me llame de inmediato\u201d.<\/p>\n<p>Al hacerlo, la pregunta vital para Antonio fue: \u201c\u00bfEst\u00e1 viva mi madre?\u201d; la respuesta -\u201cS\u00ed\u201c- lo llev\u00f3 directo a Phoenix.<\/p>\n<p>Lo primero que quiso hacer Antonio fue ver a su mam\u00e1 en privado, as\u00ed que organiz\u00f3 un encuentro en un hotel. \u201cTen\u00eda miedo porque no sab\u00eda c\u00f3mo reaccionar\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Toc\u00f3 a la puerta y cuando ella abri\u00f3 dijo: \u201cHola, madre\u201d, temblando. Ella lo mir\u00f3 a los ojos y lo abraz\u00f3. \u201cFue como si fuera un ni\u00f1o otra vez; fue perfecto en todo sentido. \u201cTodo lo que quer\u00eda era a su hijo de vuelta\u201d.<\/p>\n<p>La reuni\u00f3n familiar fue al d\u00eda siguiente. Sus hermanas lo recibieron con l\u00e1grimas y alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Los hermanos fueron m\u00e1s reservados, marcados por su propio dolor: su secuestro hab\u00eda destruido a la familia.<\/p>\n<p>Su padre hab\u00eda culpado a Petra y Rudy, quien a sus 9 a\u00f1os hab\u00eda estado a cargo el d\u00eda en que se llevaron a Antonio. Ech\u00f3 a Petra de la casa, llev\u00e1ndose a los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os; Rudy fue enviado a un internado abusivo.<\/p>\n<p>La familia nunca se recuper\u00f3.<\/p>\n<figure><figcaption>\u201cTen\u00eda un lugar al que atarme: mi verdadera familia. Aferrado a esa cuerda, no importa cu\u00e1nto me alejaran, y eso era lo que necesitaba para volver\u201dBilly Douglas<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cPas\u00e9 los siguientes dos a\u00f1os con mi madre\u201d, recuerda Antonio, \u201cvisit\u00e1ndola, cocinando con ella. Le cont\u00e9 una versi\u00f3n suavizada de mi vida, porque uno no quiere que su madre sepa cu\u00e1n terrible fue.<\/p>\n<p>\u201cElla era afectuosa, alegre. Se ve\u00eda en su rostro y sus manos el esfuerzo de toda una vida. La admiraba profundamente\u201d.<\/p>\n<p>Petra, como su esposo, Jes\u00fas, muri\u00f3 por enfermedades relacionadas con pesticidas. Pero Antonio tuvo ese tiempo para honrarla.<\/p>\n<p>En las d\u00e9cadas que siguieron, forj\u00f3 relaciones duraderas con sus hermanos y sus hijos. Antonio y Katherine tuvieron dos hijos propios. Cuando fueron lo suficientemente mayores, les cont\u00f3 toda la historia.<\/p>\n<p>\u201cMis hijos fueron ferozmente leales. Y lo que he hecho ha sido gracias al amor de mi esposa, quien me dec\u00eda: \u2018Puedes hacerlo\u2019. Y ten\u00eda raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Eso que hizo fue comenzar a hablar p\u00fablicamente sobre sus experiencias, a hacer campa\u00f1a por otras v\u00edctimas del mismo horror que \u00e9l, y a ayudarlos a hablar como \u00e9l aprendi\u00f3 a hacerlo.<\/p>\n<figure><figcaption>El t\u00edtulo de su muy galardonado libro \u201cAntonio, te conocemos\u201d es una frase que le dijo su mentor C\u00e9sar Ch\u00e1vez, tras asegurarle a unos trabajadores que pod\u00edan confiar en \u00e9lWyatt-MacKenzie Publishing, Inc.<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cEs una historia dif\u00edcil de contar, pero necesita ser contada\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa raz\u00f3n por la que persever\u00e9 es porque sab\u00eda que esto segu\u00eda sucediendo, que era m\u00e1s grande que yo. Yo era apenas uno de miles\u201d. Hoy, es un defensor p\u00fablico de sobrevivientes de abuso infantil y trata.<\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n de esa lucha est\u00e1 Petra, quien le ense\u00f1\u00f3 a ser amable incluso en el sufrimiento; C\u00e9sar Ch\u00e1vez, quien le dio un prop\u00f3sito; y las comunidades chicanas y de sobrevivientes, a quienes defiende con la pasi\u00f3n de alguien que vivi\u00f3 el infierno y ha salido decidido a nunca romper una promesa.<\/p>\n<p>\u201cCuando lo pienso, y no lo digo en broma, con alguien en mi situaci\u00f3n tienes un par de opciones:<\/p>\n<p>\u201cPuedes convertirte en un asesino en serie, debido a lo que te sucedi\u00f3, o puedes aprender a ser una persona amable. Mi madre, Petra, me ense\u00f1\u00f3 a ser una persona amable\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCorr\u00ed hacia la luz. Corr\u00ed hacia la bondad. Corr\u00ed hacia el valor de mi propio trabajo. Mi madre me prepar\u00f3 para la vida, y le estoy agradecido por eso. Sin ese amor original, ser\u00eda una persona muy distinta\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>Por Jo Fidgen y Zoe Gelber <\/strong><\/em><\/p>\n<p>La entrada El chicano secuestrado y abusado a los 4 a\u00f1os que se convirti\u00f3 en uno de los abogados m\u00e1s exitosos de EE.UU. se public\u00f3 primero en DIARIO DIGITAL MORENO MEDIOS.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs la mujer m\u00e1s hermosa que vi en mi vida\u201d. Eso pensaba Antonio Salazar-Hobson al ver a su madre todas las madrugadas sirviendo el desayuno. Petra, y el padre del muchacho, Jes\u00fas, eran trabajadores agr\u00edcolas estacionales de M\u00e9xico, en Phoenix, Arizona, Estados Unidos. Antonio, el und\u00e9cimo de sus 14 hijos, la adoraba en silencio. \u201cNo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":192941,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-192940","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/192940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=192940"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/192940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":192943,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/192940\/revisions\/192943"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/192941"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=192940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=192940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=192940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}