{"id":188589,"date":"2025-08-05T04:19:57","date_gmt":"2025-08-05T07:19:57","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=188589"},"modified":"2025-08-05T04:20:00","modified_gmt":"2025-08-05T07:20:00","slug":"la-coraza-de-cuero-una-curiosa-proteccion-militar-de-corta-vida-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=188589","title":{"rendered":"La coraza de cuero, una curiosa protecci\u00f3n militar de corta vida"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/el-regimiento-de-caballeria-de-exploracion-numero-B34QIFDY3VCTJHCXKORRFKG7AU-2.jpg\"\/>  <\/p>\n<p>En la antig\u00fcedad, los soldados romanos y griegos usaban como protecci\u00f3n en batalla corazas de hierro o bronce. Los de <strong>menor jerarqu\u00eda o exposici\u00f3n las usaban de cuero, que proporcionaban, a bajo costo, cierta defensa<\/strong>.<\/p>\n<p>Ya en el siglo XVI, el coracero era un soldado europeo de caballer\u00eda pesada que combat\u00eda con sable o lanza, portando una coraza de acero. <strong>La caballer\u00eda Napole\u00f3nica las us\u00f3 para frenar el impacto de perdigonadas de fusiler\u00eda y ca\u00f1ones de fragmentaci\u00f3n<\/strong> (con pobres resultados), contar con soldados de apariencia gallarda y reluciente (la coraza era reflectante del sol) y, el uso m\u00e1s l\u00f3gico, mitigar la acci\u00f3n de sables y lanzas enemigas sobre el torso de los soldados. As\u00ed equipados, combatieron en las campa\u00f1as de Europa y en la batallas de Austerlitz y Waterloo (1815)<\/p>\n<p><strong>Posteriormente con el uso masivo de las armas de fuego, la coraza fue cayendo en desuso<\/strong>, no obstante para 1870 a\u00fan se encontraba vigente y hoy en d\u00eda aparece en regimientos que recrean sus uniformes hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds hubo varios cuerpos militares coraceros como el regimiento \u201cLibertad\u201d, de Rosas; Regimiento de Caballer\u00eda de L\u00ednea \u201cCoraceros de Buenos Aires\u201d, comandado por Juan Lavalle (hoy existe en San Mart\u00edn de los Andes, en Neuqu\u00e9n, el \u201cRegimiento de caballer\u00eda de exploraci\u00f3n N\u00famero 4, Coraceros General Lavalle\u201d), el regimiento 7 de caballer\u00eda del Coronel Estomba, fundadores de Bah\u00eda Blanca y el regimiento de lanceros de Olavarr\u00eda.<\/p>\n<p>Durante el gobierno de<strong> Nicol\u00e1s Avellaneda<\/strong> (1874-1880), al ministro de Guerra de ese entonces, <strong>Adolfo Alsina, se le ocurri\u00f3 introducir tres antiguas ideas de estrategia militar a aplicar en la guerra de fronteras<\/strong>:<\/p>\n<p>La<strong> famosa zanja de Alsina<\/strong>, sistema defensivo de fosos y terraplenes de 400 km de longitud, que iba desde el sur de C\u00f3rdoba hasta Bah\u00eda Blanca cuyo objetivo era evitar el paso del mal\u00f3n. La segunda fue dotar a los soldados de lanzas de madera fuerte (pero quebradiza) que resultaron menos efectivas que las flexibles lanzas de ca\u00f1a tacuara o colihue indias. La tercera fue proveer a las tropas de acantonadas en fortines, de corazas de cuero, econ\u00f3micas y f\u00e1ciles de manufacturar, en comparaci\u00f3n a las costosas met\u00e1licas.<\/p>\n<p>Estas corazas locales eran otra vez una suerte de armadura r\u00edgida, pero de cuero crudo grueso de vacuno, endurecido, de varias capas, cosidas y pegadas, con forma de camisa sin mangas, formada por dos piezas: peto (pecho) y espalda, atadas con tientos de cuero, que recubr\u00eda el torso del soldado para proteger \u00f3rganos vitales del cuerpo. <strong>El general Julio Argentino Roca las utiliz\u00f3 en su Campa\u00f1a del desierto (1878\/ 1885) en las dos versiones, de acero y de cuero<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la idea no era nueva por estas tierras, ya que los tehuelches o patagones confeccionaban desde hac\u00eda mucho tiempo armaduras de cuero de guanaco, del cuello a las piernas (una especie de capa larga y gruesa, con mangas) y gorros\/cascos del mismo material como protecci\u00f3n contra los chuzazos de sus enemigos mapuches.<\/p>\n<p><strong>En la milicia el uso fue breve<\/strong>. Algunos soldados se quejaron del peso e incomodidad de la coraza durante la marcha y pelea, adicionalmente, ten\u00edan que llevar una camisa especial para proteger la piel de la rozadura de los cueros o metales. Otros cre\u00edan con real hidalgu\u00eda, que no era caballeresco y s\u00ed algo cobarde, luchar un mano a mano vistiendo ese \u201cescudo\u201d que daba ventajas. Como contrapartida, los mandos pensaron que como los indios contaban con pocas armas de fuego, las corazas ser\u00edan realmente \u00fatiles.<\/p>\n<figure><figcaption>1912: El general Julio A. Roca (ex presidente de la Naci\u00f3n) se dirige a los comicios a votar y lo hace con un atuendo adecuado a la solemnidad de las circunstancias<\/figcaption><\/figure>\n<p>En el libro <em>La Guerra al Mal\u00f3n<\/em> de Manuel Prado, el autor cuenta una an\u00e9cdota sobre la coraza de cuero, sucedida en 1877: <strong>\u201cLos milicos recibieron con desgano la famosa armadura<\/strong>; pero obligados a usarla, no tuvieron m\u00e1s que hacer. Por esos d\u00edas realizamos una expedici\u00f3n a los toldos del cacique <strong>Pinc\u00e9n<\/strong>. Estando all\u00ed fuimos atacados por los indios y obligados a desprender guerrillas que protegieran nuestra columna. En una de esas iba un soldado que hab\u00eda manifestado su deseo de probar la coraza haci\u00e9ndose lancear en la primera ocasi\u00f3n. Gritando que su caballo se le desbocaba, se apart\u00f3 de las filas, y galopando a media rienda fue en direcci\u00f3n a un grupo de indios. Los abor\u00edgenes, al ver este individuo tan cerca de ellos, lo corrieron y lo alcanzaron. El soldado, que llevaba el sable en la mano, ni siquiera hac\u00eda adem\u00e1n de parar las lanceadas que, afortunadamente, no consegu\u00edan atravesar la coraza. De pronto uno de los indios, viendo que ese hombre era vulnerable en cierta parte del cuerpo, desat\u00f3 las boleadoras y aplic\u00e1ndole con ellas un golpe feroz en la cabeza, lo derrib\u00f3. Y lo hubieran ultimado all\u00ed mismo si en ese momento no acudiese, en su protecci\u00f3n, una tropa al mando del capit\u00e1n Morosini. <strong>El coronel Conrado Villegas<\/strong> al enterarse del pretexto falso del soldado y su osada acci\u00f3n, lo mand\u00f3 a castigar poni\u00e9ndolo media hora en el cepo, pero tres d\u00edas despu\u00e9s, en Trenque Lauquen, lo ascendi\u00f3 a cabo primero.\u201d <\/p>\n<p>Fue el final anunciado para el milenario invento de cuero contra la sagacidad del indio.<\/p>\n<p>La entrada La coraza de cuero, una curiosa protecci\u00f3n militar de corta vida se public\u00f3 primero en DIARIO DIGITAL MORENO MEDIOS.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la antig\u00fcedad, los soldados romanos y griegos usaban como protecci\u00f3n en batalla corazas de hierro o bronce. Los de menor jerarqu\u00eda o exposici\u00f3n las usaban de cuero, que proporcionaban, a bajo costo, cierta defensa.<br \/>\n Ya en el siglo XVI, el coracero era un soldado europeo de caballer\u00eda pesada que combat\u00eda con sable o lanza, portando una coraza de acero. La caballer\u00eda Napole\u00f3nica las us\u00f3 para frenar el impacto de perdigonadas de fusiler\u00eda y ca\u00f1ones de fragmentaci\u00f3n (con pobres resultados), contar con soldados de apariencia gallarda y reluciente (la coraza era reflectante del sol) y, el uso m\u00e1s l\u00f3gico, mitigar la acci\u00f3n de sables y lanzas enemigas sobre el torso de los soldados. As\u00ed equipados, combatieron en las campa\u00f1as de Europa y en la batallas de Austerlitz y Waterloo (1815)<br \/>\n Posteriormente con el uso masivo de las armas de fuego, la coraza fue cayendo en desuso, no obstante para 1870 a\u00fan se encontraba vigente y hoy en d\u00eda aparece en regimientos que recrean sus uniformes hist\u00f3ricos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":188590,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-188589","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/188589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=188589"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/188589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":188592,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/188589\/revisions\/188592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/188590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=188589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=188589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=188589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}