{"id":148814,"date":"2025-04-14T21:54:14","date_gmt":"2025-04-15T00:54:14","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=148814"},"modified":"2025-04-14T21:54:18","modified_gmt":"2025-04-15T00:54:18","slug":"la-economia-de-la-propina-esa-costumbre-que-desafia-a-la-teoria-tradicional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=148814","title":{"rendered":"La econom\u00eda de la propina, esa costumbre que desaf\u00eda a la teor\u00eda tradicional"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/la-propina-desafia-los-principios-mas-basicos-de-7YYW5JHKN5G57IDDMSFSH63ARU-1.jpg\"\/>  <\/p>\n<p>En su pel\u00edcula Perros de la calle, Quentin Tarantino podr\u00eda haber comenzado con un tiroteo, un robo o una persecuci\u00f3n. Pero eligi\u00f3 algo mucho m\u00e1s controvertido:<strong> una discusi\u00f3n sobre propinas<\/strong>. Mr. Pink, el g\u00e1nster m\u00e1s taca\u00f1o del grupo, se niega a dejar propina porque, en su l\u00f3gica, \u201csi la camarera solo hace su trabajo, \u00bfpor qu\u00e9 pagarle un extra?\u201d. Mr. White, m\u00e1s emp\u00e1tico, le recuerda que muchas meseras las necesitan para complementar sus salarios. Mr. Blonde, pragm\u00e1tico, zanja el tema con un \u201ces lo que se hace\u201d. Y Joe, el jefe, corta el debate dejando \u00e9l mismo el dinero. La escena es brillante porque revela la personalidad de cada protagonista, pero tambi\u00e9n porque captura la esencia de un ritual econ\u00f3mico tan arraigado como il\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 premiamos con un pago adicional al mozo pero no al cajero del supermercado, o al profesor particular de econom\u00eda de tu hijo?<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 en Espa\u00f1a te miran raro si dej\u00e1s dinero en la mesa, pero en Nueva York casi que te persiguen si no dej\u00e1s lo suficiente? <\/p>\n<p><strong>La propina es una de esas costumbres que interesan especialmente a los economistas porque desaf\u00eda los principios m\u00e1s b\u00e1sicos de la teor\u00eda tradicional<\/strong>. A diferencia de una transacci\u00f3n convencional, donde el pago precede al servicio y su monto se negocia de antemano, la propina ocurre a posteriori. Adem\u00e1s, <strong>suele ser voluntaria en teor\u00eda pero obligatoria en la pr\u00e1ctica, y el monto a dejar sigue reglas no escritas que var\u00edan seg\u00fan culturas y contextos.<\/strong><\/p>\n<p>Michael Lynn, profesor de la Universidad de Cornell, fue uno de los primeros en estudiar sistem\u00e1ticamente este fen\u00f3meno. Tras analizar cientos de interacciones en restaurantes estadounidenses, encontr\u00f3 algo desconcertante: no existe una correlaci\u00f3n fuerte entre la calidad del servicio y el monto de la propina. Es decir, no siempre premiamos al mejor mozo, lo que sugiere que los clientes no ajustan las propinas en tiempo real seg\u00fan el servicio recibido, sino que operan en piloto autom\u00e1tico. <\/p>\n<p>Otro estudio de Ofer Azar, de la Universidad Ben-Gurion, explor\u00f3 si dejar propinas \u201cpor adelantado\u201d (como en hoteles o restaurantes frecuentados de manera repetitiva) mejoraba el servicio. Los resultados fueron decepcionantes: el efecto era marginal. <\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n m\u00e1s reveladora vino de un trabajo conjunto de Lynn y Michael McCall, que hallaron que las motivaciones sociales y emocionales pesan m\u00e1s que las econ\u00f3micas. En otras palabras, dejamos propina para no quedar mal (con el mozo, con nuestros acompa\u00f1antes o incluso con nosotros mismos), y no tanto por una evaluaci\u00f3n objetiva del servicio.<\/p>\n<p>El lado oscuro de las propinas<\/p>\n<p>A primera vista, las propinas parecen ser gestos de cordialidad sin consecuencias negativas. Pero Yoram Margalioth, economista de la Universidad de Tel Aviv, ha identificado al menos cuatro problemas estructurales con ellas. Primero, existen estudios que muestran que clientes tienden a dejar menos propina a mozos de minor\u00edas raciales, incluso con el mismo servicio, dando lugar a un mecanismo discriminatorio. Segundo, las propinas pueden transformarse en presi\u00f3n social; si alguien deja un 25% o 30%, establece un est\u00e1ndar que otros clientes pueden sentir obligados a seguir, incluso si no pueden permit\u00edrselo. <\/p>\n<p>Tercero, al ser pagos en efectivo y discrecionales, las propinas rara vez se declaran, lo que genera p\u00e9rdidas de recaudaci\u00f3n tributaria. Finalmente, las propinas dejan a los trabajadores a merced de factores ajenos a su desempe\u00f1o, como el flujo de clientes o la generosidad aleatoria, transformando parte de un ingreso potencialmente fijo como el salario, en uno variable y m\u00e1s riesgoso. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si, en lugar de dejar la propina a la arbitrariedad del cliente, la incluimos en el precio? Danny Meyer, due\u00f1o de varios locales en Nueva York, hizo exactamente eso. En 2015 elimin\u00f3 las propinas de sus restaurantes, increment\u00f3 los precios de sus platos en un 20%, y redistribuy\u00f3 esos ingresos entre todo el personal, incluyendo cocineros que tradicionalmente no recib\u00edan propinas. El experimento funcion\u00f3 al principio, pero colaps\u00f3 durante la pandemia, cuando la ca\u00edda en ventas hizo insostenible el modelo. <\/p>\n<p>Si hay alguien que ha convertido las propinas en arte y neurastenia, es Larry David. En un episodio de Curb Your Enthusiasm, desayuna con Jason Alexander (el actor que interpret\u00f3 a George en Seinfeld) y se enreda en una discusi\u00f3n absurda: \u201c\u00bfCu\u00e1nto es \u2018lo normal\u2019? \u00bfY si dejo m\u00e1s que t\u00fa? \u00bfY si quedo como taca\u00f1o?\u201d. <\/p>\n<p>Y justamente en Seinfeld, George Costanza (personaje basado en el propio Larry) vive una situaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s pat\u00e9tica: despu\u00e9s de dejar propina en el tarro de un mostrador en una pizzer\u00eda, se da cuenta de que el due\u00f1o no lo vio hacerlo e intenta recuperar su dinero\u2026 La escena es hilarante, pero no se pregunta por qu\u00e9 hay recipientes para propinas en negocios (y esto es cada vez m\u00e1s com\u00fan) donde no hay servicio de mesa. <\/p>\n<p>Las referencias no terminan ah\u00ed. En Comedians in Cars Getting Coffee, Larry le explica a Jerry Seinfeld en un caf\u00e9 su teor\u00eda sobre la \u201cpropina justa\u201d: no dejar poco para no parecer taca\u00f1o, no dejar demasiado para no ostentar. Y en otro episodio de Curb, Larry se enfrenta, exasperado, a una adici\u00f3n donde debe llenar un casillero para la propina de la camarera, y otro para el acomodador del restaurante.<\/p>\n<p>Psicolog\u00eda de la propina<\/p>\n<p>A un a\u00f1o de la muerte de Daniel Kahneman, vale recordar los aportes de la econom\u00eda del comportamiento para entender este particular fen\u00f3meno. Richard Thaler, otro Nobel del campo, usa las propinas como ejemplo cl\u00e1sico de anomal\u00eda econ\u00f3mica. Las dejamos a\u00fan cuando no hay posibilidad de reciprocidad futura, como cuando tomamos un taxi en una ciudad a la que nunca volveremos. Su explicaci\u00f3n principal es la angustia que experimentamos al no cumplir con esta norma social, aunque no haya consecuencias pr\u00e1cticas. <\/p>\n<p>Las propinas viven en un limbo entre lo voluntario y lo obligatorio; entre el regalo, el soborno y el pago justo por un servicio. Desaf\u00edan la l\u00f3gica econ\u00f3mica est\u00e1ndar pero persisten, quiz\u00e1s porque tocan fibras m\u00e1s profundas como el deseo de aprobaci\u00f3n social, el miedo al conflicto, o la necesidad de sentirnos m\u00e1s ecu\u00e1nimes. <\/p>\n<p>Esta ambig\u00fcedad nos confronta con preguntas fundamentales sobre la naturaleza del valor, la justicia y la reciprocidad en nuestras interacciones econ\u00f3micas cotidianas. Tal vez por eso mismo, la propina seguir\u00e1 siendo tanto un quebradero de cabeza para la teor\u00eda econ\u00f3mica como un espejo revelador de nuestros valores sociales m\u00e1s profundos.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima vez que tengas que decidir cu\u00e1nto dejar de propina, record\u00e1 que no est\u00e1s solo. Est\u00e1s participando en un complejo experimento social que involucra econom\u00eda, psicolog\u00eda y, muy probablemente, un poco de culpa existencial.<\/p>\n<p>  Conforme a <strong> los criterios de<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su pel\u00edcula Perros de la calle, Quentin Tarantino podr\u00eda haber comenzado con un tiroteo, un robo o una persecuci\u00f3n. Pero eligi\u00f3 algo mucho m\u00e1s controvertido: una discusi\u00f3n sobre propinas. Mr. Pink, el g\u00e1nster m\u00e1s taca\u00f1o del grupo, se niega a dejar propina porque, en su l\u00f3gica, \u201csi la camarera solo hace su trabajo, \u00bfpor qu\u00e9 pagarle un extra?\u201d. Mr. White, m\u00e1s emp\u00e1tico, le recuerda que muchas meseras las necesitan para complementar sus salarios. Mr. Blonde, pragm\u00e1tico, zanja el tema con un \u201ces lo que se hace\u201d. Y Joe, el jefe, corta el debate dejando \u00e9l mismo el dinero. La escena es brillante porque revela la personalidad de cada protagonista, pero tambi\u00e9n porque captura la esencia de un ritual econ\u00f3mico tan arraigado como il\u00f3gico.<br \/>\n \u00bfPor qu\u00e9 premiamos con un pago adicional al mozo pero no al cajero del supermercado, o al profesor particular de econom\u00eda de tu hijo? \u00bfPor qu\u00e9 en Espa\u00f1a te miran raro si dej\u00e1s dinero en la mesa, pero en Nueva York casi que te persiguen si no dej\u00e1s lo suficie..<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":148815,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-148814","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/148814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=148814"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/148814\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":148817,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/148814\/revisions\/148817"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/148815"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=148814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=148814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=148814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}