{"id":134078,"date":"2025-02-09T11:30:41","date_gmt":"2025-02-09T14:30:41","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=134078"},"modified":"2025-02-09T11:30:44","modified_gmt":"2025-02-09T14:30:44","slug":"el-reloj-robado-que-le-cambio-la-vida-a-los-antiguos-romanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=134078","title":{"rendered":"El reloj robado que le cambi\u00f3 la vida a los antiguos romanos"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/marcar-el-paso-del-tiempo-fue-una-actividad-LJC5FP3M3REJRG3KJPZABOHP3A-1.jpg\"\/><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Retrocedamos en el tiempo, unos 2.300 a\u00f1os, para recordar el d\u00eda en el que un objeto de un bot\u00edn de guerra le cambi\u00f3 la vida a los antiguos <\/strong><strong>romanos <\/strong><strong>para siempre.<\/strong><\/p>\n<p>El a\u00f1o era 263 a.C., y Manio Valerio M\u00e1ximo Mesala estaba sobre una tribuna frente a una multitud jubilosa que lo vitoreaba.<\/p>\n<p>Por liderar sus legiones en una campa\u00f1a triunfal, era el h\u00e9roe de la Primera Guerra P\u00fanica, lidiada entre Cartago y Roma, le cont\u00f3 a la <em>BBC<\/em> el experto en medici\u00f3n del tiempo David Rooney.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 60 de las ciudades sicilianas hab\u00edan reconocido la supremac\u00eda de Roma, y Valerio personalmente hab\u00eda negociado el tratado en Siracusa, que resultar\u00eda ser la alianza estrat\u00e9gica m\u00e1s importante en la historia romana.<\/p>\n<p>Y, como era costumbre, regres\u00f3 con m\u00e1s que la victoria.<\/p>\n<p>Trajo tesoros de las tierras conquistadas, entre ellos uno que no parec\u00eda muy especial: un reloj de sol hemisf\u00e9rico, o hemiciclo, saqueado de la capturada colonia griega de Catania en la isla de Sicilia.<\/p>\n<p>Era un gran bloque de m\u00e1rmol con una cavidad hemisf\u00e9rica y l\u00edneas talladas para marcar el tiempo seg\u00fan la sombra proyectada por un gnomon, que estaba en la parte superior.<\/p>\n<p>Como una muestra tangible del triunfo, fue eregido sobre una columna nada menos que en el <em>Forum Magnum<\/em>, el n\u00facleo de la vida diaria de Roma, centro comercial y escenario de procesiones y elecciones, de discursos, juicios penales y combates de gladiadores.<\/p>\n<figure><figcaption>Los hemiciclos fueron creados por el astr\u00f3nomo griego Aristarco de Samos alrededor del 280 a.C. (Uno romano del siglo I, al que le falta el gnomon arriba)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Era el primer reloj de sol p\u00fablico de Roma, y el que estuviera calibrado para la hora y el calendario de Sicilia, que eran un tanto distintos, no pareci\u00f3 importar.<\/p>\n<p>Pero lo que empez\u00f3 siendo un s\u00edmbolo de victoria pronto se convirti\u00f3 en una herramienta de control.<\/p>\n<p>Los romanos se obsesionaron con esos artilugios, y empezaron a aparecer por toda la Rep\u00fablica, injiriendo en la vida cotidiana al regular las actividades de los ciudadanos.<\/p>\n<p>Ante la intromisi\u00f3n de esa nueva tecnolog\u00eda no tardaron en alzarse voces de protesta, como la que este dramaturgo exasperado puso en boca de un personaje:<\/p>\n<p>\u201c<em>Maldito sea el hombre que descubri\u00f3 las horas y, s\u00ed, el que instal\u00f3 aqu\u00ed un reloj de sol, que ha hecho trizas el d\u00eda, \u00a1pobre de m\u00ed!<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Cuando era ni\u00f1o, mi est\u00f3mago era el \u00fanico reloj de sol, de lejos el mejor y m\u00e1s aut\u00e9ntico comparado con todos estos.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Sol\u00eda advertirme que comiera, donquiera que estuviera.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Pero ahora no se come a menos que lo diga el Sol. De hecho, la ciudad est\u00e1 tan llena de relojes de sol que la mayor\u00eda de la gente se arrastra, marchitada de hambre<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Ese lamento desesperado fue escrito por Plautus, y no fue el \u00fanico.<\/p>\n<p>Otro escritor calific\u00f3 los relojes de sol de \u201codiosos\u201d y llam\u00f3 a derribarlos con palancas, se\u00f1al\u00f3 Rooney.<\/p>\n<h3>Contando las horas<\/h3>\n<p>El uso de relojes p\u00fablicos, no obstante, era extendido desde mucho antes en otras ciudades del mundo.<\/p>\n<p>Y maneras de medir el tiempo exist\u00edan desde al menos la Edad de Bronce.<\/p>\n<p>El primer dispositivo fue probablemente el gnomon, que data de alrededor del 3500 a.C. Era sencillamente un palo o pilar vertical, y la longitud de la sombra que proyectaba indicaba la hora del d\u00eda.<\/p>\n<p>En el siglo VIII a.C. los eg\u00edpcios ten\u00edan relojes de sombra, con una base plana, que ten\u00eda inscritas divisiones horarias, y un travesa\u00f1o elevado en un extremo.<\/p>\n<p>Requer\u00edan, eso s\u00ed, atenci\u00f3n pues, para que dieran bien la hora, por la ma\u00f1ana ten\u00edan que mirar hacia el este y al mediod\u00eda hab\u00eda que darles la vuelta hacia el oeste.<\/p>\n<figure><figcaption>Esta es una r\u00e9plica de un reloj de sombras egipcio de los siglos X-VIII a.C. El paso del tiempo se med\u00eda por el movimiento de la sombra proyectada por el travesa\u00f1o<\/figcaption><\/figure>\n<p>De esos antiguos egipcios y de los sumerios heredamos aquello de dividir el d\u00eda en torno al n\u00famero 12, pues a ambas civilizaciones les gustaban las matem\u00e1ticas duodecimales.<\/p>\n<p>Los romanos tambi\u00e9n ten\u00edan 12 horas de d\u00eda y 12 horas de noche\u2026 muy sencillo, excepto que cu\u00e1nto duraba cada hora depend\u00eda de la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como la luz solar fluct\u00faa a lo largo del a\u00f1o -hay m\u00e1s en verano, menos en invierno-, esas 12 horas del d\u00eda se estiraban o encog\u00edan en conformidad, as\u00ed que una hora veraniega pod\u00eda durar 75 minutos, y una invernal, 45.<\/p>\n<p>\u00a1Imaginate cu\u00e1nto ten\u00eda que esperar el personaje de Plautus para que llegara la hora de almuerzo en verano!<\/p>\n<p>No obstante, \u00e9l y sus contempor\u00e1neos en Roma a\u00fan eran libres de la tiran\u00eda de los relojes en las noches.<\/p>\n<p>Ni los de sombra al estilo de lo egipcios ni los m\u00e1s modernos hemiciclos, como el que los romanos robaron en Sicilia, pod\u00edan rastrear el paso del tiempo durante la noche.<\/p>\n<p>Para eso, no obstante, ya exist\u00eda un artilugio a\u00fan m\u00e1s antiguo, y una muestra estaba a poco m\u00e1s de 1.000 kms de Roma, en una extraordinaria edificaci\u00f3n de la antigua Atenas con un nombre encantador.<\/p>\n<h3>La Torre de los Vientos<\/h3>\n<p>Nadie sabe con precisi\u00f3n cu\u00e1ndo fue construida, pero se cree que alrededor del a\u00f1o 140 a.C.<\/p>\n<p>Conocida tambi\u00e9n como Horologion, sigue siendo magn\u00edfica pero en su \u00e9poca debi\u00f3 ser asombrosa\u2026 imag\u00ednatela:<\/p>\n<p>Construida en m\u00e1rmol y de forma octagonal, cada uno de los lados mira hacia un punto de la br\u00fajula y est\u00e1n decorados con relieves que representan los ocho vientos y sol\u00edan ser de colores brillantes.<\/p>\n<p>En la parte inferior, hay l\u00edneas de un reloj solar.<\/p>\n<p>Estaba coronada por una veleta en forma de trit\u00f3n de bronce, de ah\u00ed el nombre Torre de los Vientos.<\/p>\n<figure><figcaption>Los dioses de los vientos est\u00e1n esculpidos en los paneles decorativos cerca del techo<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cuenta Rooney en su libro \u201cA tiempo: una historia de la civilizaci\u00f3n en 12 relojes\u201d que adentro, el techo estaba \u201cpintado de un impresionante color azul cubierto de estrellas doradas\u201d.<\/p>\n<p>Y en el centro del imponente recinto hab\u00eda un artilugio que \u201cse alimentaba de una fuente sagrada en lo alto de la colina de la Acr\u00f3polis llamada Clepsidra\u201d.<\/p>\n<p>Desde esa \u00e9poca, se adopt\u00f3 el nombre de esa fuente para llamar a esos artilugios, que eran relojes de agua y ya ten\u00edan una larga historia.<\/p>\n<p>\u201cFue una tecnolog\u00eda muy importante en el mundo antiguo. Med\u00edan el tiempo regulando el flujo de agua de un recipiente a otro\u201d, explica Rooney.<\/p>\n<p>En su forma m\u00e1s simple, los relojes de agua eran cuencos con aperturas, y existieron en Babilonia, Persia y Egipto, con ejemplares de este \u00faltimo lugar que datan del siglo XIV a.C.<\/p>\n<p>Las clepsidras se usaron para muchos prop\u00f3sitos, incluido el cronometraje de los discursos de oradores, y por mucho tiempo: en el siglo XVI, Galileo us\u00f3 una de mercurio para cronometrar sus cuerpos en ca\u00edda experimentales.<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, no solo se usaban en el Mediterr\u00e1neo antiguo\u201d, precisa el experto.<\/p>\n<figure><figcaption>Dise\u00f1o para el Reloj de Agua de los Pavos Reales, de \u201cEl Libro del Conocimiento de Ingeniosos Dispositivos Mec\u00e1nicos\u201d de Badi\u2019 al-Zaman b. al Razzaz al-Jazari (1136-1206)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Los ind\u00edgenas norteamericanos y algunos pueblos africanos ten\u00edan una versi\u00f3n con una peque\u00f1a embarcaci\u00f3n a la que le entraba agua a trav\u00e9s de un agujero hasta que se hund\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEn la antigua China imperial o en el Jap\u00f3n medieval, cada ciudad importante ten\u00eda una clepsidra en una torre alta equipada con tambores o campanas desde donde se marcaba la hora al p\u00fablico\u201d.<\/p>\n<p>El erudito chino del siglo II Cai Yong explic\u00f3: \u201cCuando se acaba la clepsidra nocturna, se toca el tambor y la gente se levanta. Cuando se acaba la clepsidra diurna, se toca la campana y la gente se va a descansar\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed que, para marcar el paso del tiempo, luz y sombra, agua y\u2026 \u00bffuego?<\/p>\n<h3>Oli\u00e9ndo las horas<\/h3>\n<p>Efectivamente, hubo relojes de fuego.<\/p>\n<p>Las velas o l\u00e1mparas de aceite, con las marcas apropiadas, pueden dar la hora al arder.<\/p>\n<p>Pero eso no es tan fascinante como otras formas de medir el tiempo basadas en la combusti\u00f3n, como los relojes de incienso que, seg\u00fan el historiador Andrew B. Liu, se usaron desde al menos el siglo VI en el Lejano Oriente.<\/p>\n<p>Ac\u00e1, uno como los de la China medieval.<\/p>\n<figure><figcaption>En el cuerpo del drag\u00f3n hay un canal para poner varillas de incienso calibradas para arder durante per\u00edodos de tiempo espec\u00edficos<\/figcaption><\/figure>\n<p>En el cuerpo del drag\u00f3n hay un canal para poner varillas de incienso calibradas para arder durante per\u00edodos de tiempo espec\u00edficos.<\/p>\n<p>A medida que el incienso se consume, el calor rompe los hilos de los que penden peque\u00f1as bolas de metal bajo el vientre del drag\u00f3n, y estas caen sobre un plato de metal.<\/p>\n<p>El tintineo sirve de alerta.<\/p>\n<p>Otros de estos relojes sensoriales permit\u00edan oler el tiempo.<\/p>\n<p>Eran laberintos de incienso, cuyas brasas ard\u00edan lentamente en el interior.<\/p>\n<figure><figcaption>Reloj de incienso desarmado: de izquierda a derecha: base, dos plantillas y tapa. En el centro, regulador<\/figcaption><\/figure>\n<p>Eran cubos divididos horizontalmente en bandejas que conten\u00edan lo necesario para hacerlos funcionar: desde cenizas de madera hasta distintas plantillas para usar seg\u00fan la estaci\u00f3n (caminos m\u00e1s largos para, por ejemplo, los d\u00edas veraniegos).<\/p>\n<p>Lo que hac\u00edan era aplanar las cenizas de madera y luego hacer una ranura siguiendo el patr\u00f3n de una plantilla. Esta se rellenaba con incienso y se cubr\u00eda con la tapa de encaje que dejaba salir el humo y entrar el ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>Algunas tapas ten\u00edan peque\u00f1as chimeneas, as\u00ed sab\u00edas la hora al ver por cual sal\u00eda el humo.<\/p>\n<p>Pero si pon\u00edas incienso de diferentes perfumes para que ardieran en distintos momentos del d\u00eda, al entrar en la habitaci\u00f3n el aroma te dir\u00eda qu\u00e9 hora era.<\/p>\n<h3>El inexorable paso del tiempo<\/h3>\n<p>Cuando se trata no tanto de marcar las horas sino de representar el paso del tiempo, y su inevitable fin, no hay reloj m\u00e1s ic\u00f3nico que el de arena.<\/p>\n<p>\u201cNo sabemos cu\u00e1ndo se invent\u00f3\u201d, apunt\u00f3 Rooney, y agreg\u00f3: \u201cAlgunas personas argumentan a favor de la antigua Grecia, pero parece m\u00e1s probable que exist\u00edan alrededor del siglo XI o XII, ya sea hechos por fabricantes isl\u00e1micos o europeos\u201d.<\/p>\n<p>Pod\u00edan medir cualquier lapso de tiempo, desde 24 horas hasta unos pocos segundos.<\/p>\n<p>Eran fiables, reutilizables, razonablemente precisos y f\u00e1ciles de fabricar, pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s fascinante es su profunda huella en historia del pensamiento occidental.<\/p>\n<p>Ya en la representaci\u00f3n m\u00e1s antigua conocida, que data de 1338 y aparece en un fresco del Palazzo Publico de Siena, Italia, el reloj de arena est\u00e1 en manos de la virtud de la templanza, que lo mira con preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<figure><figcaption>En la serie de frescos llamados \u201cLa Alegor\u00eda del buen y del mal gobierno\u201d, el artista sien\u00e9s Ambrogio Lorenzetti pint\u00f3 la representaci\u00f3n m\u00e1s antigua de un reloj de arena, sostenido por la Templanza<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pronto, su significado se extendi\u00f3 a los temas tan importantes como la vida y la muerte, el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto.<\/p>\n<p>\u201cEn el siglo XV apareci\u00f3 la figura del Padre Tiempo, un anciano alado y barbudo que llevaba un reloj de arena como s\u00edmbolo del paso del tiempo y sus efectos destructivos, que se difundi\u00f3 en el arte y la cultura europea\u201d, relata Rooney.<\/p>\n<p>\u201cLuego, a partir del siglo XVI, las cosas se pusieron un poco m\u00e1s oscuras con la figura esquel\u00e9tica y sonriente de la muerte que, cargando un reloj de arena, extend\u00eda su mano para llevarnos a la tumba.<\/p>\n<p>\u201cEn l\u00e1pidas de toda Europa, el reloj de arena aparec\u00eda como una advertencia. Era el <em>memento mori<\/em>: recuerda que morir\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Se torn\u00f3 en s\u00edmbolo de virtud poderoso y profundo, cuya idea es que \u201cdebemos vivir una buena vida en la Tierra para asegurarnos una mejor eternidad\u201d, se\u00f1ala Rooney.<\/p>\n<figure><figcaption>El Padre Tiempo, en este autorretrato de Michiel van Musscher de 1685<\/figcaption><\/figure>\n<h3>De las torres al espacio<\/h3>\n<p>Entretanto, y desde 1275, hab\u00eda empezado a aparecer en Europa un tipo de reloj completamente distinto: el mec\u00e1nico.<\/p>\n<p>Los primeros no ten\u00edan \u201ccara\u201d visible pues su objetivo era mecanizar el repicar de las campanas en las torres.<\/p>\n<p>\u201cNo fue hasta despu\u00e9s que se a\u00f1adi\u00f3 una esfera y una manecilla de las horas; y m\u00e1s tarde, la de los minutos\u201d.<\/p>\n<p>Los relojes peque\u00f1os y port\u00e1tiles se inventaron en el siglo XV, y los de pie llegaron a los hogares a partir de la d\u00e9cada de 1670\u2026 el tiempo cada vez se volv\u00eda m\u00e1s cercano y personal.<\/p>\n<p>Los relojes de pulsera \u201cexistieron durante algunos siglos, pero en realidad eran joyas usadas por mujeres adineradas\u201d, cuenta Rooney.<\/p>\n<p>Famosamente, en 1571, Robert Dudley, conde de Leicester, le regal\u00f3 a la reina Isabel I de Inglaterra un reloj de diamantes que pod\u00eda usarse como brazalete.<\/p>\n<p>\u201cEn el siglo XIX, eran muy populares entre las mujeres que practicaban ciclismo y equitaci\u00f3n, pero no era algo que los hombres usaban tradicionalmente\u201d.<\/p>\n<p>Para ellos hab\u00eda relojes de bolsillo\u2026 aunque no se llamaban as\u00ed pues esos relojes fueron inventados antes que los bolsillos.<\/p>\n<p>\u201cLos llevaban colgados del cuello o prendidos a su ropa, pues el reloj de pulsera estaba muy marcado por el g\u00e9nero, hasta que en la Guerra de los B\u00f3ers, del siglo XIX, los soldados empezaron a atarse sus relojes de bolsillo a las mu\u00f1ecas\u201d, comenta el experto.<\/p>\n<figure><figcaption>Para cuando el artista Peter Paul Rubens pint\u00f3 este retrato, en 1597, ya estaban empezando a aparecer bolsillos como peque\u00f1as bolsas cosidas a la ropa masculina<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cPor su practicidad, se popularizaron muy r\u00e1pidamente despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, al punto de que el reloj de bolsillo qued\u00f3 obsoleto en pocos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Por esa \u00e9poca, en la d\u00e9cada de 1920, se dio un gran salto tecnol\u00f3gico de la mano del cristal de cuarzo, que garantiz\u00f3 \u201calta precisi\u00f3n por una fracci\u00f3n de d\u00f3lar, es decir, al alcance de todos\u201d.<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s precisos son los relojes at\u00f3micos, con cesio, que se inventaron en la d\u00e9cada de 1950.<\/p>\n<p>Volando sobre nuestras cabezas est\u00e1n los m\u00e1s sofisticados del mundo, brindando todo lo necesario para la tecnolog\u00eda moderna, incluido el GPS\u2026 que es un reloj.<\/p>\n<p>\u201cExactamente\u201d, confirma Rooney. \u201cLos sat\u00e9lites GPS son b\u00e1sicamente veh\u00edculos para hacer volar relojes\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY esos relojes son fundamentales para que funcione el mundo moderno.<\/p>\n<p>\u201cNo se trata solo del sistema de navegaci\u00f3n para llevarte a donde quieres ir. Todo funciona gracias a la hora que marcan esos relojes: comunicaciones globales, sistemas inform\u00e1ticos, transporte, log\u00edstica, banca\u2026\u201d.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia, marcamos las horas con sombras, arena, agua, fuego, resortes, ruedas y cristales oscilantes.<\/p>\n<p>Hasta intentamos plantar jardines que sirvan de relojes, llenos de flores que se abren y se cierran a diferentes horas del d\u00eda.<\/p>\n<p>Y, al menos en lo que respecta al ingenio, al parecer no perdimos el tiempo.<\/p>\n<p><strong>Serie \u201cYou\u2019re Dead to Me\u201d<\/strong><\/p>\n<p>BBC Mundo<\/p>\n<p>  Conforme a <strong> los criterios de<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Retrocedamos en el tiempo, unos 2.300 a\u00f1os, para recordar el d\u00eda en el que un objeto de un bot\u00edn de guerra le cambi\u00f3 la vida a los antiguos romanos para siempre. El a\u00f1o era 263 a.C., y Manio Valerio M\u00e1ximo Mesala estaba sobre una tribuna frente a una multitud jubilosa que lo vitoreaba. Por liderar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":134079,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-134078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/134078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=134078"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/134078\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":134081,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/134078\/revisions\/134081"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/134079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=134078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=134078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=134078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}