{"id":123147,"date":"2025-01-15T20:40:34","date_gmt":"2025-01-15T23:40:34","guid":{"rendered":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=123147"},"modified":"2025-01-15T20:40:54","modified_gmt":"2025-01-15T23:40:54","slug":"el-primero-fue-un-juez-del-camaron-en-1974","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/?p=123147","title":{"rendered":"el primero fue un juez del \u201cCamar\u00f3n\u201d en 1974"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/BAGv4pmDy_2000x1500__1-1.jpg\"\/>   <\/p>\n<p>El 28 de abril de 1974, en pleno gobierno democr\u00e1tico de Isabel Per\u00f3n, <strong>el entonces juez Jorge Vicente Quiroga fue asesinado en un atentado del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), crimen<\/strong> que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la lucha contra la violencia guerrillera en Argentina. Quiroga fue el primer magistrado asesinado en ejercicio de su cargo durante la democracia y el ex fiscal de la AMIA, Alberto Nisman, el segundo, en el 2015.<\/p>\n<p>Quiroga hab\u00eda sido parte de la C\u00e1mara Federal en lo Penal de la Naci\u00f3n, bautizada como<strong> el \u201cCamar\u00f3n\u201d que se dedicaba a juzgar ataques de la guerrilla.<\/strong> Ten\u00eda 48 a\u00f1os. Era fan\u00e1tico de Boca y ese d\u00eda planeaba alentar a su equipo en la Bombonera.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana de aquel domingo comenz\u00f3 como tantas otras: leyendo el diario y repasando las noticias. A las tres de la tarde, se dirigi\u00f3 a buscar a un amigo para asistir juntos al partido. Sin embargo, al llegar a la calle Viamonte al 1500, fue interceptado por dos j\u00f3venes en una motocicleta. Uno de ellos descendi\u00f3 y <strong>descarg\u00f3 una r\u00e1faga de catorce balazos sobre su cuerpo. <\/strong>Gravemente herido, fue trasladado al Hospital Rawson, donde muri\u00f3 poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>  Asesinado juez Jorge Quiroga (centro) en tribunales.  <\/p>\n<p>Los supuestos asesinos fueron se\u00f1alados Marino Amador Fern\u00e1ndez y Ra\u00fal Argem\u00ed, ambos militantes del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo. Fern\u00e1ndez era conocido como \u201cel motociclista de la muerte\u201d porque como conductor de la motocicleta se sospecha que habr\u00eda participado en los asesinatos del Almirante Hermes Quijada el 30 de abril de 1973 y un a\u00f1o despu\u00e9s al ex juez Quiroga.<\/p>\n<p>Fueron condenados los dos a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el juez Rafael Sarmiento por tenencia de explosivos, armas de guerra, acopio de municiones, asociaci\u00f3n il\u00edcita calificada y portaci\u00f3n de documentos falsos. Tambi\u00e9n se les acus\u00f3 por la muerte del Almirante Quijada. Ambos pasaron 10 a\u00f1os en prisi\u00f3n y luego fueron liberados en  1984 por el beneficio de reducci\u00f3n de pena.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"Jos\u00e9 Ignacio Garona jurando como Secretario ante los Miembros de la C\u00e1mara Federal. De izquierda a derecha: los jueces Black, Malbr\u00e1n, Fern\u00e1ndez Badesich, Munilla Lacasa y Juan Carlos D\u00edaz Reynolds. Le siguen los fiscales Gonz\u00e1lez Novillo y Gabino Salas. Gentileza &quot;Tata&quot; Yofre.\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/YvpXXZd0Q_720x0__1.jpg\"\/>Jos\u00e9 Ignacio Garona jurando como Secretario ante los Miembros de la C\u00e1mara Federal. De izquierda a derecha: los jueces Black, Malbr\u00e1n, Fern\u00e1ndez Badesich, Munilla Lacasa y Juan Carlos D\u00edaz Reynolds. Le siguen los fiscales Gonz\u00e1lez Novillo y Gabino Salas. Gentileza \u201cTata\u201d Yofre.  <\/p>\n<p>Ra\u00fal Argerm\u00ed se fue a vivir a Espa\u00f1a y al regresar, mediante la solicitud a la Secretar\u00eda de Derechos Humanos de la Naci\u00f3n, en el Expediente 330.381\/92 pidi\u00f3 acogerse a la Ley Reparatoria 24.043 para recibir indemnizaci\u00f3n por haber estado detenido durante la dictadura militar.<\/p>\n<p>En octubre de 1994, por liquidaci\u00f3n N\u00b02.335 del Ministerio de Econom\u00eda cobr\u00f3 la suma<strong>, actualizada por inflaci\u00f3n a diciembre de 2024, de $297.818.427.<\/strong> Por otro lado, Marino Amador Fernandez en el Expediente 440.275\/98 pidi\u00f3 acogerse a los beneficios de la misma ley y en septiembre de 1999, por liquidaci\u00f3n N\u00b012.651 del Ministerio de Econom\u00eda cobr\u00f3 la suma, actualizada por inflaci\u00f3n a diciembre de 2024, de <strong>$249.427.450.<\/strong><\/p>\n<p>Jorge Quiroga, el hijo del juez, quien perdi\u00f3 a su padre cuando apenas hab\u00eda cumplido 16 a\u00f1os, lo record\u00f3 ante <strong>Clar\u00edn<\/strong> como un hombre dedicado a su carrera y a los valores que representaba la justicia. \u201cMi padre empez\u00f3 desde muy joven como meritorio a los 18 a\u00f1os y fue cumpliendo todos los pasos de la carrera judicial. Era una persona muy amiguera, jovial, fan\u00e1tico de Boca, y siempre cre\u00eda profundamente en los principios de la justicia\u201d, relat\u00f3.<\/p>\n<p>Uno de los recuerdos que conserva es una frase de su padre donde le dijo: \u201cDif\u00edcilmente podr\u00eda aplicar la pena de muerte porque no estoy en condiciones de quitarle la vida a alguien; para eso est\u00e1 la justicia de Dios\u201d.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"Enrique Munilla, ex secretario del Camar\u00f3n\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/VQQaaVvHU_720x0__1.jpg\"\/>Enrique Munilla, ex secretario del Camar\u00f3n  <\/p>\n<p>La vida judicial de Quiroga, sin embargo,<strong> estuvo marcada por la amenaza constante de muerte contra \u00e9l y su familia<\/strong>. Decidi\u00f3 no abandonar el pa\u00eds, incluso cuando se lo recomendaron. \u201c\u00c9l siempre dec\u00eda que no ten\u00eda nada que ocultar, que todo lo que hab\u00eda hecho era dentro de la ley y que no iba a escaparse\u201d, record\u00f3 su hijo. Adem\u00e1s, <strong>Quiroga rechazaba la custodia policial<\/strong>, argumentaba que \u201csi me tienen que matar, me van a matar, tenga la custodia que tenga\u201d.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"El escudo del &quot;Camar\u00f3n&quot; recibi\u00f3 un balazo cuando estaba en la entrada el tribunal. \" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/78P1Q4c4d_720x0__1.jpg\"\/>El escudo del \u201cCamar\u00f3n\u201d recibi\u00f3 un balazo cuando estaba en la entrada el tribunal.   <\/p>\n<p>\u201cEse d\u00eda est\u00e1bamos almorzando en casa, y pap\u00e1 hab\u00eda ido a la cancha de Boca. Yo iba a ir al partido con \u00e9l pero por alguna raz\u00f3n no fui. Cuando llamaron para avisarnos que pap\u00e1 hab\u00eda tenido un atentado, lo primero que sali\u00f3 de la boca de mi madre fue: \u2018Lo mataron, lo mataron a pap\u00e1\u2019. Fuimos al hospital Rawson, donde lo hab\u00edan trasladado, y<strong> tuve la desgracia de reconocer el cuerpo porque mi madre estaba muy mal<\/strong>\u201c, relat\u00f3 Jorge Quiroga.<\/p>\n<p>A los 39 a\u00f1os, su madre qued\u00f3 viuda con dos hijos peque\u00f1os, de 16 y 11 a\u00f1os. \u201cNos perdimos la oportunidad de conocerlo realmente, pero llevamos con mucho orgullo su apellido y lo que hizo\u201d, subray\u00f3.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Poder Judicial, al que Quiroga dedic\u00f3 su vida, no reconoci\u00f3 su sacrificio. \u201cInjustamente, no fue valorado por el Poder Judicial. La placa en su homenaje, que hab\u00eda sido puesta por el Servicio Penitenciario Federal,<strong> fue retirada a pedido del gremio judicial y con los votos de jueces de la C\u00e1mara del Crimen<\/strong>. Eso, junto con la decisi\u00f3n de eliminar el cuadro que los empleados de su juzgado hab\u00edan puesto en su memoria, fue algo que nos doli\u00f3\u201d, cont\u00f3.<\/p>\n<p>A pesar de esta falta de reconocimiento oficial, quienes trabajaron con \u00e9l no olvidaron su legado. \u201cCreo que el verdadero reconocimiento vino de sus amigos, colaboradores y compa\u00f1eros de trabajo, quienes valoraron lo que hizo y c\u00f3mo se comport\u00f3\u201d, concluy\u00f3 el hijo de Quiroga.<\/p>\n<p>Durante su trabajo en esa C\u00e1mara Federal, Quiroga encarcel\u00f3 a l\u00edderes de organizaciones como Montoneros y el ERP.<\/p>\n<p>La muerte de Quiroga no fue un hecho aislado contra un miembro de \u201cel Camar\u00f3n\u201d. Formaba parte de una serie de ataques destinados a amedrentar y desestabilizar a los miembros de ese tribunal encargado de juzgar la violencia guerrillera.<\/p>\n<h2>La creaci\u00f3n del \u201cCamar\u00f3n\u201d<\/h2>\n<p>En medio de la escalada de violencia de organizaciones como Montoneros y el ERP, <strong>el gobierno de facto liderado por Alejandro Agust\u00edn Lanusse busc\u00f3 establecer un marco institucional para combatir a la guerrilla<\/strong>. Surgi\u00f3 as\u00ed la idea de la C\u00e1mara Federal en lo Penal, tambi\u00e9n conocida como \u201cCamar\u00f3n\u201d o \u201cla C\u00e1mara del Terror\u201d por sus detractores. Funcion\u00f3 entre 1971 y 1973.<\/p>\n<p>El entonces Ministro de Justicia, Jaime Perriaux, desempe\u00f1\u00f3 un papel central en la formaci\u00f3n de la C\u00e1mara. Seg\u00fan Enrique Munilla, \u201cPerriaux ide\u00f3 la C\u00e1mara como una respuesta al desorden que <strong>generaba tener tribunales federales dispersos e inconexos.<\/strong> Necesit\u00e1bamos un tribunal centralizado que pudiera actuar con rapidez y eficacia\u201d. La propuesta buscaba diferenciarse de enfoques represivos, como los impulsados por sectores militares que abogaban por la eliminaci\u00f3n extrajudicial de los insurgentes.<\/p>\n<p>  <img decoding=\"async\" alt=\"Mart\u00edn Anzoategui, ex secretario del Camar\u00f3n.\" src=\"https:\/\/radioacuariofm.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/THmZztIbR_720x0__1.jpg\"\/>Mart\u00edn Anzoategui, ex secretario del Camar\u00f3n.  <\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s llamativos de esta instituci\u00f3n fue la independencia que mostr\u00f3 ante el gobierno de facto. Enrique Munilla record\u00f3 un episodio clave: \u201cDiez d\u00edas antes de que la C\u00e1mara comenzara a funcionar, los militares quer\u00edan que los detenidos por actos de subversi\u00f3n estuvieran <strong>bajo custodia militar antes de ser transferidos al tribunal.<\/strong> Los jueces se opusieron rotundamente y amenazaron con no jurar si esa ley se aprobaba. Finalmente, los militares cedieron\u201d.<\/p>\n<p>Este incidente reflej\u00f3 la postura de los jueces, que buscaban diferenciarse de pr\u00e1cticas que pudieran asociarlos con la tortura o el abuso de derechos humanos. Seg\u00fan Munilla, \u201cla C\u00e1mara se basaba en la Constituci\u00f3n y el derecho. No \u00e9ramos un grupo de tareas ni actu\u00e1bamos fuera del marco legal\u201d.<\/p>\n<p>La C\u00e1mara comenz\u00f3 <strong>a funcionar el 15 de julio de 1971<\/strong>, en un pa\u00eds marcado por constantes enfrentamientos. En sus<strong> 23 meses<\/strong> de existencia, se convirti\u00f3 en un punto central para la judicializaci\u00f3n de los actos de subversi\u00f3n. Munilla destac\u00f3 que \u201cdurante el tiempo que funcion\u00f3 la C\u00e1mara, <strong>no hubo desapariciones forzadas vinculadas a casos bajo nuestra jurisdicci\u00f3n,<\/strong> lo que contrasta dr\u00e1sticamente con lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de su disoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Dos hechos espec\u00edficos determinaron la creaci\u00f3n de la C\u00e1mara: el copamiento de la localidad de Gar\u00edn por comandos de la FAR el 30 de julio de 1970, y el asalto a un cami\u00f3n del Ej\u00e9rcito en el que fue ejecutado Mario C\u00e9sar Az\u00faa y herido Hugo Alberto Vacca, en abril de 1971. Es as\u00ed como el 28 de mayo de 1971 el gobierno de facto de Lanusse promulg\u00f3 la Ley 19.053 creando la CAFEPE, seg\u00fan sus siglas. El objetivo era juzgar los delitos \u201cde <strong>\u00edndole federal<\/strong> que se comentan en el territorio nacional y lesionen o tiendan a vulnerar b\u00e1sicos principios de nuestra organizaci\u00f3n constitucional o la seguridad de las instituciones del Estado\u201d, seg\u00fan el Ministro de Justicia Jaime Perriaux.<\/p>\n<p>El 7 de julio de 1971 en la Sala de Audiencias de la Corte Suprema de la Naci\u00f3n, prestaron juramento<strong> los nueve camaristas y los tres fiscales<\/strong>, dando inicio el 15 de julio a su funcionamiento. La C\u00e1mara contaba con tres salas integrada cada una por tres jueces, que fueron elegidos por su trayectoria en el derecho, ninguno fue seleccionado de forma improvisada.<\/p>\n<p>Cada juzgado ten\u00eda su secretario y su respectivo fiscal, adem\u00e1s del personal judicial. En total eran aproximadamente 100 empleados administrativos. Los salarios de las personas que integraron la C\u00e1mara ten\u00edan un plus de 40% por el factor de riesgo que representaba juzgar organizaciones guerrilleras.<\/p>\n<p>La C\u00e1mara estaba ubicada en la calle Viamonte a metros de la Plaza Lavalle, donde es hoy la C\u00e1mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, y un tema no menor, <strong>es que ten\u00eda jurisdicci\u00f3n en todo el pa\u00eds.<\/strong> Es decir, que cuando hab\u00eda detenidos por alguna causa de terrorismo fuera de la capital, los jueces junto con su equipo viajaban a la provincia donde hubiese ocurrido el hecho para obtener pruebas y tratarlo desde su lugar de origen.<\/p>\n<p>Los nueve magistrados que juraron fueron C\u00e9sar Black, Ernesto Ure, Juan Carlos D\u00edaz Reynolds, Carlos Enrique Malbr\u00e1n, Eduardo Munilla Lacasa, Jaime Lamont Smart, Tom\u00e1s Barrera Aguirre (luego reemplazado por Esteban Vergara), Jorge Vicente Quiroga y Mario Fern\u00e1ndez Badesich. Por otro lado, los fiscales fueron Jorge Gonz\u00e1lez Novillo, Gabino Salas y Osvaldo Fassi.<\/p>\n<p>Los secretarios de sala fueron Alberto Loza Leguizam\u00f3n, Luis Mar\u00eda Gallego del Valle y Adolfo Lan\u00fas. Los secretarios instructores fueron Mart\u00edn Anzo\u00e1tegui, Ram\u00f3n Benjam\u00edn Rojas, Pedro Carlos Narvaiz, Horacio A. Vaccare, Samuel Mar\u00eda Somoza, Nino Tulio Garc\u00eda Morit\u00e1n, Edgardo Frola, Jos\u00e9 Ignacio Garona y V\u00edctor Adolfo Y\u00e1\u00f1ez.<\/p>\n<p>Los letrados de la fiscal\u00eda fueron Carlos A. Curraiz, Bernardo, Jorge Rodr\u00edguez Palma y Gregorio Badeni. Y por \u00faltimo, el prosecretario general del tribunal, Carlos Alberto Bianco.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el libro del periodista y actual director de la Escuela de Inteligencia de la SIDE Juan Bautista \u201cTata\u201d Yofre \u201cVolver a Matar\u201d, el funcionamiento de la C\u00e1mara se basaba fundamentalmente <strong>en un juicio oral <\/strong>sobre la base de una averiguaci\u00f3n preliminar que se llevaba a cabo por uno de sus vocales. Los jueces dirig\u00edan sus propias vocal\u00edas para sustanciar los sumarios que les correspond\u00edan por turnos, los cuales eran rotativos. Cada dos d\u00edas un juez estaba de turno con su equipo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que esas investigaciones terminaban con una imputaci\u00f3n contra una persona por diversos delitos, el vocal actuante impulsaba la remisi\u00f3n del expediente a la sala de juicio que desde ese momento actuaba en pleno.<\/p>\n<p>Primero se pronunciaba el fiscal que solicitaba el sobreseimiento del detenido o se formulaba la acusaci\u00f3n. Y en este caso, se daba traslado a la defensa y luego se fijaba fecha para la audiencia oral. Enrique Munilla destac\u00f3 que este proceso era r\u00e1pido y eficiente: \u201cNo como ahora, que los casos quedan estancados por a\u00f1os. Nosotros dict\u00e1bamos sentencia en menos de un a\u00f1o en causas muy complejas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn promedio, los detenidos<strong> ten\u00edan una sentencia firme en menos de seis meses<\/strong>. Hoy eso ser\u00eda impensable\u201d, agreg\u00f3 Munilla haciendo el contraste con los procesos judiciales actuales, como es el caso de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner que tiene causas abiertas hace m\u00e1s de diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, algo importante era que cada imputado contaba con todas las garant\u00edas procesales del caso. \u201cSi no hab\u00eda pruebas suficientes, <strong>se sobrese\u00eda al detenido<\/strong>. No se condenaba sin evidencia clara\u201d, se\u00f1al\u00f3 Munilla. Esto marcaba una diferencia crucial con la justicia de la \u00e9poca posterior, donde las garant\u00edas fueron suprimidas. Este modelo ofreci\u00f3 un juicio justo incluso en el contexto de una \u00e9poca turbulenta marcada por un gobierno de dictadura, la violencia y el terrorismo.<\/p>\n<p>El ex presidente de facto Agust\u00edn Lanusse dijo respecto a esta C\u00e1mara: \u201cEn la lucha contra el enemigo subversivo debe<strong> evitarse la f\u00e1cil tentaci\u00f3n de emplear los mismos m\u00e9todos que los terroristas<\/strong>, ya que ello deteriorar\u00eda gravemente la eticidad de nuestra posici\u00f3n y destruir\u00eda el fundamento de nuestra lucha\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, una de las primeras medidas del ex presidente H\u00e9ctor C\u00e1mpora, tras asumir en julio de 1973, <strong>fue disolver el \u201cCamar\u00f3n\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>El periodista Jos\u00e9 D\u2019Angelo enfatiz\u00f3 la diferencia de c\u00f3mo se encar\u00f3 el fen\u00f3meno guerrillero antes y despu\u00e9s del Camar\u00f3n, se\u00f1alando que, \u201cen el a\u00f1o 1975, cuando la C\u00e1mara ya no exist\u00eda, <strong>hubo m\u00e1s de 1.000 desaparecidos en Argentina<\/strong>\u201c. Esto refleja el \u201cvac\u00edo institucional\u201d que dej\u00f3 su disoluci\u00f3n y la incapacidad del Estado de manejar el conflicto en el marco de la legalidad.<\/p>\n<p>Por su parte, Enrique Munilla, empleado en el \u00e1rea de instrucci\u00f3n de la C\u00e1mara, describi\u00f3 la atm\u00f3sfera en la que trabajaban como <strong>\u201cun estado constante de alerta\u201d.<\/strong> Seg\u00fan Munilla, la guerrilla hab\u00eda establecido una \u201ccondena de muerte\u201d sobre jueces y funcionarios que de ese tribunal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Munilla record\u00f3 que, tras la disoluci\u00f3n de la C\u00e1mara, regres\u00f3 a la Facultad de Derecho donde estudiaba abogac\u00eda, encontr\u00f3 un cartel que dec\u00eda <strong>\u201cCondenado a muerte\u201d, firmado por Montoneros.<\/strong> \u201cNosotros viv\u00edamos constantemente amenazados, y eso era solo una muestra de lo que nos pod\u00eda pasar en cualquier momento\u201d, relat\u00f3.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de Quiroga, junto con el atentado fallido contra el juez Eduardo Munilla Lacasa, oblig\u00f3 a muchos miembros de la C\u00e1mara y sus colaboradores a<strong> autoexiliarse por temor a represalias.<\/strong><\/p>\n<h2>El ataque a Munilla Lacasa<\/h2>\n<p>El 27 de agosto de 1974, Eduardo Munilla Lacasa, tambi\u00e9n ex juez de la C\u00e1mara Federal en lo Penal, fue v\u00edctima de un atentado planificado por el ERP (Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo). \u201cPap\u00e1 sali\u00f3 de casa como siempre, en su auto, para ir a trabajar. Viv\u00edamos en Bellavista, provincia de Buenos Aires, y el trayecto inclu\u00eda cruzar dos v\u00edas de ferrocarriles. Cuando lleg\u00f3 a la primera barrera, la del Urquiza, se baj\u00f3, y ah\u00ed comenz\u00f3 todo\u201d, narr\u00f3 a este diario L\u00eda Munilla Lacasa, hija menor de Eduardo.<\/p>\n<p>Desde ambos lados de la barrera, los atacantes estaban listos. Los coches de los militantes del ERP lo esperaban al otro lado del cruce, mientras que otro auto segu\u00eda al de Munilla Lacasa para impedir su escape. Sin embargo, el plan tuvo un contratiempo inesperado:<strong> un veh\u00edculo civil se interpuso entre el coche de Munilla Lacasa y el de sus perseguidores, complicando la emboscada.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando la barrera subi\u00f3, comenzaron los disparos.<strong> \u201cEl auto de mi pap\u00e1 qued\u00f3 hecho un colador\u201d,<\/strong> dijo L\u00eda. En los primeros instantes, Munilla Lacasa pens\u00f3 que el impacto inicial era una piedra que hab\u00eda roto el parabrisas. \u201cPero enseguida se dio cuenta de lo que estaba pasando cuando los impactos siguieron llegando. Se agach\u00f3, sali\u00f3 del auto y corri\u00f3 hacia la estaci\u00f3n de tren m\u00e1s cercana, escondi\u00e9ndose detr\u00e1s de los autos que ven\u00edan en sentido contrario\u201d.<\/p>\n<p>En su huida, un pintor que hab\u00eda estado trabajado un rato antes en la casa de la familia lo reconoci\u00f3 y <strong>le ofreci\u00f3 su bicicleta<\/strong>. Logr\u00f3 escapar y refugiarse en una casa cercana, desde donde llam\u00f3 a las autoridades y a su familia.<\/p>\n<p>Milagrosamente, Munilla Lacasa logr\u00f3 salir ileso, sin un rasgu\u00f1o. Esa misma noche, se escondi\u00f3, y <strong>pocos d\u00edas despu\u00e9s parti\u00f3 al exilio en Uruguay<\/strong>. La familia se uni\u00f3 a \u00e9l meses m\u00e1s tarde. \u201cLa historia de la C\u00e1mara Federal est\u00e1 entrelazada con la historia de la violencia en la Argentina. Mi pap\u00e1 entend\u00eda el riesgo, pero tambi\u00e9n sab\u00eda que estaba cumpliendo con su deber\u201d coment\u00f3 Lia.<\/p>\n<p>Ese ataque coincidi\u00f3 con <strong><em>el aniversario de la Masacre de Trelew, porque Eduardo Munilla Lacasa hab\u00eda sido el juez en el caso<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>De todos los integrantes de la C\u00e1mara, el \u00fanico juez vivo es Jaime Lamont Smart, quien actualmente cumple prisi\u00f3n domiciliaria tras ser condenado por delitos de lesa humanidad por su rol como Ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura entre 1976 y 1979. Sin embargo, sus colegas, como Enrique Munilla (su abogado defensor), consideran que su detenci\u00f3n es una \u201cinjusticia derivada de la venganza\u201d de las organizaciones subversivas.<\/p>\n<p>Munilla tambi\u00e9n relat\u00f3 uno de los momentos de su trabajo en la C\u00e1mara junto a Smart, cuando ambos evitaron que los militares se llevaran a Osvaldo Sigfrido de Benedetti, un guerrillero que estaba bajo su custodia y que sab\u00edan no sobrevivir\u00eda si era entregado. \u201cEstaba acusado de ser parte de la c\u00e9lula que mat\u00f3 al general S\u00e1nchez y los militares de Rosario quer\u00edan llev\u00e1rselo. Nos dimos cuenta de que si se lo llevaban no iba a volver vivo\u201d, record\u00f3. Esa noche, junto con Smart y otro colaborador, se turnaron para proteger a De Benedetti desde las tres de la ma\u00f1ana hasta las diez. \u201cLo sentamos en una esquina, nosotros nos sentamos en la otra para asegurarnos de que no le hicieran nada\u201d.<\/p>\n<p>Cuando De Benedetti fue liberado, les dej\u00f3 un mensaje a ellos: \u201cD\u00edgale a Smart y a sus colaboradores que, aunque no s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3 esa noche, s\u00e9 que me salvaron la vida. Mientras yo viva, a ellos no les va a pasar nada\u201d. Sin embargo, como mencion\u00f3 Munilla, \u201ca De Benedetti lo mataron, y hoy Smart est\u00e1 preso con 89 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<h2>Algunas causas de la C\u00e1mara<\/h2>\n<p>El 6 de septiembre de 1971 a las 15.40 un grupo de importantes dirigentes del PRT-ERP se fugaron de la penal de Villa Urquiza, Tucum\u00e1n y atacaron con armas de fuego al personal de la c\u00e1rcel. Se fugaron catorce miembros del ERP y cuatro comunes luego de asesinar a cinco agentes y dejar gravemente herido a tres.<\/p>\n<p>La fuga comenz\u00f3 luego de que un cami\u00f3n cargado de garrafas (para la granja de la c\u00e1rcel) entr\u00f3 al penal. En esa granja trabajaban varios integrantes del PRT-ERP. Luego de realizar la descarga, el cami\u00f3n iba a salir de la unidad carcelaria pero se detuvo frente a la guardia porque hab\u00eda tenido un supuesto desperfecto. Mientras el cami\u00f3n se detuvo, hab\u00eda varios integrantes del ERP esperando en la salida a que comiencen las acciones y otros estaban dentro del local.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el libro de Yofre, \u201cVolver a Matar\u201d, esta fuga pudo ocurrir porque se redujeron los integrantes de la Sala de Guardia, se redujo el personal administrativo, se cortaron los tel\u00e9fonos, se detuvieron a 30 polic\u00edas que se encontraban en sus dormitorios y controlaron a los guardias de las garitas.<\/p>\n<p> Entre los que se escaparon estaban Benito Urteaga, Juan Manuel Carrizo, Manuel Negr\u00edn, Roberto Coppo, Juan Santiago Mangini, Luis Y\u00e1\u00f1ez, Ram\u00f3n Rosa Jim\u00e9nez, y Carlos Benjam\u00edn Santill\u00e1n. Urteaga y Carrizo eran dos de los seis integrantes del Bur\u00f3 Pol\u00edtico que fue elegido en el V Congreso del PRT. Los otros fueron Santucho, Menna, Pujals y Germ\u00e1n.<\/p>\n<p>La causa la trabaj\u00f3 el juez C\u00e9sar Black, presidente de la C\u00e1mara, junto con su secretario instructor Mart\u00edn Anzo\u00e1tegui. Los detenidos fueron acusados de asociaci\u00f3n il\u00edcita, robo y hurto, tenencia de armas de guerra y explosivos, da\u00f1o calificado, falsificaci\u00f3n y uso de documento p\u00fablico. En primera instancia tuvo 30 procesados, porque luego de la fuga se realizaron allanamientos. Luego de la investigaci\u00f3n las autoridades judiciales tambi\u00e9n dictaron prisi\u00f3n para el alcalde de la c\u00e1rcel, Virgilio Carpintieri.<\/p>\n<p>\u201cEl bautismo de fuego de la C\u00e1mara Federal, si no fue el primer hecho, fue la fuga en la provincia de Tucum\u00e1n de<strong> la c\u00fapula del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo.<\/strong> Lo llamo bautismo de fuego por su importancia\u201d, dijo a este diario Mart\u00edn Anzo\u00e1tegui, secretario instructor de la causa.<\/p>\n<p>Cuando ocurre la fuga, le dan intervenci\u00f3n a la vocal\u00eda n\u00famero uno de la cual formaba parte Anzo\u00e1tegui e inmediatamente con su equipo viajaron a Tucum\u00e1n. Se quedaron cinco d\u00edas trabajando ya que se hab\u00edan fugado los cabecillas m\u00e1s importantes del ERP, que fueron recapturados r\u00e1pidamente y puestos a disposici\u00f3n de la justicia. Ah\u00ed tomaron las declaraciones indagatorias a cada uno de los detenidos en la Guarnici\u00f3n de Ej\u00e9rcito de Tucum\u00e1n.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed en lo personal <strong>me toc\u00f3 indagar a Gorriar\u00e1n Merlo<\/strong>, que era un cabecilla muy importante dentro de la organizaci\u00f3n. Y hay una cosa que a m\u00ed me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n. Yo ten\u00eda entonces 30 a\u00f1os. En un momento de la indagatoria, el detenido estaba muy cansado, estaba muy agitado, y entonces le digo, \u2018vamos a parar un momento la declaraci\u00f3n\u2019. Le ofrezco tomar un caf\u00e9, un t\u00e9, un vaso de agua, y fuera ya de la indagatoria, le pregunto a Gorriar\u00e1n Merlo, \u2018Gorriar\u00e1n, \u00bfqu\u00e9 quieren ustedes?\u2019 Y me contesta, \u2018romper todo\u2019. Yo le pregunto casi con ingenuidad, \u2018\u00bfpara qu\u00e9 romper todo?\u2019 Y me contesta, \u2018la patria socialista\u2019. \u2018\u00bfQu\u00e9 es eso?\u2019 le digo. Y me responde, \u2018secretario, primero rompemos, despu\u00e9s se lo explico\u2019\u201d, relat\u00f3 Mart\u00edn Anzo\u00e1tegui.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, explic\u00f3 que todo el sumario de la causa le llev\u00f3 un mes armarlo ya que no hab\u00edan trabas en los procesos judiciales y agreg\u00f3: \u201carmar todo el sumario habr\u00e1 durado no m\u00e1s de un mes. Inmediatamente como secretario lo elevo al Tribunal Oral, que era una de las salas que por turno le correspond\u00eda intervenir. Cada uno con su defensor particular, se hace el juicio y <strong>terminaron todos condenados por el homicidio del guardia de la c\u00e1rcel que matan para escapar, y la fuga<\/strong>\u201d.<\/p>\n<h2>Secuestro y asesinato de Oberd\u00e1n Sallustro<\/h2>\n<p>El 21 de marzo de 1972, Oberd\u00e1n Guillermo Sallustro, empresario \u00edtalo-paraguayo y presidente de Fiat-Concord en Argentina, fue secuestrado. Ocurri\u00f3 a las 11 de la ma\u00f1ana mientras se dirig\u00eda hacia el trabajo, su veh\u00edculo fue interceptado por dos autos de los que descendieron seis personas armadas. Tras herir al chofer de un disparo en el brazo, los atacantes forzaron a Sallustro a subir a una camioneta y lo llevaron cautivo.<\/p>\n<p>El Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo orquest\u00f3 el secuestro como parte de su estrategia de financiamiento mediante extorsiones. Este caso reson\u00f3 a nivel internacional por el alto perfil de Sallustro como ejecutivo n\u00famero uno de Fiat en Argentina, y tercero a nivel mundial. Incluso el Papa Paulo VI intercedi\u00f3 desde el Vaticano, pidiendo por la vida del empresario.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s del secuestro, el ERP emiti\u00f3 sus exigencias: un rescate de un mill\u00f3n de d\u00f3lares, la liberaci\u00f3n de cincuenta prisioneros de su organizaci\u00f3n, la libertad de seis trabajadores detenidos durante el Viborazo y la reincorporaci\u00f3n de empleados despedidos de la Fiat. Sin embargo, el gobierno de Lanusse se neg\u00f3 rotundamente a \u201cnegociar con delincuentes\u201d.<\/p>\n<p>Sallustro pas\u00f3 parte del secuestro en el s\u00f3tano de una casa en Reconquista, Villa Ballester. Las organizaciones armadas en su momento alquilaban casas para mantener a sus v\u00edctimas, que eran llamadas \u201cc\u00e1rceles del pueblo\u201d. Como esto era un modo de operar com\u00fan, la polic\u00eda investig\u00f3 los alquileres de los \u00faltimos seis meses hechos por gente joven e iban casa por casa buscando pistas. Seg\u00fan Enrique Munilla, \u201cla polic\u00eda iba buscando lo que les pareciera sospechoso, porque sab\u00edan que en alg\u00fan momento iban a dar con algo\u201d.<\/p>\n<p>Con este proceso, un d\u00eda tocaron la puerta de una casa y les llam\u00f3 la atenci\u00f3n algo: vieron a un hombre que estaba desarmando una pistola e intent\u00f3 taparla. Result\u00f3 ser Ponce de Le\u00f3n, un miembro clave del comando. Despu\u00e9s de la detenci\u00f3n de Ponce de Le\u00f3n, Sallustro fue trasladado a una casa ubicada en el barrio de Villa Lugano, donde viv\u00edan los militantes del ERP Mario Ra\u00fal Klachko y su esposa brasile\u00f1a, Guiomar Schmidt.<\/p>\n<p>A partir de esa detenci\u00f3n, el 10 de abril de ese mismo a\u00f1o, la polic\u00eda rode\u00f3 la vivienda en Lugano tras notar comportamientos sospechosos. Al intentar ingresar, fueron recibidos con disparos desde el interior y se desat\u00f3 un violento tiroteo. Enrique Munilla record\u00f3 la escena,<strong> \u201cla tensi\u00f3n era palpable; sab\u00edan que era una de las casas clave, pero nadie esperaba lo que encontraron al entrar\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Durante el enfrentamiento,<strong> los guerrilleros asesinaron a Sallustro<\/strong> de tres disparos: uno en la nuca y dos en el pecho, y luego huyeron. Cuando las fuerzas de seguridad irrumpieron, encontraron su cuerpo de espaldas en una cama. En su bolsillo, hallaron una carta que dec\u00eda: \u2018Voy a conocer la verdad de Dios y de Giorgio\u2019, en referencia a su hijo que hab\u00eda fallecido ahogado en una pileta.<\/p>\n<p>El asesinato de Sallustro desencaden\u00f3 una intensa investigaci\u00f3n que culmin\u00f3 con la detenci\u00f3n de 16 personas, todas vinculadas al ERP. Los cargos incluyeron asociaci\u00f3n il\u00edcita, secuestro extorsivo, asesinato y resistencia a la autoridad. Seg\u00fan el juez de la causa, Jaime Smart, \u201ceste caso fue un ejemplo del funcionamiento eficiente de la C\u00e1mara: en menos de un a\u00f1o, todos los responsables enfrentaron<strong> un juicio justo y recibieron condenas firmes<\/strong>\u201c. Enrique Munilla tambi\u00e9n coment\u00f3 sobre la rapidez judicial con la cual trataron el caso: \u201cA diferencia de lo que ocurre hoy, los procesos se resolv\u00edan r\u00e1pidamente. No hab\u00eda lugar para dilaciones. La justicia funcionaba\u201d.<\/p>\n<p>Smart recalc\u00f3, \u201cla C\u00e1mara funcion\u00f3 como correspond\u00eda, cuando hab\u00eda que liberar, se liberaba. Incluso en la causa Sallustro hubo absoluci\u00f3n de tres mujeres que eran integrantes del ERP, pero que argumentaron que viv\u00edan con sus maridos y que si sus maridos ten\u00edan armas en la casa, ellas no eran responsables de eso. Sino que eran de sus maridos exclusivamente\u201d.<\/p>\n<h2>Masacre de Trelew<\/h2>\n<p>El 15 de agosto de 1972, 25 integrantes de diversas organizaciones armadas se fugaron del penal de Rawson con el objetivo de escapar a Chile. Llegaron al aeropuerto de Trelew, donde intentaron tomar un avi\u00f3n. Sin embargo, solo seis de ellos lograron abordar y ser recibidos por el presidente chileno Salvador Allende, entre ellos Mario Roberto Santucho. El resto fue detenido y trasladado a la Base Aeronaval Almirante Zar, que depend\u00eda de la Armada Argentina.<\/p>\n<p>En la madrugada del 22 de agosto, un grupo de marinos sac\u00f3 a los detenidos de sus celdas y<strong> los fusil\u00f3 en un acto que luego ser\u00eda conocido como la Masacre de Trelew.<\/strong> De los 19 presos, 16 murieron: Carlos Astudillo, Rub\u00e9n Pedro Bonnet, Eduardo Capello, Mario Emilio Delfino, Alfredo Kohan, Susana Lesgart, Jos\u00e9 Ricardo Mena, Clarisa Lea Place, Miguel \u00c1ngel Polti, Mariano Pujadas, Carlos Alberto del Rey, Mar\u00eda Ang\u00e9lica Sabelli, Humberto Su\u00e1rez, Humberto Toschi, Alejandro Ulla y Ana Mar\u00eda Villarreal de Santucho.<\/p>\n<p>Los \u00fanicos sobrevivientes, gravemente heridos, fueron Alberto Camps, Mar\u00eda Antonia Berger y Ricardo Ren\u00e9 Haidar. Estos sobrevivientes fueron trasladados a la Base Naval Puerto Belgrano, donde dieron testimonio de lo ocurrido. M\u00e1s tarde, durante la \u00faltima dictadura militar, los tres fueron secuestrados y desaparecidos por el terrorismo de Estado de la dictadura.<\/p>\n<p>El juez Jorge Quiroga, en ese momento, llevaba la investigaci\u00f3n sobre la fuga del Penal de Rawson, lo que gener\u00f3 su asociaci\u00f3n con la Masacre de Trelew, a pesar de que <strong>no tuvo ninguna participaci\u00f3n en ella<\/strong>. El juez de turno que inicialmente recibi\u00f3 el caso de la masacre fue Eduardo Munilla Lacasa, quien se declar\u00f3 incompetente para continuar debido a que el hecho ocurri\u00f3 en un batall\u00f3n militar, lo que consideraba competencia de la justicia militar. Esta decisi\u00f3n molest\u00f3 a los miembros del ERP, y m\u00e1s adelante tanto Quiroga como Munilla se convirtieron en blanco de atentados c\u00f3mo mencionamos anteriormente.<\/p>\n<p>Jorge Gonz\u00e1lez Novillo, hijo del fiscal que llevaba su mismo nombre, relat\u00f3 que la fecha del 22 de agosto marcaba un momento de m\u00e1xima tensi\u00f3n: \u201c<strong>Mi viejo solo adoptaba medidas de resguardo cuando se acercaba la fecha del 22 de agosto<\/strong> y se recordaba a los que denominaban como \u2018Los H\u00e9roes de Trelew\u2019. Para esa fecha siempre nos \u00edbamos de la capital a alg\u00fan lugar seguro para evitar cualquier tipo de atentado\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, L\u00eda Munilla, hija del magistrado, comparti\u00f3 su experiencia familiar: \u201cMi viejo le toc\u00f3 ser juez en uno de los casos m\u00e1s sonados, el caso Trelew. Muy fuerte. Entonces, medio que mis viejos nos escondieron un poco ese agosto del 74, porque coincid\u00eda con el aniversario de la masacre\u201d.<\/p>\n<h2>La llegada de C\u00e1mpora y la disoluci\u00f3n de la C\u00e1mara<\/h2>\n<p>El 25 de mayo de 1973 marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la pol\u00edtica argentina. H\u00e9ctor Jos\u00e9 C\u00e1mpora asum\u00eda la presidencia tras la victoria electoral del Frente Justicialista de Liberaci\u00f3n Nacional (FREJULI), con un contundente 49,53% de los votos.<\/p>\n<p>La llegada de C\u00e1mpora marc\u00f3 un cambio dr\u00e1stico, especialmente en las relaciones con las organizaciones guerrilleras. Asumi\u00f3 con un fuerte respaldo de los sectores juveniles del peronismo, entre ellos Montoneros, quienes ve\u00edan en \u00e9l una oportunidad para consolidar sus objetivos pol\u00edticos y sociales.<\/p>\n<p>Una de las primeras medidas del gobierno fue la promulgaci\u00f3n de la Ley de Amnist\u00eda 20.508 que permiti\u00f3 la<strong> liberaci\u00f3n de m\u00e1s de dos mil presos<\/strong>, encarcelados por actos de violencia. Jaime Smart, record\u00f3 el momento en que se implement\u00f3 la amnist\u00eda: \u201cFue una decisi\u00f3n anunciada, tanto por el peronismo como por el radicalismo, pero no dej\u00f3 de ser impactante. Liberaron a todos los detenidos, incluso a aquellos con causas comprobadas\u201d.<\/p>\n<p>Por otro lado, Enrique Munilla afirm\u00f3: \u201clas amnist\u00edas son para pacificar. Todas las amnist\u00edas de la historia del mundo son con el abandono de las armas y el cese de las hostilidades. Estos no prometieron nada, <strong>se guardaron las armas y las volvieron a usar al poco tiempo despu\u00e9s<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>El 25 de mayo de 1973, las c\u00e1rceles abrieron sus puertas para los detenidos, quienes salieron en medio de celebraciones y recibimientos organizados por sus compa\u00f1eros de militancia. Munilla agreg\u00f3 que los guerrilleros que hab\u00edan sido liberados pasaron r\u00e1pidamente a ocupar espacios de poder dentro del aparato estatal.<\/p>\n<h2>Amenazas, atentados y asesinato<\/h2>\n<p>Tras la disoluci\u00f3n de la C\u00e1mara Federal y la liberaci\u00f3n de los detenidos, las organizaciones armadas retomaron las armas y muchos de sus miembros buscaron venganza contra los magistrados que los hab\u00edan juzgado. Como ya se relat\u00f3, el caso m\u00e1s tr\u00e1gico fue el asesinato del juez Jorge Quiroga, mientras que Eduardo Munilla Lacasa sobrevivi\u00f3 milagrosamente a un atentado que lo oblig\u00f3 a exiliarse con su familia en Uruguay durante un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Por su parte, Jaime Smart se fue a Venezuela y Carlos Enrique Malbr\u00e1n a Per\u00fa. El fiscal Jorge Gonz\u00e1lez Novillo parti\u00f3 a Brasil, y Ernesto Benito Ure, Juan Carlos D\u00edaz Reynolds, Nino Garc\u00eda Morit\u00e1n, Enrique Avenda\u00f1o y Jos\u00e9 Ignacio Garona a Uruguay.<\/p>\n<p>El hijo de Jorge Gonz\u00e1lez Novillo dijo, \u201cmuchos se fueron, mi padre se fue a Brasil unos meses, pero no pudo en Brasil, no era un destino muy amigable, as\u00ed que se qued\u00f3 unos meses y volvi\u00f3. Ah\u00ed dijo bueno, que sea lo que tenga que ser\u201d.<\/p>\n<p>A Carlos Enrique Malbr\u00e1n en 1971<strong> lo intentaron matar en la puerta de su casa y le dispararon en las piernas<\/strong>. Carlos Alberto Bianco, prosecretario general de la C\u00e1mara Federal <strong>estuvo secuestrado durante 20 d\u00edas desde el 26 de agosto de 1973,<\/strong> y seg\u00fan investigaciones el ERP habr\u00eda logrado obtener los datos de Quiroga para matarlo porque se los quitaron a Bianco durante el secuestro. Luego lo soltaron.<\/p>\n<p>El secretario de instrucciones Mart\u00edn Anzo\u00e1tegui recibi\u00f3 amenazas a trav\u00e9s de llamadas telef\u00f3nicas: \u201cRecib\u00ed varias amenazas telef\u00f3nicas, pero el hecho m\u00e1s grave fue a Quiroga, solo porque hab\u00eda sido juez en la fuga de la Penal de Rawson. A Carlos Bianco, un gran funcionario, lo secuestraron. Ni siquiera ten\u00eda funciones de procedimientos, ni interven\u00eda en ninguna vocal\u00eda. Era un prosecretario y un hombre de total confianza. Despu\u00e9s de que lo liberaron qued\u00f3 muy alterado en su salud mental, yo no s\u00e9 si lo torturaron f\u00edsicamente. Pero s\u00e9 que hab\u00eda quedado muy mal, muy alterado ps\u00edquicamente y muri\u00f3 muy joven de muerte natural\u201d, record\u00f3 Anzo\u00e1tegui.<\/p>\n<p>Por otro lado, Enrique Munilla afirm\u00f3, \u201cyo creo que si hubiera durado m\u00e1s la C\u00e1mara Federal nos hubi\u00e9ramos muerto todos, <strong>pero del coraz\u00f3n.<\/strong> Porque sufrimos mucho\u201d. Relat\u00f3 que varios de sus colegas decidieron abandonar la C\u00e1mara por miedo a los atentados, mientras que \u00e9l mismo tom\u00f3 un curso de defensa personal porque \u201cviv\u00eda siempre en alerta\u201d.<\/p>\n<p>Durante los 23 meses del funcionamiento de la C\u00e1mara, se instruyeron m\u00e1s de tres mil causas, se dictaron m\u00e1s de dos mil sobreseimientos, se dictaron casi <strong>1000 sentencias condenatorias y absolutorias<\/strong> y en el momento de la disoluci\u00f3n ten\u00eda todav\u00eda unos 500 procesados.<\/p>\n<p><strong>*Mari Estefani Carvajal y Sol Garc\u00eda Hamilton, alumnas de la maestr\u00eda Clar\u00edn-Universidad de San Andr\u00e9s<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 28 de abril de 1974, en pleno gobierno democr\u00e1tico de Isabel Per\u00f3n, el entonces juez Jorge Vicente Quiroga fue asesinado en un atentado del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), crimen que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la lucha contra la violencia guerrillera en Argentina. 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