Murió el pionero que hizo una obra que lo convirtió en leyenda y creó un oasis donde había un desierto
La historia de Mirko Cvjetanovic, un pionero en la producción nacido en Derventa, entonces parte del Reino de Yugoslavia, allá por 1929, quedará en las familias santacruceñas. La semana pasada, el productor, que murió a los 95 años por causas naturales, fue despedido con innumerables muestras de respeto y admiración por parte de las entidades agropecuarias de la provincia.
Su infancia estuvo marcada por la espera y la separación: junto a su madre y sus dos hermanos, vivió en la pequeña aldea de Pucisca, en la isla de Brac (hoy convertida en Croacia), mientras su padre, que había emigrado a la Patagonia argentina, ahorraba el dinero necesario para reunir a la familia. Finalmente, en Puerto San Julián, Santa Cruz, Mirko vio a su padre esperando en la playa. Aquel reencuentro marcó el inicio de una nueva era para la familia Cvjetanovic en un remoto confín del mundo. Hoy, son referentes en la producción ganadera en esa región.
Hay que ir a 1936, con la historia de Nikola, su padre, quien..


