Tal como lo tenía previsto, como parte de su estrategia para lograr una especie de “blindaje” anticorridas de cara a las próximas elecciones presidenciales, el Banco Central (BCRA) renovó formalmente hoy el swap de monedas que mantiene con China.
De este modo, preservó la posibilidad de disponer de al menos US$5000 millones “para respaldar la estabilidad financiera en la Argentina y dar soporte al comercio y la inversión entre ambos países”. Además, extendió el plazo del acuerdo de tres a cinco años.
La entidad conducida por Santiago Bausili concretó así el segundo paso de su plan para asegurarse la disponibilidad de dólares de cara a ese proceso electoral. El Gobierno complementa ese esquema con acuerdos con organismos internacionales que le permitan acceder a financiamiento a menor costo y contar, además, con los recursos necesarios para afrontar los vencimientos de deuda.
A comienzos de julio el BCRA había sellado la refinanciación hasta 2028 de los repos (préstamos con garantía) que ya tenía acordados con bancos internacionales. La operación se instrumentó utilizando títulos Bonar que mantenía en cartera para acceder a ese financiamiento a una tasa SOFR en dólares más un spread de 4 puntos porcentuales, equivalente hoy a 7,66% anual.
“El Banco Popular de China (PBoC) y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) firmaron la renovación de su acuerdo bilateral de swap de monedas por un monto de RMB 130.000 millones [unos US$19.000 millones]”, explicó la entidad en un comunicado.
En ese texto detalló que, a diferencia de los acuerdos anteriores, en esta oportunidad el plazo de vencimiento se extendió de tres a cinco años, lo que “permitirá brindar una mayor previsibilidad sobre la continuidad de esta herramienta”.
Además, destacó que se mantiene la activación por RMB 35.000 millones vigente desde comienzos de 2023.
Por último, el BCRA señaló que “la renovación de estos acuerdos afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones y la excelente relación que han mantenido en los 17 años transcurridos desde el primer acuerdo firmado en 2009”.
Bausili había aprovechado su paso por el gigante asiático hace poco más de un mes para participar de un evento organizado por el Banco de Basilea y dejar encaminado este entendimiento que hoy se renovó hasta el año 2031. Fue tras reunirse en Shanghái con su par del Banco Popular de China (PBOC), Pan Gongsheng, encuentro que quedó incluso plasmado en una foto protocolar.
El swap acordado opera bajo dos modalidades. Tiene una cuenta con fondos que permanecen dentro del sistema financiero chino, a los que se accede a menores costos, y se usan para facilitar las operaciones comerciales entre los dos países.
Pero también hay una cuenta local, que es la que deja habilitada la posible conversión de los yuanes en dólares y su utilización en la plaza local o para pagos externos. Este componente activado es el que le permite al BCRA “utilizar esos fondos sin necesidad de autorizaciones adicionales, lo que constituye una herramienta relevante para nuestra gestión de liquidez”, explicó tiempo atrás el propio Bausili al ser consultado al respecto en una presentación.