El Ministerio de Gobierno inició las tareas de preservación de una colección de negativos en placas de vidrio y acetato que registran distintos aspectos de la historia sanjuanina entre las décadas de 1930 y 1950.
El material está conformado por 468 cajas contenedoras de negativos que muestran registros visuales de documentos y escenas de la época. Entre ellos se encuentran pasaportes, actas de matrimonio, registros de nacimiento, imágenes de la vida cotidiana, la fisonomía urbana, los usos, la moda y las costumbres de una sociedad que atravesó profundas transformaciones.
La colección ingresó al Archivo General de la Provincia (AGP) el pasado 27 de marzo mediante la donación realizada por la licenciada Amalia Julia Bruno, profesional vinculada a la Facultad de Ciencias Sociales, donde se desempeñó como docente e investigadora e integró el Gabinete de Estudios e Investigación en Comunicación.
Las imágenes constituyen un valioso testimonio de uno de los períodos más significativos de la historia provincial. El conjunto documental permite reconstruir el desarrollo de la ciudad antes de la devastación provocada por el terremoto de 1944 y seguir el proceso de reconstrucción hasta 1956.
Tras el ingreso de la colección, el personal técnico del AGP comenzó las tareas de conservación preventiva. El trabajo se centra en tres aspectos fundamentales: la manipulación, el embalaje y las condiciones ambientales de resguardo.
Las placas de vidrio requieren cuidados específicos debido a la fragilidad mecánica del soporte y a la sensibilidad de la emulsión fotográfica frente a la humedad y al calor. Por ese motivo, las tareas se realizan con guantes de nitrilo, sujetando las placas únicamente por los bordes y trabajando sobre superficies protegidas y despejadas.
Para la limpieza superficial se utilizan cepillos de cerda suave. Posteriormente, cada placa es envuelta en papel libre de ácido y lignina y almacenada en cajas contenedoras diseñadas para evitar desplazamientos y posibles daños.
El material permanece resguardado en espacios que mantienen condiciones ambientales estables. La humedad relativa se controla entre el 30 % y el 40 %, mientras que la temperatura se mantiene entre los 15 y 18 grados. Además, las placas son conservadas en carros móviles protegidos de la luz directa.
La recuperación y preservación de este patrimonio documental fortalece la conservación de la memoria histórica de San Juan. Las imágenes aportan evidencia visual sobre las transformaciones sociales, urbanas e institucionales de una etapa clave para comprender la construcción de la provincia actual.



