Cuáles son las provincias con más oportunidades en tiempos de Milei, según el ranking de un exministro

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Es una foto que pretende dar cuenta de quiénes aprovecharán mejor y quiénes sufrirán más el cambio estructural que empuja Javier Milei en la economía argentina. En esa tabla de posiciones, los ganadores del mundo productivo serían la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén; en cambio, en el fondo, se hunden Formosa y La Rioja, las provincias más complicadas. No por nada, días atrás, el gobernador riojano, Ricardo Quintela, anunció que volverá a emitir “chachos” -una cuasimoneda- para pagar aumentos de salarios.

El ranking privado surge en momentos en que actividades como el agro, la minería, la energía y los bancos despegan de la mano de los boosters libertarios, mientras la construcción, el comercio y la industria sufren el cambio de modelo. Esa fragmentación sectorial impacta regionalmente: las provincias del centro rural y de la región cordillerana enfrentan un escenario más auspicioso que los grandes centros urbanos, donde está la industria.

De hecho, la Unión Industrial Argentina (UIA) informó en su encuesta de junio distribuida la semana pasada que el 38% de las empresas relevadas indicó que su nivel de producción cayó en abril en comparación con el promedio del primer trimestre del año. También bajaron las ventas y el empleo. Según el think tank Misión Productiva, en base a datos públicos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), casi el 60% de las ramas productivas privadas destruyó empleo registrado entre noviembre de 2023 y febrero de 2026. “Esto es, 554 actividades de las 948 relevadas por la SRT han disminuido su cantidad de empleo durante el período de gestión actual”, subrayaron.

En ese marco, la consultora Empiria, que dirige el exministro de Economía Hernán Lacunza, elaboró el primer ranking productivo provincial. “Lo que hicimos fue ordenar las 24 provincias en términos productivos. Como se abarcan muchas áreas, dividimos el análisis en cuatro atributos: capacidad productiva, tamaño de mercado, atracción de inversiones y presión impositiva”, explicó a LA NACION Bautista Santamarina, de Empiria.

“El atributo ‘Tamaño de Mercado’ es el más ligado al presente, dado que pondera variables asociadas a las economías provinciales hoy. El de ‘Capacidad Productiva’ tiene el Producto Bruto Geográfico, exportaciones, cantidad de empresas y empleo, como medida de las ‘habilidades’ para producir de las provincias. La ‘Atracción de Inversiones’ tiene variables que miran dónde se está invirtiendo más hoy, más relacionado con el futuro, y el nivel educativo como medida de capital humano. Finalmente, la ‘Presión Impositiva’ es la tasa de ingresos brutos para cuatro sectores, como forma de analizar dónde es más caro o barato producir”, dijo el economista y aclaró que todo esto fue ponderado (40%, Capacidad Productiva; 30%, Tamaño de Mercado; 20%, Atracción de Inversiones y 10%, Presión Impositiva).

Vaca MuertaSobrevolando Patagonia – Shutterstock

Según la firma, la Ciudad de Buenos Aires lidera el ranking productivo general con posiciones sólidas en casi todos los atributos. Es primero en capacidad productiva (PBG per cápita $38.000 millones, empleo privado de 43% de la población, 39 empresas cada 1000 habitantes); tercero en tamaño de mercado (alta densidad poblacional, salario medio $3,3 millones), infraestructura (16% del presupuesto público en obras) y capital humano (el mayor nivel educativo promedio) en el principal centro urbano del país.

“Neuquén se posiciona en segundo lugar”, recalcaron. Es traccionada principalmente por su liderazgo en atracción de inversión: US$36.953 millones del RIGI y altos niveles de permisos de construcción. A eso se le suma una elevada capacidad productiva (PBG per cápita de $39.000 millones, 11 empresas cada 1000 habitantes y US$6451 millones de exportaciones per cápita). “Este resultado es coherente con el crecimiento de los últimos años, ligado a la expansión de Vaca Muerta y el dinamismo de la industria hidrocarburífera, que posiciona a la provincia como el principal destino de inversión del país”, estimaron los autores del informe, entre los que están Santamarina y Lucas Tettamanti, también de la consultora Empiria.

Buenos Aires está tercera “pese a mostrar debilidades estructurales en capacidad productiva (décimo lugar, PBG per cápita $11.000 millones, empleo privado 38% de la población y US$1816 millones de exportaciones per cápita) e inversiones (en el puesto 18, 7% de su gasto en obra y debajo del promedio en permisos de construcción)“, dijeron y agregaron: ”Su posición se sostiene por ser la primera provincia en el atributo de tamaño de mercado, dado que alberga al 39% de la población del país, que refleja el peso de su mercado interno: lidera las ventas de supermercado ($749.000 millones) y la demanda de energía eléctrica industrial (16.971 miles de MWH)“.

“En atracción de inversiones, luego de Neuquén se destacan Río Negro (2°) y San Juan (3°), provincias que concentran proyectos RIGI de gran escala en hidrocarburos y minería (US$19.589 millones y US$25.029 millones respectivamente)“, señalaron y cerraron: ”La inversión pública en infraestructura es dispar entre ambos: 13% para el gobierno de San Juan y 4% en Río Negro. Las tasas de Ingresos Brutos más bajas las presentan Mendoza (líder, 1% para Industria), seguido de Formosa, Chaco y CABA. En el caso de Formosa y Chaco, sugiere esfuerzos por reducir la carga tributaria en provincias rezagadas en términos productivos para compensar deficiencias estructurales en desarrollo e inversión».

Como se mencionó, el ranking pondera doce variables agrupadas en cuatro atributos, de acuerdo al grado de desarrollo productivo (oferta), tamaño de mercado (demanda), nivel de inversión y presión impositiva provincial.

En “Capacidad productiva” se incluye el Producto Bruto Geográfico (per cápita), empleo privado (en porcentaje de la población total), nivel educativo (medio de los ocupados), cantidad de empresas (cada 1000 habitantes) y exportaciones (per cápita, en dólares). En “Tamaño de mercado” se incluyó el salario (medio), las ventas totales de supermercados y la demanda total de energía industrial; en “Atracción de inversión” se contemplaron los proyectos RIGI presentados por provincia, los permisos de construcción (estandarizados por metro cuadrado) y el gasto en obra del gobierno provincial (como porcentaje del gasto total); y en “Presión impositiva” se comparó la alícuota media para los sectores de intermediación financiera, industria manufacturera, construcción y comercio, desarrollaron en Empiria.

“Dada la heterogeneidad en la unidad de medida de las variables, se estandarizaron los valores (restando la media y dividiendo por la dispersión, lo que provee una calificación cardinal y no solo ordinal) de modo de poder sumarlas en un índice agregado”, señalaron sobre la metodología”.

“El cambio en la estructura productiva tiene un impacto sectorial heterogéneo, con claros ganadores como el agro, la energía, la minería y los bancos, y otros rezagados como la industria manufacturera, el comercio y la construcción. Dada su localización geográfica, las diferencias productivas tienen impacto regional: en términos generales, las provincias del centro rural y de la región cordillerana enfrentan un escenario más auspicioso que los grandes centros urbanos, con mayor densidad de los sectores con dificultades”, esgrimieron desde la consultora de Lacunza.

“El cambio estructural deja al descubierto las ineficiencias que acarreaba una economía altamente regulada y cerrada al comercio internacional —la sexta economía más cerrada del mundo de 136 países—. La reversión hacia una economía más abierta reasigna recursos de sectores ineficientes hacia otros con ventajas comparativas, aunque el proceso no es lineal ni gratuito en términos sociales, demográficos y laborales», cerraron.