La cadena de pagos en el sector privado suma presiones. Durante marzo, los cheques rechazados por falta de fondos volvieron a aumentar y los números se duplicaron frente a los que se registraban un año atrás, en un contexto donde la actividad económica se comporta de manera desigual por sector.
El mes pasado, la relación de los rechazados por motivos exclusivos de “sin fondos suficientes” totalizó un 2,2% en cantidades sobre el total de los documentos compensados. Además, significó un 1,6% en términos de montos, de acuerdo con el Informe de Pagos Minoristas que elabora mensualmente el Banco Central (BCRA).
Este avance consolidó una tendencia al alza que viene gestándose en el último año. En comparación, hubo un 2% de cheques rechazados durante enero y febrero, lo que significa un incremento del 10% mensual. Más llamativa es la comparativa frente a un año atrás: en aquel entonces, los rechazados por falta de fondos representaban un 1,25% en cantidades y 0,8% en montos, por lo que se duplicaron en estos últimos 12 meses.
La otra cara de la moneda es que los cheques digitales en dólares siguen ganando terreno en el ecosistema de pagos local. En marzo se compensaron 74 echeq en moneda dura, por un monto total de US$27,5 millones, un 358% más que en febrero.
Aunque por el momento se concretaron apenas las primeras operaciones, se trata de un cambio de paradigma luego de que el Banco Central habilitara la emisión de cheques electrónicos en moneda estadounidense en agosto del año pasado. Recién en enero de este año entró en vigencia, por lo que es el tercer mes de su puesta en marcha.
“La medida se enmarca en la política del Gobierno Nacional de promover la competencia de monedas, como así también en las políticas promovidas desde el BCRA de mayor oferta de servicios y productos financieros por parte de los bancos», había publicado la autoridad monetaria en ese entonces.
La tendencia siguió durante abril, ya que días atrás la Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (Casfog) anunció que se concretaron las primeras negociaciones de echeq en dólares entre entidades de la cámara. “Es un paso concreto hacia la ampliación de alternativas de crédito en moneda dura, contribuyendo al desarrollo del mercado de capitales y al fortalecimiento del financiamiento productivo”, sumaron.
En el universo de pesos, en el tercer mes del año se compensaron 5,1 millones de cheques en moneda local, tanto en formato físico como electrónico, por un volumen total de $22,4 billones. La presencia del echeq es cada vez más notoria, ya que abarca el 62% de las cantidades transaccionadas, y el 82,9% en términos de montos compensados.
Dentro del ecosistema de pagos argentino, los pagos hechos con transferencia mediante códigos QR siguieron en plena expansión. En marzo se registraron un total de 99,6 millones de operaciones en pesos, equivalente a un salto interanual del 66,9% en cantidades y del 73,1% en montos. De estos valores, el 53,5% fue realizado por clientes que utilizaron sus cuentas a la vista (los CBU de los bancos) y en un 46,5 % correspondió a sus cuentas de pago (el CVU de la billetera digital).
En contraste con el dinamismo del mundo digital, el uso de plásticos tradicionales muestra una tendencia contractiva cuando se ajusta por inflación. Las tarjetas de débito, a pesar de registrar 160,4 millones de transacciones, sufrieron una caída del 9,5% en cantidades y del 15,1% interanual en sus montos reales.
Un comportamiento similar se observó en las tarjetas de crédito. Con un total de 153,2 millones de pagos realizados, experimentaron un retroceso del 7,7% en cantidades y del 14,5% en montos reales, de acuerdo con el informe del BCRA.
Este cambio de época también puede verse en el transporte público, luego de la integración del QR como método de pago. En marzo se registraron 24 millones de viajes abonados mediante esta tecnología, distribuidos mayoritariamente en colectivos (90,2% del total con QR) y, en menor medida, en la red de subterráneos (9,8%). Sin embargo, todavía se registraron cerca de 222,7 millones de viajes mediante tarjeta prepaga SUBE, aunque es un 21,3% menos que el año pasado.