WASHINGTON (AFP).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el domingo con atacar las centrales eléctricas y los puentes de Irán si el país no reabre el estrecho de Ormuz, clave para el mercado energético, mientras los precios del petróleo continúan en aumento. Este Domingo de Pascua lanzó la advertencia después de celebrar el rescate de un piloto herido cuyo avión cayó en Irán.
Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz —clave para el tránsito de petróleo— ante lo cual Trump aseguró en su cuenta de Truth Social que si Irán no abre “el jodido estrecho”, los iraníes se enfrentarán a un infierno a partir de este martes a las 20 (hora local). También declaró posteriormente en Fox News que Irán está “cerca” de alcanzar un acuerdo.
Irán refutó las declaraciones de Trump en duros términos. “Sus acciones insensatas están sumiendo a Estados Unidos en un auténtico infierno para todas y cada una de las familias, y toda nuestra región arderá porque usted insiste en seguir las órdenes de [Benjamin] Netanyahu”, publicó poco después en X el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
“No se equivoque: no ganará nada con crímenes de guerra. La única solución real es respetar los derechos del pueblo iraní y terminar con este peligroso juego”, agregó en su mensaje.
Rusia, aliado de Irán, también condenó las amenazas de Trump y llamó a Washington a dejar “el lenguaje de los ultimátums” y volver a las negociaciones, según la oficina del canciller Serguéi Lavrov.
En tanto, el ejército iraní lanzó este lunes nuevos ataques contra Israel y los países del Golfo y advirtió “represalias devastadoras” si el presidente estadounidense cumple su amenaza de destruir infraestructuras civiles.
Más de un mes después del inicio de la guerra de Oriente Medio —que causó miles de muertos y sacudió la economía mundial— Teherán volvió a lanzar misiles y drones contra Israel, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. En Israel, los bomberos indicaron que hallaron a dos personas muertas bajo los escombros de un edificio alcanzado por un misil iraní la víspera en Haifa, en el norte del país. Otras dos personas están desaparecidas.
El Ejército israelí, por su parte, dijo haber llevado a cabo una nueva serie de ataques contra Teherán. Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, anunciaron el lunes la muerte de su jefe de inteligencia en un bombardeo al amanecer. “El general Majid Khademi murió como mártir en el ataque terrorista criminal del enemigo estadounidense-sionista”, afirmaron en su canal de Telegram.
En la capital iraní, una instalación de gas resultó dañada por un ataque, lo que privó de suministro a una parte de la ciudad, según la televisión estatal Irib. La universidad adyacente también sufrió daños.
Según los medios iraníes, también se produjeron varios ataques en barrios residenciales de Teherán, donde ocho hospitales tuvieron que ser evacuados. En Qom, en el centro del país, cinco personas murieron en un ataque contra un barrio residencial, indicó la agencia Tasnim.
Tras las amenazas del presidente Donald Trump de atacar infraestructuras civiles, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadim, denunció posibles “crímenes de guerra”. Por su parte, el mando militar iraní advirtió en un comunicado que “si los ataques contra objetivos civiles continúan, las próximas fases de nuestras operaciones ofensivas y de represalia serán mucho más devastadoras y extensas”.