Irán desafía a EE.UU y amenaza con ataques “devastadores” tras las advertencias de Trump

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DUBAI.– La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar con fuerza este jueves luego de que el Ejército iraní advirtiera que lanzará “devastadores” contra objetivos estadounidenses e israelíes, en respuesta a las recientes amenazas del presidente Donald Trump, quien aseguró que su país podría intensificar los bombardeos en un plazo de dos a tres semanas.

El cuartel general operativo Khatam al-Anbiya, encargado de coordinar las fuerzas armadas iraníes, afirmó que cualquier nueva ofensiva tendrá consecuencias severas. “Si Dios quiere, esta guerra les traerá humillación, derrota, arrepentimiento y capitulación”, señaló el mando militar en un comunicado difundido por medios estatales.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber atacado instalaciones siderúrgicas y de aluminio vinculadas a intereses estadounidenses en países del Golfo Pérsico. Según indicaron, estas acciones constituyen una “advertencia” y anticiparon que la respuesta será aún más contundente si continúan los ataques contra la infraestructura iraní.

El endurecimiento del discurso oficial se produce en un contexto de enfrentamientos sostenidos. Desde Teherán insisten en que no detendrán su ofensiva mientras persista lo que califican como una “agresión ilegal” de Estados Unidos e Israel. “Estamos decididos a continuar nuestra defensa”, afirmó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, quien además descartó la posibilidad de negociaciones con Washington bajo las condiciones actuales.

“Irán no tolerará el círculo vicioso de guerra, negociaciones y alto el fuego para luego repetir el mismo esquema”, sostuvo el funcionario, y alertó que esa dinámica sería catastrófica no solo para su país sino para toda la región.

“Esto es desastroso no solo para Irán, sino para toda la región y más allá”, sentenció.

A la par, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní condenó lo que calificó como un “asalto bárbaro” contra un centro médico centenario. Baghaei denunció que el ataque contra el Instituto Pasteur de Irán —uno de los principales centros de investigación y salud pública de Medio Oriente— fue “absolutamente indignante”, “desgarrador, cruel y despreciable”, y lo consideró una agresión directa contra los valores humanos básicos.

Según el Ministerio de Salud, se trata de “un ataque a la seguridad sanitaria internacional”. Baghaei difundió imágenes de los daños, que aún no pudieron ser verificadas de manera independiente, mientras Estados Unidos e Israel no emitieron comentarios al respecto.

En esa línea, autoridades iraníes también buscaron desmentir versiones sobre daños críticos a su capacidad militar. Un vocero de la Guardia Revolucionaria aseguró que la información difundida por Washington sobre la destrucción de misiles, drones y sistemas electrónicos es “incompleta”, y advirtió que sus adversarios podrían “profundizar el pantano en el que se han metido” si subestiman el poder de respuesta iraní.

«Vamos a devolver a Irán a la Edad de Piedra»: Donald Trump brindó una cadena nacional

Las declaraciones contrastan con el mensaje de Trump, quien en un discurso televisado en horario central calificó la campaña militar como un éxito y aseguró que el conflicto está “cerca de su fin”. Sin embargo, al mismo tiempo, el mandatario amenazó con profundizar los ataques: “Vamos a golpearlos extremadamente duro. En las próximas dos o tres semanas los llevaremos de vuelta a la Edad de Piedra”, afirmó.

Pese a ese optimismo, el despliegue de tropas estadounidenses adicionales en el Golfo alimentó las especulaciones sobre una posible escalada mayor, incluso con operaciones terrestres. En ese escenario, el comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, lanzó una advertencia directa: “Ninguna tropa enemiga debería sobrevivir si los adversarios intentan una operación terrestre”.

A nivel interno, el liderazgo iraní también buscó mostrar cohesión. Baghaei aseguró que el nuevo Guía Supremo, Mojtaba Khamenei —hijo del fallecido Ali Khamenei, muerto al inicio del conflicto— se encuentra en buen estado de salud, pese a los ataques aéreos recientes. Según explicó, su ausencia en actos públicos responde a medidas habituales en tiempos de guerra.

En consecuencia, figuras clave del régimen apelaron a un discurso de movilización nacional. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que millones de iraníes están dispuestos a defender el país. “Irán no solo habla de defender su territorio: sangra por él”, expresó en redes sociales, en un mensaje dirigido directamente a Washington.

La televisión estatal también difundió imágenes de misiles preparados para su lanzamiento con consignas contra Trump, la Casa Blanca y Netanyahu en una señal más del clima de confrontación creciente. Los stickers pegados en el armamento incluían fotografías de manifestaciones dentro de Estados Unidos a favor de Irán y donde mecionan la “banda criminal de la Casa Blanca”.

Otro de ellos incluía una inscripción en inglés con tono provocador: “Oye, Trump, el estrecho de Ormuz es más grande que tu boca. Tu propio ‘estrecho’ también está en manos de Epstein y del pequeño BB (Bibi, por su pronunciación en inglés, en referencia al premier israelí)”.

Mientras tanto, sobre el terreno, Irán mantiene una ofensiva diaria con drones y cohetes contra Israel y aliados de Estados Unidos en la región, lo que sugiere que, pese a los daños reportados por Washington, su capacidad operativa sigue activa.

Agencias AP, ANSA y Reuters y diario The New York Times