Pedro Sánchez endurece su discurso y califica la guerra contra Irán como peor que la de Irak en 2003

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MADRID.– El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pronunció un discurso de extrema dureza ante el Congreso de los Diputados para fijar la postura oficial frente a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En su intervención, el líder socialista describió el escenario actual en Oriente Medio como algo “mucho peor” que la invasión de Irak de 2003 y advirtió sobre un impacto global más amplio y profundo que el de aquel conflicto, que ya había provocado una crisis internacional de gran escala.

En ese contexto, el presidente reforzó su comparación con la invasión de Irak de 2003 y la describió como “el mayor desastre geopolítico desde la guerra de Vietnam”. Así, recordó que el conflicto dejó más de 300.000 muertos y contribuyó a la desestabilización de la región, con el fortalecimiento de organizaciones extremistas y del propio régimen iraní.

El presidente español gesticula ante los diputados mientras expone la posición de su gobierno frente al conflicto entre Estados Unidos, Israel e IránTHOMAS COEX – AFP

“Olvidar es el primer paso para cometer el mismo error”, advirtió Sánchez, al insistir en que el escenario actual presenta riesgos aún mayores. Entonces, el mandatario apuntó contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al asegurar que las autoridades de Tel Aviv buscan infligir al Líbano la misma destrucción y sufrimiento que las fuerzas israelíes causaron en la Franja de Gaza.

La advertencia llegó apenas un día después de que ministros del gabinete israelí manifestaran su intención de avanzar sobre territorios del sur libanés mediante el uso de la fuerza.

En esa línea, Francia que reivindica un rol diplomático activo en Líbano, instó a Israel a “abstenerse” de avanzar sobre la zona al sur del río Litani, al advertir que esa decisión acarrearía consecuencias humanitarias de gran magnitud y agravaría la ya crítica situación del país.

Sánchez también apuntó contra la oposición interna y elevó el tono político del debate. Acusó al Partido Popular y a Vox de haber “contribuido con su apoyo y su silencio al desastre absoluto de la guerra de Irán” y sostuvo que “callar ante una guerra ilegal no es prudencia, sino un acto de cobardía”.

El jefe del Ejecutivo durante su discurso, en el que alertó sobre el impacto económico global de la guerra y sus efectos en EspañaTHOMAS COEX – AFP

El cruce en el recinto escaló cuando el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, lo acusó de contradicciones, mientras que Santiago Abascal endureció aún más su discurso, en una sesión marcada por un fuerte clima de confrontación.

El mandatario también puso el foco en la situación política interna de Irán. En ese punto, caracterizó al nuevo líder supremo, Mojtabá, como una figura más radical que su predecesor. Lo definió como un dirigente de perfil dictatorial y “más sanguinario” que su propio padre, en una de las descripciones más contundentes de su alocución. En ese marco, reafirmó la oposición total del gobierno socialista a lo que calificó como una “guerra ilegal, absurda y cruel”, que además desvía a Europa de sus objetivos económicos, sociales y ambientales.

Momento de la intervención en la Cámara baja, donde el presidente retomó el lema “No a la guerra”THOMAS COEX – AFP

La escalada también alcanzó el plano diplomático. La relación con la administración de Donald Trump entró en un punto crítico luego de que el presidente estadounidense amenazara con cortar completamente el comercio con España.

De hecho, el impacto económico del conflicto ocupó un lugar central en la exposición de Sánchez. Según los datos presentados por el mandatario, las empresas españolas acumulan pérdidas por 100.000 millones de euros en menos de un mes desde el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero.

El presidente del Gobierno español en pleno discurso ante el ParlamentoTHOMAS COEX – AFP

La cifra refleja una fuerte caída en la capitalización bursátil de las compañías que integran el IBEX. En ese contexto, Sánchez alertó que “cada bomba que cae en Oriente Medio golpea de forma directa el bolsillo de las familias”.

Ante este escenario, el Ejecutivo anunció un plan de choque de 5000 millones de euros para mitigar el impacto económico. El paquete será votado por el Parlamento y contempla una reducción significativa de los impuestos sobre la energía y la electricidad, junto con subsidios al combustible destinados a los sectores productivos y de transporte, los más afectados por el encarecimiento de los insumos.

Pedro Sánchez durante su intervención en el Congreso de los Diputados, en una jornada marcada por el endurecimiento del discurso oficial sobre la guerra en Medio OrienteTHOMAS COEX – AFP

En el tramo final de su intervención, Sánchez retomó el clima político de 2003 y apeló al histórico lema de “No a la guerra”. Sostuvo que no es justo que los ciudadanos europeos paguen el costo de un conflicto que ocurre fuera del marco internacional. Afirmó, así, que no es aceptable que unos pocos “enciendan el mundo” mientras otros se ven obligados a “tragar sus cenizas”.

Según el presidente, aunque los países no eligen las crisis que enfrentan, sí pueden decidir cómo responder para proteger a sus sociedades frente a la violencia.

Agencias AFP, Reuters y diario El País