TEL AVIV.– Israel volvió a golpear Teherán con ataques aéreos este viernes y anunció la muerte Ali Mohammad Naini, un portavoz de la Guardia Revolucionaria, en el marco de una ofensiva que ya alcanzó a varios altos mandos del régimen. La escalada no solo sacude a la economía global, sino que eleva el riesgo de una expansión del conflicto hacia los países árabes de la región.
Mientras los musulmanes de toda la región intentaban celebrar el Eid al–Fitr, que pone fin al mes de ayuno del Ramadan, y los iraníes celebraban Nowruz, el Año Nuevo persa, la perspectiva de un rápido final para una guerra a punto de entrar en su cuarta semana parece lejana.
Bajo este contexto, la televisión estatal iraní informó hoy que Ali Mohammad Naini, subjefe de relaciones públicas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, fue el más reciente de la lista de objetivos de la estructura de control interno del régimen alcanzados por el Ejército de Israel.
La muerte de Naini fue confirmada luego por los Guardianes de la Revolución de Irán.
Naini ”fue martirizado en el cobarde y criminal ataque terrorista perpetrado al amanecer por el bando estadounidense-sionista», declaró la Guardia en un comunicado publicado en su sitio web Sepah News.
Poco después, el ejército israelí publicó en las redes una foto de Naini con la leyenda “eliminado”. Y en el mismo posteo señaló que “Naini desempeñó diversas funciones de propaganda y relaciones públicas” dentro del régimen.
“Durante los últimos dos años, como principal propagandista de la Guardia Revolucionaria Islámica, difundió la propaganda terrorista del régimen entre sus aliados en todo Oriente Medio con el fin de influir y promover ataques terroristas contra Israel”, agrega el comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que Israel”está “ganando la guerra” y que “Irán está siendo diezmado”. En una conferencia de prensa televisada, destacó que Teherán ya no tiene “la capacidad de enriquecer uranio” ni de “producir misiles balísticos”.
“Creo que esta guerra terminará mucho más rápido de lo que la gente imagina”, auguró el mandatario, sin definir ningún plazo.
En la conferencia de prensa el jueves, Netanyahu dijo: «Las defensas antiaéreas de Irán han quedado inutilizadas, su Armada yace en el fondo del mar… su Fuerza Aérea está casi destruida».
El mandatario israelí Indicó que espera que el pueblo iraní se levante contra la república islámica que lo ha gobernado durante casi medio siglo. No ha habido indicios de ninguna oposición organizada desde que empezó la guerra, luego de que las autoridades iraníes reprimieran con dureza las protestas masivas de enero.
El premier hizo sus comentarios a periodistas extranjeros en medio de días difíciles tanto para él como para el presidente norteamericano, Donald Trump, después de que Joe Kent, alto funcionario de la inteligencia de Estados Unidos renunciara y dijera que Israel empujó a Trump a la guerra, y de los ataques del gobierno israelí al yacimiento de gas offshore South Pars de Irán, que derivaron en una ofensiva de represalia del régimen islámico contra yacimientos de petróleo y gas de la región.
“No engañé a nadie”, expresó Netanyahu el jueves. “Y no tuve que convencer al presidente Trump sobre la necesidad de impedir que Irán desarrolle su programa nuclear“, agregó el premier.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, indicó que las fuerzas norteamericanas estaban atacando más profundamente en territorio iraní, con aviones de guerra que persiguen embarcaciones iraníes en el estrecho de Ormuz y lanzan bombas de 2267 kilos sobre instalaciones subterráneas de almacenamiento de armas.
Las perspectivas de una tregua no se han visto favorecidas por la sensación de que Israel y Estados Unidos persiguen metas y estrategias distintas.
“El gobierno israelí se ha centrado en desarticular al liderazgo iraní”, dijo el jueves la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard. “El presidente [Trump] dijo que sus objetivos son destruir la capacidad de Irán para lanzar misiles balísticos, su capacidad de producción de misiles balísticos y su marina”, completó la funcionaria norteamericana.
Israel prometió acatar el pedido norteamericano de evitar nuevos ataques contra South Pars, un día después de que un ataque de represalia iraní contra Qatar causara daños que dejarán al mundo con escasez de gas natural durante años.
Después del pedido a Tel Aviv, Trump también advirtió en redes sociales que, si Irán sigue atacando a Qatar, Estados Unidos haría volar “masivamente la totalidad” del yacimiento.
El precio de referencia del crudo Brent retrocedió levemente hasta los 108 dólares, tras haber subido con fuerza el día anterior ante el creciente temor de que la mayor interrupción jamás vista en el suministro energético mundial desencadene un shock económico global.
Incluso si el conflicto termina pronto, no habrá una recuperación rápida del impacto causado por los ataques aéreos y el cierre virtual por parte de Irán del estrecho de Ormuz, el paso por el que transita el 20% del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
El conflicto parece estar reconfigurando el mapa político de Israel a favor de Netanyahu, mientras atrapa a Trump en una guerra sin una salida clara, exponiendo a sus aliados árabes del Golfo a riesgos crecientes y socavando la narrativa económica que impulsó su regreso al poder.
El jueves, el premier afirmó que derrocar al gobierno iraní requeriría un “componente terrestre”.
Un funcionario estadounidense y tres personas familiarizadas con el asunto dijeron a Reuters esta semana que Estados Unidos está considerando desplegar miles de tropas adicionales en Medio Oriente, incluso con la posibilidad de desembarcar en territorio iraní o en la isla de Isla de Kharg.
Consultado sobre esos informes, Trump dijo el jueves: “Si lo estuviera haciendo, ciertamente no se los diría. Pero no estoy enviando tropas. Haremos lo que sea necesario”.
Entretanto, el Golfo sigue siendo blanco de ataques con misiles y drones: Emiratos Árabes Unidos aseguró que respondió a ataques con cohetes, Arabia Saudita informó que interceptó varios drones, sobre todo en el este del país, y Bahréin dijo haber controlado el incendio de un almacén causado por metralla procedente de una “agresión iraní”.
En Kuwait, una refinería, que ya había sido bombardeada el jueves, sufrió un nuevo ataque con drones, lo que provocó un incendio y el cierre de varias de sus unidades.
En represalia por la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero, Irán ha atacado los intereses de Washington en los países del Golfo y las infraestructuras energéticas, lo que alimenta los temores de perturbaciones en la economía mundial.
Qatar estimó que su capacidad de exportación de gas natural licuado (GNL) se redujo en un 17% tras los recientes ataques contra su principal planta de producción en Ras Laffan.
Fuertes explosiones sacudieron Dubai a primera hora del viernes mientras las defensas antiaéreas interceptaban proyectiles que se aproximaban a la ciudad, donde la gente observaba el Eid al-Fitr.
Irán mantuvo su oleada de ataques contra Israel, los cuales han obligado a millones de personas a acudir a refugios, en medio de sirenas que sonaban en una amplia franja del norte, desde Haifa hasta Galilea y hasta la frontera con el Líbano.
En Tel Aviv y Jerusalén, las sirenas de alerta aérea sonaron mientras se escuchaban explosiones de los sistemas de interceptación. El servicio de ambulancias señaló que al menos uno de los misiles lanzados por Irán parecía portar bombas de racimo de dispersión.
El bombardeo se llevó a cabo después de un día intenso de ataques, en el que se registraron más de una docena de lanzamientos de misiles sólo en la jornada del jueves, según las fuerzas armadas de Israel.
Agencias AP, AFP y Reuters