Durante la madrugada de este miércoles 18 de marzo, el Ejército Israelí bombardeó Beirut y el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció que el jefe de Inteligencia iraní Esmail Khatib, fue abatido durante la madrugada.
En diálogo con LN+, Andrés Repetto sostuvo que se trató de uno de los ataques más fuertes y resaltó la importancia del edificio, que funcionaba como el centro de operaciones de Hezbollah.
Sobre los detalles del bombardeo, el analista explicó: “Es una bomba tan poderosa que genera el derrumbe completo del edificio”. Según Repetto, por los ataques de Israel a Irán, “un millón de personas fueron desplazadas y tuvieron que dormir en la calle”.
Para el analista, el ataque de Israel que abatió a Esmail Khatib, “marca que no era cualquier hombre. Era uno de los más poderosos del régimen, metido hace muchísimos años, tocaba todos los temas. Algunos, de hecho, incluso desde Israel: las autoridades hablaban que era el hombre de facto en el poder“.

En cuanto a las tratativas de diálogo entre ambos países, el especialista sostuvo: “El intento por parte del gobierno del Líbano fue hablar directamente con Israel. De hacer algún tipo de cumbre, pero no tiene peso quien gobierna. En este péndulo, el que siempre genera los conflictos es Hezbollah”.
Por otra parte, Repetto argumentó que la ofensiva con misiles de racimo a Israel por parte de Irán, funcionaron como venganza por la muerte de los líderes supremos, y agregó: “Lo que estamos viviendo por estas horas es uno de los cruces más fuertes de la guerra”.
En cuanto a los próximos movimientos de Estados Unidos en el conflicto de Medio Oriente, el especialista sostuvo que van a avanzar “antes de lo comunicado” y resaltó la importancia de Hezbollah, ya que tiene “cohetes y muchos hombres en tierra“.
Por otro lado, con la renuncia del hombre más importante del antiterrorismo en Washington, la administración del gobierno de Donald Trump tuvo una importante baja en los últimos días.
Sobre este acontecimiento, Repetto concluyó: “Era el hombre que tenía que evitar los ataques. Un hombre que apoyó mucho a Trump en su primera presidencia en el sentido de su política de no iniciar guerras y lo que claramente dijo en su carta es que Irán no representaba una amenaza inminente para los Estados Unidos. Pero fue más allá y dijo que, en realidad, Estados Unidos había ido a esta guerra por presión del lobby de Israel”.