A partir de junio, el mercado de vuelos regionales regulares en la Argentina sumará un nuevo jugador, que se incorporará a un segmento en el que ya operan compañías como American Jet y Humming Airways. Se trata de Joy, el nuevo emprendimiento del expresidente de Southern Winds, Juan Maggio, quien busca recrear el mercado que la firma desarrolló entre 1996 y 2005.
Para su lanzamiento, la compañía prevé operar inicialmente con dos aviones Bombardier CRJ-200 LR en leasing, con capacidad para 50 pasajeros. Las aeronaves cuentan con una configuración de cabina de dos asientos por lado, sin asiento central. Según la empresa, el servicio incluirá atención personalizada, servicio a bordo de categoría, y procesos de embarque y desembarque más ágiles.
Además de Maggio, el proyecto, que implicó una inversión inicial de US$20 millones, reúne al abogado Eduardo Loioco, Jonathan Woodrow (con experiencia en el mercado asegurador de aeronaves en Lloyd’s of London), Oscar Segura, exdirectivo de Aerolíneas Argentinas, y Horacio Darre, quien también ocupó cargos ejecutivos en distintas aerolíneas.
La compañía ya firmó además un acuerdo con el gobierno de Jujuy y la red inicial de rutas también contempla conexiones desde Buenos Aires hacia San Luis, Villa Mercedes y Merlo. También se evalúan enlaces regionales entre ciudades del interior, como Córdoba, Puerto Iguazú y San Carlos de Bariloche.
“En un contexto del mercado aeronáutico local donde la conectividad regional continúa siendo una deuda pendiente, Joy se presenta de la mano de un grupo de empresarios con amplia experiencia en el sector y capitales mayoritariamente nacionales como una opción orientada a potenciar la calidad del servicio al cliente, con una concepción de rutas federales destinada a un segmento de pasajeros que demanda mayor conectividad y una experiencia de viaje con más confort y servicio”, señaló la empresa en un comunicado.
Southern Winds, la aerolínea fundada por Maggio y su hermano Cristian se destacó a mediados de los 90 por introducir un modelo innovador en el mercado aerocomercial local: estableció su centro de operaciones en el Aeropuerto Internacional Ingeniero Ambrosio Taravella, en Córdoba, desde donde conectaba ciudades del interior sin pasar por Buenos Aires y operaba jets regionales de 50 plazas, un esquema poco frecuente en el país en ese momento.
En pocos años, la empresa amplió su red de rutas, llegó a contar con unos 1500 empleados y comenzó a incorporar vuelos internacionales con aviones de mayor porte, lo que la convirtió en una de las compañías de mayor crecimiento en el sector aerocomercial argentino a fines de los 90.
La crisis económica de comienzos de los 2000 y, posteriormente, el escándalo conocido como el de las “narcovalijas” —cuando en 2004 se detectaron casi 60 kilos de cocaína en equipajes transportados en un vuelo de la compañía hacia Madrid— precipitaron su declive. Tras ese episodio, el acuerdo que mantenía con el Estado se canceló y la empresa dejó de operar en 2005.