MADRID.– El gobierno de España oficializó este miércoles el cese definitivo de las funciones de su embajadora en Israel, Ana María Sálomon Pérez, en un nuevo episodio de la crisis diplomática entre ambos países.
La decisión fue formalizada a través de un Real Decreto firmado por el rey Felipe VI y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Con ese paso administrativo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez terminó de institucionalizar una ruptura que en la práctica ya se había consolidado meses atrás.
La diplomática permanecía en Madrid desde septiembre de 2025, cuando la Cancillería española la llamó a consultas en medio de una disputa con el gobierno israelí por las restricciones impuestas al transporte de armas con destino a Israel.
Aquella medida del Ejecutivo prohibió el uso de puertos y del espacio aéreo español para buques o aeronaves que transportaran material bélico destinado a la ofensiva militar israelí, lo que provocó un fuerte rechazo de las autoridades en Tel Aviv.
La tensión bilateral volvió a escalar en los últimos días a raíz de la postura adoptada por Madrid frente a los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El presidente Sánchez, de perfil socialista, reiteró su rechazo a esas operaciones militares, lo que desencadenó una dura reacción del ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar.
El funcionario del gobierno de Benjamin Netanyahu acusó al mandatario español de ser “antisemita” y “mentiroso”, además de afirmar que España se estaba “poniendo del lado de los tiranos” por su oposición a la ofensiva.
Sin embargo, el deterioro del vínculo se remonta a un proceso más largo. El punto de inflexión llegó en mayo de 2024, cuando España reconoció oficialmente al Estado de Palestina. En respuesta, Israel retiró a su embajador en Madrid en señal de protesta. Desde entonces, ambas representaciones diplomáticas funcionan bajo la conducción de encargados de negocios, una figura de menor rango que refleja la degradación del diálogo político entre los dos gobiernos.
En el contexto europeo, España se convirtió en una de las voces más críticas hacia la conducción de Netanyahu.
La ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza, iniciada tras el ataque del grupo terrorista Hamás del 7 de octubre de 2023, fue denunciada en repetidas ocasiones por el gobierno español, que incluso impulsó iniciativas internacionales para frenar lo que calificó como un “genocidio”.
Uno de los episodios que irritó particularmente a la dirigencia israelí fue el elogio de Sánchez a un grupo de manifestantes propalestinos que interrumpieron el desarrollo de la Vuelta ciclista a España en señal de protesta.
El presidente expresó su “admiración” por la acción, lo que generó una inmediata condena de Sa’ar, que interpretó esas palabras como una legitimación de posiciones hostiles hacia Israel.
El Real Decreto publicado este miércoles establece que, en caso de una eventual normalización del vínculo, España deberá proponer un nuevo candidato para encabezar su misión diplomática en Tel Aviv. Ese nombre deberá recibir el beneplácito del gobierno israelí y presentar las correspondientes cartas credenciales ante el presidente del país para asumir el cargo.
Por ahora, sin embargo, la jefatura de la embajada española permanece vacante. En el decreto, el rey Felipe VI agradeció a Sálomon Pérez por “los servicios prestados”, dando por finalizada formalmente su misión.
La decisión confirma el punto más crítico en la relación entre Madrid y Tel Aviv en décadas. Mientras el gobierno de Sánchez insiste en una política exterior centrada en la solución de dos Estados y el fin de las hostilidades en Medio Oriente, Israel sostiene que esas posiciones solo favorecen a sus adversarios en la región.
Y Estados Unidos, que con el gobierno de Donald Trump ha tenido rispideces con Sánchez en los últimos meses, también sostiene una posición confrontativa con el presidente del gobierno español.
“Creo que España ha sido muy mala. Puede que cortemos el comercio con ellos. No sé qué está haciendo España, no entiendo. Han sido muy malos con la OTAN, pero reciben protección. No quieren pagar la parte que les corresponde. Y llevan muchos años así”, dijo esta mañana el mandatario estadounidense.
La salida de la embajadora, en términos diplomáticos, consolida un proceso de distanciamiento que por ahora no muestra señales de revertirse en el corto plazo.
Agencias ANSA y Reuters