Luego de comprar los caños a la compañía india Welspun, Southern Energy (SESA), el consorcio a cargo del proyecto de exportación de gas natural licado (GNL) de Vaca Muerta, espera anunciar en los primeros días de abril la adjudicación para la construcción del gasoducto que unirá los yacimientos neuquinos con el Golfo San Matías, en Río Negro. La obra abarca 478 kilómetros y representa una inversión total de US$1300 millones.
El proyecto se divide en cuatro renglones: tres corresponden a los tramos del gasoducto de 36 pulgadas y el cuarto a la construcción de una planta compresora, pieza clave para optimizar el transporte del gas a lo largo del sistema.
Según pudo saber LA NACION, al menos dos sociedades superaron el filtro técnico para construir uno o más tramos del ducto, mientras que cuatro empresas locales quedaron en carrera para levantar la planta compresora.
Uno de los consorcios es Sacde-Techint, responsable de las principales obras de infraestructura energética recientes en el país, como el gasoducto Perito Moreno —antes llamado Presidente Néstor Kirchner— y el oleoducto VMOS, que también conecta Vaca Muerta con Río Negro.
En todos esos proyectos se utilizaron caños fabricados en la planta de Valentín Alsina, de Tenaris. Esta vez, de resultar adjudicada, Techint construiría por primera vez en el país con caños de origen extranjero.
El segundo consorcio está integrado por la estadounidense Pumpco —subsidiaria de MasTec, fundada por Jorge Mas, dueño del Inter Miami—, la italiana Bonatti y la local Contreras Hermanos. Para Pumpco, es la tercera participación en una licitación argentina, tras haber ofertado sin éxito en la reversión del gasoducto norte y en la construcción del oleoducto VMOS. En ambas oportunidades fue derrotada por la sociedad Sacde-Techint.
MasTec es una de las principales constructoras de ductos en Estados Unidos, con una facturación anual cercana a los US$13.000 millones. Si bien aún no tiene proyectos en América Latina, desde hace tiempo busca ingresar en la región a través de la Argentina.
Para la planta compresora compiten cuatro empresas: la neuquina Oilfield Production Service (OPS), adjudicataria en 2024 de una de las estaciones de bombeo del VMOS; Pecom; Contreras Hermanos, y Víctor Contreras.
Las ofertas técnicas y económicas se presentaron el 12 de enero, pero, ya superado el filtro técnico, actualmente se están evaluando las propuestas económicas. Los ganadores se conocerán a partir de la primera semana de abril.
SESA, que está integrada por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y la noruega Golar (10%), evitó hacer declaraciones sobre la licitación que está en curso, al igual que el resto de las constructoras que siguen compitiendo.
Sacde es una empresa de Marcelo Mindlin, quien también es accionista de SESA a través de Pampa Energía. Por ese motivo, Pampa quedó excluida del comité de adjudicación, cuya decisión recaerá en el resto de los socios.
La construcción del gasoducto comenzaría a mediados de este año, con un plazo de ejecución de dos años. El gasoducto deberá estar operativo para el invierno de 2028. Los dos buques de licuefacción se ubicarán en el Golfo San Matías, entre Sierra Grande y San Antonio Oeste; en las cercanías, en Punta Colorada, se construirá además la terminal de exportación de petróleo que conectará VMOS con Vaca Muerta.
En una primera etapa, antes de que el gasoducto esté listo, las exportaciones de GNL se realizarán únicamente en verano —cuando cae el consumo interno— y se abastecerán a través del gasoducto San Martín, hoy ocioso, que recibe producción offshore de Tierra del Fuego.
El primer buque de licuefacción, el Hilli Episeyo, actualmente en Camerún, estará operativo en septiembre de 2027 y tendrá una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL, equivalentes a 11,5 millones de m³/d de gas natural.
El segundo buque, denominado MKII, está en refacción en China y comenzaría operaciones a fines de 2028, con una capacidad de 3,5 MTPA (casi 16 millones de m³/d). Con ambos en funcionamiento, la Argentina contará en tres años con capacidad para exportar unos 27 millones de m³/d, equivalentes al 18% de la producción nacional actual. Solo con ese volumen garantizado durante todo el año el proyecto alcanzará la rentabilidad esperada, lo que hace indispensable contar con el nuevo gasoducto en operación.
Como antecedente, en 2023 la construcción del gasoducto Perito Moreno, de 36 pulgadas y 573 kilómetros de extensión, que conecta Vaca Muerta con Buenos Aires, demandó una inversión de US$2700 millones.
En el sector señalan que, si además avanzan los proyectos de GNL que lidera YPF junto a la italiana ENI y la petrolera emiratí Adnoc, será necesario construir un nuevo gasoducto, aunque de mayor capacidad: 48 pulgadas.