El Clan del Golfo suspende sus conversaciones de paz con Petro tras el encuentro con Trump

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BOGOTÁ.– La organización criminal Clan del Golfo suspendió este miércoles las negociaciones de paz que conducía en Qatar con el gobierno colombiano de Gustavo Petro, en rechazo a los acuerdos de seguridad con el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.

La organización responsable del mayor volumen de exportación de cocaína desde Colombia, protestó luego de que los mandatarios priorizaron las acciones militares y de inteligencia contra su jefe, «Chiquito Malo».

“Esto sería un atentado contra la buena fe y los compromisos” asumidos hasta el momento en Qatar, dijo en X la organización narcotraficante, y señaló que se levantaba de la mesa de negociaciones “provisionalmente” mientras sus miembros hacen consultas sobre el anuncio.

El líder narcotraficante «Chiquito malo», en la mira de Bogotá

“El presidente Petro antepuso sus intereses personales sobre el bien mayor, que es la paz en los territorios», agregó la agrupación.

Esta nueva estrategia entre los dos países cambia el rumbo de las relaciones de Colombia y Estados Unidos, históricamente aliados en seguridad pero que se habían distanciado por los enfrentamientos verbales entre Trump y Petro.

Antes de reunirse con Trump, el presidente izquierdista era presionado por su escasa firmeza con las mafias, razón por la que Estados Unidos le impuso sanciones. El gobierno colombiano y el Clan del Golfo habían anunciado en septiembre el inicio de conversaciones en Qatar con miras a un desarme a cambio de beneficios legales.

Petro ha enfrentado fuertes críticas por su política de negociar la paz con los principales grupos armados del país, que se habrían fortalecido durante su mandato. En el caso del Clan del Golfo, el mismo gobierno reconoce que aumentó en número de miembros.

Gustavo Petro acordó con Trump trabajar juntos en un esquema de seguridad contra los narcos

Por otro lado, en el marco de las acciones de seguridad, el Ejército informó este miércoles que militares mataron a siete miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), una antigua guerrilla volcada al crimen organizado, en la frontera con Venezuela, en medio de un operativo en el que no participaron fuerzas estadounidenses.

“Chiquito Malo” asumió el liderazgo del Clan del Golfo tras la captura en octubre de 2021 de Otoniel, extraditado a Estados Unidos. El segundo al mando, alias Gonzalito, murió el fin de semana en un accidente en una embarcación cuando se dirigía a una zona de paz pactada con el gobierno.

Además de “Chiquito Malo”, Colombia apuntó frente a Trump contra Iván Mordisco, líder de la principal disidencia de las FARC que no dejó las armas tras el acuerdo de 2016 que puso fin a esa agrupación, y Pablito, un hombre fuerte del ELN que opera en la frontera con Venezuela.

El antiguo líder del Clan del Golfo, alias ‘Otoniel’, en prisión TWITTER @IVANDUQUE – TWITTER @IVANDUQUE

“No son objetivos nuevos para Colombia per se, pero sí son objetivos nuevos para una acción conjunta entre Colombia y los Estados Unidos», dijo el ministro Sánchez. Y añadió que Colombia y Estados Unidos invitarán a Venezuela a unirse a su nueva ofensiva para combatir al narcotráfico.

Esta ofensiva “significa interactuar con mayores capacidades en términos de inteligencia, pero aplicando la fuerza en cada territorio según la soberanía de las mismas naciones». La intención “es que Venezuela también se integre en esta línea”, sostuvo Sánchez.

El ministro precisó que en el caso de Colombia, Estados Unidos colaboraría en labores de inteligencia, pero “la aplicación de la fuerza se hará” por parte de las fuerzas de seguridad colombianas.

Después de octubre de 2021, Jobanis de Jesús Ávila, alias “Chiquito Malo”, asumió el mando del Clan del Golfo, la mayor organización ilegal de Colombia con negocios en la exportación de cocaína, la minería ilegal de oro y el tráfico de migrantes irregulares.

El guerrillero Iván Mordisco quedó en los planes de búsqueda de Colombia y EE.UU.Archivo

Su antecesor, Otoniel, había sido capturado en un megaoperativo considerado como uno de los mayores golpes a la mafia en Colombia luego de la muerte a manos de uniformados de Pablo Escobar, en 1993.

De «Chiquito Malo» se conoce que perteneció a un grupo paramilitar del que desertó para llegar a un acuerdo de entrega de las armas con el gobierno en 2004.

“Es tecnocrático y con la salida de Otoniel logró consolidar el mando de la organización”, dijo a la AFP Elizabeth Dickinson, directora para Latinoamérica de la ONG International Crisis Group. «Piensa como empresario y su liderazgo dentro en la organización ha logrado consolidar y expandir el negocio», añadió.

Sobre Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, cuando las FARC firmaron el acuerdo de paz de 2016, este hombre era un mando medio con poco poder en la selva amazónica. Allí es reconocido como una leyenda por su habilidad para usar armas, según relató una exguerrillera.

Los escombros de una estación de policía destruida en un ataque de una facción disidente de las FARC (Archivo)Santiago Saldarriaga – AP

Pero tras decidir no dejar las armas como lo estipulaba el acuerdo, se convirtió en uno de los mayores criminales de Colombia, dedicado al tráfico de cocaína y la destrucción de la selva para la ganadería. Hoy es el líder del Estado Mayor Central y el hombre más buscado por el gobierno de Petro, con una recompensa de alrededor de un millón de dólares por información que lleve a su captura.

En cuanto a Pablito, cuyo nombre real es Gustavo Aníbal Giraldo, es considerado una figura de la línea dura dentro del ELN. Es el comandante del frente Domingo Laín, uno de los más sanguinarios y ricos de la guerrilla que opera en la frontera con Venezuela.

Tercero en la línea de mando del ELN, “Pablito es el comandante más importante” en “términos financieros y militares”, según estima el centro de estudios Insight Crime. Se presume que vive la mayor parte del tiempo en el estado venezolano de Apure.­­

Agencias AFP y ANSA