Tras un año de tensiones, Trump recibió a Petro en un clima distendido para restaurar la relación bilateral

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WASHINGTON.– Donald Trump recibió este martes a su par colombiano, Gustavo Petro, en la Casa Blanca, en una reunión que el mandatario estadounidense calificó de “muy buena” solo semanas después de amenazar con una acción militar contra el país sudamericano y acusar a su presidente de inundar Estados Unidos con cocaína.

Los dos mandatarios se reunieron por primera vez en un esfuerzo por recomponer las relaciones bilaterales y poner fin a más de un año de tensiones entre Bogotá y Washington y de reproches en las redes sociales que desgastaron la relación entre países históricamente aliados.

“Nos llevamos muy bien. Él y yo no éramos exactamente los mejores amigos, pero no me sentí insultado porque nunca lo había conocido. No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien”, dijo Trump horas después de que concluyera la reunión. Señaló que ambos países están “trabajando” en la cooperación contra el narcotráfico y en levantar las sanciones estadounidenses que el mandatario republicano había impuesto a Colombia.

Donald Trump y Gustavo Petro en un ambiente distendido en la Casa Blanca[e]Presidency of Colombia – XinHua

Al balance positivo de Trump se sumaron las declaraciones celebratorias de Petro, quien calificó el encuentro con un nueve, en una escala de uno a diez.

“La verdad es que me gustan los gringos francos, que digan lo que sientan. Somos diferentes, indudablemente, por mucho. Pero la franqueza está primero”, dijo Petro, quien ha cuestionado a Trump en temas como el narcotráfico, la migración, Venezuela y la guerra de Gaza.

“Y yo dije: ‘si hemos bailado con los Beatles, con John Lennon en Nueva York, por qué no podemos estar juntos, se puede. Hay un puente común’”, añadió.

Petro indicó que Trump aceptó un pedido suyo de mediar en la crisis comercial entre Colombia y Ecuador, cuyo presidente, Daniel Noboa, es aliado de Washington. “Él dijo ‘bueno, voy a llamarlo’”, sostuvo.

Colombia y Ecuador se impusieron aranceles recíprocos del 30% que entraron en vigor el domingo, luego de que Noboa acusara a su vecino de no hacer suficiente para combatir a las mafias en la frontera.

Un recuerdo fotográfico firmado de Trump para el mandatario colombiano Gustavo PetroJUAN DIEGO CANO – COLOMBIA’S PRESIDENCY PRESS OFFI

Sobre el tema de Venezuela, dijo que Trump abrió la posibilidad a que la petrolera estatal colombiana Ecopetrol participe de la “reactivación” de la industria petrolera en el oeste del país vecino, en esta nueva fase de cooperación del chavismo con Washington.

El líder colombiano presumió en sus redes sociales las dedicatorias de su anfitrión. En X publicó un autógrafo en el que Trump escribió “You are great” (Eres genial). Además, lo invitó a que visitara la caribeña Cartagena, sin detallar si Trump aceptó la oferta.

A diferencia de las visitas de alto nivel habituales, Petro ingresó al complejo presidencial por el acceso de West Executive Drive, junto al Edificio Ejecutivo Eisenhower, y no por el tradicional pórtico norte. Tampoco hubo guardia de honor militar ni actos formales de bienvenida.

Luego la reunión se desarrolló en un clima de distensión y entendimiento, un resultado que no estaba claro de antemano en una visita que se veía de alto riesgo para Petro.

En un par de ocasiones, Trump había utilizado las reuniones típicamente guionadas de líderes para entregar severas reprimendas a sus invitados frente a la prensa, como lo hizo con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky y el mandatario sudafricano Cyril Ramaphosa.

Trump abrió el camino el lunes sugiriendo que Petro parecía más dispuesto a trabajar con su administración para frenar el flujo de drogas. “De alguna manera, después de la incursión en Venezuela, se volvió muy amable”, dijo a los periodistas. “Cambió mucho su actitud”.

En los últimos 30 años, Estados Unidos trabajó estrechamente con Bogotá, el mayor productor mundial de cocaína, para arrestar a narcotraficantes, repeler a grupos rebeldes y fomentar el desarrollo económico en áreas rurales.

Pero las relaciones entre los líderes se tensaron por la acumulación de fuerzas estadounidenses en la región para realizar ataques militares mortales sin precedentes dirigidos a embarcaciones sospechosas de contrabando de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental. Al menos 126 personas murieron en 36 ataques conocidos.

En octubre, Washington anunció sanciones a Petro, su familia y un miembro de su gobierno por acusaciones de participación en el comercio mundial de drogas. El Departamento del Tesoro impuso las sanciones contra Petro; su esposa, Verónica del Socorro Alcocer García; su hijo, Nicolás Fernando Petro Burgos; y el ministro del Interior, Armando Alberto Benedetti.

Seguidores del presidente Gustavo Petro siguen las alternativas de la reunión en una pantalla gigante en Bogotá.ALEJANDRO GONZALEZ – AFP

Las sanciones a Petro y su entorno se produjeron después de que Estados Unidos anunció en septiembre que, por primera vez en tres décadas, agregaría a Colombia a la lista de naciones que no cooperan en la guerra contra las drogas.

Luego vino la audaz operación para capturar a Maduro y su esposa para enfrentar cargos federales de conspiración de drogas, una acción que Petro denunció enérgicamente.

A lo largo de esta escalada, Trump apeló a su retórica de provocaciones y sarcasmos. Colombia está “dirigida por un hombre enfermo que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos”, dijo en una ocasión. “Y no lo va a hacer por mucho tiempo, déjenme decirles”.

Sugirió también que Estados Unidos podría aplicar sobre Petro la misma presión que estaba ejerciendo en ese momento sobre Maduro de Venezuela.

“Será mejor que se dé cuenta o será el próximo”, dijo Trump, afirmando que el líder colombiano había sido “bastante hostil” hacia Estados Unidos. “Él está fabricando cocaína y la envían a Estados Unidos”, dijo Trump. “Entonces, él tiene que cuidarse el culo”.

Pero las tensiones se aliviaron después de una llamada entre los líderes. Trump dijo que Petro en su conversación de una hora explicó “la situación de las drogas y otros desacuerdos”. Y le extendió la invitación para visitar la Casa Blanca.

Justo antes de su reunión, Petro ordenó en la madrugada del martes la extradición a Estados Unidos de un importante capo del narcotráfico, Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá. “La paz no se compra ni se vende”, indicó en la red social X, al anunciar la extradición.

La entrega se realizó tras el aval de la Corte Suprema de Colombia y bajo un fuerte operativo de seguridad que trasladó al detenido desde Bogotá hacia Estados Unidos, donde debe responder por cargos relacionados con narcotráfico ante una Corte del Distrito Este de Texas.

La decisión se dio tras tensas relaciones por la suspensión previa de extradiciones mientras el gobierno colombiano exploraba negociaciones de paz con grupos armados. Petro, presionado por Estados Unidos, reactivó estas entregas y adelantó la salida de Tuluá, jefe de la banda criminal La Inmaculada, señalada por tráfico de drogas, homicidios, extorsiones y violencia en el Valle del Cauca.

La orden ejecutiva, según el gobierno colombiano, obedeció a la necesidad de llevar al narcotraficante “rápidamente extraditado de Colombia a Estados Unidos”.

Agencias AP, ANSA y AFP