WASHINGTON.– El reconocido periodista norteamericano Don Lemon fue detenido en relación con una manifestación que interrumpió un servicio religioso en una iglesia de Minnesota para protestar contra las redadas migratorias del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según informaron su abogado y la fiscal general de Estados Unidos este viernes.
Lemon fue arrestado por agentes federales en Los Ángeles, donde estaba cubriendo la ceremonia de los premios Grammy, según dijo su abogado, Abbe Lowell.
No está claro qué cargo o cargos enfrenta Lemon por la protesta del 18 de enero. La detención se produjo después de que, la semana pasada, un juez magistrado rechazara el intento inicial de los fiscales de imputar al periodista.
Lemon, quien fue despedido de CNN en 2023, afirmó que no tiene ninguna afiliación con la organización que ingresó a la iglesia y que se encontraba en el lugar en calidad de periodista, documentando la protesta.
“Don ha sido periodista durante 30 años, y su trabajo en Minneapolis, protegido por la Constitución, no fue distinto de lo que siempre ha hecho”, afirmó Lowell en un comunicado. “La Primera Enmienda existe para proteger a los periodistas, cuyo papel es arrojar luz sobre la verdad y exigir rendición de cuentas a quienes detentan el poder.”
Lowell agregó que “Don impugnará estos cargos de manera firme y exhaustiva ante la Justicia”. Está previsto que el periodista comparezca ante un tribunal federal en Los Ángeles el viernes por la mañana.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, publicó un mensaje en redes sociales en el que confirmó la detención de Lemon y de otras tres personas que estuvieron presentes durante la protesta en la iglesia Cities Church, en St. Paul, donde un funcionario local del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) se desempeña como pastor.
“A instancias mías, a primera hora de esta mañana agentes federales arrestaron a Don Lemon, Trahern Jeen Crews, Georgia Fort y Jamael Lydell Lundy, en relación con el ataque coordinado contra la iglesia Cities Church en St. Paul, Minnesota”, afirmó Bondi en X.
Poco después del arresto, la cuenta oficial de la Casa Blanca se refirió a la detención de Lemon con un juego de palabras. “Si la vida te da limones…”, publicó en X, haciendo referencia a un popular refrán acerca de sacar provecho de las situaciones adversas.
Por su parte, CNN publicó un comunicado en sus redes condenando la detención de su “excolega”, diciendo que “plantea preguntas profundamente preocupantes sobre la libertad de prensa y la Primera Enmienda”.
“La Primera Enmienda en Estados Unidos protege a los periodistas que dan testimonio de las noticias y de los hechos a medida que ocurren, garantizando que puedan informar libremente en el interés público, y el intento del Departamento de Justicia de vulnerar esos derechos es inaceptable. Seguiremos de cerca este caso”, agrega el mensaje del canal de noticias.
Desde que dejó CNN, Lemon se ha sumado a la legión de periodistas que trabajan por cuenta propia, con publicaciones regulares en YouTube, y no ha ocultado su rechazo al presidente norteamericano. Sin embargo, durante su trasmisión en línea desde la iglesia el día de la protesta, repitió en varias ocasiones: “No estoy acá como activista. Estoy acá como periodista”. En ese contexto, describió la escena frente a él y entrevistó tanto a feligreses como a manifestantes.
Poco después de que fracasara el primer intento de imputarlo, él predijo en su programa que el gobierno lo intentaría de nuevo.
“¿Y adivinen qué?”, dijo Lemon. “Aquí estoy. Sigan intentando. Eso no va a impedir que sea periodista. Eso no va a disminuir mi voz. Adelante, háganme el nuevo Jimmy Kimmel, si quieren. Háganlo. Porque no me voy a ningún lado”, agregó, haciendo referencia a la polémica que el presentador tuvo con Trump el año pasado.
Un prominente abogado de derechos civiles y otras dos personas implicadas en la protesta fueron arrestados la semana pasada. Los fiscales los han acusado de violaciones de derechos civiles por interrumpir el servicio en la iglesia Cities Church.
El Departamento de Justicia inició una investigación después de que los manifestantes interrumpieran los servicios entonando “ICE fuera” y “Justicia por Renee Good”, en referencia a la madre de tres hijos de 37 años que fue asesinada a tiros por un agente del ICE en Minneapolis.
Los funcionarios sostienen que los manifestantes cruzaron el límite entre la actividad protegida por la Primera Enmienda y la obstrucción de las fuerzas del orden o, en el caso de la protesta en la iglesia, la vulneración de los derechos de terceros.
“Escuchen alto y claro: NO TOLERAMOS ATAQUES A LOS LUGARES DE CULTO”, escribió Bondi en una publicación en redes sociales la semana pasada.
Por su parte, los manifestantes que se han movilizado masivamente en Minneapolis afirman que sus propios derechos están siendo vulnerados al intentar expresar su rechazo a la ofensiva migratoria.
La iglesia Cities Church pertenece a la Convención Bautista del Sur y figura entre sus pastores David Easterwood, quien dirige una oficina de campo de ICE. Muchas iglesias bautistas tienen pastores que también desempeñan otros trabajos.
El rápido inicio de la investigación del Departamento de Justicia sobre la interrupción en la iglesia contrasta con su decisión de no abrir una indagación por derechos civiles sobre la muerte de Renee Good a manos de un agente del ICE, pese a las protestas que generó el hecho.
El departamento tampoco ha anunciado si iniciará una investigación por derechos civiles sobre la muerte del ciudadano estadounidense de 37 años Alex Pretti, quien también fue abatido por agentes federales en Minneapolis, el 24 de enero.
“En lugar de investigar a los agentes federales que mataron a dos manifestantes pacíficos en Minnesota, el Departamento de Justicia de Trump está dedicando su tiempo, atención y recursos a este arresto, y esa es la verdadera acusación de irregularidades en este caso”, dijo Lowell.
Agencia AP y diario The New York Times