El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó este miércoles una advertencia directa contra el gobierno de Irán sobre la ejecución de acciones bélicas. La declaración surgió a través de la red social Truth Social ante la negativa de las autoridades de Teherán para entablar un diálogo formal. El mensaje incluyó detalles sobre el despliegue de naves de guerra en la región y un emplazamiento para negociar los términos del programa atómico persa.
El texto publicado por el jefe de Estado norteamericano exige que el país asiático acepte condiciones para un pacto equitativo que elimine la posibilidad de obtener armamento atómico. “¡El próximo ataque será mucho peor!”, sentenció el mandatario en su posteo digital. La publicación detalló además que una flota masiva de la US Navy navega hacia la zona con determinación.
El presidente estadounidense evocó la denominada Operación Martillo de Medianoche del año pasado para ilustrar las posibles consecuencias de una falta de acuerdo. Aquella intervención militar resultó en una destrucción amplia de infraestructuras en suelo iraní.
El mensaje actual busca forzar una reunión inmediata entre las partes. La Casa Blanca mantuvo silencio tras la difusión del texto, pero los movimientos navales confirman la disposición de recursos defensivos y ofensivos en el océano Índico y el estrecho de Ormuz.
La armada estadounidense movilizó el portaaviones USS Abraham Lincoln junto a diversos destructores dotados con misiles guiados. Estas unidades poseen capacidad para lanzar ataques precisos desde el mar hacia objetivos terrestres.
El mandatario comparó este movimiento de tropas con el operativo enviado anteriormente a Venezuela, aunque destacó que la fuerza actual cuenta con mayor poder y entusiasmo.
El despliegue naval coincide con el establecimiento de límites estrictos por parte de Washington. El gobierno de Estados Unidos fijó dos líneas rojas para evitar una intervención total: el asesinato de ciudadanos en protestas pacíficas y las ejecuciones masivas de prisioneros.

El viceministro de Asuntos Jurídicos de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, rechazó las amenazas norteamericanas durante una reunión con prensa extranjera. “Si Irán es atacado, asestaremos duros golpes a los estadounidenses, especialmente a sus bases militares regionales», afirmó el funcionario.
Según sus declaraciones, cualquier “acción o ataque estúpido” por parte de Washington recibirá una respuesta decidida para la defensa nacional. Gharibabadi advirtió que un conflicto directo no afectará solamente a las dos naciones involucradas. El diplomático sostuvo que los efectos de una guerra escalarían a niveles incontrolables para la región y el mundo.
“Nuestra respuesta no será proporcional al ataque, pero sí adecuada, tanto que ni siquiera pueden imaginarla”, subrayó el viceministro. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, añadió que la diplomacia mediante amenazas carece de efectividad y exigió respeto mutuo para cualquier negociación futura.
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos manifestaron su negativa a ceder el espacio aéreo para ataques contra territorio persa. El príncipe heredero saudí, Mohammed ben Salman, ratificó esta posición en una charla telefónica con el presidente Masoud Pezeshkian.
Ambas naciones árabes albergan tropas estadounidenses pero buscan evitar represalias en sus propios territorios, tras sufrir ataques en años anteriores. Egipto y Qatar iniciaron gestiones para reducir la inestabilidad en la zona. El diplomático Badr Abdelatty conversó con representantes de ambos bandos para conseguir calma.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.