Un anuncio inesperado del Reino Unido pone en suspenso la devolución de un archipiélago clave

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LONDRES.– El premier Keir Starmer, se vio obligado a dejar en suspenso su proyecto de ley para renunciar a la soberanía británica sobre las Islas Chagos tras la reacción negativa de Estados Unidos al acuerdo.

Estaba previsto que la ley se debatiera en la Cámara de los Lores el lunes próximo, pero este viernes los conservadores advirtieron que la norma podría violar un tratado de 60 años con Estados Unidos que consagró la soberanía británica sobre el archipiélago.

Donald Trump se opuso al acuerdo de Chagos a principios de esta semana, afirmando que el plan británico de entregar el territorio del Océano Índico al gobierno de Islas Mauricio -un fuerte aliado de China- era “un acto de gran estupidez”.

Según los términos del acuerdo alcanzado en octubre de 2024, el Reino Unido entregaría el archipiélago a Islas Mauricio y por 99 años le pagaría al gobierno de Mauricio un alquiler para poder seguir teniendo la base militar británico-estadounidense de la isla Diego García. Se trata de una instalación construida allí en la década de 1970 que ha sido utilizada por las fuerzas de ambos países.

Pero los conservadores advirtieron este viernes que el acuerdo por Chagos rompería un tratado de 1966 entre el Reino Unido y Estados Unidos, que afirma la soberanía británica sobre las islas y garantiza que el archipiélago permanezca disponible para ambas partes con fines de defensa.

Chagosianos celebran en Londres en mayo de 2025 la devolución de la soberanía a Islas MauricioHENRY NICHOLLS – AFP

Los ministros declararon a finales de diciembre que ambas naciones estaban en conversaciones para actualizar este tratado a la luz del nuevo acuerdo de Chagos, pero las conversaciones aún no han concluido.

Al ser preguntado anoche si Trump estaría dispuesto a romper el tratado de 1966 y permitir que se procediera con la transferencia de Chagos, el Departamento de Estado estadounidense solo recordó las críticas del presidente del martes, cuando consideró que esa entrega era “un acto de gran estupidez”.

El viernes por la noche, funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores británico trabajaban entonces en el análisis técnico del tratado para ver la compatibilidad con la ley de transferencia de Chagos.

Starmer junto a Trump en octubre pasadoSuzanne Plunkett – PA Wire

Varias fuentes británicas restaron importancia a las afirmaciones de Trump en tanto las conversaciones con otros funcionarios de la administración estadounidense sobre el tema estaban avanzando correctamente.

Algunos especularon que las críticas de Trump al tratado por Chagos solo estaban impulsadas para presionar a Londres a flexibilizar su posición respecto de la iniciativa de Trump para ocupar Groenlandia.

El acuerdo alcanzado en diciembre de 1966 entre el Reino Unido y Estados Unidos establecía que las Islas Chagos “permanecerían bajo la soberanía del Reino Unido”.

Pero el gobierno ha insistido repetidamente que es necesario un acuerdo con Mauricio porque evitaría una costosa batalla legal por el territorio. En este sentido mencionó un fallo no vinculante de 2019 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que establece que el Reino Unido debería ceder la soberanía de las islas a Mauricio.

Pero el acuerdo es también resistido por la oposición conservadora.

Priti Patel, secretaria de Asuntos Exteriores del gabinete conservador en la sombra, declaró: “Starmer está dispuesto a ceder territorio soberano británico y 35.000 millones de libras esterlinas de los contribuyentes a un aliado de China, incluso si ello entra en conflicto con el derecho internacional. Como abogado, debería saberlo mejor que yo. Pero su deseo de apaciguar a Pekín le nubla el juicio, como vimos con su decisión de aprobar la super embajada del centro de espionaje chino esta semana».

Agencias AFP y AP