El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó este martes el plan para consolidar el dominio militar en la zona del Ártico. La Casa Blanca busca establecer autoridad sobre Groenlandia ante la presencia de naves extranjeras en el área. Esta postura despertó el rechazo de diversos gobiernos europeos que defendieron la soberanía de Dinamarca sobre la isla.
La Casa Blanca considera que la isla posee un valor de seguridad nacional crítico debido a su ubicación geográfica y la riqueza de su entorno. Donald Trump señaló ante reporteros este domingo que el territorio es muy estratégico. El mandatario advirtió sobre la presencia de barcos rusos y chinos en las aguas circundantes.
El deshielo del Ártico habilita nuevas rutas marítimas y el acceso a recursos naturales que despiertan la competencia entre las potencias globales. El subdirector de despacho de la Casa Blanca, Stephen Miller, ratificó esta postura este martes en una entrevista con la cadena CNN. Miller sostuvo que la isla debe integrarse al esquema de seguridad estadounidense. El funcionario cuestionó el control que ejerce Dinamarca sobre el territorio.
La administración de Trump proyecta definir el futuro de la isla en un plazo de dos meses. El interés de Estados Unidos por esta región no es un fenómeno nuevo. Washington mantiene presencia militar allí desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno de Harry Truman ofreció comprar el territorio a los daneses en 1946. El regreso de Trump al poder colocó nuevamente esta ambición en el centro de la agenda de política exterior.
El control de la zona ártica representa una prioridad para el Pentágono: Donald Trump afirmó que la situación actual requiere una intervención directa para salvaguardar los intereses nacionales. Los estrategas en Washington analizan con preocupación el despliegue de tecnología y naves de Rusia y China en el área.
La tensión diplomática creció tras la difusión de materiales gráficos por parte de miembros del entorno presidencial. Katie Miller, esposa del subdirector de despacho, difundió a través de la red social X un mapa donde el territorio ártico figuraba como parte del mapa oficial de Estados Unidos. Esta publicación generó malestar en los círculos diplomáticos de Europa.
Fuente: X
Los aliados europeos insistieron en que cualquier cambio en la región debe respetar los principios de la soberanía y la integridad territorial de las naciones involucradas. El comunicado de los seis líderes europeos definió a Estados Unidos como un socio esencial, pero exigió el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, rechazó de forma tajante las intenciones de la Casa Blanca. La funcionaria declaró a la emisora TV2 que Donald Trump carece de derecho para una anexión de este tipo.
Frederiksen advirtió que si Estados Unidos ataca a otro miembro de la alianza atlántica, toda la estructura de seguridad compartida se detiene. El gobierno danés recordó que ya otorga un amplio acceso militar a los estadounidenses a través de los convenios de defensa vigentes desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
CHRISTIAN HARTMANN – POOL
El ministro de Defensa de Dinamarca, Troels Lund Poulsen, anunció medidas para contrarrestar la presión de Washington. El funcionario informó a la agencia nacional de noticias Ritzau sobre el plan para reforzar la presencia militar danesa en la isla. El proyecto contempla una mayor actividad de la alianza con ejercicios conjuntos en el Océano Ártico. Poulsen enfatizó que la zona forma parte de la Mancomunidad de Naciones de Dinamarca y que este estatus no tiene cuestionamientos internacionales.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.