La AFA le da la razón a Heráclito y 2.500 años después sostiene la frase más famosa del filósofo griego: “En el fútbol argentino la única constante es el cambio”. A horas de resolverse quién será el campeón de la Liga Profesional en 2024, entre Vélez, Talleres y Huracán, la dirigencia del fútbol se reunió para diagramar el calendario y el formato de los torneos para el año próximo. Y las primeras conclusiones son tan sorprendentes como polémicas: ya no habrá Liga Profesional, se jugarán dos Copas de la Liga, y vuelven los descensos. Donde todo pasaba, ahora todo cambia.
Como viene ocurriendo desde hace rato, la nueva temporada del fútbol argentino será distinta a la anterior. En este caso, en 2025, la novedad es que ya no habrá torneo de todos contra todos, sino que se jugarán dos Copas de la Liga, el nuevo torneo que llegó para quedarse por el nivel de paridad y la atracción que genera. Dos zonas, postemporada, playoffs a todo o nada y un campeón.
Ya se sabía que serán treinta los equipos el próximo año debido a que a los 28 de la presente temporada se le sumaron dos provenientes de la Primera Nacional (Aldosivi y San Martín de San Juan) y se abolieron los descensos. Por eso, esta vez habrá dos zonas de 15 equipos: los mejores clasificarán a una instancia de octavos y cuartos de final, con ventaja deportiva de localía para el mejor ubicado en la fase regular.
Recién las semifinales y la final se jugarán en estadios neutrales y con ambas hinchadas, como pasó por ejemplo en abril pasado, cuando Boca le ganó a River en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Ese colorido que sirve para ser vendido al mundo y generar más ingresos por contratos televisivos pegará en el bolsillo de los socios, porque los equipos jugarán menos partidos en su cancha.
Las zonas serán sorteadas respetando que los rivales clásicos no coincidan en la misma. Es decir, si Racing va a una zona, Independiente irá a la otra, para dar como ejemplo a los dos clubes de Avellaneda, y los que no tengan un clásico claro serán “emparejados” con otro en la misma situación. Estas parejitas se enfrentarán en el mismo fin de semana, para dar vida a la ya famosa y atrapante “fecha de los clásicos”.
A su vez, como son dos zonas de 15 equipos y cada fecha tendrá 7 partidos por zona, quedarán dos “libres”: estos dos equipos designados por sorteo jugarán entre ellos lo que se denominará como “partido interzonal”, sin importar que se trate de un equipo poderoso o de los que pelean en el fondo de la tabla.
La otra gran novedad para 2025 es la vuelta de los descensos, uno por tabla anual y otro por promedio, el mismo criterio que se había estipulado para este año pero que decidió anularse sobre la marcha trayéndole alivio a equipos como Tigre y Sarmiento de Junín, quienes hoy hubieran quedado condenados a bajar de categoría. En las horas previas a la reunión en AFA se barajó la posibilidad de un tercer descenso por medio de una promoción entre un equipo de la A y otro de la B pero quedó en la nada.
El adiós a la Liga abre el debate respecto a la justicia en los campeones. Se dice comúnmnente que para ser campeón hay que ganarle a todos, y eso ya no correrá en el fútbol argentino, donde el sorteo de las zonas pasará a ser el primer foco de atención.
El comienzo de la primera Copa de Liga está pautado para el fin de semana del 26 de enero, y la final el 1ro de junio, un par de semanas antes del arranque del Mundial de Clubes. La segunda Copa de la Liga (habrá que ponerles apertura y clausura como en los noventa?) comenzará el 13 de julio y finalizará el 14 de diciembre.
Un dato a tener muy en cuenta: los equipos que no clasifiquen a octavos de final del primer torneo tendrán un parate obligado desde que termina la fase regular hasta el comienzo del siguiente torneo, espacio que podría extenderse durante casi tres meses. A este extraño calendario habrá que sumarle lo que se disponga en la Copa Argentina y en torneos Conmebol, con los clasificados a la Copa Libertadores y Sudamericana.