Era un bot para reclutar empleados, y terminó siendo una máquina de divulgar información privada
Un chatbot llamado Olivia se convirtió en la primera entrevista laboral para muchos aspirantes a trabajar en McDonald’s (en Estados Unidos). Diseñada por la empresa de software Paradox.ai, Olivia no solo recopila información personal y currículums, sino que también guía a los usuarios hacia tests de personalidad antes de derivarlos al proceso final. Pero lo que parecía ser una innovación en recursos humanos resultó tener una vulnerabilidad crítica: millones de conversaciones confidenciales quedaron expuestas por una falla de seguridad elemental.
Según revelaron los investigadores Ian Carroll y Sam Curry, el sistema de McHire.com –el sitio que McDonald’s y sus franquicias utilizan para gestionar postulaciones laborales– tenía una puerta trasera abierta. Con solo probar credenciales tan básicas como “admin” y “123456”, lograron ingresar a la plataforma de administración de Paradox.ai y acceder a más de 64 millones de registros que incluían nombres, correos electrónicos y números de telé..


