Productores pican soja y maíz que no pueden cosechar por la sequía
“La satisfacción más grande de un agricultor es poder cosechar. Por eso, tener que picar la soja duele muchísimo. No es el fin con el que se sembró”. Con esta frase, Mauricio Minetti, productor del centro santafesino, resumió la difícil decisión que tuvo que tomar antes de ayer: picar 40 hectáreas de soja de primera en su campo de Esperanza.
La falta de lluvias y las altas temperaturas habían comenzado a secar las plantas, y el bajo rendimiento que esperaba obtener, combinado con los precios actuales de la oleaginosa y los estrechos márgenes, lo llevaron a destinar el cultivo como alimento para las vacas de su tambo. Así, buscó convertir las pérdidas en leche, un producto más rentable en este contexto.
El caso de Minetti no es aislado. Según contó, en campos vecinos se está picando maíz de manera anticipada. Lo mismo señalaron desde AS Agrosilos, una empresa de servicios de picado que opera en el departamento Las Colonias, cubriendo zonas como San Jerónimo Norte, Esperanza y San Carl..


