“El de la carne vacuna es un precio como cualquier otro”. Dicho por un estudiante o graduado en economía, en fin…; dicho por un funcionario público o un economista aplicado, ignora la historia económica argentina.
Perón vedó el consumo de carne vacuna algunos viernes, cuando la enorme mayoría de los hogares no tenía heladera; a Krieger Vasena le vino muy bien que los ingleses –una vez más– descubrieran aftosa en la carne argentina porque la necesidad de vender exclusivamente en el mercado interno bajó de manera sustancial “la tasa de inflación” y Martínez de Hoz inventó el índice de precios al consumidor “descarnado”, cuando el precio de la carne aumentó mucho más que el nivel general de los precios, allá por agosto o septiembre de 1979.
Sigo: Mazzorín importó decenas de miles de toneladas de pollo para enfrentar el aumento del precio relativo de la carne vacuna, durante el plan Austral, y Néstor Kirchner y Moreno prohibieron la exportación de carne vacuna, no solamente desembarcando..
Read more